25 oct. 2019

Exorcismo y Liberación.

Exorcismo, sanación y liberación, mas bien.




Hola de nuevo, soy uno de los colaboradores del sacerdote Fortea. Me he decidido a escribir este post, pensando en lo que es exorcismo y liberación, pero no como una consecuéncia del exorcismo, no en este caso.

Mi post viene por la liberación que puede obtener una persona, no únicamente por el exorcismo en si, practicado por un sacerdote autorizado, sino por las oraciones de liberación de un laico o grupo de laicos, también podría darse por las oraciones de liberación de algún/a religioso/a consagrado/a y/o con carisma de Dios. Y sin nadie de apoyo, y llevando buen camino cristiano, se recibiría por las oraciones anónimas, realizadas por laicos y religiosos/as consagrados de cualquier parte del mundo, porque para Dios, en su amor y misericordia, no existen las distáncias.

He comentado sobre la liberación efectiva que puede darse en una persona, fuera de los casos de las sesiones de exorcismo.

Esto lo he comentado con varios laicos que se dedican a la oración de liberación, y aunando criterios, respuestas y discernimientos, he llegado a la conclusión de lo que a continuación escribo:

Si una persona posesa no puede acudir a un exorcista, porque no lo haya, y lleva una buena vida cristiana y usa frecuentemente los sacramentos y recibe oración de liberación va a llegar a liberarse de la misma forma que si lo hubiese hecho un exorcista, Dios es el que obra en su misericordia.

Si un exorcista no atiende a una persona, por medio de un laico puede llegar a ser liberada, también se dió un caso así en una necesidad, aquel exorcista tenía muchísimo trabajo y aquella persona estaba desatendida.

Eso sí, un laico de apoyo debe seguir las normas del exorcista al que ayúde en obediencia, aunque ese laico, en caso de necesidad urgente haya actuado movido por el Espíritu Santo de otra forma en otro caso atendido libremente.

Los dones y carismas así como las mociones del Espíritu Santo, ayúdan a dar claridad y guía, en el discernimiento del proceso de liberación con la persona en cuestión. Si se pide, espera y confía en Dios, haciendo lo correcto, siempre se obtiene respuesta de Dios, y sobre todo su autoridad absoluta sobre todo nombre.

El uso de sacramentales ayúdan en el proceso, pero han de ser un soporte, no el centro, no han de usarse "de forma mágica" pues.. si no hay sacramentales y solo tenemos nuestra fe, eso, sobra, pero sí los sacramentales han de usarse cuando sean necesarios pues por obra de Dios, sanan la situación, aunque el enemigo sufra como un condenado que es lo que es.


Un laico que fué junto a varias personas mas a rezar por una persona posesa, aunque ya tenía pruebas de la posesión de esa persona, se requeteconfirmó, cuando al llegar la laica, y nadie sabía que llevaba sacramentales en el bolso, lo dejó cerca de la persona posesa y ésta dijo; no se porque, pero de repente me estoy comenzando a encontrar muy mal..

Los miembros de la iglesia deben estar unidos en este combate espiritual, contra el enemigo de Dios y de los hombres y mujeres.

Diablo, dia volos que significa el que separa el que desune, que no caigamos en las trampas del enemigo y nos mantengamos unidos en este combate que con Dios, siempre se vence.

  • Filpenses 2, 5-11
  • 5 Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús.
  • 6 El, que era de condición divina,
  • no consideró esta igualdad con Dios
  • como algo que debía guardar celosamente:
  • 7 al contrario, se anonadó a sí mismo,
  • tomando la condición de servidor
  • y haciéndose semejante a los hombres.
  • Y presentándose con aspecto humano,
  • 8 se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte
  • y muerte de cruz.
  • 9 Por eso, Dios lo exaltó
  • y le dio el Nombre que está sobre todo nombre,
  • 10 para que al nombre de Jesús,
  • se doble toda rodilla
  • en el cielo, en la tierra y en los abismos,
  • 11 y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre:
  • «Jesucristo es el Señor».






15 oct. 2019

El psiquiatra y los posesos

El psiquiatra que presenció más de 100 exorcismos desvela todo sobre posesiones

"Tengo a mucha gente orando por mí". El psiquiatra Richard Gallagher lleva toda una vida dedicándose a luchar contra Satanás y ha publicado un libro en el que lo cuenta



Richard Gallagher, un hombre experto en demonios. (Disclose.tv)


"Son ángeles caídos. Esto es lo que creo. Son mucho más listos que los humanos. Llevan milenios sobre la Tierra". Todos hemos temblado al ver la terrorífica y soberbia película de William Friedkin, 'El Exorcista'. Su mito se extiende a lo largo del tiempo a pesar de que pasen los años y se vea más el cartón en los efectos especiales, muy adelantados para su época pero que ahora con todos los avances cinematográficos quedan ya algo obsoletos. Quizás, la parte que más pavor suscita entre los espectadores es la posibilidad y seguridad de que existen casos reales y no es otra de esas ficciones inventadas por Hollywood hechas simplemente para aterrorizar.


El psiquiatra Richard Gallagher podría ser perfectamente la versión real del padre Damien Karrax, interpretado a la perfección por el actor Jason Miller. Como él, Gallagher ha atendido más de 100 casos de posesiones demoníacas en los últimos 25 años. Estas bodas de plata luchando contra el demonio en el corazón del mundo occidental, Nueva York, se han visto reflejadas en un nuevo libro que acaba de sacar titulado 'Demonic Foes: Experiences of a Psychiatrist in the World of Exorcism'.


Hay muchas historias de personas santas que tenían muchos problemas con demonios


A lo largo de su dilatada carrera como psiquiatra y hombre de ciencias, ha tratado a casi 25.000 pacientes cuyos síntomas no tenían nada que ver con Satanás y sí con el cerebro o las enfermedades mentales. Sin embargo, muchos de los casos de sospechosa posesión demoníaca han sido transferidos a él por sacerdotes y hombres de fe. Como el padre Karrax, Gallagher es una persona que pulula en ambos terrenos: el de la psiquiatría y el de la fe. "Nunca me ofrecí voluntario para desempeñar este trabajo", reconoce en una entrevista a 'The Daily Mail'. "Tal vez, pensaron que era una persona de mente abierta o lo que sea. Probablemente, aquellos curas sabían que yo era un católico creyente y poco a poco comencé a pensar que era una especie de experto en casos así".


Gallagher establece dos tipos de casos relacionados con el asunto. Están las "posesiones", en las que "un espíritu maligno controla a una persona", y las "opresiones", en la que "dicho espíritu maligno ataca y sabotea a su presa, pero nunca toma su personalidad". Pero lo que todo el mundo seguramente se esté preguntando: ¿Cómo se llega hasta ahí? ¿Cuál es la causa? "No es aleatorio, en absoluto: siempre hay una causa discernible. La más común es que hayas recurrido al mal o al ocultismo. Y, de forma paradójica, cuando intentas alejarte de ello, el mundo demoníaco ya tiene una influencia directa sobre ti. Incluso puedes haber hecho un pacto con Satanás y al intentar salir, eres castigado. Esta es la razón más común por la que las personas son atacadas por algo así", sentencia.

En muchos casos, creer férreamente en Dios no te salva; al contrario. "Hay muchas historias de personas santas que tenían muchos problemas con demonios", avisa. El exorcista pone de ejemplo a una mujer de mediana edad que se dedicaba a las labores benéficas, tenía fe y ayudaba a los más necesitados. "Precisamente porque era muy santa y realizaba obras caritativas para los demás, estaba poseída", relata. "Creo que fue atacada porque al demonio no le hacía gracia su nivel tan alto de santidad. Todas sus pruebas médicas fueron negativas, sus análisis de sangre revelaron que estaba todo bien. No parecía tener ninguna otra enfermedad médica o psiquiátrica. Tenía hijos, una familia normal, pero todo se fue al traste cuando Satanás entró en su cuerpo". Si Dios permíte la prueba, el paciente que es firme en la fe recibe premios de Dios, y el demonio, como siempre, acaba perdiendo Nota del colaborador que ha expuesto este post.

Richard Gallagher creció como un devoto católico en el seno de una familia de cinco hijos formada por un abogado irlandés y un ama de casa. Desde muy pequeño, asistió a la misa dominical y estudió en el reconocido instituto católico Regis en la ciudad de Nueva York antes de ser aceptado en Princeton. "No sabía lo que quería hacer. Pensaba en ser abogado, profesor o alguna cosa por el estilo. Me gustaba ayudar a la gente, así que cuando estaba en Princeton y conocí a unos cuantos compañeros que querían ser médicos, comencé a interesarme por el tema. Por esa época me encantaba leer y eso me llevó a interesarme en las ideas psicoanalíticas. De ese modo, junté mi afán por ayudar a las personas con mi interés por la psiquiatría, y conseguí hacerme médico psiquiatra", relata.


Sienten un placer sádico a la hora de destruir a aquellos que todavía pueden salvarse


Sin embargo, a medida que su carrera avanzaba, se intensificó su conocimiento por el mundo de los espíritus malignos. Asegura que ha viso alrededor de cuatro casos por año, pero ha oído hablar de cientos más, especialmente en las reuniones de la Asociación Internacional de Exorcistas con sede en Europa. Su prueba de fuego iniciática fue una mujer que había incurrido en rituales satánicos durante su juventud y que afirmaba sentirse atraída por el Maligno desde siempre. "Ella hizo algunas cosas espeluznantes, en las que no quiero entrar. Cuando el demonio entró en su cuerpo, fue realmente violento. Le bloqueó muchos de los sentidos, sobre todo el oído y teníamos que comunicarnos con ella con papel y bolígrafo", menciona.


¿Qué razones hay detrás de que Satanás entre en tu cuerpo? "Los espíritus malignos se apoderan de las personas porque odian a Dios y a los humanos", señala Gallagher. "Tenemos la capacidad de amar y volvernos hacia Dios; ellos no. Tomaron sus decisiones y odian la imagen de Dios en los seres humanos. A decir verdad, odian a los humanos, es decir, no solo quieren destruirnos espiritualmente, alejarnos de Dios, sino que parecen sentir un placer sádico a la hora de destrozar a las criaturas que todavía pueden volverse hacia Dios, su mayor enemigo. Criaturas que pueden amar. Han rechazado la idea de la bondad y el amor de una forma perversa", puntualiza.



Perfecto día para un exorcismo. (Fotograma promocional de 'El Exorcista', 1973)


Los demonios, según Gallagher, exhiben poderes extraordinarios tales como el conocimiento de la vida personal y la clarividencia divina. En una ocasión, uno de los poseídos le reveló la enfermedad por la que su madre murió: cáncer de ovario. "Ese espíritu malvado sabía cómo murieron los padres de otras 15 personas, no solamente cómo lo hicieron los míos", arguye.


Otro caso: una mujer de 30 años que era miembro de un asociación de ritos satánicos y que estaba pensando en retirarse. Fue en ese momento cuando el demonio actuó y entró en su cuerpo. "Estaba en la parte de atrás del coche cuando entró en trance y empezó a vomitar insultos y cosas muy crueles. Al cabo de unos minutos, cayó inconsciente y cuando despertó, no recordaba nada. Después de unos meses, estaba hablando por teléfono y de repente me saltó su voz diciendo: '¡Déjala en paz, cura putero!'. Fue horripilante", explica Gallagher.


Mucha gente ora por mí. No veo al demonio por todas partes, pero el diablo existe


"En general, no es una creencia marginal dentro de la sociedad estadounidense", analiza el psiquiatra. "Es más bien popular. Las encuestas muestran que probablemnete cerca del 60% de la población cree en el demonio. Entiendo que creer en Satanás no es una creencia muy reconfortante que se diga. Existen teorías alternativas. Cuando he visto alguno de estos casos, te das cuenta de que esto claramente no es algo que pueda ser explicado por la psicopatología ni nada de eso", sostiene.


Y a pesar de haber sido testigo del mal durante tantos años, no afirma estar especialmente preocupado de que un día el diablo venga a por él. Se escuda en su fé y en la fe de los demás. "Tengo mucha gente que ora por mí", concluye. "Así como estoy harto de negar que el diablo no existe, no veo al demonio en todas partes.

9 oct. 2019

Curso de exorcistas en España

Ante el aumento del satanismo, la Asociación Internacional de Exorcistas ha impartido el primer curso en España para sacerdotes.

Contó con la participación de 44 presbíteros de diversas diócesis españoles y de América que han recibido una adecuada formación en los aspectos doctrinales, litúrgicos y pastorales

Imagen de la película El exorcismo de Emily Rose, basada en hechos reales.

En la situación actual de creciente difusión del esoterismo, ocultismo y satanismo así como la brujería en todo el mundo y también en España, la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), con sede en Roma ha organizado el primer curso de Formación en España sobre el Ministerio del Exorcismo.
La Asociación, en constante expansión,  agrupa a más de 800 miembros de todo el mundo. Fue fundada por don Gabriele Amorth y el padre Renè Chenessau en 1984 y con la aprobación, mediante Decreto de la Congregación del Clero, el 13 de junio de 2014. Está principalmente destinada al servicio de los sacerdotes que desarrollan en la Iglesia el Ministerio de exorcista. 
Celebrado los pasados días 22 al 28 de septiembre en Guardamar del Segura (Alicante), el curso contó con la participación de 44 sacerdotes de diversas diócesis españoles y de América, según informan a Religión Confidencial desde la Asociación.  

Delicado y necesario ministerio

Este curso, que contó con el visto bueno de la Conferencia Episcopal Española y que se ha caracterizado por el ambiente de fraternidad y oración, ha tenido como finalidad proporcionar una adecuada formación católica en los aspectos doctrinales, litúrgicos y pastorales de este "delicado y necesario ministerio", como se refirió el Papa Francisco en 2017.
Otro de los objetivos ha sido formar a sacerdotes para que puedan servir en cada diócesis y practicar exorcismos a personas poseídas. "Con oración, disposición y un adecuado ritual, los presbíteros pueden lograr el alivio y la paz de esas personas. Muchas de ellas provienen del mundo de la droga y de la delincuencia y se ha educado en ambientes descristianizados", explican a RC desde la Asociación.
  
Si alguna persona sospecha que un familiar o conocido puede estar poseído, lo primero que tiene que hacer es comunicárselo al párroco, incluso directamente al obispo. "Desde las diócesis, los peritos especializados deberán dirimir si la persona afectada padece una patología psiquiátrica, o bien, se trata de una posesión diabólica. Se debe recordar que el diablo no se mete en el alma, pero sí puede afectar a  la persona", señalan las mismas fuentes. 
El curso impartido en España, ha ofrecido las orientaciones aprobadas por la Congregación para el Clero y revisadas por las Congregaciones para la Doctrina de la Fe y para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
La Santa Misa inaugural del curso fue presidida por Mons. Jesús Murgui, Obispo de Orihuela-Alicante, quien alentó a "mostrar el rostro materno de la Iglesia que sabe acoger y defender a sus hijos llevándolos al encuentro con Jesús". 

Experiencias de los exorcistas 

La formación fue impartida por el P. Francesco Bamonte, presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, y dos sacerdotes exorcistas, el P. Piermario Burgo y el P. José María Moriano. Así mismo, se compartieron experiencias entre los exorcistas presentes. 
Los sacerdotes exorcistas son llamados por el Papa Francisco "buenos samaritanos para aliviar y curar las heridas causadas por la obra del Maligno, el cual está presente de diversas formas en la vida de tantas personas, les hace dramática y más fatigosa la existencia cotidiana".
Los participantes agradecieron este curso y manifestaron el ánimo y la sólida formación recibida para continuar su servicio, en plena comunión eclesial, llevando la alegría de la esperanza en Jesucristo que "se manifestó para deshacer las obras del diablo"  y traer la paz de su misericordia.