12 may 2017

San Agustín y adivinación demoníaca (II)


SEGUNDA PARTE
Enseñanza de San Agustín

Explicación de la adivinación diabólica

3 7. La naturaleza de los demonios. La naturaleza de los demonios es tal que por la sensibilidad de los cuerpos etéreos son superiores fácilmente a la sensibilidad de los cuerpos terrenos. Además, por la rapidez debida a la movilidad superior del mismo cuerpo etéreo aventajan sin comparación no sólo a la carrera de cualesquiera hombres o fieras, sino hasta al vuelo de las aves. Dotados de esta doble facultad en cuanto pertenece a un cuerpo etéreo, es decir, de la agudeza sensitiva y de la rapidez de movimientos, pueden predecir o anunciar muchos acontecimientos conocidos por ellos con anterioridad, los cuales causan admiración a los hombres debido a la torpeza de la sensibilidad terrena. Los demonios, por el tiempo tan largo que tienen de vida, han adquirido una experiencia de las cosas mucho mayor que la que pueden adquirir los hombres en la brevedad de su existencia. Por estas propiedades que la naturaleza del cuerpo etéreo ha recibido, los demonios no sólo predicen muchas cosas futuras, sino que hacen también muchas cosas extraordinarias. Y como los hombres no tienen poder para predecir y hacer tales cosas, algunos creen que son dignos de que les sirvan, y de que les tributen honores divinos, sobre todo, estimulándoles el vicio de la curiosidad por mor de una felicidad falsa y terrena y de una superioridad temporal. En cuanto a los que se mantienen puros de estas concupiscencias, sin permitir que los engañen o embauquen los demonios, sino que buscan y desean un bien, que es siempre inmutable, con cuya participación sean felices, éstos consideran en primer lugar que a los demonios no hay que anteponerlos por eso de que sean superiores en agudeza sensorial de un cuerpo por supuesto etéreo, es decir, de un elemento más sutil, porque tampoco creen que entre los mismos cuerpos terrenos haya que anteponer los animales que presienten muchas cosas con mayor agudeza; por ejemplo, el perro sagaz, porque descubre con su olfato agudísimo a la fiera que se oculta, ofreciendo al hombre una especie de mando para cazarla, y ciertamente no por su alma más inteligente y desarrollada, sino por la agudeza sensorial de su cuerpo; o, si se prefiere, el buitre, porque vuela desde una lejanía insospechada sobre el cadáver abandonado; ni el águila, porque, se dice, volando en lo alto percibe desde tanta altura a un pez que nada bajo las aguas, y al descubrirlo, estrellándose en picado contra el agua, lo arrebata con las patas y garras; ni otras muchas especies de animales que vagan, alimentándose por entre hierbas perjudiciales a la salud sin que toquen ninguna que les perjudique; mientras que el hombre apenas ha aprendido con la experiencia a evitarlas, y tiene miedo de muchas cosas inofensivas, porque le son desconocidas.

No hay que anteponer los demonios a los hombres de bien. De aquí es fácil conjeturar que puede ser más aguda la sensibilidad de los cuerpos etéreos, sin que por eso cualquier persona prudente tenga que creer que hay que anteponer los demonios dotados de ella a los hombres de bien. Y otro tanto cabría decir de la rapidez de los cuerpos; porque también los hombres son superados en esta facultad, no sólo por las aves, sino hasta por muchos cuadrúpedos, de tal manera que en su comparación son considerados como de plomo. Por eso tampoco cree que haya que anteponer esas especies de animales, sobre las cuales los hombres mandan, para cazarlas, para domesticarlas y para adaptarlas al uso y comodidad de su voluntad, y no por la fuerza corporal, sino por la razón.

Los demonios deben ser despreciados

4 En cuanto a esa tercera facultad, que, debido a su larguísima experiencia de las cosas, llegaron a aprender de qué modo adivinar y predecir muchas cosas, los que se preocupan de discernir con cuidado esas adivinanzas de la verdad, que expande la única luz verdadera, la desprecian de tal modo que los jóvenes buenos no creen que los viejos malos les aventajen a ellos por eso de que hayan experimentado muchas cosas, y por esa causa aparentan como más sabihondos; ni que los médicos, marineros, agricultores, a quienes llegan a conocer como gente de voluntad perversa y de mala vida, tampoco van a ser preferidos a ellos por aquello de que predicen muchas cosas, los unos sobre enfermedades, los otros sobre tempestades y los terceros sobre las variedades de árboles y de frutos, de tal modo que ante un inexperto en esos temas parece que todo lo adivinan.

8. Por otra parte, el que los demonios no solamente predicen algunas cosas futuras, sino que también hacen algunos portentos debido a la misma superioridad de su cuerpo, ¿por qué los hombres prudentes no van a despreciar todo eso, cuando frecuentemente hombres inicuos y corrompidos ejercitan de tal modo sus cuerpos, y con artificios diversos pueden cosas tan maravillosas que quienes no conocen los secretos ni los han visto jamás apenas dan crédito ni a las cosas que han oído? ¿Cuántas acrobacias han llegado a realizar los funámbulos y los demás artistas del teatro o circo?, y ¿cuántas maravillas no han hecho los artesanos y sobre todo los mecánicos? ¿Son por eso mejores que los hombres de bien, y adornados de una piedad santa?

He recordado estos ejemplos para que quien los examine sin obstinación y sin la vana pasión de contradecir, reflexione a la vez que, si de una materia inferior que la materia de su propio cuerpo, y que la de toda la tierra, y la del agua, la de las piedras, al igual que la de las maderas y la de los diversos metales, algunos hombres son capaces de realizar cosas tan maravillosas que quienes lo valoran, al contemplarlo con estupor, a veces los llaman divinos, en comparación consigo mismos, aunque muchos de ésos son más completos por sus artes, y hasta algunos de los admiradores mejores por sus costumbres, ¿cuánto mayores y más prodigiosos efectos pueden realizar los demonios por la facultad y la facilidad de su cuerpo sutilísimo, es decir, etéreo; aunque, sin embargo, por la perversidad de su voluntad, y sobre todo por la altanería de su soberbia y la malicia de su envidia, sean espíritus inmundos y perversos?

Sería muy largo de demostrar aquí cuánto mayor sea ese elemento etéreo por el que son superiores sus cuerpos para dar flexibilidad, y poner en movimiento invisiblemente muchas cosas visibles, para mudarlas y cambiarlas. Y pienso que todo esto se le ocurre fácilmente hasta a quien lo considere sin mucha reflexión.
¿Por qué razón los demonios adivinan el porvenir?

5 9. Siendo esto así, y porque la cuestión gira acerca de la adivinación diabólica, es preciso saber en primer lugar que ellos predicen frecuentemente lo que ellos mismos van a realizar. En efecto, a veces reciben poder para castigar con enfermedades o para viciar el aire haciéndolo malsano; también para sugerir a los degradados y amadores de las voluptuosidades terrenas acciones malas, que, al sugerírselas, están seguros de que van a consentirlas. Lo hacen de modo maravilloso e invisible, penetrando por medio de la sutileza de sus cuerpos en los cuerpos de los hombres que los sienten, e interfiriendo por medio de visiones imaginarias en los pensamientos tanto de los que velan como de los que duermen. A veces predicen no lo que ellos hacen, sino lo que presagian que va a suceder por los signos naturales que los sentidos humanos no pueden percibir. Y porque el médico prevé lo que no puede prever el profano en su arte, no por eso hay que tenerlo como un adivino. Entonces, ¿qué tiene de extraño si, como el médico a través de la temperatura ya alterada o modificada del cuerpo humano, prevé que la salud va a ser buena o mala, lo mismo el demonio, por el estado y las leyes de la atmósfera que le son conocidas y a nosotros se nos escapan, puede prever las tempestades que van a venir? También conocen a fondo y con toda facilidad las disposiciones humanas, no sólo las manifestadas de viva voz, sino también las concebidas sólo con el pensamiento, puesto que se exteriorizan algunos signos desde lo íntimo del alma a través del cuerpo. En consecuencia, predicen también muchas cosas que van a suceder, por supuesto maravillosas para los demás que no llegan a conocer tales secretos. En efecto, lo mismo que se reflejan en el rostro las emociones más vivas del alma, de manera que hasta los hombres conocen por fuera algo de lo que pasa por dentro, de igual modo tampoco debe parecer increíble si hasta los más leves pensamientos reflejan por medio del cuerpo algunos signos que no puede percibir la sensibilidad embotada de los hombres, y en cambio sí lo puede la agudeza de los demonios.

La adivinación diabólica dista mucho de la sublimidad de la profecía divina

6 10. Los demonios engañan y son engañados. Con esta facultad tan prodigiosa los demonios predicen muchas cosas, a pesar de que esté bien lejos de la sublimidad de la profecía de Dios, que obra por medio de sus santos ángeles y profetas. Efectivamente, cuando predicen algo sobre los designios de Dios, lo oyen para predecirlo; y cuando predicen lo que oyen de ese modo, ni engañan ni son engañados, porque los oráculos angélicos y proféticos son infalibles y veraces. Ahora bien, hay quienes llevan a mal el que los demonios oigan y predigan algunos oráculos semejantes, como si fuese indigno lo que se comunica para manifestarlo a los hombres, y que no solamente los buenos, sino hasta los malos no lo callen, cuando estamos viendo entre los mismos hombres que los preceptos de una vida buena son celebrados lo mismo por los justos que por los perversos; y que no perjudica en nada, sino más bien ayuda a un conocimiento mayor y al prestigio de la verdad, cuando hablan de ella lo que conocen hasta esos que la contradicen con su conducta perversa.

En cambio, los demonios se engañan y engañan con las otras predicciones suyas la mayoría de las veces. Se engañan ciertamente, porque al predecir sus propios designios, desde arriba algo se ordena de improviso que trastorna todos sus planes. Así como cuando los hombres sometidos a otras autoridades disponen algo que creen que sus jefes no lo van a prohibir, y entonces prometen que ellos lo van a hacer; pero los que tienen un poder mayor, por una decisión superior, prohíben de repente todo eso ya dispuesto y preparado. También son engañados cuando adivinan algunas cosas por las causas naturales, como los médicos, los marineros, los agricultores, aunque conozcan con mayor agudeza y sagacidad por su sensibilidad más sutil y ejercitada; porque todo eso los ángeles que sirven piadosamente a Dios soberano también lo pueden cambiar de improviso y repentinamente por un designio desconocido de los demonios. Igual que si a un enfermo, a quien el médico había predicho o prometido por los síntomas verdaderos de salud que viviría, y le sucede algo por lo que muere; o cuando algún marinero, previendo el estado del tiempo, hubiese predicho que durante largo tiempo iba a bramar aquella tempestad a la que Cristo el Señor mandó que se calmase, cuando navegaba con sus discípulos, y se hizo una gran bonanza1; o, si se quiere, cuando un agricultor, buen conocedor de la naturaleza del suelo y del número de cepas, se promete para ese año que tal viña va a producir una gran cosecha; y, sin embargo, ese año o la seca una inclemencia del cielo o se la arranca alguna orden de un poderoso. Pues, de una forma parecida, muchas cosas que están bajo la presciencia y la predicción de los demonios, porque prevén por las causas inferiores y ordinarias lo que va a suceder, son cambiadas y transformadas por causas más importantes y más secretas. Además, los demonios engañan con el empeño y la voluntad maliciosa de engañar para regodearse del error de los humanos. Y cuando ellos han sido unos engañados o unos mentirosos, para no perder ante sus adoradores el crédito de su autoridad, hacen que toda la culpa caiga en sus intérpretes y en los adivinos de sus signos
.
11. ¿Cómo engañan los demonios? Y ¿qué tiene de extraño entonces si, al ser ya inminente la destrucción de los templos y de los ídolos, que los profetas de Dios habían predicho desde hacía tanto tiempo, el demonio Serapis lo descubrió como inmediato a algunos de sus adoradores para recomendarles, al retirarse o al huir, su pretendida divinidad?

La astucia diabólica

7 Que sean ahuyentados los tales demonios, y aún, que, encadenados por órdenes superiores, sean arrancados y apartados de sus lugares, para que en aquellas mismas cosas que ellos dominaban y con las que eran venerados, se cumpla la voluntad de Dios, que es quien ha predicho desde hace tanto tiempo que eso iba a suceder en todos los pueblos, y que ha ordenado que eso se hiciese por medio de sus fieles. ¿Por qué, pues, el demonio no iba a estar libre para predecirlo, habiendo él adivinado que era inminente?, cuando esa predicción estaba atestiguada por los profetas que habían escrito tales cosas, y se les concedía a los varones prudentes entender con cuánta vigilancia habría que evitar la astucia diabólica, y apartar su culto. Porque habiendo callado durante tan larguísimo tiempo en sus templos todo esto que iba a suceder, y que, predicho por los profetas, no podían ignorar, cuando comenzó ya a acercarse su cumplimiento, quisieron ellos predecirlo de alguna manera para que no se les tuviera por ignorantes y derrotados. En resumen, y para omitir otras pruebas: Había sido predicho y escrito tanto tiempo antes aquello que dice el profeta Sofonías: Prevalecerá el Señor contra ellos, y exterminará a todos los dioses de los pueblos de la tierra; y lo adorarán, cada uno desde su puesto, todas las islas de los gentiles2. O ellos no creían que esto iba a venirles a ellos, que eran venerados en los templos de los paganos, y por eso no quisieron celebrar esos oráculos por medio de sus adivinos y fanáticos. Así, uno de sus poetas presenta a Juno, que no cree en absoluto, lo que había dicho Júpiter sobre la muerte de Turno. Y este Juno es celebrado por ellos como la potestad aérea que habla así en Virgilio:
«Ved, o yo me engaño, que una muerte rigurosa amenaza a un inocente.
¡Seré yo, más bien, el juguete de una vana alarma!
Y tú, que tienes el poder, cambias para mejor tus rigores».
Digo, pues, que o los demonios, es decir, las potestades aéreas, dudaban que podían sucederles los oráculos que conocían por los profetas, y a causa de eso no quisieron divulgar su predicción, y ahí se puede juzgar cómo son. O bien, sabiendo con toda certeza lo que iba a suceder, por eso lo silenciaron en sus templos para que los hombres inteligentes no comenzasen ya desde entonces a abandonarlos y a despreciarlos porque darían crédito, sobre la destrucción de los templos y de sus ídolos que iba a venir, a aquellos profetas que prohibían venerarlos. Pero ahora, una vez que ha llegado aquel tiempo en que se han cumplido los vaticinios de los profetas del único Dios, que declara que esos dioses son falsos, y que manda muy severamente que no se les dé culto, ¿por qué no les iba a dejar también predecir lo que ya es evidente para que así apareciese con mayor claridad: o que ellos antes no lo habían creído de ninguna manera, o que tuvieron miedo de anunciárselo a sus adoradores; y, finalmente, que, no teniendo nada más que hacer, quisieron también entonces mostrarse hábiles adivinos, cuando ya ha sido descubierto que por mucho tiempo han estado usurpando la divinidad?

Las adivinaciones demoníacas

8 12. Los demonios pueden adivinar algunas cosas verdaderas por los oráculos de los profetas, pero no pueden nada contra el Dios verdadero. A lo que dicen los seguidores de los ídolos que aún quedan, que las cosas conocidas de antemano también están contenidas en algunos libros de los suyos, aunque hay que creer que han sido elaborados desde los sucesos ya cumplidos, los cuales, si fuesen verdaderos, debieron darlos a conocer en sus templos desde mucho tiempo antes a sus gentes, como nuestras profecías, mucho más antiguas y más célebres, son leídas en público no solamente en nuestras iglesias, sino también en las sinagogas de los judíos, lo cual tiene fuerza de un testimonio más sólido contra todos los enemigos.

No obstante, a nosotros no nos deben influir semejantes predicciones, que apenas, rara vez y a hurtadillas, son reveladas por ellos, si es que a alguno de los demonios le ha sido arrancado el manifestar a sus adoradores eso que había aprendido de los vaticinios de los profetas o de los oráculos de los ángeles. Y ¿por qué no se iba a hacer eso, siendo también semejante predicción no un ataque, sino un testimonio de la verdad? Lo único, en efecto, que podrían reclamar, y jamás lo han dado a conocer, ni en el pasado ni tampoco después, sin que intentaran revelar a no ser lo inventado, es que sus dioses se hayan atrevido a adivinar o decir algo por medio de sus adivinos contra el Dios de Israel. Sobre este Dios, sus escritores más sabios, que pudieron leer y conocer todos aquellos vaticinios, indagaron más bien quién era Dios, sin que fueran capaces de negar a Dios. Pues este Dios, a quien ninguno de ellos se atrevió a negar que era el Dios verdadero -y si alguno lo llegaba a negar no sólo estaría expuesto a justas penas, sino que también sería convicto con argumentos ciertos-; sí, este Dios, a quien, como he dicho, ninguno de ellos se ha atrevido a negar que es el Dios verdadero, es el que ha vaticinado con una denuncia pública, y ha mandado con poder manifiesto, y ha cumplido con verdad palmaria, que esos llamados dioses son falsos, y que había que abandonarlos completamente, y que sus templos con los ídolos y sus altares habían de ser destruidos por sus adivinos, es decir, por sus profetas. En conclusión, ¿quién va a ser tan ingenuo que no elija para adorarlo, más bien, a ese Dios a quien no prohíben adorar hasta los mismos dioses a quienes él adoraba? Y, sin duda alguna, una vez que haya comenzado a adorarlo, no se volverá jamás a esos dioses falsos que le prohíbe adorar el Dios verdadero a quien ya adora.

El culto al único Dios

9 13. Los profetas profetizaron que el culto de los falsos dioses desaparecería para dar lugar al culto del Dios verdadero. He recordado poco antes, y ahora lo repito, que los profetas del Dios verdadero habían profetizado que los pueblos lo adorarían, después de destruir los dioses falsos que antes adoraban. Dice Sofonías: Prevalecerá el Señor contra ellos, y exterminará a todos los dioses de los pueblos de la tierra; y lo adorarán, cada uno desde su puesto, todas las islas de los paganos3. No sólo las islas, sino todos los pueblos, como igualmente las islas todas de las naciones, puesto que en otra parte nombra no las islas, sino el orbe entero de la tierra, al decir: Lo recordarán y volverán al Señor todos los confines de la tierra, y se postrarán en su presencia todas las familias de los pueblos4. Está suficientemente claro también por otros muchos testimonios, y en este mismo salmo de donde he recordado el pasaje, que tales vaticinios se habían de cumplir por medio de Cristo. En efecto, es El mismo, cuando anuncia su Pasión futura por medio del profeta un poco antes, quien dice: Taladraron mis manos y mis pies, han contado todos mis huesos. Ellos me han observado y me han mirado triunfantes, se han repartido mi ropa, y han echado a suerte mí túnica5. Y un poco después pone el versículo que he citado: Lo recordarán y volverán al Señor todos los confines de la tierra6, etc.

Aunque también por ese testimonio que he citado arriba, donde se dijo: Prevalecerá el Señor contra ellos, y exterminará a todos los dioses de los pueblos de la tierra7, en esa palabra Prevalecerá se muestra suficientemente que está profetizado el que los paganos primeramente combatirían a la Iglesia, y perseguirían cuanto pudiesen el nombre cristiano para, si les fuera posible, borrarlo por completo de la tierra; y porque los había de vencer por la paciencia de los mártires y la grandeza de los milagros, lo mismo que por la fe consiguiente de los pueblos, por eso mismo está escrito: Prevalecerá el Señor contra ellos. Porque no se diría: Prevalecerá contra ellos, de no haberla resistido combatiendo. Por lo cual también fue profetizado en un salmo de este modo: ¿Por qué se han amotinado las naciones, y los pueblos han planeado proyectos vanos? Se han aliado los reyes de la tierra, y los príncipes conspiran juntos contra el Señor y contra su Cristo. Y poco después dice: El Señor me ha dicho: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. Pídemelo, y te daré en herencia tuya las naciones, y en posesión tuya los confines de la tierra8. Ved la relación con lo dicho también en el otro salmo que he intercalado arriba: Lo recordarán y volverán al Señor todos los confines de la tierra9.

Por estos y otros documentos prácticos se demuestra que estaba profetizado lo que vemos que se cumple en Cristo: que iba a suceder que el Dios de Israel, a quien reconocemos único Dios verdadero, sería adorado no en un solo pueblo que se llamó Israel, sino en todos los pueblos; y que destruiría todos los falsos dioses de los paganos, tanto de sus templos como de los corazones de sus adoradores.

Es inútil la jactancia pagana de su doctrina y de su ciencia

10 14. ¡Que vayan ahora esos tales, y que se atrevan todavía a hacer la defensa de sus viejas vanidades contra la religión cristiana y contra el verdadero culto del Dios verdadero, para que perezcan estrepitosamente! Por cierto que también esto fue profetizado sobre ellos en el salmo, con las palabras del profeta: Te has sentado en el tribunal tú que juzgas la equidad. Reprendiste a los pueblos, y pereció el impío; has borrado para siempre su nombre, y por los siglos de los siglos. Los enemigos han acabado en la ruina de la espada, y has destruido sus ciudades. Su memoria ha perecido estrepitosamente, pero el Señor reina eternamente10. Es necesario, por tanto, que todo esto se cumpliera. Y nosotros tampoco debemos inquietarnos de que algunos pocos paganos, que han quedado, se atrevan todavía a hacer ostentación de sus doctrinas fanfarronas, y a motejar a los cristianos de perfectos ignorantes, cuando estamos viendo que se cumplen en ellos las profecías. Por cierto que esa aparente ignorancia y, por así decir, locura de los cristianos es lo que se revela a los humildes, a los santos, a los que la estudian con amor, como la excelsa y única verdadera sabiduría; esa, repito, locura de los cristianos ha reducido a los paganos a una ínfima minoría, porque como dice el Apóstol: Dios ha hecho necia la sabiduría de este mundo. Y añade después una reflexión magnífica, para el que la entienda, y sigue así: Mirad que el mundo no conoció a Dios en la sabiduría de Dios a través de la sabiduría; plugo a Dios salvar a los creyentes por medio de la locura de la predicación. Porque los judíos piden ciertamente signos, y los griegos buscan sabiduría, pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos un escándalo, y para los paganos una locura; en cambio, para los llamados a Cristo, lo mismo judíos que griegos, poder de Dios y sabiduría de Dios. Porque lo necio de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres11.

¡Que se mofen, pues, en cuanto puedan, de nuestra aparente ignorancia y locura, y que se vanaglorien de su doctrina y sabiduría! Yo sé que esos burlones nuestros son en este año menos que los que eran el año pasado. En efecto, desde que han bramado las naciones, y los pueblos han tramado vanos proyectos contra el Señor y contra su Cristo, puesto que ellos derramaban la sangre de los santos, y devastaban la Iglesia, hasta nuestros días, y en lo sucesivo, ellos van disminuyendo día a día. A nosotros, en cambio, nos hacen muy fuertes contra las afrentas y las burlas orgullosas los vaticinios de nuestro Dios, que vemos y tenemos la alegría en este punto de que se van cumpliendo. Ciertamente que nos hable así el profeta: Escuchadme los que conocéis la justicia, pueblo mío, en cuyo corazón está mi ley: no temáis la afrenta de los hombres ni os dejéis abatir por sus calumnias ni tengáis en mucho el que ahora os desprecien. Porque como el vestido, así serán consumidos por el tiempo, y como la lana serán comidos por la polilla; pero mi justicia dura para siempre12.

Con todo, que lean estas reflexiones mías, si es que se dignan hacerlo. Y cuando sus réplicas hayan llegado a mi conocimiento, les daré la respuesta con la ayuda del Señor.

9 may 2017

San Agustín y adivinación demoníaca (I)

LA ADIVINACIÓN DIABÓLICA

Traducción: Teodoro C. Madrid, OAR

Testimonio del mismo Agustín en el libro de las «Retractaciones» 11,56

Por el mismo tiempo, a raíz de una discusión, tuve necesidad de escribir un librito sobre La adivinación diabólica con este mismo título. Y en un pasaje, donde dije: «Que a veces los demonios conocen a fondo y con toda facilidad las disposiciones de los hombres, no sólo las manifestadas de viva voz, sino también las concebidas solamente con el pensamiento, puesto que algunos signos se exteriorizan desde lo íntimo del alma por medio del cuerpo», hablé de un asunto muy misterioso con afirmaciones más audaces de lo debido. En efecto, está comprobado por algunas experiencias que semejantes cosas llegan al conocimiento de los demonios. Pero en cuanto a saber si se dan algunos signos físicos que les son sensibles a ellos por el cuerpo de los que piensan, y que se nos ocultan a nosotros, o si ellos los conocen por otra energía, y esa espiritual, muy difícilmente lo pueden descubrir los hombres o no lo pueden en absoluto.
Este libro comienza así: «Un día de la Octava de Pascua...»: Quodam die in diebus sanctis octavarum...
PRIMERA PARTE
La conversación de San Agustín con sus cristianos
Ocasión del libro

1 1. Los demonios pueden conocer y predecir. Un día de la Octava de Pascua estaban conmigo por la mañana muchos hermanos cristianos laicos; y como tomásemos asiento en el lugar acostumbrado, surgió la conversación acerca de la religión cristiana como réplica a la presunción y a la de algún modo grande y maravillosa ciencia de los paganos. Recordando aquel encuentro, y completándolo, he pensado escribirlo sin nombrar expresamente a ninguno de los que contradecían, aunque fueran cristianos, y más cuando, al contradecir, se veía que buscaban qué sería conveniente responder a los paganos.

Planteamiento de la cuestión y respuesta. Como disputásemos sobre la adivinación de los demonios, y se afirmara que no sé quién había predicho la destrucción del templo de Serapis, que tuvo lugar en Alejandría, yo respondí que no había que extrañarse si los demonios pudieron saber y predecir que era inminente la destrucción del templo y de su ídolo, así como otras muchas cosas, en la medida en que se les permite conocer y predecir.

Réplica y contrarréplica

2. Dios también permite el mal.

ELLOS: Y como me replicasen que esta clase de adivinaciones no son malas ni ofenden a Dios; antes al contrario, Dios omnipotente y justo no las permitiría si fuesen cosas malas e injustas.
AGUSTÍN: Yo les respondí que precisamente no debe parecer que son justas porque Dios omnipotentísimo y justísimo las permite, porque también permite otras muchas cosas clarísimamente injustas, como son los homicidios, los adulterios, los hurtos, el pillaje, y otros crímenes parecidos, que, aunque ciertamente ofenden a un Dios tan justo, porque son injustas, sin embargo, el mismo Dios omnipotente las permite por una disposición de su justicia, no siempre impunemente, sino para condenar a aquellos que hacen lo que ofende al justo.

Nueva réplica y contrarréplica

3. Dios puede permitir lo que le ofende aun en aquello que se refiere al culto.

ELLOS: Y como me contradijesen que en modo alguno había que poner en duda que Dios es omnipotente y justo; pero que de esos pecados humanos que se cometen contra la sociedad humana Dios no se cuida cuando se cometen; y que por eso llegan a cometerse los crímenes que no podrían ciertamente producirse si el Omnipotente no los hubiese permitido. En cambio, aquellos que se refieren al culto mismo de la religión, en modo alguno debe creerse que son descuidados por El, y por tanto que no han podido suceder sin que le agradasen, y, en consecuencia, no conviene pensar que son malos.

AGUSTÍN: A lo cual respondí también: En realidad le desagradan ahora, cuando los templos y sus ídolos son destruidos, y cuando está castigando esos sacrificios de los paganos si los han ofrecido. Porque así como decís que no se habrían podido cometer si a Dios no le hubiesen agradado, lo mismo puede decirse que no han podido ser prohibidos, destruidos y castigados si a Dios no le desagradasen. Y por lo tanto, si entonces se hacían rectamente porque se demostraba con ello que agradaban a Dios justo, ya que permitía que se hiciesen, por lo mismo ahora se hacen inicuamente, porque se está demostrando con eso que es El quien manda o permite destruirlos.

¿Por qué Dios permite los sacrificios de los paganos?

2 4. Los sacrificios de los paganos no son buenos porque Dios los permite. En contra de lo anterior se ha dicho que ciertamente son ilegales actualmente esos actos, y con todo no son malos. Son ilegales porque se hacen contra las leyes que los prohíben; pero que no son malos, porque, si fuesen malos, jamás habrían agradado a Dios. Ahora bien, si jamás habrían agradado a Dios, jamás igualmente se habrían cometido, al no permitirlo quien todo lo puede y no menosprecia tales actos, cuando son tan enormes que, si se cometen, van contra la misma religión por la que Dios es honrado.

Respuesta de Agustín

Aquí intervine yo: Si no son malos porque se prueba con ello que se agrada a Dios, ya que el Omnipotente permite que se cometan, ¿cómo va a ser bueno permitir que sean prohibidos y destruidos? Y si no es bueno que sea destruido lo que agrada a Dios, el Omnipotente no iba a permitir que se realice, porque también esto va contra la religión por la que Dios es honrado, sí aquello que agrada a Dios es destruido por los hombres. Y si el Omnipotente permite que eso se haga injustamente, no hay que considerarlo como bueno porque el Omnipotente ha permitido que se realicen.

Nueva réplica

5. Dios permite como Omnipotente lo que desaprueba como infinitamente justo.
ELLOS: Me replican que hay que conceder que actualmente esos cultos no se hacen; aún más, no se hacen ya en absoluto, porque ahora desagradan al Omnipotente; pero que le agradaron cuando se hacían. Que nosotros ignoramos por qué razón le agradaron entonces, y por qué razón le desagradan ahora; mientras que es cierto que ni entonces hubieran podido realizarse si no hubiesen agradado al Omnipotente, ni ahora habrían desaparecido si no hubiesen desagradado al Omnipotente.

Nueva contrarréplica

AGUSTÍN: ¿Por qué, entonces, repliqué yo inmediatamente, también en la actualidad se hacen a escondidas prácticas semejantes que, o se vienen ocultando perpetuamente, o que descubiertas son castigadas, si nada de eso permite el Omnipotente que se haga, de no ser porque le agrada a El, que es justo, cuando no es posible que agrade al justo una cosa que es injusta?

ELLOS: A esto respondieron que actualmente, en general, no se hacen semejantes prácticas. En efecto, insisten, no se hacen esos cultos sagrados que están inscritos en los Libros Pontificales, los cuales sin duda se hacían entonces legalmente, y demostraban que agradaban a Dios, puesto que el Omnipotente y justo permitía que se hiciesen. En cambio, si actualmente se hace alguno de los sacrificios prohibidos, clandestina e ilegalmente, no puede compararse con aquellos sacrificios pontificales, aunque sean tenidos como tales también los ritos nocturnos, siendo cierto que todos esos ritos están prohibidos y condenados como ilícitos por los mismos Libros Pontificales.

AGUSTÍN: Mi respuesta fue: ¿Por qué, entonces, Dios permite que se hagan, por ejemplo, tales ritos, si no menosprecian ninguna de esas malas acciones que se hacen contra la religión?, ¿y sobre todo cuando los que estiman mucho los Libros Pontificales se ven obligados a conceder que El tiene cuidado también de tales ritos, por lo que afirman que al estar prohibidos por esos libros, lo están ciertamente por orden divina? Y ¿cómo están prohibidos por orden divina, sino porque desagradan a Dios esos ritos que al prohibirlos ciertamente no sólo le desagradan, sino que manifiesta también que El se preocupa y no los tiene completamente en menos? De donde se deduce que Dios reprueba algunas cosas en cuanto que es justo, aunque permita otras en cuanto que es omnipotente.

Conclusión

6. Resumen y enunciado. Después de estas explicaciones, nos pusimos de acuerdo en que no había que juzgar una cosa como justa y buena porque el Omnipotente la permita, aunque le desagrade; y que había que defender igualmente que esas malas obras que se hacen contra la religión por la que Dios es adorado, y que desagradan a Dios en cuanto que es justo, son permitidas también por El en cuanto que es omnipotente por sus justos designios.

Enunciado de una nueva cuestión. Pero vengamos a tratar otro tema: ¿De dónde vienen las adivinaciones, ya de los demonios, ya de cualesquiera que sean esos que los paganos llaman dioses?
Parece claro que se ha de examinar esta cuestión para que sean considerados buenos esos prodigios, no precisamente porque el Omnipotente permite que se hagan, sino porque son tan extraordinarios que parece que no pueden ser atribuidos sino al poder de Dios.

Respuesta de Agustín. Entonces prometí responder a esta cuestión después, porque en aquel momento me urgía ya la hora de volver al pueblo. Y, en cuanto se me ha ofrecido un tiempo para escribir, no me he descuidado ni en rehacer todo aquello, ni en añadir todo lo que sigue.

6 may 2017

Padre Pio y demonio en el confesionario

El demonio buscó burlarse de Padre Pio en el confesionario.


Sobre el asunto que menciona el titular, éste es el testimonio del Padre Pío que recogen sus biógrafos.

Un día, mientras yo estaba oyendo las confesiones, un hombre vino al confesionario dónde yo estaba.

Él era alto, guapo, vestido con algo de refinamiento y era amable y cortés.

Comenzó a confesar sus pecados; los cuales, eran de cada tipo: contra Dios, contra el hombre y contra las morales. ¡Todos los pecados eran molestos!

Yo estaba desorientado, por todos los pecados que él me dijo, y respondí.

Le traje la Palabra de Dios, el ejemplo de la Iglesia, la moral de los Santos, pero el penitente enigmático se opuso a mis palabras justificando, con habilidad extrema y cortesía, todo tipo de pecado.

Él vació todas las acciones pecadoras y él intentó hacerlas algo normal; natural y humanamente comprensibles todas sus acciones pecadoras.

Y esto no solamente para los pecados que eran repugnantes contra Dios, Nuestra Señora, y los Santos, él fue rotundo sobre la argumentación sobre pecados morales más sucios y ásperos.

Las respuestas que él me dio con experimentada malicia me sorprendieron.

Yo me pregunté: «¿Quién es él? ¿De qué mundo viene él?» E intenté mirarlo bien, leer algo en su cara.

Al mismo tiempo concentré mis oídos en cada palabra, para darle el juicio correcto que merecían.

Pero de repente; a través de una luz vívida, radiante e interior yo reconocí claramente quién era él.

Con autoridad divina yo le dije: «Diga: ¡Viva Jesús por siempre! ¡Viva María eternamente!».

En cuanto yo pronuncié estos nombres dulces y poderosos, Satanás desapareció al instante en un goteo de fuego, mientras dejaba un hedor insoportable.

3 may 2017

17 santos contra el demonio

Sus historias sirven de inspiración y consuelo para todos los cristianos de hoy 


a existencia del diablo y de otros espíritus malignos es atestiguada tanto por el Catecismo de la Iglesia como por las Sagradas Escrituras, y podemos encontrar referencias a estas entidades en muchos escritos de los Padres de la Iglesia.

La existencia de estos seres está también confirmada por el testimonio de muchos santos, y este es el tema central del nuevo libro de Paul Thigpen, Saints Who Battled Satan (Santos que lucharon contra Satanás, en traducción libre).

Thigpen, renombrado escritor y periodista, es doctor en estudios religiosos por la Universidad de Emory.

Enseñó teología en diversas universidades norteamericanas y es autor de más de 40 libros y cientos de artículos, sus trabajos fueron traducidos a más de 12 idiomas y publicados en todo el mundo.

En Saints Who Battle Satan, el profesor Thigpen narra las historias de 17 santos, hombres y mujeres de Dios que, en diversos contextos históricos y geográficos, dieron testimonio de sus luchas personales contra las fuerzas demoníacas. Sus historias sirven de inspiración y consuelo para todos los cristianos de hoy.

Thigpen actualmente es editor de TAN Books, tradicional editorial católica fundada en 1967 y con sede en Carolina del Norte, Estados Unidos. Primero fue ordenado pastor protestante, se conviritió al catolicismo en 1993.

En esta entrevista concedida a Aleteia, el Dr. Thigpen habla de su nuevo libro, que considera una continuación de su best-seller Manual for Spiritual Warfare (Un Manual para la Guerra Espiritual).
– Son muchas las historias de batallas libradas por los santos contra el diablo. ¿Cuál es el criterio que utilizó para escoger sólo 17?

De hecho, no fue una tarea fácil. Varios factores fueron tomados en consideración. Primero, con el fin de enfatizar el carácter universal de la lucha espiritual, quise incluir a santos de diversas culturas y diversos contextos históricos.

Los santos que escogí provienen de 12 países diferentes de Asia, África, Europa, América del Norte y América del Sur. Hay representantes de cada siglo desde los principios del cristianismo, excepto del siglo XXI, que acaba de comenzar.

Una segunda preocupación fue la de incluir historias y pasajes que pudieran ilustrar los principios ya discutidos en mi libro anterior, Manual for Spiritual Warfare.

Deseaba presentar a mis lectores las historias de hombres y mujeres de “carne y hueso”, testimonios directos de las manifestaciones ordinarias y extraordinarias del diablo.

Busqué también mostrar cómo los santos usan las “armas espirituales” que tenemos a mano, tales como la oración, el estudio de las Escrituras y los sacramentos; quise enfatizar cómo el cultivo de las virtudes cristianas les sirvieron de armadura espiritual en medio de los más violentos enfrentamientos; y cómo, en los momentos difíciles, estos santos solicitaron la ayuda de su comandante, Jesucristo, así como la de sus compañeros de campaña: los santos que libraron semejantes batallas antes que ellos, los ángeles y, en especial, la Virgen.

Finalmente, un factor decisivo fue, sin duda, la disponibilidad de información biográfica pertinente. Para cada santo seleccionado, era necesario tener a la mano material suficiente para redactar un capítulo completo.

Incluso así, en mi investigación terminé por acumular una extensa colección de citas e historias incompletas –muy buenas para rechazarlas– que servirían de materia prima para una sección adicional del libro.

– ¿Cuáles son los medios más comunes empleados por Satanás para acercarse a nosotros o tentarnos?

En general, somos capaces de discernir esos pensamientos que nos vienen a la mente por sugerencia o inspiración de una fuente exterior, de aquellos que nos ocurren por cuenta de una sugerencia de nuestros propios sentidos y facultades intelectuales.

Los demonios, al estar desprovistos de cuerpo físico, pueden transmitir ideas y pensamientos directamente a nuestras mentes.

Esta es una estrategia furtiva, ya que si no somos capaces de discernir esas influencias, podemos tomar equivocadamente pensamientos insinuados por ellos como genuinamente nuestros.

Satanás típicamente busca influenciarnos por medio de ilusiones, acusaciones, dudas (en especial respecto al amor de Dios hacia nosotros); o provocaciones, con el afán de despertar en nosotros la vanidad, la rabia, la lujuria, la desesperación; o aún incitándonos a desear aquello que nos está prohibido, o incluso a buscar a través de medios ilícitos algo que podría ser benéfico.

– ¿Podría citar a algún santo que haya lidiado con Satanás de forma poco usual respecto a los demás?

Me acuerdo del episodio en que el diablo intentó tentar a san Benito por medio de la lujuria. El espíritu maligno trajo a su memoria la imagen de una mujer muy atractiva que él conoció cuando era joven.

El recuerdo de esa mujer inflamó su corazón, a tal punto que casi lo hizo sucumbir y entregarse.
En ese momento, sin embargo, vio frente a sí un nido lleno de ortigas y espinas afiladas.

Inmediatamente se quitó el hábito y se lanzó al arbusto, arrastrándose entre las espinas hasta que el cuerpo estuviera cubierto de heridas; y así la tentación lo abandonó.

– ¿Hay santos especialmente adecuados para apoyarnos en determinados tipos de tentaciones? ¿Podría mencionar a alguno de ellos?

La tradición católica nos anima a pedir ayuda de los santos que han librado batallas semejantes a las nuestra
s.
Así, al ser tentado por la lujuria, recomendaría buscar ayuda de san Benito; en los momentos de cólera, pediría ayuda a san Jerónimo; para resistir al pecado de la soberbia, a san Ignacio de Loyola; para no desanimarnos en nuestro caminar, la intercesión de santa Teresa de Ávila; y en los momentos de desesperación, a san Padre Pío, por ejemplo.

– Si pudiera imaginar algo como un “kit de supervivencia espiritual”, ¿cuáles serían los artículos más importantes que debería tener?

Bien, pienso que era precisamente lo que tenía en mente cuando escribí Manual for Spiritual Warfare.
El libro ofrece una visión general de la enseñanza de la Iglesia sobre cómo proceder en la batalla espiritual.

Analiza también algunos de los “recursos de batalla” cultivados por la tradición católica: doctrina pertinente, diversos textos, citas y episodios de las vidas de los santos, además de oraciones y cantos.

– ¿Cuáles son las virtudes más importantes para mantener el mal alejado y cómo utilizarlas como protección?

Desde tiempos remotos, un sinnúmero de consejeros espirituales cristianos han recomendado la humildad como virtud fundamental; sólo en ella las demás virtudes florecen. Por esa razón, la destaco como la más importante de todas la virtudes.

Para dar un ejemplo práctico de cómo la humildad puede protegernos de las embestidas del diablo, toma en cuenta una historia contada por los antiguos padres del desierto, respecto de un monje conocido por su profunda humildad.

Él oraba en recogimiento cuando recibió la visita del propio diablo, disfrazado de ángel de la luz. El diablo le dijo: “Soy el ángel Gabriel, y fui enviado a ti”, con el propósito de tentarlo con la soberbia.
Pero el humilde monje no se dejó engañar, respondiéndole: “Usted debe estar equivocado. Sin duda fue enviado a otra persona; no soy digno de recibir la visita de un ángel”. El diablo entonces se retiró, decepcionado y derrotado por la humildad del monje.

– ¿Por qué algunas personas parecen estar más asediadas por el diablo que otras?

Un patrón que se repite en las biografías de muchos santos es el siguiente: cuando el diablo percibe que una persona causará daños importantes a su imperio infernal, lo ataca furiosamente.

Fue así con san Antonio Abad, al demostrar su firme decisión de vivir como santo ermitaño en el desierto, también con santa Catalina, cuando decidió consagrarse a Cristo cuando era niña; fue lo que ocurrió al santo Padre Pío en el momento en que entró en la orden de los capuchinos.

Fue en estos momentos que el enemigo de sus almas realizó sus más violentos ataques, en un intento por impedírselos. Él sabía que si acaso tuviera éxito en someter a esos hombres y mujeres, las grandes obras que les serían confiadas por Dios serían saboteadas.

Pienso que ser consciente de esta verdad debe servirnos para consolarnos en los momentos difíciles.
Si enfrentamos la violenta oposición por parte de las huestes diabólicas, tal vez eso significa que Dios tiene grandes planes que realizar por medio de nosotros.

Debemos siempre tener en mente la advertencia de san José María Vianney: “El mayor de todos los males están en no experimentar la tentación, pues así tenemos motivos para creer que el diablo ya nos trata como su propiedad”.

– ¿Cómo podemos identificar las influencias verdaderamente procedentes de Satanás? ¿Cómo evitar volvernos paranoicos, excesivamente preocupados con el mal?

Las Escrituras nos hablan de nuestra lucha contra el “mundo”, la “carne” y contra el diablo (ver Santiago 4,1-7).

Es verdad que no siempre nuestros embates espirituales son directamente provocados por el diablo. Incluso así, es neceario tener en mente que, en estos momentos, él se aprovecha para intentar hacerse más presente y ejercer con mayor intensidad su influencia en nuestras vidas.

Debemos seguir siempre sus movimientos con gran atención. Creo que si somos capaces de cultivar el hábito de reconocer el origen de nuestros pensamientos, gran parte de nuestra lucha ya estará vencida.

Este tipo de discernimiento es cultivado por medio de las disciplinas espirituales tradicionalmente recomendadas por la Iglesia: oración frecuente, participación en la misa, adoración eucarística, recibir regularmente los sacramentos – en especial el de la Reconciliación y la Eucaristía, así como el estudio de las Escrituras (incluso memorizarlas) y el consejo de tutores autorizados.
El rechazo en ceder a cualquier paranoia frente al enemigo es otro patrón constante en las biografías espirituales de los santos; eran capaces de conservar su valentía y confianza inquebrantables porque tenían la convicción –como nos dice san Juan– de que cuanto mayor es Dios habitando en nuestro interior, mayor será el maligno presente en el mundo (ver 1 Jn 4,4).

Aunque tomaran al diablo muy en serio, también demostraban una especie de “desprecio sagrado” por él; sabían que, en última instancia, se trataba de un enemigo derrotado.

Es curioso ver que, incluso cuando la lucha se mostraba tan violenta al punto de castigar sus cuerpos, algunos santos les atribuían apodos graciosos a los espíritus malignos que los atormentaban.
Santa Catalina llamaba al suyo “ladroncillo” (porque intentaba robar almas); san Pío se refería al demonio que lo atacaba “ogro”; santa Gemma Galgani lo llamaba “chiappino” (asaltante); y san Juan Vianney apellidaba a su verdugo “grappin” (“garra” o “tenaza”, en francés). “Ah, ¿grappin y yo?” dijo en broma una vez, “¡ya somos casi amigos!”.

– En su opinión, ¿cuál sería la mejor manera de convencer a un incrédulo que Satanás de hecho existe y actúa?

Al hablar con personas incrédulas, les pido en primer lugar que consideren la evidencia acumulada a ese respecto.

A lo largo de la historia, pueblos de culturas muy diferentes y de las más diversas regiones del globo han afirmado la existencia de espíritus malignos, incluso cuando no están de acuerdo sobre otras realidades espirituales.

Incluso en nuestros días, oímos personas cultas e inteligentes dar testimonio de encuentros personales con fuerzas demoníacas. Ahora, esta parece ser una idea tan universalmente aceptable que debe tener algún fundamento.

Claro, es necesario reconocer que muchas enfermedades y trastornos mentales fueron y aún son equivocadamente atribuidos a la influencia de demonios.

Pero la gran cantidad de creencias y supersticiones populares en relación con espíritus malignos no constituye un argumento consistente contra su existencia.

Los escépticos podrían exigir evidencias más “científicas”. Pero, ¿qué tipo de evidencia relevante al respecto podría ser obtenida a través del método científico?

Las ciencias naturales investigan la realidad por medio de conceptos como el espacio, el tiempo, la energía, el movimiento; las ciencias humanas analizan el comportamiento humano.

– Los demonios no tienen cuerpo físico, ni tampoco son humanos. ¿Cómo podríamos someterlos a los escrutinios de nuestra ciencia?

No podemos colocarlos en tubos de ensayo, ni someterlos a los métodos de psicoanálisis. Lo máximo que los científicos pueden hacer es observar las influencias de los demonios en el mundo físico o en el comportamiento de las personas; pero la mentalidad “científica” los llevará a buscar, siempre, explicaciones alternativas para tales fenómenos, incluso cuando éstas se muestren claramente inadecuadas.

Al hablar con católicos, basaría mi argumentación en los numerosos pasajes de la Biblia que dan testimonio de la existencia del diablo y de sus aliados malignos.

Los Evangelios dan testimonio, en particular, de que el propio Jesucristo habló con Satanás; la discusión entre Nuestro Señor y el diablo en el desierto no se considera solamente un diálogo interior sobre las tentaciones.

Cristo se refirió a los demonios en diversas ocasiones, y la actividad de expulsar a los malos espíritus de personas endemoniadas constituyó un aspecto destacado e indispensable de su misión.

Algunos estudiosos han sugerido que en estos episodios, Cristo estaría, de hecho, simplemente curando enfermedades físicas o mentales, erróneamente considerados demonios de las personas de aquel tiempo.

En respuesta a tales argumentos, necesitamos sólo recordar que, conforme atestigua el Evangelio, al menos en una ocasión –obedeciendo órdenes de Cristo– los demonios abandonaron a su huésped humano para invadir los cuerpos de animales. Ahora, no se puede transferir un trastorno médico de un hombre a una piara de cerdos.

La realidad de los poderes demoníacos han sido un elemento constante de la doctrina de la Iglesia católica desde su institución por Cristo, por medio de sus apóstoles. Estos, como sus sucesores, hablaron y escribieron sobre Satanás en varias ocasiones.

A lo largo de los siglos, todos los grandes maestros de la Iglesia han corroborado su existencia.
La existencia de Satanás ha sido también reiterada en diversas declaraciones de los papas y concilios de la Iglesia; encontramos referencias a él también en la liturgia.

San Miguel arcángel

Y, conforme nos muestra este libro, a lo largo de los siglos un sinnúmero de santos – personas cuya integridad moral y salud mental no puede ser cuestionada– dieron testimonio de sus propias luchas personales contra agresores demoníacos.

La obstinación en seguir rechazando la veracidad de estos hechos me parece más la expresión de una creencia ciega e irracional.

30 abr 2017

Experto psiquiatra y exorcismo

Testimonio de un experto psiquiatra que aprendió a trabajar con exorcistas

El estadounidense Richard Gallagher es un psiquiatra certificado por la Junta Americana de Psiquiatría y Neurología que reconoció la posesión demoniaca de una autoproclamada sacerdotisa satánica, después de no encontrar evidencia científica para probar que sufría de un trastorno mental.

Gallagher, que también es profesor de psiquiatría clínica en el New York Medical College, actualmente trabaja en un libro sobre posesión demoníaca. Esta es su historia.

A finales de 1980 Richard conoció a una mujer que se refería a ella misma como bruja, vestía ropa oscura y utilizaba sombras de ojos de color negro que llegaban hasta las sienes. “En nuestras muchas discusiones, reconoció adorar a Satanás como su ‘Reina’”, contó el científico al Washington Post.
Debido a la formación de Gallagher como psiquiatra por la Universidad de Yale y en psicoanálisis por la Universidad de Columbia, fue contactado por un sacerdote católico que buscaba su opinión profesional, específicamente para descartar si la mujer sufría de un trastorno mental y así asegurarse de que se trataba de una posesión demoníaca.



“Me sentí escéptico. Pero el comportamiento de la mujer superó lo que podía explicar con mi formación. Ella podía darse cuenta de los secretos de algunas personas, sabía cómo habían muerto individuos que nunca conoció, incluyendo a mi madre y su caso mortal de cáncer de ovario”, dijo Gallagher.

Además, seis personas le aseguraron que durante los exorcismos realizados a esta mujer, la escucharon hablar varios idiomas incluyendo el latín, que era totalmente desconocido para ella.
“Esta no era una psicosis; solo lo puedo describir como una capacidad paranormal. Llegué a la conclusión de que estaba poseída”, expresó.

“Durante los últimos 25 años, en varios cientos de consultas, he ayudado a clérigos de varias denominaciones y credos a filtrar los episodios de una enfermedad mental –que representan la inmensa mayoría de los casos– de, literalmente, el trabajo del diablo”, cuenta el psiquiatra.
Gallagher aseguró además que no ve a la ciencia y la fe en conflicto: “los mismos hábitos que realizo de profesor y psiquiatra –apertura, respeto por la evidencia y la compasión por el sufrimiento– me ayudan a discernir si estos ataques son en realidad malos espíritus o se trata de condiciones médicas”, explica.

Según el especialista los ataques que reciben los individuos se clasifican como "posesión demoníaca" o como "opresiones”, que son ataques más comunes pero menos intensos.

“Generalmente una persona poseída puede entrar en una especie de trance y presentar estados de voz en los que se injuria y menosprecia a la religión, así como entender y hablar varios idiomas extranjeros previamente desconocidos”, narró.

Añadió también que puede presentarse “una fuerza enorme o incluso el raro fenómeno de levitación. Se puede exhibir ‘conocimiento oculto’ de todo tipo de cosas, como la forma en que seres queridos de extraños murieron, los errores que cometieron, incluso cómo se encuentran las personas en un momento dado. Estas son habilidades que no se pueden explicar, excepto por la capacidad psíquica o sobrenatural”.

El especialista comenta que si bien se acerca a cada caso con cierto escepticismo, técnicamente no realiza un “diagnóstico” propio, sino que informa a los clérigos que los síntomas que se presentan no cuentan con una causa médica concebible.

“Soy consciente de la forma en que muchos psiquiatras ven este tipo de trabajo. Mientras que La Asociación Estadounidense de Psiquiatría no tenga una opinión oficial sobre estos asuntos, el campo estará lleno de escépticos y materialistas”, sentenció Gallagher.

La demanda de exorcistas está creciendo en los Estados Unidos, donde por lo menos hay 50 exorcistas "estables" frente a los 12 que hubo hace solo una década.

Así lo explica el P. Vicente Lampert, un sacerdote exorcista de la Arquidiócesis de Indianápolis. Actualmente este sacerdote recibe cerca de 20 consultas por semana, el doble de cuando su Obispo lo nombró en 2005.

Articulo en inglés.

27 abr 2017

Brujeria, hechiceria, magia...


Deuteronomio 18,9 de la bíblia:

9 Cuando entre en la tierra que el Señor, tu Dios, te dará, no aprendas a practicar las abominaciones que cometen esas naciones.
10 Que no haya entre ustedes nadie que inmole en el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, la astrología, la magia o la hechicería.
11 Tampoco hará ningún encantador, ni consultor de espectros o de espíritus, ni evocador de muertos.
12 Porque todo el que practica estas cosas es abominable al Señor, tu Dios, y por causa de estas abominaciones. él desposeerá a esos pueblos delante de ti.
13 Tú serás irreprochable en tu trato con el Señor, tu Dios.
14 Porque las naciones que vas a desposeer escuchan a los astrólogos y adivinos, pero a ti el Señor no te permite semejante cosa.

Lo que tienes que saber sobre magos, brujas y hechiceros

Las brujas de Estados Unidos
Recientemente vio la luz un documental que seguía las vidas de brujas modernas en Estados Unidos y que descubría que “muchas brujas mantienen en secreto sus vidas mágicas y prefieren permanecer dentro del ‘armario de las escobas’, del que solo salen para amigos y colegas creyentes”.
“Morpheus, por ejemplo, es el alias usado en el documental para una mujer cuyo trabajo de día es para el gobierno federal. Pero también es una respetada sacerdotisa del área de la Bahía de San Francisco, que canta a la luna y que arrastró piedras terriblemente pesadas por caminos polvorientos para construir un henge [un antiquísimo círculo ritual] en honor a Morrigan, la diosa celta de la guerra”.

Hay cerca de un millón de estadounidenses que practican el “paganismo” y se identifican como “brujos” y “brujas” y que “practican una religión politeísta y adoradora de la naturaleza, con sus propios ritos y rituales”.

Según un artículo de Cosmopolitan, “es cierto que las brujas se reúnen en un círculo para realizar rituales, algunos al aire libre, bajo la luna. Usan varitas y dagas ceremoniales (o athames) para guiar la energía mágica en la dirección apropiada; también interpretan cánticos, a veces en antiguas lenguas. Según la tradición específica de la formación de cada persona, es posible que practiquen magia estando desnudos (skyclad)”.

Es cierto también que realizan “embrujos” y que adoran a múltiples dioses, pero un auténtico “brujo” no es un adorador del diablo. En época de Halloween, brujos y brujas celebran el Samhain y “llevan a cabo rituales especialmente intensos, evocando a personas que ya han fallecido con la esperanza de recibir un mensaje o ayuda desde el otro lado”.


Muchos magos de hoy en día estudian las “artes oscuras”, también conocida como “magia negra”, aunque otros prefieren la “magia blanca”.

La magia negra en particular está estrechamente asociada con el satanismo e incluye la invocación de demonios y espíritus malignos, además de embrujar o maldecir a otras personas. La famosa “misa negra” está asociada a este tipo de magia y es una inversión y una parodia sacrílega de la misa latina tradicional.

El propósito de la práctica de la magia es, sobre todo, obtener conocimiento o poder sobre el reino creado y manipular cosas o acontecimientos para beneficio personal.

El problema de practicar magia

La Iglesia católica es manifiestamente clara en que los católicos no pueden coquetear con los hechizos o encantamientos de brujería, hechicería o magia:

“Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo —aunque sea para procurar la salud—, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios.

 Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legitima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo” (Catecismo de la Iglesia Católica 2117).

La magia busca poner las riendas de todo en las manos del brujo y niega el cuidado providencial de Dios sobre toda la creación. Es perjudicial para el alma y sumerge al practicante en una enorme oscuridad de la que es difícil salir. Afortunadamente, muchas brujas y hechiceros han encontrado a Cristo y fueron salvados por su gran misericordia.

Así que recuerda, la brujería, la magia, la hechicería y sus practicantes son reales y cuanto más se escarba en las artes oscuras, más lejos nos situamos de Dios, y mas cerca del demonio.

24 abr 2017

Francisco López, exorcista mexicano.

Un sacerdote con 6.000 exorcismos a sus espaldas advierte de las 7 puertas que no se deben abrir.

 
Francisco López Sedano ha sido cuarenta años exorcista en la Archidiócesis de México.

 Francisco López Sedano es un religioso mexicano de los Misioneros del Espíritu Santo que a sus ochenta años ha pasado la mitad de su vida luchando contra Satanás como exorcista llegando a ser el coordinador de los exorcistas de la Archidiócesis de México. Calcula que durante su extenso ministerio ha realizado al menos 6.000 exorcismos y no teme al demonio sino que afirma que el demonio le teme a él.

En una entrevista para el diario Hoy Los Ángeles, editado en lengua española en California (EEUU), este anciano sacerdote cuenta algunas de sus experiencias y advierte a la gente de las puertas que no hay que abrir para que el demonio no pueda entrar en sus vidas y alerta de la poca fe de algunos sacerdotes:

-¿El diablo existe?
-Por supuesto.

-¿Pero existe así como un ente maligno o es sólo la maldad del ser humano?
-Jesús se enfrentó muchas veces con Satanás mismo y habló con él. No se habla con una cosa, se habla con una persona.

-¿Cómo fue que se volvió exorcista?
-No fue por mi gusto, fue por necesidad, por ver casos muy serios, muy dolorosos y tener que entrarle al toro. Antes no creía que el demonio pudiera actuar tan agresivamente. Me parecía fantasioso, no realista.

-¿Y qué le hizo creer?
-Un compañero sacerdote que estaba metido en eso me hizo ver que combatir al Maligno era una obligación. Me dijo: "tienes que meterte en esto por mandato del Señor".

-¿Por mandato?
-Los tres mandatos son llevar la palabra de Dios, sanar enfermos y echar demonios. Los tres están vigentes en la iglesia, pero muchos sacerdotes no quieren entrarle al toro, le tienen miedo.

-¿A qué le tienen miedo?
-A la venganza del Otro.

-¿No será que esos sacerdotes simplemente no creen en el demonio?
- No creen, no intervienen y por eso no tienen experiencia. Me han tocado casos en los que, previamente, la gente fue con su párroco y éste les dijo: "usted está imaginándose cosas, eso no existe". Y la persona se va sin saber qué hacer, porque en la noche "alguien" lo molesta, lo golpea, lo tumba de la cama, lo golpea contra la pared.


-¿Usted ha hablado con el demonio?
 
-Muchas veces. El demonio habla a través de la gente, gente que se ha metido en sus terrenos. A mí. ¡cuántas veces! "¿Y tú quién eres para expulsarme?". Y le respondo: no soy nadie, pero vengo de parte de Cristo, tu Dios y Señor y te largas ahora mismo, te mando en nombre de Él que te vayas, ¡fuera!

- ¿Cómo distingue entre una persona que está fingiendo y una persona que está poseída?
- La persona en la que están los demonios empieza a gritar, empieza a ladrar como perro, empieza a vociferar o a retorcerse y a andar como culebras en el piso. Son mil formas.

-¿Y no le da miedo?
-No, porque Dios nos protege. Si no lo hiciera, nadie se metería en eso.

-¿Qué busca el diablo?
-El demonio lo que quiere es apartarnos de Dios, nos mete flojera, nos mete cansancio, nos mete sueño, desconfianza, nos mete desesperación, odio; todo lo negativo.

-Entonces, vivimos una época muy endemoniada.
- Así es. No he tenido buena salud y he dejado un poco de atender gente, pero normalmente antes atendía tres o cinco casos al día.

-¿Cómo sabe una persona que necesita un exorcismo?
-Oye voces, siente odio o rechazo por Dios, antes creía y ahora patea la Biblia. Es gente que tiene un dolor de espalda terrible, pero los médicos dicen que está perfectamente bien. Los daños de Satanás están fuera del orden médico clínico. Gente que vive con una diarrea permanente y con nada se le quita; gente que tiene dolor de ojos y los oftalmólogos no les encuentran nada. Son daños que la ciencia no detecta.

-Entonces, ¿estar poseído por un demonio no significa andar trepando las paredes como Linda Blair?
- No precisamente, pero puede ser. Cuando hay presencia del demonio puede suceder cualquier cosa.

- A usted le ha tocado ver algo así.
-Sí. En una iglesia, un muchacho de unos 18 años empujó cinco bancas de estas grandes, muy pesadas, que ni 10 personas lo habrían logrado. Tenía una fuerza terrible. Lo tuvimos que agarrar entre tres para practicarle el exorcismo. Habiendo presencia del Otro, ya se explica cualquier cosa. Que puedan subirse por las paredes, sí; y volar también.

 - ¿Qué le gusta al diablo o a satanás?
Lo que le gusta es separarnos de Dios, meternos miedo, amenazarnos, tenernos temblando y la gente así anda luego.

-¿Pero el diablo escoge a la gente o la gente lo deja entrar?
-La gente deja entrar al diablo. No se metería con nosotros si no le abriéramos puertas. Por eso Dios prohíbe practicar magia, superstición, brujería, hechicería, adivinación, consulta a muertos y espíritus y astrología. Esos son los 7 terrenos de la mentira y el engaño.

- Pero todos en México consultan su horóscopo.
-Que los astros influyan en nuestra vida es la mentira más grande. ¡Están a millonadas de kilómetros! Son cuerpos formados por metales y gases, ¿cómo van a influir en nosotros? Lo mismo pasa con la magia, que es atribuir a las cosas un poder que no tienen. Cargar una herradura porque me va a dar buena suerte, es mentira.

-¿No pasa lo mismo con algunos artículos de la Iglesia Católica? Los milagritos, por ejemplo.
- Bueno, no. Hay que saber distinguir. Si yo traigo una imagen de Cristo o de María Santísima como protección, detrás hay algo serio, auténtico, mientras que detrás de una herradura no hay nada, hay mentira.

-¿El diablo sabe más por viejo que por diablo?
- De acuerdo.

-¿Hay algún personaje público que usted crea que tiene tratos con el demonio o que esté poseído?
-Bueno, pues Hitler.

¿De los actuales?
-Pues a ratos (Enrique) Peña Nieto con sus cosas locas de los matrimonios gay y todo eso.

-¿Qué pasa con los narcos y los sicarios?
- Es difícil afirmar rotundamente si son satánicos o no, pero andan en la maldad, ciertamente.


- ¿En algún momento ha sentido miedo?
- No, el diablo me tiene miedo a mí.

- ¿Cómo se imagina el cielo?
No lo podemos imaginar, está fuera de nuestro alcance.

-¿Usted piensa en la muerte?
- Sí, con frecuencia porque tengo que tratar enfermos o, a veces, muertos.

- ¿Le preocupa?
- Ligeramente, porque es uno pecador y está uno en sangre pecadora.

-¿Cómo va a ser pecador si usted combate demonios?
-Sí, pero ¿acaso no puedo pensar en matarte ahorita?

-¡Espero que no!
-Jajajaja. Lo que quiero decir es que estamos en sangre pecadora y nadie puede decir "yo no soy pecador". Basta que estemos en carne humana para que seamos pecadores y fallemos en muchas cosas, el Papa y todos, somos humanos.

-¿Qué pasa, por ejemplo, con los sacerdotes pederastas?
-No tuvieron una formación suficiente como para luchar contra sus tendencias pederastas, no tuvieron fuerza espiritual para sobreponerse.

-¿Qué castigo merece alguien que abusa de un niño?
-Merecería que le corten sus partes.

- ¿Cuál quiere que sea su epitafio?
-Simplemente: "Gracias, Señor, por la vida".

-Tanta maldad, ¿no le quita la esperanza?
- No, para mí se confirma la esperanza porque desde la cruz Cristo ya venció y ganó la guerra absoluta. Satanás trata de hacerle un poco la guerra, pero no le hace ni cosquillas.

13 abr 2017

Conversaciones con un exorcista (II)

Carmine de Filippis, en aquel momento provincial de los Capuchinos en Roma, saliendo de un encuentro con el también capuchino cardinal Seán Patrick O’Malley, arzobispo de Boston.

Amigo lector, te dejé en la primera entrega de mi entrevista con el exorcista Carmine de Filippis con la pregunta que le hice de si el Diablo sabe que tiene la batalla perdida, o  bien si cree que puede vencer a Cristo. Aquí te entrego la respuesta del Padre Capuchino Carmine de Filippi a esa pregunta; y seguimos con nuestra apasionante entrevista.

**********************

Jordi Picazo -¿El demonio sabe que ha perdido la batalla definitivamente, y busca perder la mayor cantidad de almas posibles, o cree que puede todavía vencer?

Padre Carmine -“Lo sabe perfectamente, que no puede vencer. ¡Sin embargo!, esta tan volcado sobre sí mismo, en su personalidad, que él ya es ‘el que va contra Dios’”.

SATANÁS BUSCA ELIMINAR LA FE CRISTIANA, ANULAR EL SENTIDO DE LA VIDA”

JP -Aun siendo el demonio el ángel más inteligente, supondría yo que su odio disminuye su inteligencia. Porque la sofoca. ¿Una estrategia suya es ir contra el sacramento de la confesión…

CdF -“¡Lo obstaculiza!” [me interrumpe]

JP  -…, contra la mujer… [sigo]

CdF -“Sí”. [asiente]
JP  -…,la familia…

CdF -“¡Si!” [insiste]

JP  -…, la Eucaristía, el sacerdote ministro?
CdF  -“¡Obstaculiza!”

JP  -¿Puede hablarme un poco de la estrategia del demonio sobre la familia y la mujer? ¿De  la destructiva ideología gender, ‘perversa’ como la califica el papa Francisco? ¿La teoría gender busca destruir la complementariedad entre masculinidad y feminidad, y la está relación trinitaria de la familia?






CdF -“Yo creo que el verdadero problema se sitúa antes que eso; viene antes que cualquier otra cosa; antes que la cuestión moral.

“El demonio trabaja para debilitar…, ¡añadiría yo que para eliminar! la Fe. Incluso para anular el sentido de la vida. Entonces, el demonio se esfuerza, y esto es lo ordinario en él, en ir contra Dios Creador, contra la Creación, contra la vida. Y busca sustituirlas por una cultura de la angustia; de la muerte en suma. Y después otras obras suyas van en el nivel de la Redención: buscando extinguir la Fe Cristiana.

“Después de eso vendrán las consecuencias y los problemas morales”.

La familia: Unidad, fidelidad, indisolubilidad

  Imagen de la sagrada familia en la obra de Gaudí en Barcelona.

CdF -“Ahora bien, es verdad que delante de la vista de todos nosotros tenemos que la familia está disgregada, destruida. Porque no se comprende el sentido de la unidad, de la fidelidad, de la indisolubilidad. Y es por esto que me parece que puedo decir que domina una cultura profundamente pesimista: no se cree en el amor. No se cree en el amor [repite, y pausa]. 

Así la unión conyugal se ve ya comprometida en su misma base. No se cree en el papel de la mujer, aunque también el modelo viejo del pasado está en crisis; y no está siendo substituido actualmente por un modelo que pueda ser válido. Creo que el problema de la mujer exige una profundización cultural y también teológica. Eso es lo que pienso yo qe hay que hacer, para poder resolverlo”.
JP -Profundizar en el papel de la mujer… ¿en qué aspecto?

CdF -“¡Antropológico! El sentido de la feminidad, lo específico de la mujer. Que también refleja y lleva a considerar lo específico delhombre. Lo que muestra la complementariedad de las dos realidades. En esta confusion se abre camino también la ridícula y acientíficateoría del gender, que no tiene ningún fundamento.

“Oigo decir que la promueven para evitar la intolerancia, el machismo; para evitar que una persona que tal vez vive una singularidad, una diversidad, pueda ser marginada; pueda sentirse de esta forma ofendida; etc., etc. Pero que [se para un momento, reflexivo, y se ríe divertido], y me parece absurdo tener que decirlo, se nazca sin una inclinación sexual precisa, es una cosa que no posee ningún fundamento científico”.

La gran confusión reinante

Le comento a Fra Carmine que desde mi óptica no me parece haber presenciado antes un ataque frontal tan directo contra la masculinidad; sí contra la feminidad, promoviendo una visión de la superwoman, de desprestigio de la maternidad, de eliminar ayudas a la mujer que desea ser madre o ya lo es. Y todo para debilitar la mujer y la familia. Le comento que se percibe en leyes de países un ataque a la masculinidad en forma de discriminación del varón: en el trato que reciben los varones separados con hijos menores por ejemplo, con respecto al que reciben las mujeres que se separan de ellos, o incluso con respecto a hombres varones que se casan entre sí y adoptan hijos, quienes al separarse reciben un trato igual a diferencia de los varones no homosexuales.

JP -El Papa Francisco ha hablado largo y tendido de la importancia de la figura del padre y de la masculinidad. ¿Esa discriminación del padre, del varón en la familia, ¿le parece que es un cambio estratégico de ingeniería social o simplemente una desorganización legal?

CdF -“Esto es una gran confusión. Es una gran confusión donde varios problemas se entrelazan los unos con los otros, formando así una madeja enrevesada. Sin embargo la verdad objetiva es simple: me parece que puedo decir que la naturaleza es la naturaleza, aunque se use este término y padezca escandaloso para la cultura de hoy. Pero la naturaleza es un dato objetivo. Pero tal vez podemos añadir esto: es también un trabajo de responsabilidad de la comunidad y del individuo, que debe ayudar a esta naturaleza a manifestarse, a crecer, a madurar”.

“La naturaleza es también un trabajo de responsabilidad de la comunidad y del individuo, que debe ayudar a esta naturaleza a manifestarse, a crecer y madurar”
 
JP -¿Somos corredentores?

CdF -“Somos colaboradores de Dios: no seamos pasivos, estáticos, a la hora de recibir este dato ‘y punto y basta’. No, estamos dentro de una dinámica donde se requiere responsabilidad”.

JP -¿La cosa que Dios ama más es la libertad?

CdF -“Sí, sí, sí sí”.

JP -Dios no podría traicionar la causa de que Cristo muriera en la Cruz: que es preservar nuestra libertad, pues la tenemos para apartarnos de Él, redimirnos y mostrarnos el camino a andar para la salvación. Luteranos y otros pensamientos dicen que no, que la sola fe nos justificaría. Cristo que ha muerto por respetar nuestra libertad y no puede salvarnos sin nuestro consentimiento.

 ¿Usted cree que Cristo en Su misericordia infinita perdonará el infierno? He llegado a escuchar de un buen profesor mío de teología, sin afirmarlo, que para él cabía la consideración si Dios en su infinita misericordia podría llegar a conceder una segunda oportunidad a las almas del infierno, la conversión del corazón.

10 abr 2017

Conversaciones con un exorcista (I)


Jordi Picazo con Carmine de Filippi en su casa en el norte de Italia.

Carmine es uno de los sacerdotes que realizan mayor número de exorcismos en Italia, en su caso desde 1983

Roma. Unas semanas atrás. La noche anterior de verme con Carmine, me tumbé en mi cama en la pequeña habitación de una hostería en la Via Aurelia de Roma a ver la película de exorcismos “El Rito”, con Anthony Hopkins como protagonista; en mi móvil. Quería hacer mis deberes un poco más, antes de verme con él. Cuál sería mi sorpresa cuando en una escena de la película se cita a Fra. Carmine de Filippi, sin que él lo supiera hasta mucho más tarde cuando un amigo se lo dijo; según me contó a la mañana siguiente.

Carmine es uno de los sacerdotes que realizan mayor número de exorcismos en Italia, en su caso desde 1983. Voy a ir desgranando poco a poco la conversación que tuvimos en su convento al norte de Italia, tras una comida riquísima pero sobria que los monjes se servían a sí mismos sin descuidar la fraternidad de estar pendientes el uno del otro; y de mí que era ese día su invitado. Productos de Amatrice, longaniza de la tierra, pan casero, verduras, vino, y un traguito de un estomacal, seguido de un cafetito ya de pie con otro padre de la congregación.
*******************

Los nombres del diablo

¿Con qué nombre se le ha sometido el Diablo en sus expulsiones? Usted le pregunta… “¡cómo te llamas!” “¡Dame tu nombre!” ¿Qué nombres sorprendentes ha recibido?

“Sí. A esta pregunta el diablo tiende a no responder nunca. Ofrece mucha resistencia, pero después, evidentemente por la Gracia de Dios y bajo la orden del exorcista, debe decir su nombre, antes o después… cuando se trata de un caso de una posesión real, ¿eh? He oído… Asmodeo; varias veces”.
¿Asmodeo?

Asmodeo aparece en la Sagrada Escritura. Asmodeo tiende a destruir la relación afectiva en el interior de la pareja, del matrimonio, del amor conyugal. Un caso famosísimo es en el libro de Tobías. Asmodeo [pausa, pensativo]. Se ha presentado varias veces, siempre se ha manifestado con este nombre [Asmodeo: Demonio de la maldad y la muerte. Es el espíritu maligno que mató a siete maridos a Sara (Tobías 3,8); y que fue encadenado en el desierto por San Rafael -nota del articulista, leer más pinchando aquí.].”

“¡Yo no soy Lucifer ya más!”

“Otros, más raramente, con el nombre de Satanás. Satanás [repite Carmine meditativamente]. Tiende siempre a precisar que ‘ya no soy Lucifer’. Lucifer es un nombre hermoso, que le ha sido dado por Dios. Lo ha recibido del Creador. ‘Satanás’, ‘Satán’, es un nombre de origen hebreo. A grosso modo puede significar “el adversario”. El que se opone: a Dios. ‘Diablo’ significa además ‘el que divide’: aquel que quiere separar a las personas entre ellas y sobretodo separarlas de Dios.

“Otros nombres… Amerigo. Son nombres probablemente ligados a la misión que deben realizar, al servicio de un empleo de destrucción, un empeño malvado. Otro nombre Andreas. Sí, este es otro nombre con el que me he topado. Hace ya mucho tiempo. Muchísimo tiempo. Otro Príncipe. Se autoproclamaba como un personaje importante.

“Me acuerdo ahora de un caso en el que el nombre no fue de hecho pronunciado nunca, al menos de manera inteligible. Emitió una serie de sonidos que quedaron en eso; incomprensibles, en el aire. Vete a saber si no era el caso de un demonio mudo…, que no quiere, ¡o no puede!, ¡ja! [esboza una sonrisa] Pronunciar nada. Esto es, a grosso modo.”

La influencia demoníaca  – tentaciones ordinarias

¿Cuál es la manera de evitar que el demonio tome posesión de nosotros, leve o fuerte? Parece que incluso personas santas han sido poseídas ligeramente en alguna ocasión por el demonio.

“Sí. Sin embargo, debo hacer una distinción. Una cosa es la influencia ordinaria del demonio sobre todos, e incluso sobre todo lo creado. Y a esto es a lo que llamamos tentación. Todos la sufrimos. Y la sufrimos entre otras cosas de manera creciente en la medida en que nos empeñamos a vivir el cristianismo. Esto es un dato histórico, experiencial. Cuanto más vives en la Fe, en la Caridad cristiana, más el demonio obstaculiza. Es algo… matemático, diría yo… Pero en lo ordinario, esto se combate con la oración, con los sacramentos, ¡la lucha espiritual, eh!: la mortificación, la penitencia… con las armas habituales, y entonces,  en la situación en que se cae en la tentación el remedio siempre existe, el sacramento de la confesión, con arrepentimiento; y somos liberados”.

La posesión real

“Pero existe por otro lado otra situación, diría yo, de orden extraordinario. Cuando por otras causas el demonio se agrega en las personas o las cosas en una presencia directa: directa, propiamente. En este punto entraríamos concretamente en el campo de un gran misterio para la verdad: el terreno de las obsesiones diabólicas, de las infestaciones diabólicas.

“Se trata de una presencia directa y extraordinaria del demonio; y ello porque ha sido causada, se ve finalmente, por una propia conducta espiritual y moral mala, plena de malicia, pecaminosa sin límite a lo largo del tiempo; o alternativamente, causada por una intervención maléfica de terceros; terceras personas que recurren a prácticas que, como la magia, ¡eh! [subraya con advertencia], inducen esta influencia maléfica. Esto es el caso de los maleficios.

“También, y en casos aún más extraordinarios, porque Dios por una particular circunstancia así lo ha permitido: la confrontación de esa persona tan santa con esta presencia del demonio en su vida hasta el punto incluso de ser poseída, y que viene posteriormente a devenir purificada. Pero aquí ya entraríamos en el proyecto particularísimo de Dios con respecto a una persona muy elevada, muy alta en su vida espiritual. La beata María del Crucifijo, carmelita, fue poseída por el demonio; me viene a la mente ahora este caso. El Padre Pio, ¡cuántas veces fue golpeado incluso físicamente por el demonio!”

Los santos y el demonio

Se dice de Madre Teresa que ella misma comentaba la necesidad de, en alguna ocasión, acudir a un exorcista.

“No lo sé, no lo sé, puede ser. De Madre Teresa yo sé que ha vivido una noche del espíritu terrible”.
Como San Juan de la Cruz, como santa Teresa de Ávila.

“Sí, sí: recurro siempre a esta distinción una cosa es el demonio que se agrega como tentador a la confrontación entre las personas, y evidentemente que aquí detrás existe toda una realidad que va al fondo de su raíz en el orden de la creación: este domino sobre todas las cosas, incluso el confortamiento contra Jesús, y después esta otra situación extraordinaria.

 El remedio a esta segunda situación, que no se refiere al alma per se sino más bien al cuerpo y a la psique, el remedio es el exorcismo, el remedio de la Iglesia. El remedio a la primera situación es la confesión, el sacramento. El remedio a la segunda es el exorcismo, que es un a practica que te lleva mucho tiempo: mucho”

Tras la entrevista le pedí una oración de exorcismo sobre mí, de intercesión para la liberación de mis demonios. Así lo hizo en voz baja, yo sentado en la misma silla que en nuestra conversación y él empezando con su invocación al Arcángel San Miguel. Confieso, amigo lector, que esa fuerza de sanación y alegría me duró notablemente muchos días.

¿El diablo tiene esperanza?

La siguiente porción de nuestra entrevista comenzará con la siguiente pregunta que le formulé¨: ¿El demonio sabe que ha perdido la batalla definitivamente, y busca perder la mayor cantidad de almas posibles, o cree que puede todavía vencer?



Por cierto, en esta película como en tantas otras, creadas dentro del cine comercial se añaden falsedades para hacerlas mas sugestivas, como que en el combate final donde el sacerdote exorcista acaba siendo poseso por el demonio, totalmente falsa esta situación. Pero bueno, hay cosas interesantes en esta película basada en hechos reales. Quienes se dedican al exorcismo enseguida ven las diferencias.

7 abr 2017

Ouija en el parvulario



DENVER, 14 Mar. 17 / 02:43 pm (ACI).- Una maestra de preescolar fue suspendida después de jugar a la ouija con sus alumnos de 5 años, tras la denuncia presentada por la madre de uno de los menores.
La madre de familia, que prefirió no ser identificada, denunció el hecho ante la institución Milwaukee Public Schools (MPS), en Estados Unidos, luego que la maestra de su hijo en la escuela Zablocki Elementary jugara a la ouija con los niños en febrero pasado.

La maestra, señala el sitio WISN12–ABC explicó, en un correo electrónico de respuesta enviado a la madre, que los niños le “estaban pidiendo una historia que diera miedo y como tenía el tablero (desde Halloween en octubre) comencé a mover el objeto sobre él para responder a sus preguntas.

Ellos preguntaban sobre caracteres atemorizantes en película, yo no dije que fueran espíritus. Todo fue hecho para divertirnos”.

“Entiendo su preocupación, fui tonta y lo siento. Me llevaré el tablero a casa y esto no volverá a pasar”, agregó.

 

La madre de familia expresó su molestia y comentó que cuando ocurrió lo de la ouija los pequeños “apagaron las luces para que todo esté oscuro y hablaban de espíritus. Eso no es algo que se deba hacer en la escuela”.

Ahora, relató, su hijo “tiene miedo a la hora de ir a dormir en la noche, le teme a la oscuridad”.
De acuerdo al Huffington Post, la MPS investigará el caso y, dependiendo del resultado, la maestra podrá volver o no a su puesto en la escuela.

En octubre de 2016, el conocido sacerdote y teólogo español, P. José Antonio Fortea, explicó a la prensa que “cuando uno hace la ouija, está llamando a espíritus desconocidos, y puede venir cualquiera. No hay control. Y si vienen malos espíritus, pueden introducirse en la persona o quedarse pegados sin separarse de ella”.

“Dios no quiere que los hombres hagamos espiritismo. Ningún espíritu bueno va a hablar a través de la ouija”, precisó.

4 abr 2017

Sacerdote Teo Dirk, exorcismo



No ha sido posible enlazar el video, clique en el siguiente enlace:

https://gloria.tv/video/4bL4wzUsPQJt2WrPrTWbZSFMD

1 abr 2017

Exorcista Ricardo Ruiz Vallejo



                        Muy, muy, muy interesante, recomiendo verlo entero de princípio a fin.
   
VIDA DE SANTIDAD: arrepentimiento, oración, confesión y vida de                           SACRAMENTOS son los medios más eficaces para combatir las acechanzas del demonio.