11 dic. 2018

Exorcista de Buenos Aires, Argentina.

Estar en pecado mortal abre la puerta a la acción del demonio, alerta el exorcista Cristian Cabrini.



El sacerdote argentino Cristián Cabrini es actualmente exorcista de la diócesis de San Isidro, sufragánea de la de Buenos Aires, de la que fue arzobispo el Papa Francisco. Es además delegado para el grupo de habla hispana de la Asociación Internacional de Exorcistas.

Durante estos años ha atendido a numerosas personas que han sido atacadas por el demonio, muchas de ellas muy pobres y provenientes de barrios marginales. La mejor respuesta que este sacerdote da a los que le preguntan de cómo protegerse del Maligno es practicando los sacramentos y viviendo en gracia. En una entrevista en Portaluz explica su experiencia de años como exorcista:

- Chile acaba de unirse al grupo de países cuya legislación facilita el aborto. ¿Es esto un triunfo para el demonio?, ¿una derrota para Dios?
El demonio actúa en una sociedad primero debilitando la fe, haciendo que esa sociedad no viva conforme a los principios cristianos… Una sociedad que se va corrompiendo, que va perdiendo sus principios y valores cristianos, no es extraño que termine en esto; donde ya nadie piensa no solamente en Dios, sino en el respeto a la vida. En ese sentido la promulgación de la ley del aborto, ¿es una acción el Maligno? Podríamos pensar y decir lo siguiente: Evidentemente esto (ley que facilita el aborto), que es un atentar contra la vida, satisface al espíritu del Mal. Uno podría decir hay un acción natural -no extraordinaria-, una acción ordinaria, del Maligno ¿no es cierto? Pero hay que prestar mucha atención a esto porque podría parecer que uno está casi como exculpando -en este caso a los legisladores que hayan votado a favor de la ley del aborto-, diciendo hay una acción ordinaria del demonio. Esto no es así, ni a lo que hago referencia. ¿Se entiende?

- De su experiencia como exorcista y al estar en contacto con exorcistas de otros países ¿Cuáles cree son hoy en las Américas los ámbitos de acción predilectos del  demonio?
- Padre Amorth dice en uno de sus escritos que si por el demonio fuera se haría presente en todos los ámbitos de la vida de la persona y arruinaría al hombre en todo lo que pudiera. La acción del Maligno… para él no es un problema el tiempo. Se puede tomar hasta el último día buscando que el hombre se separe de Dios; que el hombre se enfrente a sus hermanos, se separe, se divida, se fraccione; y para que a su vez el hombre dentro de sí mismo también esté roto, separado de sí mismo. Entonces cuando se produce en la vida del hombre esta triple fracción, uno está a merced de cualesquier macana. Si ya no hay valores cristianos, si una sociedad perdió además los valores civiles, es la ley de la selva.

En ese sentido hay una carga fuerte y sobre todo cuando el hombre no vive en una situación de gracia, sino que está abierto a la acción del mal. Por ejemplo un cristiano que, conociendo perfectamente lo que significa llevar una vida en gracia de Dios o en pecado y en pecado grave, se niega cómodamente, viviendo en esa situación de pecado grave… Uno escucha regularmente a la gente preguntar: ‘Padre, ¿qué puedo hacer para protegerme?’ ¡Viva en gracia! ¡Celebre su fe! Viva los sacramentos. Pero si usted no hace ninguna de estas cosas o peor aún: vienen a misa, rezan –vamos a ver después cómo será su vida de oración- pero saben que están en una situación de pecado grave y nada hacen para salir de esa situación, está evidentemente expuesto a la acción del mal. Porque acá no hay muchas vueltas. O estoy abierto a Dios y a lo que el Señor me ofrece o estoy de espaldas a Dios; y eso significa estar de cara al espíritu del Mal. No estoy diciendo con esto que todas las personas que están en pecado mortal vayan a recibir algún tipo de acción del Maligno, pero sí me parece que uno está (en esa situación) como ofertado u ofrecido por ejemplo a cualesquier brujería que a uno le puedan hacer y que puede tener efectos porque uno simplemente no está en gracia de Dios.

- ¿Conocer de los demonios y su acción ha incidido sobre su fe?
- Cuando uno tiene la experiencia de encontrarse -sobre todo la primera vez-, con la presencia real del Maligno en la vida de una persona, despiertan muchas cosas, interrogantes. Todo esto por supuesto que interviene (impacta) después en la oración personal, en la búsqueda de respuestas, en el cariño y en el trato paciente hacia estas personas. En estos quince años de sacerdote y aun habiendo estado como vicario, como párroco en zonas muy vulnerables del Gran Buenos Aires, debo decir que la pobreza que a mí personalmente más profundamente toca mi corazón es la enorme cantidad de gente que de forma solitaria, con profundas angustias, sin tener un lugar o personas que puedan ayudarlas, sufren o padecen realmente la acción del Maligno en sus vidas.

- ¿De alguna forma entonces cree haber crecido en santidad ejerciendo como exorcista? 
- Bueno, sabe Dios ¿no? si he crecido en santidad. Siempre es el deseo que tengo ¿no es cierto? Si el decir crecer en santidad es tratar de acompañar a las personas; desarrollar nuevos aspectos en la vida de oración personal, etcétera; sí, claramente en ese sentido sí, palpablemente sí. Porque además así como está tan fuerte la acción del Maligno -en la persona que está siendo como… vulnerada por el Maligno-también hay una presencia de Dios y su gracia que sobreabunda. Acá el centro no es jamás el bochinche o el ruido que pueda hacer el demonio, sino la presencia, la acción de Dios y su Gracia.

- Para expulsar al demonio Dios, no necesitándolo,  ¿ha querido hacer partícipes a los sacerdotes?
- El asunto es así: Jesucristo pide a los apóstoles que -dentro de las consignas que les da, está en las Sagradas Escrituras- vayan y expulsen a los demonios en su Nombre. Los sucesores naturales de los apóstoles son los obispos. Son propiamente entonces los obispos en la vida de la Iglesia quienes tienen esta potestad del ejercicio de este ministerio, del  Exorcistado. Entonces, como los obispos suelen tener múltiples actividades, habitualmente designan a otros sacerdotes en quienes delegan esta potestad. No es que el exorcismo en la vida de la Iglesia sea un carisma -por ejemplo un sacerdote sanador-  sino que el único sacerdote que puede rezar un exorcismo mayor es aquél que ha recibido el nombramiento de parte del obispo.

- Al laico que precisa ayuda en ocasiones le asalta la inquietud si ¿hay exorcistas más eficientes que otros?
- Es un tema discutido, porque propiamente quien expulsa al demonio no es el exorcista, -esto tiene que quedar bien en claro-, sino Jesucristo el Señor. Él es el único. El exorcismo es en el nombre de Jesucristo el Señor. Él es el único. Si la vida del sacerdote exorcista no es una vida… santa, diríamos así, evidentemente la acción, la eficacia de su oración, será menor. Hay sacerdotes exorcistas que por conocimiento, por sus propios carismas también, porque Dios puede dar sus propios carismas -oración en lenguas o lo que fuera-, pueden tener un recorrido con las personas más rápido.

7 dic. 2018

Exorcista de Cartagena, Colombia

Conversando con el exorcista de la Arquidiócesis de Cartagena



                                                       Sacerdote Luis Guillermo Correa,

Para los creyentes, es una lucha eterna la que libra el “Príncipe de la Tinieblas” contra Dios por el alma de los creados: los seres humanos. Guerras, enfermedades y delitos de todos los calibres tienen su origen en la apropiación arbitraria que el diablo hace de las personas.
Por eso, según la Iglesia Católica, la lucha contra Satanás no es cuestión de verborrea, es un asunto serio, un combate sin tregua que necesita de representantes de Dios en la tierra esforzados en mantener una vida íntegra, con una fe férrea para no sucumbir a las tentaciones, para decir no al pecado. Ellos son los sacerdotes exorcistas. En Cartagena hay uno solo reconocido por la Arquidiócesis: Luis Guillermo Correa, de 74 años, miembro de la Renovación Carismática, a la que pertenece hace 38 años y en la que sin proponérselo incursionó en la ofensiva contra Lucifer. 
La lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales, se afirma en el capítulo 6, versículo 12, de la Epístola a los Efesios escrita por el apóstol Pablo, autor de 13 textos de la Biblia.
En este pasaje del libro más leído en el mundo se concentra, según el cristianismo, la explicación a cientos de males físicos y emocionales que aquejan al ser humano y sobre los cuales la ciencia es incapaz de aclarar cualquier cosa. Y en todo ello hay un solo responsable: el diablo. Así lo ha reconocido el Papa Francisco insistentemente, quien, a diferencia de sus predecesores, habla abiertamente del demonio y del combate espiritual contra este “ser que nos hostiga”.
Es tanto su interés en que la gente tome consciencia de ello y su preocupación manifiesta por los infinitos males que agobian al mundo que en el 2014 el Vaticano desempolvó el Concilio Vaticano II (1962 – 1965), que habla del rito exorcista y reconoció jurídicamente la Asociación Internacional de Exorcistas.
Posterior a esto, a la Arquidiócesis de Cartagena llegó el pedido desde Roma de nombrar oficialmente un exorcista y con esto la labor espiritual que venía haciendo el sacerdote Correa hace tres décadas, de manera silenciosa, recobró importancia en la agenda local de la Iglesia, al punto que tiene encomendado formar a sacerdotes jóvenes con esta inclinación de atender los casos difíciles de influencia maligna.
Luis Guillermo Correa es querido entre la feligresía católica cartagenera y el reconocimiento de su carisma traspasa las fronteras, incluso de Colombia. Diariamente en la parroquia María de la Paz, en el barrio Los Corales, atiende hasta 12 personas que llegan allí esperanzadas en su orientación y en la bendición de una oración liberadora que los sane espiritualmente.
Con voz pausada y pacientemente, Correa explica todo lo concerniente al diablo, al pecado, al infierno y al cielo…
¿Qué es el exorcismo?
-Es un rito para expulsar a Satanás de una persona poseída. Parece una definición sencilla, pero no lo es. El significado que está implícito en ella tiene aristas complejas de entender para la mente humana; tanto que algunos solo eligen rechazar de plano todo lo concerniente a ello; otros, en cambio, aceptan que es una verdad de fe, es decir una verdad cuya comprobación está fuera del alcance de la capacidad humana.
¿Cuándo una persona necesita ser exorcizada?
-Hay dos tipos de liberaciones: el exorcismo y la oración de liberación. Se hace exorcismo cuando la persona que se va a tratar está poseída por un demonio. La otra influencia se llama opresión o infestación; en este caso se hace una liberación. La posesión es la más grave.
¿Cuál es la diferencia entre la posesión y la opresión?
-Hay posesión cuando la persona expresamente, de manera voluntaria y consciente, se ha entregado a Satanás y este se apodera de ella.
La opresión es cuando la persona ha estado en brujería o en prácticas espiritistas, o le han puesto una brujería. En estos casos, hay un espíritu malo que lo está oprimiendo, está actuando en la persona, pero desde afuera.
¿De las dos cuál es la más común?
-La opresión. En ésta el diablo o el espíritu malo domina a la persona en un área o en varias, generalmente oprime la mente, la voluntad, las emociones y la parte sexual de la persona.
Si el diablo existe, ¿existe el infierno entonces?
-Hay mucha gente que se la da de muy intelectual o de incrédula, dice que el diablo no existe, que es una simple imaginación o es una fuerza maligna, o es una carencia de la persona humana. La gente no cree en eso, pero es una verdad. Son verdades de fe porque están en la palabra de Dios.
¿Cómo puede definirse al diablo?
-Es un espíritu malo. El papa Pablo Sexto, el 15 de noviembre de 1972, en tiempos en los que había  muchos problemas en la Iglesia, mucha incredulidad y mucha negación del diablo, dijo: Satanás existe, es una entidad. No es como dicen algunos que es una deficiencia. Es un ser real, espiritual, no tiene materia, pero sí tiene una personalidad, es decir, tiene inteligencia, una voluntad y es un ser malvado, pervertido y pervertidor. La pregunta entonces es: ¿cómo entró el mal en el mundo? En Génesis 13 hallamos la respuesta. 
En este pasaje bíblico que usted menciona se habla del árbol de la ciencia del bien y del mal. ¿Qué es lo que representa este árbol?
-Representa la posibilidad de conocer el bien y el mal. El Hombre no puede pretender por sí mismo determinar lo que es bueno y lo que es malo porque depende de Dios, es Dios quien lo ilumina. El problema es cuando usted quiere decir: esto para mí no es malo. Uno tiene que someterse a Dios.
¿Por qué el hombre no puede ser conocedor del bien y del mal?
-Porque es un ser limitado que depende de Dios, es criatura y como tal depende de su creador. Cuando pretende esto se está engañando. El hombre es hombre, no es Dios. El diablo lleva al hombre a pecar valiéndose de nuestra soberbia, de nuestra debilidad, de nuestra curiosidad, de la aspiración de querer ser independiente. Dios nos ha dado la libertad, pero con límites, porque como no soy dueño del bien y el mal corro el riesgo de destruirme.
¿Qué es el pecado?
-El pecado es cuando el hombre se pone por encima de Dios y pretende él mismo hacer de su vida lo que él quiere, no depender de nadie y hace lo que moralmente no está bien. Cuando se rebela contra Dios se está autocondenando.
¿Qué es el cielo y qué es el infierno?
-El cielo es la felicidad de vivir con Dios. Tanto el cielo como el infierno empiezan para cada persona en la tierra y se prolongan más allá de la muerte. Si yo amo a Dios, y obedezco sus mandamientos, voy conquistando mi cielo desde la tierra. Es una cuestión personal, es mi situación ante Dios, ante el mundo. En gracia de Dios se alcanza una tranquilidad indescriptible. Soy realmente feliz. Si me dejo llevar por el demonio y hago el mal y me entrego a los vicios, no soy feliz; aunque tenga dinero, la zozobra siempre va a estar presente. Cuando morimos esa felicidad o infelicidad se prolongará eternamente. Jesús lo dijo, la puerta al cielo es estrecha.
¿Pero el infierno es un lugar físico?
-El infierno no es un lugar, es una situación personal. ¿Por qué no hablamos de lugar? Porque los espíritus no necesitan un lugar, no son seres corpóreos. Ha habido algunos casos en los que Dios ha permitido la visión del infierno. Una, fue a Santa Teresa de Jesús; cuando entró al convento ella trató de desviarse y Dios le quiso mostrar que estaba en peligro y un día en sus oraciones el Señor le mostró el infierno, era una cosa tan asfixiante que aplastaba. A los pastorcitos de Fátima, la Virgen les mostró el infierno para darle un mensaje al mundo: hay que orar por los pecadores. Era como un lago de fuego y las almas caían ahí como caen las hojas de los árboles sacudidas por el viento y allá se retorcían y gritaban; era algo terrible. Infierno sí hay. El que quiera creerlo que lo crea, el que no… Hay que orar.
¿Y más allá de la muerte, a dónde se prolonga la vida? Esa es la pregunta que el hombre no ha podido responder.
-En la eternidad, en Dios. Dios no está en un lugar. Está en todas partes.
¿Cómo incursionó usted en esto de las liberaciones?
-En el año 80, tenía 36 años, llevaba 6 años en el sacerdocio, estaba en Villanueva y me di cuenta de que trabajaba mucho por el Señor, pero al mismo tiempo era consciente de que tenía mis debilidades personales. Trabajaba muy bien, pero cometía errores y pecaba. Le pedí a Dios que me mostrara dónde podía cambiar. Yo esperaba que me dijera: vete a un monasterio o a una montaña, pero cuando oraba  me decía ve a la Renovación Carismática. A mí no me gustaba porque la percibía como una manada de locos, pero al final dije si no hay más remedio... En esa búsqueda, en ese año fui a un retiro espiritual en La Ceja, Antioquia, mi tierra, con el sacerdote Emiliano Tardif, que tenía gran carisma para hacer oraciones de sanación. Él me oró, hice una fila larguísima como de dos horas para llegar hasta dónde él. Fue mi primer contacto con este tipo de oraciones. Me confesó, me absolvió y cuando me levanté me sentí totalmente diferente. Experimenté una paz en mi alma que era como el cielo y una felicidad inmensa, sin ningún asomo de culpa. Esa sensación de completa paz me duró un mes; la lucha es diaria, pero esa vez experimenté el cielo y desde entonces lo he experimentado mejor. Regresé a Villanueva y comencé a trabajar en la Renovación, ahí oramos por los enfermos. Dirigí la Renovación en Cartagena por 36 años.
Yo esto no lo busqué sino que la gente venía y muchos venían con malas influencias; eran personas que habían estado en brujería, mujeres que habían abortado, personas que habían estado en espiritismo.
¿Cuál es el caso más pesado que usted ha manejado?
-Señalar eso es muy difícil. Hubo un caso que fue pequeño, pero grande para mí. Una vez una mamá de la Renovación me pidió que orara por su hijo, que es un abogado. Era joven, ya estaba casado, pero estaba muy descompuesto, entregado al licor, a la parranda y a las mujeres, se estaba como enloqueciendo. Yo lo confesaba, oraba y se iba bien. A los 15 días volvía peor. Al final orando y hablando con él, Dios me mostró que la base de sus males estaba en un anillo que un indio de La Guajira le había rezado para asegurarlo. Le pedí que se lo quitara, lo oré y se sanó, no regresó más. Pero yo de manera inconsciente conservé el anillo en mi escritorio; pasó un mes y yo estaba atormentado; se me pasó a mí lo que él tenía. Sentía calor, ganas de vomitar, sentía que me puyaban todo el cuerpo y mucha rabia. Yo pensé, bueno, qué está pasando, estoy seguro de que no estoy en pecado porque el pecado lo lleva a uno a todas esas cosas. Estaba muy preocupado y le pedí a Dios que  me dijera cuál era la causa. Había orado como un cuarto de hora cuando se me vino a la mente el anillo. Inmediatamente corrí al escritorio, lo mandé a partir, le eché agua exorcizada, le hice una liberación al anillo y me hice una a mí, y hasta ahí. Creo que esas son pequeñas manifestaciones de que el maligno sí existe. He tenido otros casos grandes de personas que han estado en hechicería, en satanismo, que están muy oprimidas. Es muy terrible para algunos porque ya solo pisar la iglesia y se vuelven unas fieras; cuando están endemoniados tienden a agredir. Un lunes festivo, en la casa de oración frente a la Madre Bernarda, llevaron a un joven que apenas me vio revestido con la estola morada se fue contra mí, intentó hasta ahorcarme. Cuando entré al recinto estaba acurrucado en un rincón, se le veía la presencia del diablo en su mirada. Al final, entre todos, lo dominamos y le hicimos una primera oración muy fuerte, en la que se ata al espíritu malo y se le ordena salir del cuerpo de la persona. Estos son casos que ameritan hasta cinco oraciones para estar seguros de que el demonio sale completamente.
¿Cómo se prepara para hacer una liberación?
-Para uno trabajar en la sanación y liberación hay que tratar de llevar una vida muy íntegra y vivir en gracia de Dios. Tiene uno que confesarse, yo lo hago cada mes. Si se me presenta una liberación muy fuerte y he tenido algún disgusto, no la hago sin antes confesarme porque siento que todo lo contamina a uno. Cada día oro dos horas ante el Santísimo. Hago el Rosario a la Virgen. Ella es la más poderosa protectora. El diablo le tiene pavor a la Virgen porque ella es inmaculada y pura. Él no pudo mancharla, ella está sin mancha de pecado, el demonio no tiene sobre ella ningún poder.
¿Quiénes son los que más acuden a usted?
-Las mujeres, los hombres. Todos. Vienen muchos jóvenes, adultos; religiosas a pedir orientación para resolver problemas de su comunidad; sacerdotes también vienen.
¿La Iglesia cobra por ese servicio?
-Es gratuito.
¿Cuántos casos atiende en un mes?
-El número es relativo, pero cada día atiendo un promedio de 12 personas, máximo 14. De lunes a jueves atiendo gente que no es de la parroquia. Hay veces que vienen de los pueblos o de Barranquilla, de Santa Marta o de Montería. Han venido extranjeros también. Los viernes sí los dedico a gente de la parroquia. No todo el que viene donde mí tiene que estar bajo la influencia maligna, no. Puede estar en pecado o enfermo del cuerpo, yo atiendo toda clase de problemas. Cuando descubro que hay influencias malignas, los oro, pero los mando a venir otro día. En el mes dedico un día a la liberación, generalmente los miércoles, porque necesito un equipo para hacerlas. La liberación no la puede hacer un sacerdote solo. En mi equipo hay personas muy virtuosas, espirituales y tienen carismas, por ejemplo, la palabra del conocimiento. Somos 4, tres señoras y yo.
¿Se ha equivocado en algún procedimiento?
-Creo que no porque trato de ser muy prudente, voy despacio y con mucha oración. No todo lo que parece influencia maligna lo es; hay casos de personas que están enfermas mentalmente. Hay problemas de depresión, de esquizofrenia, de neurosis, que podrían parecer opresión, por eso uno tiene que ir muy despacito. Para liberar hay que descubrir por qué el demonio tiene el poder sobre la persona. Cuando se descubre la causa podemos decir que la batalla está ganada.
¿Y cuándo la persona es atea?
-Ahí es más difícil, no se puede hacer mayor cosa porque las liberaciones y el exorcismo se hacen a nombre de la fe. Para una persona que se declara atea y está endemoniada lo más que se puede hacer es orar por ella.
¿El maleficio que le echan a una persona, lo puede coger otra?
-En parte sí. Conocí un joven en Manga, hace unos 25 años. Me pidieron que orara por él, estaba muy grave, tenía unos 15 años, estaba en una habitación en la que no había cama ni nada, estaba tirado en el piso, desnudito y como un esqueleto. Cuando llegué, la mamá me detuvo en la sala para contarme la historia. Ese niño, cuando estaba más niño, amaba mucho a su papá, estaba muy apegado a él. El papá había sido muy bueno, pero llegó un día una mala mujer que lo enamoró y se lo llevó. Esta mujer, para dominar al papá y romper el vínculo con su hijo le hizo brujería a la familia y a partir de ahí el niño empezó a perder el control. Tenía episodios raros, incluso de violencia, sobre todo los viernes, reventaba las cosas, se hacía daño. ¿Por qué los viernes? El viernes es el día en que Jesús murió. A los grandes santos, el demonio los ha atormentado los viernes. El diablo odia a Cristo y odia la redención y trata de vengarse porque Cristo lo venció a él en la cruz.
Entonces el niño se fue descomponiendo y cuando yo fui ya estaba completamente inconsciente. Le hice una oración a él y otra a la mamá para que perdonara a su exesposo. Como a los 5 días el niño murió. Son casos que me hacen pensar que la influencia maligna se puede pasar a otra persona.

2 dic. 2018

Inducción infantil al satanismo

Lo que parece es lo que es... 


La icónica cantante Céline Dion se crió como católica, pero justo acaba de lanzar su línea de ropa de género neutro para niños, con el tema del Nuevo Orden Mundial, lo cual indica que se ha pasado al lado oscuro. Su “gran revelación” incluyó un vídeo perturbador de su ingreso a una guardería del hospital. Los bebés están vestidos de rosa y azul. Dion saca un puñado de destellos negros y los sopla en el aire haciendo que toda la ropa de color rosa y azul se convierta en prendas de género neutro en blanco y negro.
Una empresa New Age
 Dion se asoció con la empresa de ropa alternativa, Nununu, llamándose a sí mismos:   CELINUNUNU. Según el sitio web: “CELINUNUNU libera a los niños de los roles tradicionales de niño/niña y permite que las gente más joven crezca con valores de igualdad con la libertad, y fortalezcan su propio poder de personalidad basado en el respeto mutuo”.
Aparte de que la ropa es espantosamente fea, son inquietantes los temas ocultistas en los niños. Los bebés y los niños lucen sombríos. ¿Quién pagaría $77 dólares por una manta para bebés con calaveras, o $161 dólares por una chaqueta que parece una bolsa de basura. ¿Y quién quiere un traje para bebé con calaveras?

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 La línea Nununu en sí misma es extremadamente perturbadora y, de manera extraña, contiene muchos estilos idénticos supuestamente a aquellos de la colaboración de Dion. Parece que solo hubieran tomado algunas cosas y las hubieran lanzado [a la venta] con su nombre.
La propia línea de Nununu incluye ovejas con parches sobre un ojo y huesos cruzados, unos enormes ojos Illuminati, y montones y montones de cráneos. Unos pantalones deportivos tienen un número ‘3’ en una rodilla y un ‘6’ en la otra. ¿Tres veces ‘6’? Los niños se visten como pandilleros y las niñas con un “¡Ho!” estampados en las blusas. Creyendo que tal vez me había perdido de algo, revisé tanto el Diccionario Urbano como el de Meriam -Webster para buscar la definición. “Ho: sustantivo. Variante de puta [sic]. Prostituta, puta [sic], zorra [sic], vaga… argot a menudo ofensivo”.

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El catálogo con escenas es espeluznante. Un niño está arreglado con una cara parecida a una calavera y otro como Edward “Manos de tijera” con los ojos oscuros y largas uñas metálicas. Hay cabezas de muñecas con expresiones vacías, manos esqueléticas que haciendo la forma de un corazón… Ustedes captan la idea.
 La perspectiva confusa
Algunas personas no ven la oscuridad que yo veo tan descarada. Aquí hay un par de reacciones en Twitter: “Las líneas de la celebridad de la moda son casi como de diez centavos por docena. Pero   @ celinedion ‘s   # Celinununu es realmente inteligente, divertida y está respaldada por los mensajes adecuados para un cambio. ¡Ahí estoy!”.
 “¡Qué geniales son los canadienses!! Qué genial es @ celinedion por dar un paso a la vanguardia con su nueva línea de  # género neutro  # celinununu   # LGBTQtwitter ”.
 Dion explicó durante una entrevista con CNN que la línea de ropa de género neutro se inspiró después de llevar a sus hijos gemelos a Disney World y éstos quisieron conocer a las princesas y a Minnie Mouse. Ella tomó eso como una señal de que “se están encontrando a sí mismos”.
Eso es un gran salto. Las princesas de Disney son altamente comercializadas e importantes entre todos los niños.

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Y hay muchos estampados textiles con la estrella de cinco puntas.
 La perspectiva del exorcista
 Para tener una perspectiva de un sabio director espiritual, me puse en contacto con Mons. John Esseff, quien alguna vez fue director espiritual de Santa Teresa de Calcuta. Él ha sido sacerdote por 65 años y exorcista en la Diócesis de Scranton, Pensilvania, durante más de 40 años. También es fundador y ex presidente de la junta directiva del Instituto Papa León XIII, que entrena a exorcistas y se dedica a llevar la curación por Cristo a los afligidos por el mal.
 “Estoy convencido de que la forma en que se ha extendido esta cuestión de género es demoníaca”, dijo. “Es falso. Ni siquiera sé cuántos géneros se supone que hay ahora, pero sólo hay dos hechos por Dios”. La diabólica dimensión de crear tal línea de ropa es muy profunda, según él.
“El diablo va tras los niños al hacer confundir el género”, dijo. “Cuando nace un niño, ¿qué es lo primero que decimos sobre ese niño? Es un niño, o es una niña. Eso es lo más natural del mundo qué decir. Pero, decir que no hay diferencia, es satánico”.
 Quitar la masculinidad o feminidad de un bebé, es golpear el mismísimo corazón de la naturaleza al negar una simple verdad sobre la forma en que ese niño fue creado, explicó Mons. Esseff. “Quienes están detrás de esto están influenciando a los niños al desorden”, dijo. “Esto definitivamente es satánico. Hay una mente atrás de eso, una mentalidad organizada.

“El diablo es un mentiroso y hay enormes mentiras que están siendo dichas”, dijo Mons. Esseff. “Esto se está haciendo por dinero, y hay divisiones que provienen de esto – las marcas del diablo”.
 Aunque el diablo ha estado en guerra con la humanidad desde el principio, Mons. Esseff hizo la observación de que los ataques satánicos se han vuelto más atrevidos en estos tiempos. “El maligno siente que puede hacer estas cosas sin ser reconocido detrás de todo esto de alguna manera”, dijo. “Esta [neutralidad de género] es una táctica que él tiene. Está siendo impulsada por una agenda porque hay un espíritu detrás de ella”.
Si esto se tratara solo una historia más de alguna celebridad comprometida con el ocultismo, no le habría prestado atención. Pero ya que están involucrados los niños, espero que otros se unan a mí para orar por esos pobres niños que se han convertido en peones del mal, y por los adultos que son tan ignorantes.
 Estas son algunas de las imágenes de los modelitos de la línea infantil "nununu" que Celine Dion ha creado para evitar, si pudiera, que los niños sigan siendo niños y las niñas, niñas, empezando por el modo de vestirse, a través de la llamada ropa de `género neutro´.

Ya se ve, por las fotos, que la sujeta está bajo las directrices de la masonería adoradora de Lucifer: 

La representación de la cabra (baphomet), la mano cornuda, el 33 (grado de la masonería 33), el 666 expresado como 3-6, las palabras New (W) Order, la pirámide, el blanco y negro propios del pavimento del salon de los masones, el ojo que todo lo ve, la espiral en forma de 6, el rayo simbolizando a Satanás, los cuernos, la brujería, la bandera de la sodomía etc...
















28 nov. 2018

10 consejos de combate

10 consejos prácticos para la lucha diaria contra el diablo.



Ante el incremento de la actividad demoníaca comentada por los exorcistas, dos sacerdotes dedicados a este ministerio en Estados Unidos exhortaron a los fieles a alejarse del mal y del pecado valiéndose de las herramientas que Dios ofrece alcanza al hombre.
Mons. John Esseff, sacerdote de la diócesis de Scranton (Pensilvania), exorcista por más de 40 años; y el Obispo de Springfield, Mons. Thomas Paprocki.
Aquí los 10 consejos prácticos que ambos compartieron con los fieles:

1. Odiar el pecado y mantenerse alejado del mal

Mons. Eseff indicó que “el trabajo habitual del diablo es el pecado” y este último “conduce a la muerte de las almas”, por lo tanto, se le debe rechazar siempre.
“Es mejor protegerse del mal que tratar de librarse de él. Una vez que se le abre una puerta, no siempre puede cerrarse por nuestra propia cuenta”, agregó.

2. Nunca hablar directamente con el diablo

Se debe entender que la batalla espiritual no es una lucha entre iguales. Solamente en un exorcismo, el sacerdote le habla al diablo, pero requiere un permiso del obispo local para tener toda la autoridad de la Iglesia.
“Un laico debe dirigirse solamente a Dios, ya que pueden meterse en problemas hablando con el diablo”, explicó Mons. Paprocki.

3. Reconocer cómo trabaja el diablo

“La posesión es el trabajo extraordinario del diablo y es muy raro (aunque la obsesión, la opresión, la infestación son más frecuentes). Su trabajo ordinario es la tentación y nos enfrentamos a la tentación todos los días”, afirma Mons. Paprocki.
Por su parte, Mons. Esseff explica que “el poder de Satanás aumenta cuando la gente no cree que es real. Dios es ‘Yo soy el que soy’, pero el diablo quiere ser: ‘Yo soy el que no es’”.

4. Tener vida sacramental

Mons. Esseff destacó que una vez que la confesión deja de ser frecuente, “la actividad de Satanás aumenta. Para disminuir la obra de Satanás, se debe acudir con más frecuencia a la confesión. La confesión es más poderosa que un exorcismo. Uno es un sacramento y el otro es una bendición”.
“La mejor manera de protegernos del mal es a través de los sacramentos porque fueron instituidos por Jesucristo y nos llenan con la gracia para protegernos y acercarnos a Dios”, añadió Mons. Paprocki.

5. Utilizar sacramentales

Se puede utilizar sacramentales como agua bendita, rosarios, escapularios y otros artículos religiosos porque “fueron dados a la Iglesia por la inspiración del Espíritu Santo”.
Son maneras de ayudarnos a ser santos”, indicó Mons. Paprocki.

6. Pedir ayuda a Dios en la oración

“Ustedes tienen que decir y hacer las cosas de manera diferente a como les indica su naturaleza. Es la naturaleza humana que cae de nuevo en los viejos hábitos. La gente necesita recurrir a Dios y orar por la gracia. Entonces tienen que estar listos para aceptar esas gracias y esforzarse por tomar buenas decisiones”, explicó Mons. Esseff.
Ambos exorcistas recomendaron oraciones de protección como el “Padre Nuestro”, “Credo de los apóstoles”, “Credo Niceno-Constantinopolitano”, “´La coraza de San Patricio” o a San Miguel Arcángel.
También recordaron pedir la intercesión de María Santísima y los santos.

7. Bendecir el hogar

“Podemos hacer que un sacerdote bendiga nuestra casa y use oraciones de exorcismos menores. Un exorcismo menor no necesita permiso del obispo para actuar”, Mons. Paprocki.

8. Consultar a un sacerdote si se necesita ayuda

Mons. Esseff afirmó que “cuando un sacerdote ora y da su bendición, está actuando en la persona de Jesucristo, que es poderoso. Cuando entro en una habitación, el diablo ve a Jesucristo”.

9. Perseverar en la lectura espiritual

Leer la Biblia todos los días. Además, los exorcistas recomendaron algunos libros católicos como el “Manual para la Guerra Espiritual” de Paul Thigpen y “Oraciones de Liberación” del P. Chad Ripperger.

10. Visitar a Dios en el Santísimo Sacramento

En importante dedicar un tiempo para enfocarse solamente en adorar a Dios, darle gracias y pedirle su ayuda para crecer en gracia. Se recomienda participar de la Hora Santa al menos una vez a la semana.

24 nov. 2018

Sobre el exorcismo y los exorcistas

Estos puntos puedan brindar un poco de luz en cuanto a lo que de exorcismos y exorcistas se refiere.


Sacerdote exorcista Gabriele Amorth, hoy dia en el cielo.


Es muy frecuente hoy en día que al encender la televisión o al mirar la cartelera de cine, nos encontremos con que gran cantidad de las historias que se cuentan tienen como protagonista al demonio. Las opiniones al respecto son diversas: hay quienes creen que todo aquello no es más que fruto del pensamientos del siglo pasado que la industria de Hollywood aprovecha para llenar sus salas; también están aquellos que tienen una postura de indiferencia, por lo que si el demonio existe o no es algo que no les quita el sueño; también hay quienes se obsesionan con el diablo y lo ven hasta en la sopa; y finalmente, están aquellos que sí creen en su existencia. Dentro de todos estos grupos de personas, nosotros nos encontramos en el último, es decir, creemos que el demonio existe y su accionar en este mundo es constante.
«Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales» (Ef 6, 11-12).
Creer en Dios pero no creer en el diablo es no creerle a Dios, ya que Él mismo nos advierte de su existencia en reiteradas oportunidades, en las Sagradas Escrituras. Sin embargo, su accionar no siempre es tan evidente, ya que el diablo puede disfrazarse de ángel de luz, presentándonos algo malo como si fuera bueno. Por algo se le llama «el padre de la mentira». Pero cuando ocurren posesiones, los exorcistas a través de un rito determinado, contando con las debidas licencias para ejercerlo y actuando bajo la autoridad de Jesucristo, expulsan a los espíritus impuros de una persona.
Cuando me puse a investigar acerca de este tema, no pensé que podía llegar a ser tan complejo y extenso. Por ello, no intento que este post sea un tratado de demonología, que de hecho existen varios y muy buenos, sino que pretendo que los siguientes puntos puedan brindar un poco de luz en cuanto a lo que de exorcismos y exorcistas se refiere.

1. Los exorcistas no son super héroes, ni tienen super poderes

El exorcista no tiene ningún poder sobre el demonio, el poder lo tiene Dios.Mediante el rito que realiza el sacerdote, con el poder de Cristo, se expulsa al demonio. Los sacerdotes no hacen más que seguir el mandato dado por Jesús a sus discípulos: «Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia» (Mt 10, 1).


2. No todos los sacerdotes están autorizados a realizar exorcismos

En los exorcismos simples o menores, también llamados oraciones de liberación, se invoca al Espíritu Santo, pidiendo la liberación de las personas de la influencia de Satanás, como se hace en el bautismo, por ejemplo, donde el rito contempla una oración de exorcismo. Este tipo de exorcismos puede realizarlo cualquier sacerdote.Sin embargo, en el caso de los exorcismos solemnes o mayores, el Código de Derecho Canónico establece que éstos solo pueden «ser realizados por un obispo o sacerdote “piadoso, docto, prudente y con integridad de vida”, que cuente con una licencia particular y expresa de un obispo», quien puede otorgar al sacerdote un permiso para cada caso, o hacerlo, formalmente, con la venia de la Santa Sede. Aquellos que reciban este ministerio, además, deben tomar cursos de formación que se imparten en instituciones de la Santa Sede.
Los laicos no pueden realizar exorcismos, pero pueden acompañar a los sacerdotes durante los mismos, si éstos lo consideran oportuno, y también pueden prepararse para el ministerio de la liberación, bajo la dirección de un sacerdote.

3. El exorcismo es un sacramental, no un sacramento

Según el Catecismo de la Iglesia Católica los sacramentales son los «signos sagrados instituidos por la Iglesia, cuyo fin es preparar a los hombres para recibir el fruto de los sacramentos y santificar las diversas circunstancias de la vida» (número 1677), dentro de los cuales se encuentran los exorcismos, junto con las bendiciones y las consagraciones como los más importantes.

4. No todos los casos que parecen posesiones lo son

Los exorcistas, mediante un examen cuidadoso y de extrema prudencia, deben distinguir entre la verdadera posesión diabólica y los males psiquiátricos, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica, aunque pueden darse ambos a la vez. Por tanto, según el Catecismo (número 1673): «es importante, asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de la presencia del Maligno y no de una enfermedad»

5. Los exorcismos reales tienen poco o nada que ver con los que nos muestran las películas de Hollywood

Diversos exorcistas popularmente reconocidos aseguran que la mayoría de las personas creen que en un rito de exorcismo el demonio saldrá volando por una ventana o que todo poseso actúa como puede verse en la película “El exorcista.” El demonio, al ser un ser superior, tiene la capacidad de hacer todo aquello que podamos imaginar, pero, generalmente, los posesos no actúan como estamos acostumbrados a ver en el cine. Incluso existen casos que pueden durar años, hasta que una persona quede totalmente librada del demonio.

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6. Aunque la persona se encuentre poseída, puede estar en gracia de Dios

La razón y la voluntad de las personas posesas actúan independientemente de lo que ocurre con ellas en los procesos de exorcismos. Dependiendo del caso, habrá ocasiones en las que éstas puedan acercarse a los sacramentos o no, pero en un exorcismo lo que se intenta hacer es expulsar a Satanás del cuerpo de la persona, y no de su alma que puede permanecer en gracia.

7. Dios siempre tiene la última palabra

La acción del maligno en este mundo, por más espanto que pueda causarnos, nunca será mayor que la acción de Dios en nuestras vidas. Si así no fuera, el demonio no se escandalizaría con tan solo escuchar pronunciar el nombre de Jesús. Con su sacrificio en la Cruz, Él ha vencido para siempre al pecado y a la muerte. Creámosle, entonces, cuando nos dice: «En el mundo tendrán tribulaciones, pero ¡ánimo!, yo he vencido al mundo» (Jn 16, 33).