6 may 2017

Padre Pio y demonio en el confesionario

El demonio buscó burlarse de Padre Pio en el confesionario.


Sobre el asunto que menciona el titular, éste es el testimonio del Padre Pío que recogen sus biógrafos.

Un día, mientras yo estaba oyendo las confesiones, un hombre vino al confesionario dónde yo estaba.

Él era alto, guapo, vestido con algo de refinamiento y era amable y cortés.

Comenzó a confesar sus pecados; los cuales, eran de cada tipo: contra Dios, contra el hombre y contra las morales. ¡Todos los pecados eran molestos!

Yo estaba desorientado, por todos los pecados que él me dijo, y respondí.

Le traje la Palabra de Dios, el ejemplo de la Iglesia, la moral de los Santos, pero el penitente enigmático se opuso a mis palabras justificando, con habilidad extrema y cortesía, todo tipo de pecado.

Él vació todas las acciones pecadoras y él intentó hacerlas algo normal; natural y humanamente comprensibles todas sus acciones pecadoras.

Y esto no solamente para los pecados que eran repugnantes contra Dios, Nuestra Señora, y los Santos, él fue rotundo sobre la argumentación sobre pecados morales más sucios y ásperos.

Las respuestas que él me dio con experimentada malicia me sorprendieron.

Yo me pregunté: «¿Quién es él? ¿De qué mundo viene él?» E intenté mirarlo bien, leer algo en su cara.

Al mismo tiempo concentré mis oídos en cada palabra, para darle el juicio correcto que merecían.

Pero de repente; a través de una luz vívida, radiante e interior yo reconocí claramente quién era él.

Con autoridad divina yo le dije: «Diga: ¡Viva Jesús por siempre! ¡Viva María eternamente!».

En cuanto yo pronuncié estos nombres dulces y poderosos, Satanás desapareció al instante en un goteo de fuego, mientras dejaba un hedor insoportable.

3 may 2017

17 santos contra el demonio

Sus historias sirven de inspiración y consuelo para todos los cristianos de hoy 


a existencia del diablo y de otros espíritus malignos es atestiguada tanto por el Catecismo de la Iglesia como por las Sagradas Escrituras, y podemos encontrar referencias a estas entidades en muchos escritos de los Padres de la Iglesia.

La existencia de estos seres está también confirmada por el testimonio de muchos santos, y este es el tema central del nuevo libro de Paul Thigpen, Saints Who Battled Satan (Santos que lucharon contra Satanás, en traducción libre).

Thigpen, renombrado escritor y periodista, es doctor en estudios religiosos por la Universidad de Emory.

Enseñó teología en diversas universidades norteamericanas y es autor de más de 40 libros y cientos de artículos, sus trabajos fueron traducidos a más de 12 idiomas y publicados en todo el mundo.

En Saints Who Battle Satan, el profesor Thigpen narra las historias de 17 santos, hombres y mujeres de Dios que, en diversos contextos históricos y geográficos, dieron testimonio de sus luchas personales contra las fuerzas demoníacas. Sus historias sirven de inspiración y consuelo para todos los cristianos de hoy.

Thigpen actualmente es editor de TAN Books, tradicional editorial católica fundada en 1967 y con sede en Carolina del Norte, Estados Unidos. Primero fue ordenado pastor protestante, se conviritió al catolicismo en 1993.

En esta entrevista concedida a Aleteia, el Dr. Thigpen habla de su nuevo libro, que considera una continuación de su best-seller Manual for Spiritual Warfare (Un Manual para la Guerra Espiritual).
– Son muchas las historias de batallas libradas por los santos contra el diablo. ¿Cuál es el criterio que utilizó para escoger sólo 17?

De hecho, no fue una tarea fácil. Varios factores fueron tomados en consideración. Primero, con el fin de enfatizar el carácter universal de la lucha espiritual, quise incluir a santos de diversas culturas y diversos contextos históricos.

Los santos que escogí provienen de 12 países diferentes de Asia, África, Europa, América del Norte y América del Sur. Hay representantes de cada siglo desde los principios del cristianismo, excepto del siglo XXI, que acaba de comenzar.

Una segunda preocupación fue la de incluir historias y pasajes que pudieran ilustrar los principios ya discutidos en mi libro anterior, Manual for Spiritual Warfare.

Deseaba presentar a mis lectores las historias de hombres y mujeres de “carne y hueso”, testimonios directos de las manifestaciones ordinarias y extraordinarias del diablo.

Busqué también mostrar cómo los santos usan las “armas espirituales” que tenemos a mano, tales como la oración, el estudio de las Escrituras y los sacramentos; quise enfatizar cómo el cultivo de las virtudes cristianas les sirvieron de armadura espiritual en medio de los más violentos enfrentamientos; y cómo, en los momentos difíciles, estos santos solicitaron la ayuda de su comandante, Jesucristo, así como la de sus compañeros de campaña: los santos que libraron semejantes batallas antes que ellos, los ángeles y, en especial, la Virgen.

Finalmente, un factor decisivo fue, sin duda, la disponibilidad de información biográfica pertinente. Para cada santo seleccionado, era necesario tener a la mano material suficiente para redactar un capítulo completo.

Incluso así, en mi investigación terminé por acumular una extensa colección de citas e historias incompletas –muy buenas para rechazarlas– que servirían de materia prima para una sección adicional del libro.

– ¿Cuáles son los medios más comunes empleados por Satanás para acercarse a nosotros o tentarnos?

En general, somos capaces de discernir esos pensamientos que nos vienen a la mente por sugerencia o inspiración de una fuente exterior, de aquellos que nos ocurren por cuenta de una sugerencia de nuestros propios sentidos y facultades intelectuales.

Los demonios, al estar desprovistos de cuerpo físico, pueden transmitir ideas y pensamientos directamente a nuestras mentes.

Esta es una estrategia furtiva, ya que si no somos capaces de discernir esas influencias, podemos tomar equivocadamente pensamientos insinuados por ellos como genuinamente nuestros.

Satanás típicamente busca influenciarnos por medio de ilusiones, acusaciones, dudas (en especial respecto al amor de Dios hacia nosotros); o provocaciones, con el afán de despertar en nosotros la vanidad, la rabia, la lujuria, la desesperación; o aún incitándonos a desear aquello que nos está prohibido, o incluso a buscar a través de medios ilícitos algo que podría ser benéfico.

– ¿Podría citar a algún santo que haya lidiado con Satanás de forma poco usual respecto a los demás?

Me acuerdo del episodio en que el diablo intentó tentar a san Benito por medio de la lujuria. El espíritu maligno trajo a su memoria la imagen de una mujer muy atractiva que él conoció cuando era joven.

El recuerdo de esa mujer inflamó su corazón, a tal punto que casi lo hizo sucumbir y entregarse.
En ese momento, sin embargo, vio frente a sí un nido lleno de ortigas y espinas afiladas.

Inmediatamente se quitó el hábito y se lanzó al arbusto, arrastrándose entre las espinas hasta que el cuerpo estuviera cubierto de heridas; y así la tentación lo abandonó.

– ¿Hay santos especialmente adecuados para apoyarnos en determinados tipos de tentaciones? ¿Podría mencionar a alguno de ellos?

La tradición católica nos anima a pedir ayuda de los santos que han librado batallas semejantes a las nuestra
s.
Así, al ser tentado por la lujuria, recomendaría buscar ayuda de san Benito; en los momentos de cólera, pediría ayuda a san Jerónimo; para resistir al pecado de la soberbia, a san Ignacio de Loyola; para no desanimarnos en nuestro caminar, la intercesión de santa Teresa de Ávila; y en los momentos de desesperación, a san Padre Pío, por ejemplo.

– Si pudiera imaginar algo como un “kit de supervivencia espiritual”, ¿cuáles serían los artículos más importantes que debería tener?

Bien, pienso que era precisamente lo que tenía en mente cuando escribí Manual for Spiritual Warfare.
El libro ofrece una visión general de la enseñanza de la Iglesia sobre cómo proceder en la batalla espiritual.

Analiza también algunos de los “recursos de batalla” cultivados por la tradición católica: doctrina pertinente, diversos textos, citas y episodios de las vidas de los santos, además de oraciones y cantos.

– ¿Cuáles son las virtudes más importantes para mantener el mal alejado y cómo utilizarlas como protección?

Desde tiempos remotos, un sinnúmero de consejeros espirituales cristianos han recomendado la humildad como virtud fundamental; sólo en ella las demás virtudes florecen. Por esa razón, la destaco como la más importante de todas la virtudes.

Para dar un ejemplo práctico de cómo la humildad puede protegernos de las embestidas del diablo, toma en cuenta una historia contada por los antiguos padres del desierto, respecto de un monje conocido por su profunda humildad.

Él oraba en recogimiento cuando recibió la visita del propio diablo, disfrazado de ángel de la luz. El diablo le dijo: “Soy el ángel Gabriel, y fui enviado a ti”, con el propósito de tentarlo con la soberbia.
Pero el humilde monje no se dejó engañar, respondiéndole: “Usted debe estar equivocado. Sin duda fue enviado a otra persona; no soy digno de recibir la visita de un ángel”. El diablo entonces se retiró, decepcionado y derrotado por la humildad del monje.

– ¿Por qué algunas personas parecen estar más asediadas por el diablo que otras?

Un patrón que se repite en las biografías de muchos santos es el siguiente: cuando el diablo percibe que una persona causará daños importantes a su imperio infernal, lo ataca furiosamente.

Fue así con san Antonio Abad, al demostrar su firme decisión de vivir como santo ermitaño en el desierto, también con santa Catalina, cuando decidió consagrarse a Cristo cuando era niña; fue lo que ocurrió al santo Padre Pío en el momento en que entró en la orden de los capuchinos.

Fue en estos momentos que el enemigo de sus almas realizó sus más violentos ataques, en un intento por impedírselos. Él sabía que si acaso tuviera éxito en someter a esos hombres y mujeres, las grandes obras que les serían confiadas por Dios serían saboteadas.

Pienso que ser consciente de esta verdad debe servirnos para consolarnos en los momentos difíciles.
Si enfrentamos la violenta oposición por parte de las huestes diabólicas, tal vez eso significa que Dios tiene grandes planes que realizar por medio de nosotros.

Debemos siempre tener en mente la advertencia de san José María Vianney: “El mayor de todos los males están en no experimentar la tentación, pues así tenemos motivos para creer que el diablo ya nos trata como su propiedad”.

– ¿Cómo podemos identificar las influencias verdaderamente procedentes de Satanás? ¿Cómo evitar volvernos paranoicos, excesivamente preocupados con el mal?

Las Escrituras nos hablan de nuestra lucha contra el “mundo”, la “carne” y contra el diablo (ver Santiago 4,1-7).

Es verdad que no siempre nuestros embates espirituales son directamente provocados por el diablo. Incluso así, es neceario tener en mente que, en estos momentos, él se aprovecha para intentar hacerse más presente y ejercer con mayor intensidad su influencia en nuestras vidas.

Debemos seguir siempre sus movimientos con gran atención. Creo que si somos capaces de cultivar el hábito de reconocer el origen de nuestros pensamientos, gran parte de nuestra lucha ya estará vencida.

Este tipo de discernimiento es cultivado por medio de las disciplinas espirituales tradicionalmente recomendadas por la Iglesia: oración frecuente, participación en la misa, adoración eucarística, recibir regularmente los sacramentos – en especial el de la Reconciliación y la Eucaristía, así como el estudio de las Escrituras (incluso memorizarlas) y el consejo de tutores autorizados.
El rechazo en ceder a cualquier paranoia frente al enemigo es otro patrón constante en las biografías espirituales de los santos; eran capaces de conservar su valentía y confianza inquebrantables porque tenían la convicción –como nos dice san Juan– de que cuanto mayor es Dios habitando en nuestro interior, mayor será el maligno presente en el mundo (ver 1 Jn 4,4).

Aunque tomaran al diablo muy en serio, también demostraban una especie de “desprecio sagrado” por él; sabían que, en última instancia, se trataba de un enemigo derrotado.

Es curioso ver que, incluso cuando la lucha se mostraba tan violenta al punto de castigar sus cuerpos, algunos santos les atribuían apodos graciosos a los espíritus malignos que los atormentaban.
Santa Catalina llamaba al suyo “ladroncillo” (porque intentaba robar almas); san Pío se refería al demonio que lo atacaba “ogro”; santa Gemma Galgani lo llamaba “chiappino” (asaltante); y san Juan Vianney apellidaba a su verdugo “grappin” (“garra” o “tenaza”, en francés). “Ah, ¿grappin y yo?” dijo en broma una vez, “¡ya somos casi amigos!”.

– En su opinión, ¿cuál sería la mejor manera de convencer a un incrédulo que Satanás de hecho existe y actúa?

Al hablar con personas incrédulas, les pido en primer lugar que consideren la evidencia acumulada a ese respecto.

A lo largo de la historia, pueblos de culturas muy diferentes y de las más diversas regiones del globo han afirmado la existencia de espíritus malignos, incluso cuando no están de acuerdo sobre otras realidades espirituales.

Incluso en nuestros días, oímos personas cultas e inteligentes dar testimonio de encuentros personales con fuerzas demoníacas. Ahora, esta parece ser una idea tan universalmente aceptable que debe tener algún fundamento.

Claro, es necesario reconocer que muchas enfermedades y trastornos mentales fueron y aún son equivocadamente atribuidos a la influencia de demonios.

Pero la gran cantidad de creencias y supersticiones populares en relación con espíritus malignos no constituye un argumento consistente contra su existencia.

Los escépticos podrían exigir evidencias más “científicas”. Pero, ¿qué tipo de evidencia relevante al respecto podría ser obtenida a través del método científico?

Las ciencias naturales investigan la realidad por medio de conceptos como el espacio, el tiempo, la energía, el movimiento; las ciencias humanas analizan el comportamiento humano.

– Los demonios no tienen cuerpo físico, ni tampoco son humanos. ¿Cómo podríamos someterlos a los escrutinios de nuestra ciencia?

No podemos colocarlos en tubos de ensayo, ni someterlos a los métodos de psicoanálisis. Lo máximo que los científicos pueden hacer es observar las influencias de los demonios en el mundo físico o en el comportamiento de las personas; pero la mentalidad “científica” los llevará a buscar, siempre, explicaciones alternativas para tales fenómenos, incluso cuando éstas se muestren claramente inadecuadas.

Al hablar con católicos, basaría mi argumentación en los numerosos pasajes de la Biblia que dan testimonio de la existencia del diablo y de sus aliados malignos.

Los Evangelios dan testimonio, en particular, de que el propio Jesucristo habló con Satanás; la discusión entre Nuestro Señor y el diablo en el desierto no se considera solamente un diálogo interior sobre las tentaciones.

Cristo se refirió a los demonios en diversas ocasiones, y la actividad de expulsar a los malos espíritus de personas endemoniadas constituyó un aspecto destacado e indispensable de su misión.

Algunos estudiosos han sugerido que en estos episodios, Cristo estaría, de hecho, simplemente curando enfermedades físicas o mentales, erróneamente considerados demonios de las personas de aquel tiempo.

En respuesta a tales argumentos, necesitamos sólo recordar que, conforme atestigua el Evangelio, al menos en una ocasión –obedeciendo órdenes de Cristo– los demonios abandonaron a su huésped humano para invadir los cuerpos de animales. Ahora, no se puede transferir un trastorno médico de un hombre a una piara de cerdos.

La realidad de los poderes demoníacos han sido un elemento constante de la doctrina de la Iglesia católica desde su institución por Cristo, por medio de sus apóstoles. Estos, como sus sucesores, hablaron y escribieron sobre Satanás en varias ocasiones.

A lo largo de los siglos, todos los grandes maestros de la Iglesia han corroborado su existencia.
La existencia de Satanás ha sido también reiterada en diversas declaraciones de los papas y concilios de la Iglesia; encontramos referencias a él también en la liturgia.

San Miguel arcángel

Y, conforme nos muestra este libro, a lo largo de los siglos un sinnúmero de santos – personas cuya integridad moral y salud mental no puede ser cuestionada– dieron testimonio de sus propias luchas personales contra agresores demoníacos.

La obstinación en seguir rechazando la veracidad de estos hechos me parece más la expresión de una creencia ciega e irracional.

30 abr 2017

Experto psiquiatra y exorcismo

Testimonio de un experto psiquiatra que aprendió a trabajar con exorcistas

El estadounidense Richard Gallagher es un psiquiatra certificado por la Junta Americana de Psiquiatría y Neurología que reconoció la posesión demoniaca de una autoproclamada sacerdotisa satánica, después de no encontrar evidencia científica para probar que sufría de un trastorno mental.

Gallagher, que también es profesor de psiquiatría clínica en el New York Medical College, actualmente trabaja en un libro sobre posesión demoníaca. Esta es su historia.

A finales de 1980 Richard conoció a una mujer que se refería a ella misma como bruja, vestía ropa oscura y utilizaba sombras de ojos de color negro que llegaban hasta las sienes. “En nuestras muchas discusiones, reconoció adorar a Satanás como su ‘Reina’”, contó el científico al Washington Post.
Debido a la formación de Gallagher como psiquiatra por la Universidad de Yale y en psicoanálisis por la Universidad de Columbia, fue contactado por un sacerdote católico que buscaba su opinión profesional, específicamente para descartar si la mujer sufría de un trastorno mental y así asegurarse de que se trataba de una posesión demoníaca.



“Me sentí escéptico. Pero el comportamiento de la mujer superó lo que podía explicar con mi formación. Ella podía darse cuenta de los secretos de algunas personas, sabía cómo habían muerto individuos que nunca conoció, incluyendo a mi madre y su caso mortal de cáncer de ovario”, dijo Gallagher.

Además, seis personas le aseguraron que durante los exorcismos realizados a esta mujer, la escucharon hablar varios idiomas incluyendo el latín, que era totalmente desconocido para ella.
“Esta no era una psicosis; solo lo puedo describir como una capacidad paranormal. Llegué a la conclusión de que estaba poseída”, expresó.

“Durante los últimos 25 años, en varios cientos de consultas, he ayudado a clérigos de varias denominaciones y credos a filtrar los episodios de una enfermedad mental –que representan la inmensa mayoría de los casos– de, literalmente, el trabajo del diablo”, cuenta el psiquiatra.
Gallagher aseguró además que no ve a la ciencia y la fe en conflicto: “los mismos hábitos que realizo de profesor y psiquiatra –apertura, respeto por la evidencia y la compasión por el sufrimiento– me ayudan a discernir si estos ataques son en realidad malos espíritus o se trata de condiciones médicas”, explica.

Según el especialista los ataques que reciben los individuos se clasifican como "posesión demoníaca" o como "opresiones”, que son ataques más comunes pero menos intensos.

“Generalmente una persona poseída puede entrar en una especie de trance y presentar estados de voz en los que se injuria y menosprecia a la religión, así como entender y hablar varios idiomas extranjeros previamente desconocidos”, narró.

Añadió también que puede presentarse “una fuerza enorme o incluso el raro fenómeno de levitación. Se puede exhibir ‘conocimiento oculto’ de todo tipo de cosas, como la forma en que seres queridos de extraños murieron, los errores que cometieron, incluso cómo se encuentran las personas en un momento dado. Estas son habilidades que no se pueden explicar, excepto por la capacidad psíquica o sobrenatural”.

El especialista comenta que si bien se acerca a cada caso con cierto escepticismo, técnicamente no realiza un “diagnóstico” propio, sino que informa a los clérigos que los síntomas que se presentan no cuentan con una causa médica concebible.

“Soy consciente de la forma en que muchos psiquiatras ven este tipo de trabajo. Mientras que La Asociación Estadounidense de Psiquiatría no tenga una opinión oficial sobre estos asuntos, el campo estará lleno de escépticos y materialistas”, sentenció Gallagher.

La demanda de exorcistas está creciendo en los Estados Unidos, donde por lo menos hay 50 exorcistas "estables" frente a los 12 que hubo hace solo una década.

Así lo explica el P. Vicente Lampert, un sacerdote exorcista de la Arquidiócesis de Indianápolis. Actualmente este sacerdote recibe cerca de 20 consultas por semana, el doble de cuando su Obispo lo nombró en 2005.

Articulo en inglés.

27 abr 2017

Brujeria, hechiceria, magia...


Deuteronomio 18,9 de la bíblia:

9 Cuando entre en la tierra que el Señor, tu Dios, te dará, no aprendas a practicar las abominaciones que cometen esas naciones.
10 Que no haya entre ustedes nadie que inmole en el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, la astrología, la magia o la hechicería.
11 Tampoco hará ningún encantador, ni consultor de espectros o de espíritus, ni evocador de muertos.
12 Porque todo el que practica estas cosas es abominable al Señor, tu Dios, y por causa de estas abominaciones. él desposeerá a esos pueblos delante de ti.
13 Tú serás irreprochable en tu trato con el Señor, tu Dios.
14 Porque las naciones que vas a desposeer escuchan a los astrólogos y adivinos, pero a ti el Señor no te permite semejante cosa.

Lo que tienes que saber sobre magos, brujas y hechiceros

Las brujas de Estados Unidos
Recientemente vio la luz un documental que seguía las vidas de brujas modernas en Estados Unidos y que descubría que “muchas brujas mantienen en secreto sus vidas mágicas y prefieren permanecer dentro del ‘armario de las escobas’, del que solo salen para amigos y colegas creyentes”.
“Morpheus, por ejemplo, es el alias usado en el documental para una mujer cuyo trabajo de día es para el gobierno federal. Pero también es una respetada sacerdotisa del área de la Bahía de San Francisco, que canta a la luna y que arrastró piedras terriblemente pesadas por caminos polvorientos para construir un henge [un antiquísimo círculo ritual] en honor a Morrigan, la diosa celta de la guerra”.

Hay cerca de un millón de estadounidenses que practican el “paganismo” y se identifican como “brujos” y “brujas” y que “practican una religión politeísta y adoradora de la naturaleza, con sus propios ritos y rituales”.

Según un artículo de Cosmopolitan, “es cierto que las brujas se reúnen en un círculo para realizar rituales, algunos al aire libre, bajo la luna. Usan varitas y dagas ceremoniales (o athames) para guiar la energía mágica en la dirección apropiada; también interpretan cánticos, a veces en antiguas lenguas. Según la tradición específica de la formación de cada persona, es posible que practiquen magia estando desnudos (skyclad)”.

Es cierto también que realizan “embrujos” y que adoran a múltiples dioses, pero un auténtico “brujo” no es un adorador del diablo. En época de Halloween, brujos y brujas celebran el Samhain y “llevan a cabo rituales especialmente intensos, evocando a personas que ya han fallecido con la esperanza de recibir un mensaje o ayuda desde el otro lado”.


Muchos magos de hoy en día estudian las “artes oscuras”, también conocida como “magia negra”, aunque otros prefieren la “magia blanca”.

La magia negra en particular está estrechamente asociada con el satanismo e incluye la invocación de demonios y espíritus malignos, además de embrujar o maldecir a otras personas. La famosa “misa negra” está asociada a este tipo de magia y es una inversión y una parodia sacrílega de la misa latina tradicional.

El propósito de la práctica de la magia es, sobre todo, obtener conocimiento o poder sobre el reino creado y manipular cosas o acontecimientos para beneficio personal.

El problema de practicar magia

La Iglesia católica es manifiestamente clara en que los católicos no pueden coquetear con los hechizos o encantamientos de brujería, hechicería o magia:

“Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo —aunque sea para procurar la salud—, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios.

 Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legitima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo” (Catecismo de la Iglesia Católica 2117).

La magia busca poner las riendas de todo en las manos del brujo y niega el cuidado providencial de Dios sobre toda la creación. Es perjudicial para el alma y sumerge al practicante en una enorme oscuridad de la que es difícil salir. Afortunadamente, muchas brujas y hechiceros han encontrado a Cristo y fueron salvados por su gran misericordia.

Así que recuerda, la brujería, la magia, la hechicería y sus practicantes son reales y cuanto más se escarba en las artes oscuras, más lejos nos situamos de Dios, y mas cerca del demonio.

24 abr 2017

Francisco López, exorcista mexicano.

Un sacerdote con 6.000 exorcismos a sus espaldas advierte de las 7 puertas que no se deben abrir.

 
Francisco López Sedano ha sido cuarenta años exorcista en la Archidiócesis de México.

 Francisco López Sedano es un religioso mexicano de los Misioneros del Espíritu Santo que a sus ochenta años ha pasado la mitad de su vida luchando contra Satanás como exorcista llegando a ser el coordinador de los exorcistas de la Archidiócesis de México. Calcula que durante su extenso ministerio ha realizado al menos 6.000 exorcismos y no teme al demonio sino que afirma que el demonio le teme a él.

En una entrevista para el diario Hoy Los Ángeles, editado en lengua española en California (EEUU), este anciano sacerdote cuenta algunas de sus experiencias y advierte a la gente de las puertas que no hay que abrir para que el demonio no pueda entrar en sus vidas y alerta de la poca fe de algunos sacerdotes:

-¿El diablo existe?
-Por supuesto.

-¿Pero existe así como un ente maligno o es sólo la maldad del ser humano?
-Jesús se enfrentó muchas veces con Satanás mismo y habló con él. No se habla con una cosa, se habla con una persona.

-¿Cómo fue que se volvió exorcista?
-No fue por mi gusto, fue por necesidad, por ver casos muy serios, muy dolorosos y tener que entrarle al toro. Antes no creía que el demonio pudiera actuar tan agresivamente. Me parecía fantasioso, no realista.

-¿Y qué le hizo creer?
-Un compañero sacerdote que estaba metido en eso me hizo ver que combatir al Maligno era una obligación. Me dijo: "tienes que meterte en esto por mandato del Señor".

-¿Por mandato?
-Los tres mandatos son llevar la palabra de Dios, sanar enfermos y echar demonios. Los tres están vigentes en la iglesia, pero muchos sacerdotes no quieren entrarle al toro, le tienen miedo.

-¿A qué le tienen miedo?
-A la venganza del Otro.

-¿No será que esos sacerdotes simplemente no creen en el demonio?
- No creen, no intervienen y por eso no tienen experiencia. Me han tocado casos en los que, previamente, la gente fue con su párroco y éste les dijo: "usted está imaginándose cosas, eso no existe". Y la persona se va sin saber qué hacer, porque en la noche "alguien" lo molesta, lo golpea, lo tumba de la cama, lo golpea contra la pared.


-¿Usted ha hablado con el demonio?
 
-Muchas veces. El demonio habla a través de la gente, gente que se ha metido en sus terrenos. A mí. ¡cuántas veces! "¿Y tú quién eres para expulsarme?". Y le respondo: no soy nadie, pero vengo de parte de Cristo, tu Dios y Señor y te largas ahora mismo, te mando en nombre de Él que te vayas, ¡fuera!

- ¿Cómo distingue entre una persona que está fingiendo y una persona que está poseída?
- La persona en la que están los demonios empieza a gritar, empieza a ladrar como perro, empieza a vociferar o a retorcerse y a andar como culebras en el piso. Son mil formas.

-¿Y no le da miedo?
-No, porque Dios nos protege. Si no lo hiciera, nadie se metería en eso.

-¿Qué busca el diablo?
-El demonio lo que quiere es apartarnos de Dios, nos mete flojera, nos mete cansancio, nos mete sueño, desconfianza, nos mete desesperación, odio; todo lo negativo.

-Entonces, vivimos una época muy endemoniada.
- Así es. No he tenido buena salud y he dejado un poco de atender gente, pero normalmente antes atendía tres o cinco casos al día.

-¿Cómo sabe una persona que necesita un exorcismo?
-Oye voces, siente odio o rechazo por Dios, antes creía y ahora patea la Biblia. Es gente que tiene un dolor de espalda terrible, pero los médicos dicen que está perfectamente bien. Los daños de Satanás están fuera del orden médico clínico. Gente que vive con una diarrea permanente y con nada se le quita; gente que tiene dolor de ojos y los oftalmólogos no les encuentran nada. Son daños que la ciencia no detecta.

-Entonces, ¿estar poseído por un demonio no significa andar trepando las paredes como Linda Blair?
- No precisamente, pero puede ser. Cuando hay presencia del demonio puede suceder cualquier cosa.

- A usted le ha tocado ver algo así.
-Sí. En una iglesia, un muchacho de unos 18 años empujó cinco bancas de estas grandes, muy pesadas, que ni 10 personas lo habrían logrado. Tenía una fuerza terrible. Lo tuvimos que agarrar entre tres para practicarle el exorcismo. Habiendo presencia del Otro, ya se explica cualquier cosa. Que puedan subirse por las paredes, sí; y volar también.

 - ¿Qué le gusta al diablo o a satanás?
Lo que le gusta es separarnos de Dios, meternos miedo, amenazarnos, tenernos temblando y la gente así anda luego.

-¿Pero el diablo escoge a la gente o la gente lo deja entrar?
-La gente deja entrar al diablo. No se metería con nosotros si no le abriéramos puertas. Por eso Dios prohíbe practicar magia, superstición, brujería, hechicería, adivinación, consulta a muertos y espíritus y astrología. Esos son los 7 terrenos de la mentira y el engaño.

- Pero todos en México consultan su horóscopo.
-Que los astros influyan en nuestra vida es la mentira más grande. ¡Están a millonadas de kilómetros! Son cuerpos formados por metales y gases, ¿cómo van a influir en nosotros? Lo mismo pasa con la magia, que es atribuir a las cosas un poder que no tienen. Cargar una herradura porque me va a dar buena suerte, es mentira.

-¿No pasa lo mismo con algunos artículos de la Iglesia Católica? Los milagritos, por ejemplo.
- Bueno, no. Hay que saber distinguir. Si yo traigo una imagen de Cristo o de María Santísima como protección, detrás hay algo serio, auténtico, mientras que detrás de una herradura no hay nada, hay mentira.

-¿El diablo sabe más por viejo que por diablo?
- De acuerdo.

-¿Hay algún personaje público que usted crea que tiene tratos con el demonio o que esté poseído?
-Bueno, pues Hitler.

¿De los actuales?
-Pues a ratos (Enrique) Peña Nieto con sus cosas locas de los matrimonios gay y todo eso.

-¿Qué pasa con los narcos y los sicarios?
- Es difícil afirmar rotundamente si son satánicos o no, pero andan en la maldad, ciertamente.


- ¿En algún momento ha sentido miedo?
- No, el diablo me tiene miedo a mí.

- ¿Cómo se imagina el cielo?
No lo podemos imaginar, está fuera de nuestro alcance.

-¿Usted piensa en la muerte?
- Sí, con frecuencia porque tengo que tratar enfermos o, a veces, muertos.

- ¿Le preocupa?
- Ligeramente, porque es uno pecador y está uno en sangre pecadora.

-¿Cómo va a ser pecador si usted combate demonios?
-Sí, pero ¿acaso no puedo pensar en matarte ahorita?

-¡Espero que no!
-Jajajaja. Lo que quiero decir es que estamos en sangre pecadora y nadie puede decir "yo no soy pecador". Basta que estemos en carne humana para que seamos pecadores y fallemos en muchas cosas, el Papa y todos, somos humanos.

-¿Qué pasa, por ejemplo, con los sacerdotes pederastas?
-No tuvieron una formación suficiente como para luchar contra sus tendencias pederastas, no tuvieron fuerza espiritual para sobreponerse.

-¿Qué castigo merece alguien que abusa de un niño?
-Merecería que le corten sus partes.

- ¿Cuál quiere que sea su epitafio?
-Simplemente: "Gracias, Señor, por la vida".

-Tanta maldad, ¿no le quita la esperanza?
- No, para mí se confirma la esperanza porque desde la cruz Cristo ya venció y ganó la guerra absoluta. Satanás trata de hacerle un poco la guerra, pero no le hace ni cosquillas.

13 abr 2017

Conversaciones con un exorcista (II)

Carmine de Filippis, en aquel momento provincial de los Capuchinos en Roma, saliendo de un encuentro con el también capuchino cardinal Seán Patrick O’Malley, arzobispo de Boston.

Amigo lector, te dejé en la primera entrega de mi entrevista con el exorcista Carmine de Filippis con la pregunta que le hice de si el Diablo sabe que tiene la batalla perdida, o  bien si cree que puede vencer a Cristo. Aquí te entrego la respuesta del Padre Capuchino Carmine de Filippi a esa pregunta; y seguimos con nuestra apasionante entrevista.

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Jordi Picazo -¿El demonio sabe que ha perdido la batalla definitivamente, y busca perder la mayor cantidad de almas posibles, o cree que puede todavía vencer?

Padre Carmine -“Lo sabe perfectamente, que no puede vencer. ¡Sin embargo!, esta tan volcado sobre sí mismo, en su personalidad, que él ya es ‘el que va contra Dios’”.

SATANÁS BUSCA ELIMINAR LA FE CRISTIANA, ANULAR EL SENTIDO DE LA VIDA”

JP -Aun siendo el demonio el ángel más inteligente, supondría yo que su odio disminuye su inteligencia. Porque la sofoca. ¿Una estrategia suya es ir contra el sacramento de la confesión…

CdF -“¡Lo obstaculiza!” [me interrumpe]

JP  -…, contra la mujer… [sigo]

CdF -“Sí”. [asiente]
JP  -…,la familia…

CdF -“¡Si!” [insiste]

JP  -…, la Eucaristía, el sacerdote ministro?
CdF  -“¡Obstaculiza!”

JP  -¿Puede hablarme un poco de la estrategia del demonio sobre la familia y la mujer? ¿De  la destructiva ideología gender, ‘perversa’ como la califica el papa Francisco? ¿La teoría gender busca destruir la complementariedad entre masculinidad y feminidad, y la está relación trinitaria de la familia?






CdF -“Yo creo que el verdadero problema se sitúa antes que eso; viene antes que cualquier otra cosa; antes que la cuestión moral.

“El demonio trabaja para debilitar…, ¡añadiría yo que para eliminar! la Fe. Incluso para anular el sentido de la vida. Entonces, el demonio se esfuerza, y esto es lo ordinario en él, en ir contra Dios Creador, contra la Creación, contra la vida. Y busca sustituirlas por una cultura de la angustia; de la muerte en suma. Y después otras obras suyas van en el nivel de la Redención: buscando extinguir la Fe Cristiana.

“Después de eso vendrán las consecuencias y los problemas morales”.

La familia: Unidad, fidelidad, indisolubilidad

  Imagen de la sagrada familia en la obra de Gaudí en Barcelona.

CdF -“Ahora bien, es verdad que delante de la vista de todos nosotros tenemos que la familia está disgregada, destruida. Porque no se comprende el sentido de la unidad, de la fidelidad, de la indisolubilidad. Y es por esto que me parece que puedo decir que domina una cultura profundamente pesimista: no se cree en el amor. No se cree en el amor [repite, y pausa]. 

Así la unión conyugal se ve ya comprometida en su misma base. No se cree en el papel de la mujer, aunque también el modelo viejo del pasado está en crisis; y no está siendo substituido actualmente por un modelo que pueda ser válido. Creo que el problema de la mujer exige una profundización cultural y también teológica. Eso es lo que pienso yo qe hay que hacer, para poder resolverlo”.
JP -Profundizar en el papel de la mujer… ¿en qué aspecto?

CdF -“¡Antropológico! El sentido de la feminidad, lo específico de la mujer. Que también refleja y lleva a considerar lo específico delhombre. Lo que muestra la complementariedad de las dos realidades. En esta confusion se abre camino también la ridícula y acientíficateoría del gender, que no tiene ningún fundamento.

“Oigo decir que la promueven para evitar la intolerancia, el machismo; para evitar que una persona que tal vez vive una singularidad, una diversidad, pueda ser marginada; pueda sentirse de esta forma ofendida; etc., etc. Pero que [se para un momento, reflexivo, y se ríe divertido], y me parece absurdo tener que decirlo, se nazca sin una inclinación sexual precisa, es una cosa que no posee ningún fundamento científico”.

La gran confusión reinante

Le comento a Fra Carmine que desde mi óptica no me parece haber presenciado antes un ataque frontal tan directo contra la masculinidad; sí contra la feminidad, promoviendo una visión de la superwoman, de desprestigio de la maternidad, de eliminar ayudas a la mujer que desea ser madre o ya lo es. Y todo para debilitar la mujer y la familia. Le comento que se percibe en leyes de países un ataque a la masculinidad en forma de discriminación del varón: en el trato que reciben los varones separados con hijos menores por ejemplo, con respecto al que reciben las mujeres que se separan de ellos, o incluso con respecto a hombres varones que se casan entre sí y adoptan hijos, quienes al separarse reciben un trato igual a diferencia de los varones no homosexuales.

JP -El Papa Francisco ha hablado largo y tendido de la importancia de la figura del padre y de la masculinidad. ¿Esa discriminación del padre, del varón en la familia, ¿le parece que es un cambio estratégico de ingeniería social o simplemente una desorganización legal?

CdF -“Esto es una gran confusión. Es una gran confusión donde varios problemas se entrelazan los unos con los otros, formando así una madeja enrevesada. Sin embargo la verdad objetiva es simple: me parece que puedo decir que la naturaleza es la naturaleza, aunque se use este término y padezca escandaloso para la cultura de hoy. Pero la naturaleza es un dato objetivo. Pero tal vez podemos añadir esto: es también un trabajo de responsabilidad de la comunidad y del individuo, que debe ayudar a esta naturaleza a manifestarse, a crecer, a madurar”.

“La naturaleza es también un trabajo de responsabilidad de la comunidad y del individuo, que debe ayudar a esta naturaleza a manifestarse, a crecer y madurar”
 
JP -¿Somos corredentores?

CdF -“Somos colaboradores de Dios: no seamos pasivos, estáticos, a la hora de recibir este dato ‘y punto y basta’. No, estamos dentro de una dinámica donde se requiere responsabilidad”.

JP -¿La cosa que Dios ama más es la libertad?

CdF -“Sí, sí, sí sí”.

JP -Dios no podría traicionar la causa de que Cristo muriera en la Cruz: que es preservar nuestra libertad, pues la tenemos para apartarnos de Él, redimirnos y mostrarnos el camino a andar para la salvación. Luteranos y otros pensamientos dicen que no, que la sola fe nos justificaría. Cristo que ha muerto por respetar nuestra libertad y no puede salvarnos sin nuestro consentimiento.

 ¿Usted cree que Cristo en Su misericordia infinita perdonará el infierno? He llegado a escuchar de un buen profesor mío de teología, sin afirmarlo, que para él cabía la consideración si Dios en su infinita misericordia podría llegar a conceder una segunda oportunidad a las almas del infierno, la conversión del corazón.

10 abr 2017

Conversaciones con un exorcista (I)


Jordi Picazo con Carmine de Filippi en su casa en el norte de Italia.

Carmine es uno de los sacerdotes que realizan mayor número de exorcismos en Italia, en su caso desde 1983

Roma. Unas semanas atrás. La noche anterior de verme con Carmine, me tumbé en mi cama en la pequeña habitación de una hostería en la Via Aurelia de Roma a ver la película de exorcismos “El Rito”, con Anthony Hopkins como protagonista; en mi móvil. Quería hacer mis deberes un poco más, antes de verme con él. Cuál sería mi sorpresa cuando en una escena de la película se cita a Fra. Carmine de Filippi, sin que él lo supiera hasta mucho más tarde cuando un amigo se lo dijo; según me contó a la mañana siguiente.

Carmine es uno de los sacerdotes que realizan mayor número de exorcismos en Italia, en su caso desde 1983. Voy a ir desgranando poco a poco la conversación que tuvimos en su convento al norte de Italia, tras una comida riquísima pero sobria que los monjes se servían a sí mismos sin descuidar la fraternidad de estar pendientes el uno del otro; y de mí que era ese día su invitado. Productos de Amatrice, longaniza de la tierra, pan casero, verduras, vino, y un traguito de un estomacal, seguido de un cafetito ya de pie con otro padre de la congregación.
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Los nombres del diablo

¿Con qué nombre se le ha sometido el Diablo en sus expulsiones? Usted le pregunta… “¡cómo te llamas!” “¡Dame tu nombre!” ¿Qué nombres sorprendentes ha recibido?

“Sí. A esta pregunta el diablo tiende a no responder nunca. Ofrece mucha resistencia, pero después, evidentemente por la Gracia de Dios y bajo la orden del exorcista, debe decir su nombre, antes o después… cuando se trata de un caso de una posesión real, ¿eh? He oído… Asmodeo; varias veces”.
¿Asmodeo?

“Asmodeo aparece en la Sagrada Escritura. Asmodeo tiende a destruir la relación afectiva en el interior de la pareja, del matrimonio, del amor conyugal. Un caso famosísimo es en el libro de Tobías. Asmodeo [pausa, pensativo]. Se ha presentado varias veces, siempre se ha manifestado con este nombre [Asmodeo: Demonio de la maldad y la muerte. Es el espíritu maligno que mató a siete maridos a Sara (Tobías 3,8); y que fue encadenado en el desierto por San Rafael -nota del articulista, leer más pinchando aquí.].”

“¡Yo no soy Lucifer ya más!”

“Otros, más raramente, con el nombre de Satanás. Satanás [repite Carmine meditativamente]. Tiende siempre a precisar que ‘ya no soy Lucifer’. Lucifer es un nombre hermoso, que le ha sido dado por Dios. Lo ha recibido del Creador. ‘Satanás’, ‘Satán’, es un nombre de origen hebreo. A grosso modo puede significar “el adversario”. El que se opone: a Dios. ‘Diablo’ significa además ‘el que divide’: aquel que quiere separar a las personas entre ellas y sobretodo separarlas de Dios.

“Otros nombres… Amerigo. Son nombres probablemente ligados a la misión que deben realizar, al servicio de un empleo de destrucción, un empeño malvado. Otro nombre Andreas. Sí, este es otro nombre con el que me he topado. Hace ya mucho tiempo. Muchísimo tiempo. Otro Príncipe. Se autoproclamaba como un personaje importante.

“Me acuerdo ahora de un caso en el que el nombre no fue de hecho pronunciado nunca, al menos de manera inteligible. Emitió una serie de sonidos que quedaron en eso; incomprensibles, en el aire. Vete a saber si no era el caso de un demonio mudo…, que no quiere, ¡o no puede!, ¡ja! [esboza una sonrisa] Pronunciar nada. Esto es, a grosso modo.”

La influencia demoníaca  – tentaciones ordinarias

¿Cuál es la manera de evitar que el demonio tome posesión de nosotros, leve o fuerte? Parece que incluso personas santas han sido poseídas ligeramente en alguna ocasión por el demonio.

“Sí. Sin embargo, debo hacer una distinción. Una cosa es la influencia ordinaria del demonio sobre todos, e incluso sobre todo lo creado. Y a esto es a lo que llamamos tentación. Todos la sufrimos. Y la sufrimos entre otras cosas de manera creciente en la medida en que nos empeñamos a vivir el cristianismo. Esto es un dato histórico, experiencial. Cuanto más vives en la Fe, en la Caridad cristiana, más el demonio obstaculiza. Es algo… matemático, diría yo… Pero en lo ordinario, esto se combate con la oración, con los sacramentos, ¡la lucha espiritual, eh!: la mortificación, la penitencia… con las armas habituales, y entonces,  en la situación en que se cae en la tentación el remedio siempre existe, el sacramento de la confesión, con arrepentimiento; y somos liberados”.

La posesión real

“Pero existe por otro lado otra situación, diría yo, de orden extraordinario. Cuando por otras causas el demonio se agrega en las personas o las cosas en una presencia directa: directa, propiamente. En este punto entraríamos concretamente en el campo de un gran misterio para la verdad: el terreno de las obsesiones diabólicas, de las infestaciones diabólicas.

“Se trata de una presencia directa y extraordinaria del demonio; y ello porque ha sido causada, se ve finalmente, por una propia conducta espiritual y moral mala, plena de malicia, pecaminosa sin límite a lo largo del tiempo; o alternativamente, causada por una intervención maléfica de terceros; terceras personas que recurren a prácticas que, como la magia, ¡eh! [subraya con advertencia], inducen esta influencia maléfica. Esto es el caso de los maleficios.

“También, y en casos aún más extraordinarios, porque Dios por una particular circunstancia así lo ha permitido: la confrontación de esa persona tan santa con esta presencia del demonio en su vida hasta el punto incluso de ser poseída, y que viene posteriormente a devenir purificada. Pero aquí ya entraríamos en el proyecto particularísimo de Dios con respecto a una persona muy elevada, muy alta en su vida espiritual. La beata María del Crucifijo, carmelita, fue poseída por el demonio; me viene a la mente ahora este caso. El Padre Pio, ¡cuántas veces fue golpeado incluso físicamente por el demonio!”

Los santos y el demonio

Se dice de Madre Teresa que ella misma comentaba la necesidad de, en alguna ocasión, acudir a un exorcista.

“No lo sé, no lo sé, puede ser. De Madre Teresa yo sé que ha vivido una noche del espíritu terrible”.
Como San Juan de la Cruz, como santa Teresa de Ávila.

“Sí, sí: recurro siempre a esta distinción una cosa es el demonio que se agrega como tentador a la confrontación entre las personas, y evidentemente que aquí detrás existe toda una realidad que va al fondo de su raíz en el orden de la creación: este domino sobre todas las cosas, incluso el confortamiento contra Jesús, y después esta otra situación extraordinaria.

 El remedio a esta segunda situación, que no se refiere al alma per se sino más bien al cuerpo y a la psique, el remedio es el exorcismo, el remedio de la Iglesia. El remedio a la primera situación es la confesión, el sacramento. El remedio a la segunda es el exorcismo, que es un a practica que te lleva mucho tiempo: mucho”

Tras la entrevista le pedí una oración de exorcismo sobre mí, de intercesión para la liberación de mis demonios. Así lo hizo en voz baja, yo sentado en la misma silla que en nuestra conversación y él empezando con su invocación al Arcángel San Miguel. Confieso, amigo lector, que esa fuerza de sanación y alegría me duró notablemente muchos días.

¿El diablo tiene esperanza?

La siguiente porción de nuestra entrevista comenzará con la siguiente pregunta que le formulé¨: ¿El demonio sabe que ha perdido la batalla definitivamente, y busca perder la mayor cantidad de almas posibles, o cree que puede todavía vencer?



Por cierto, en esta película como en tantas otras, creadas dentro del cine comercial se añaden falsedades para hacerlas mas sugestivas, como que en el combate final donde el sacerdote exorcista acaba siendo poseso por el demonio, totalmente falsa esta situación. Pero bueno, hay cosas interesantes en esta película basada en hechos reales. Quienes se dedican al exorcismo enseguida ven las diferencias.

7 abr 2017

Ouija en el parvulario



DENVER, 14 Mar. 17 / 02:43 pm (ACI).- Una maestra de preescolar fue suspendida después de jugar a la ouija con sus alumnos de 5 años, tras la denuncia presentada por la madre de uno de los menores.
La madre de familia, que prefirió no ser identificada, denunció el hecho ante la institución Milwaukee Public Schools (MPS), en Estados Unidos, luego que la maestra de su hijo en la escuela Zablocki Elementary jugara a la ouija con los niños en febrero pasado.

La maestra, señala el sitio WISN12–ABC explicó, en un correo electrónico de respuesta enviado a la madre, que los niños le “estaban pidiendo una historia que diera miedo y como tenía el tablero (desde Halloween en octubre) comencé a mover el objeto sobre él para responder a sus preguntas.

Ellos preguntaban sobre caracteres atemorizantes en película, yo no dije que fueran espíritus. Todo fue hecho para divertirnos”.

“Entiendo su preocupación, fui tonta y lo siento. Me llevaré el tablero a casa y esto no volverá a pasar”, agregó.

 

La madre de familia expresó su molestia y comentó que cuando ocurrió lo de la ouija los pequeños “apagaron las luces para que todo esté oscuro y hablaban de espíritus. Eso no es algo que se deba hacer en la escuela”.

Ahora, relató, su hijo “tiene miedo a la hora de ir a dormir en la noche, le teme a la oscuridad”.
De acuerdo al Huffington Post, la MPS investigará el caso y, dependiendo del resultado, la maestra podrá volver o no a su puesto en la escuela.

En octubre de 2016, el conocido sacerdote y teólogo español, P. José Antonio Fortea, explicó a la prensa que “cuando uno hace la ouija, está llamando a espíritus desconocidos, y puede venir cualquiera. No hay control. Y si vienen malos espíritus, pueden introducirse en la persona o quedarse pegados sin separarse de ella”.

“Dios no quiere que los hombres hagamos espiritismo. Ningún espíritu bueno va a hablar a través de la ouija”, precisó.

4 abr 2017

Sacerdote Teo Dirk, exorcismo



No ha sido posible enlazar el video, clique en el siguiente enlace:

https://gloria.tv/video/4bL4wzUsPQJt2WrPrTWbZSFMD

1 abr 2017

Exorcista Ricardo Ruiz Vallejo



                        Muy, muy, muy interesante, recomiendo verlo entero de princípio a fin.
   
VIDA DE SANTIDAD: arrepentimiento, oración, confesión y vida de                           SACRAMENTOS son los medios más eficaces para combatir las acechanzas del demonio.

29 mar 2017

26 mar 2017

Eucaristía y temblor del demonio.

Un obispo afirma que el demonio se manifestó al consagrar la Eucaristía

Los demonios creen en la presencia real de Dios en la Eucaristía y tiemblan. ¿La fe de los demonios es mayor que la de algunos católicos?

Monseñor Charles Pope quien lidera en la Arquidiócesis de Washington la parroquia San Cipriano Santo Consolador sorprendió a fines de agosto a sus feligreses al escribir y recordar en el blog de la parroquia una inusual experiencia con el demonio, ocurrida durante una eucaristía hace algunos años. En particular al momento de efectuar la consagración.

Cuenta Mons. Pope que hace unos quince años estaba celebrando la misa en la antigua parroquia St. Mary’s en Washington DC. La celebración por ser una misa solemne, señala, decidió celebrarla en latín….

“Quizás nada diferente a la mayoría de los domingos, pero algo bastante sorprendente estaba a punto de suceder”.

Como ustedes saben (señala Pope) la antigua misa en latín era celebrada "ad orientem" (hacia el Este Litúrgico).

Con el sacerdote y las personas teniendo el rostro hacia una misma dirección… los feligreses estaban detrás del celebrante y en esa posición no las podía ver. Pope recuerda que era el momento de la consagración y, según corresponde, se inclinó con los antebrazos sobre el altar y la hostia entre sus dedos.

Luego, precisa, dijo las venerables palabras de la Consagración, en voz baja pero clara, Hoc est enim Corpus meum (porque esto es mi Cuerpo).

“Las campanas sonaron cuando hice la genuflexión.Pero detrás de mí había una alteración de algún tipo; un temblor o crujido que venía de los primeros bancos detrás de mí, a mi derecha. Y luego un gemido o gruñidos. “

¿Qué fue eso?”, me pregunté. En realidad no sonaba humano, sino más como el gruñido de un animal grande, como un jabalí o un oso, junto con un gemido lastimero que también no parecía humano.
Yo elevé la hostia, nuevos gruñidos, y otra vez me pregunté: “¿Qué fue eso?” Luego, silencio. Porque el celebrante en la antigua misa en latín no podía darse vuelta fácilmente para mirar. Aún así, yo pensé: “¿Qué fue eso?”

Luego vino el momento de la consagración del vino en el cáliz. Una vez más Pope recuerda haberse inclinado pronunciando con claridad , pero en voz baja:

"Hic est enim calix sanguinis mei, novi et æterni testamenti; mysterium fidei; qui pro vobis et pro multis effundetur in remissionem pecatorum. Haec quotiescumque feceritis in mei memoriam facietis" (Este es el cáliz de mi Sangre, de la nueva y eterna alianza, misterio de la fe…).

Justo en este instante dice Monseñor que escuchó otro sonido, que pudo identificar como un gemido y luego casi como un chillido una voz gritó:

¡Déjame en paz, Jesús! ¿Por qué me torturas?”

Recuerda que luego se escuchó un ruido de forcejeo y (según le contaron otros feligreses después) alguien salió corriendo y gimiendo como si hubiera sido herido. Las puertas traseras se abrieron y luego se cerraron. Luego, hubo solo silencio.

“No podía darme vuelta porque yo estaba con el Cáliz en lo alto por encima de mi cabeza. Pero supe en un instante que algún pobre alma atormentada por demonios había encontrado a Cristo en la Eucaristía y no pudo soportar su presencia real desplegada para que todos la vean. Y recordé entonces las palabras de la Escritura: «…Incluso los demonios creen y tiemblan» (Santiago 2:19)”.

Pero no se detuvo aquí su reflexión, recuerda Monseñor Francis Pope. Dice que el hecho lo cuestionó profundamente moviéndolo al arrepentimiento por su débil fe…

“¿Por qué un hombre atormentado por un demonio fue más consciente que yo de la verdadera presencia real? Él se conmovió en un sentido negativo y huyó. ¿Por qué yo no me conmuevo de una manera comparable, pero de forma positiva? ¿Y también el resto de los fieles que estaban presentes?”

Para Pope el hecho fue finalmente un regalo que confirma que en la hosita y el vino consagrado está presente efectivamente “el Señor de la Gloria, Rey del Cielo y de la Tierra, Justo Juez y Soberano de los Reyes de la Tierra”.
No dudo de que todos nosotros creemos intelectualmente en la verdadera presencia de Dios en la Eucaristía, comenta.

“Pero es muy diferente y mucho más maravilloso cuando trasladamos esta certeza a la profundidad del alma!”, finaliza.

23 mar 2017

Ex maestro de reiki, explica...




Juan Sánchez era naturólogo.         Recomiendo ver el minuto 33:20.

Le interesaba cualquier técnica que ayudara a sus clientes. Descubrió el reiki, sin conocer su naturaleza esotérica y oscura, y quedó maravillado por los resultados. 

Se hizo maestro de reiki e inicia a más de 1.500 personas durante casi 16 años. Esto hizo que su fe católica se resintiera totalmente rehuyendo de los consejos de la Iglesia. Su proceso de vuelta le llevaron a una fe más fuerte y ahora ayuda a muchos sobre los peligros de estas prácticas.

20 mar 2017

Jesús exorcisó a un niño


Marcos 9, 14 al 29

14 Cuando volvieron a donde estaban los otros discípulos, los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas.
15 En cuanto la multitud distinguió a Jesús, quedó asombrada y corrieron a saludarlo.
16 El les preguntó: «¿Sobre qué estaban discutiendo?».
17 Uno de ellos le dijo: «Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo.
18 Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron».
19 «Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuando estaré con ustedes? ¿Hasta cuando tendré que soportarlos? Tráiganmelo».
20 Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca.
21 Jesús le preguntó al padre: «¿Cuánto tiempo hace que está así?». «Desde la infancia, le respondió,
22 y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos».
23 «¡Si puedes...!», respondió Jesús. «Todo es posible para el que cree».
24 Inmediatamente el padre del niño exclamó: «Creo, ayúdame porque tengo poca fe».
25 Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: «Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más».
26 El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: «Está muerto».
27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie.
28 Cuando entró a la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?».
29 El les respondió: «Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración».

Mateo 17;19 al 21 

19 Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?».
20 «Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: «Trasládate de aquí a allá», y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes».
21 [«En cuanto a esta clase de demonios, no se los puede expulsar sino por medio de la oración y del ayuno»].



7 mar 2017

Exorcista Vincenzo Taraborelli

Sacerdote Vincenzo Taraborelli

"Esa de ahí es una mujer poseída", dice el padre Vincenzo Taraborelli mientras señala un fresco del siglo XVIII en su iglesia de Roma, en Italia.

"Mientras la sostienen, tiene la boca abierta y pequeños demonios salen de su cuerpo. Está siendo liberada".

Es una escena que el sacerdote de 79 años dice que conoce bien. Durante los últimos 27 años, el padre Taraborelli se ha dedicado a los exorcismos, el rito católico para expulsar a los malos espíritus del cuerpo de una persona.

El religioso llegó al trabajo de casualidad, cuando un compañero sacerdote necesitaba ayuda.
"No sabía qué era, no lo había estudiado", cuenta el padre. "Me dijo lo que tenía que hacer, yo era totalmente ignorante".

Desde entonces se ha convertido en uno de los exorcistas más solicitados de Roma y ​​la Iglesia Católica está trabajando por encontrarle sucesores más jóvenes.

Taraborelli trabaja tres días a la semana en una habitación sin ventanas en la parte trasera de su iglesia cerca del Vaticano. A veces atiende hasta 30 personas por día.


"Antes de hacer los exorcismos, exhorto a la gente a ver a un psicólogo o a un psiquiatra, y les pido que me den su diagnóstico. Estoy en contacto con muchos psicólogos que envían a sus pacientes aquí", comenta.

En un lado de la sala, un armario está lleno de cientos de pequeñas estatuas de ángeles. En un cajón, el cura guarda dulces para repartir entre sus visitantes.


En la pared hay un certificado oficial que muestra su calificación de exorcista.

"Vomitaba alfileres, trenzas de pelo..."

El escritorio del padre Taraborelli está lleno de papeles, fotos y libros de oración. Se sienta en una silla sencilla y los que vienen a verlo se sientan frente a él.

"Primero preparo la sala", dice. "Entonces, si la persona no está bien, trato de calmarla, tranquilizarla. La invito a que se una a mí en oración, pero muchos cuando llegan aquí ya están perturbados".

Durante la sesión también revisa su libro de ritos de exorcismo de la Iglesia Católica. Ha tenido que pegarle el lomo para evitar que las páginas se separen. En medio de la pila de papeles en su escritorio, se encuentra la cruz que utiliza para expulsar a los malos espíritus.

El caso más notable que ha atendido fue el de una mujer casada a quien trató durante 13 años.
"Otro hombre, que era un satanista, la quería con él", recuerda Taraborelli. "Ella se negó, así que este hombre le dijo: 'Usted pagará por esto'. Lanzó hechizos para atraerla a él, dos veces a la semana".

"Entonces (la víctima) me buscó, en esta habitación, empecé a rezar, y ella entró en trance. Soltaba insultos, blasfemias. Rápidamente entendí que estaba poseída", relata.

"A medida que el rito avanzaba, empezó a sentirse peor, así que cuando le dije al demonio: 'En el nombre de Jesús, te ordeno que te vayas', empezó a vomitar pequeños alfileres de metal, cinco a la vez", detalla el sacerdote.

"Aparte de los alfileres, también vomitaba trenzas de pelo, pequeñas piedras, pedazos de madera... Suena como a algo de otro mundo, ¿no? Pero no. Es de aquí mismo", señala.

Exorcismo y la Iglesia Católica

La Iglesia Católica acepta como verdadero el concepto de la posesión demoníaca.
A veces se usa para explicar la conducta asesina, como en el crimen que acabó con la vida del sacerdote francés Jacques Hamel, de 85 años de edad, ocurrido en su iglesia de la ciudad de Ruán, en el norte de Francia, en julio.

Cuando dos seguidores de Estado Islámico irrumpieron en la parroquia, el padre Hamel trató de defenderse, gritando "¡Fuera, Satanás!", en un aparente intento de exorcismo.
Como reconocimiento a las acciones del religioso, el papa Francisco aceleró el proceso de su candidatura para la santidad.

Pero fuera de la Iglesia Católica, muchos cuestionan la existencia de la posesión demoníaca y el exorcismo.

Algunos no creyentes piensan que la llamada posesión por espíritus malignos es simplemente una superstición o mito medieval. Aquellos que dicen estar poseídos son personas que están sufriendo de problemas psicológicos o psiquiátricos fácilmente explicables, dicen.

El padre Taraborelli rechaza el escepticismo.

"Bueno, alguien que no es creyente tampoco cree en el diablo", dice, "Pero alguien que cree sabe que el diablo existe, puede leerlo en los evangelios. Después, sólo necesita ver cómo es el mundo hoy en día. Nunca ha sido tan malo. Estos actos de violencia no son humanos. Son terribles, como Estado Islámico", opina.

 El clérigo no muestra ningún signo de querer renunciar a su trabajo y su teléfono móvil suena constantemente.

Pero los sacerdotes más jóvenes no se sienten particularmente atraídos por la perspectiva de pasar horas en habitaciones sin ventanas, leyendo ritos de exorcismo a creyentes perturbados.

"Le dije a mi obispo que no puedo encontrar a nadie dispuesto a hacerlo. Muchos tienen miedo. Hasta los sacerdotes pueden tener miedo. Es una vida difícil", comenta.

4 mar 2017

Puerto Mont

Una dura crítica a la supuesta casa paranormal de Puerto Montt esgrimió el sacerdote y exorcista chileno, Luis Escobar.

En conversación con AhoraNoticias, el religioso señaló que "hay que considerar la situación que está viviendo el país. No podemos dejar de pensar mal, si se quiere tapar algo".
"Cada vez que hay una crisis en Chile buscamos un elemento para distraer. ¿Qué quieren ocultar, qué leyes quieren tapar? Hay problemas sociales terriblemente graves", manifestó.


El padre Escobar también disparó a los televidentes, a quienes increpó "si quieren ver al diablo, mírenlo alrededor de ustedes y no se distraigan con estos shows"

"Las drogas se están comiendo a los jóvenes, los adultos mayores se están muriendo en los hospitales y las pensiones no alcanzan", puntualizó.

Respecto al caso de Puerto Montt, el párroco llamó "a distinguir en estos fenómenos aquellos que tienen explicaciones racionales. Uno siempre tiene que partir desde la razón".

Luis Escobar fue elegido por la diócesis de Rancagua para realizar exorcismos y es el único de los sacerdotes nacionales que ha revelado su identidad de manera pública.