20 jun 2013

El ritual de exorcismo



EL NUEVO RITO DE LOS EXORCISMOS

Presentación oficial del cardenal Medina Estévez,
prefecto de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos
en la sala de Prensa de la Santa Sede

Martes 26 de enero de 1999
Para poder entender qué es el exorcismo, se debe partir de Jesús y de su misma praxis.
Jesucristo vino al mundo y a los hombres para anunciar e inaugurar el reino de Dios. Los hombres poseen una innata capacidad para recibir a Dios en su corazón (cf. Rm 5, 5). Sin embargo, esta capacidad para acoger a Dios es ofuscada por el pecado, y en algunas ocasiones el mal ocupa en el hombre el puesto que sólo le corresponde a Dios. Por ello, Jesucristo vino a liberar al hombre del mal y del pecado, y también de todas las formas de dominación del maligno, es decir, del diablo y de sus espíritus malignos, llamados demonios, que quieren pervertir el sentido de la vida del hombre. Por esta razón, Jesucristo expulsaba los demonios y liberaba a los hombres de la posesión de los espíritus malignos, para hallar cabida en el corazón del hombre y darle la posibilidad de conseguir la libertad ante Dios, que quiere darle su Espíritu Santo, para que se convierta en su templo vivo (cf. 1 Co 6, 19; 1 P 2, 5) y dirija sus pasos hacia el camino de la paz y de la salvación (cf. Rm 8, 1-17; 1 Co 12, 1-11; Ga 5, 16-26).
La Iglesia está llamada a seguir a Jesucristo y ha recibido, de Cristo mismo, el poder de continuar, en su nombre, su misión. De aquí que la acción de Cristo para liberar al hombre del mal se ejercita a través del servicio de la Iglesia y de sus ministros ordenados, delegados por el obispo para cumplir los ritos sagrados dirigidos a librar a los hombres de la posesión del maligno.
El exorcismo constituye una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo. He aquí cómo explica el Catecismo de la Iglesia católica en qué consiste el exorcismo y cómo se lleva a cabo: «Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra la influencia del maligno y substraído a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (cf. Mc 1, 25 ss); de él deriva a la Iglesia el poder y la tarea de exorcizar (cf. Mc 3, 15; 6, 7. 13; 16, 17). De una manera simple, el exorcismo se practica durante la celebración del bautismo. El exorcismo solemne, llamado «gran exorcismo», puede ser practicado sólo por un presbítero y con el permiso del obispo. En esta materia es necesario proceder con prudencia, observando rigurosamente las normas establecidas por la Iglesia. El exorcismo tiene como objeto expulsar a los demonios o liberar de la influencia demoníaca, mediante la autoridad que Jesús ha dado a su Iglesia. Muy diferente es el caso de enfermedades, sobre todo psíquicas, cuya curación pertenece al campo de la ciencia médica. Es importante, por lo tanto, asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, que se trate de una presencia del maligno y no de una enfermedad (cf. Código de derecho canónico, c. 1172)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 1673).
La sagrada Escritura nos enseña que los espíritus malignos, enemigos de Dios y del hombre, realizan su acción de modos diversos; entre éstos se señala la obsesión diabólica, llamada también posesión diabólica. Sin embargo, la obsesión diabólica no constituye la manera más frecuente como el espíritu de las tinieblas ejerce su influjo. La obsesión tiene características de espectacularidad; en ella el demonio se apropia, en cierto modo, de las fuerzas y de la actividad física de la persona que sufre la posesión. No obstante esto, el demonio no puede adueñarse de la libre voluntad del sujeto, lo que impide el compromiso de la libre voluntad del poseído, hasta el punto de hacerlo pecar. Sin embargo, la violencia física que el diablo ejerce sobre el obseso constituye un incentivo al pecado, que es lo que él quisiera obtener. El ritual del exorcismo señala diversos criterios e indicios que permiten llegar, con prudente certeza, a la convicción de que se está ante una posesión diabólica. Es solamente entonces cuando el exorcista autorizado puede realizar el solemne rito del exorcismo. Entre estos criterios indicados se encuentran: el hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas o entenderlas; desvelar cosas escondidas o distantes; demostrar fuerzas superiores a la propia condición física, y todo ello juntamente con una aversión vehemente hacia Dios, la santísima Virgen, los santos, la cruz y las sagradas imágenes.
Se subraya que para llevar a cabo el exorcismo es necesaria la autorización del obispo diocesano. Autorización que puede ser concedida para un caso específico o de un modo general y permanente al sacerdote que ejerce en la diócesis el ministerio de exorcista.
El Ritual romano contenía, en un capítulo especial, las indicaciones y el texto litúrgico de los exorcismos. Este capítulo era el último, y había quedado sin ser revisado después del concilio Vaticano II. La redacción final del Rito de los exorcismos ha requerido muchos estudios, revisiones, renovaciones y modificaciones, consultas a las diversas Conferencias episcopales; todo ello analizado por parte de una Asamblea ordinaria de la Congregación para el culto divino. El trabajo ha costado diez años de esfuerzos, dando como resultado el texto actual, aprobado por el Sumo Pontífice, que hoy se hace público y se pone a disposición de los pastores y de los fieles de la Iglesia. Resta, no obstante, un trabajo que incumbe a las respectivas Conferencias episcopales: la traducción de este Ritual a las lenguas habladas en sus respectivos territorios. Estas traducciones deben ser exactas y fieles al original latino, y deben ser sometidas, según la norma canónica, a la recognitio de la Congregación para el culto divino.
En el Ritual que hoy presentamos se encuentra, sobre todo, el rito del exorcismo propiamente dicho, que debe realizarse sobre la persona obsesa. Siguen las oraciones que debe decir públicamente un sacerdote, con el permiso del obispo, cuando se juzga prudentemente que existe un influjo de Satanás sobre lugares, objetos o personas, sin llegar al nivel de una posesión propiamente dicha. Contiene, además, una serie de oraciones que pueden ser dichas privadamente por los fieles, cuando sospechan con fundamento que están sujetos a influjos diabólicos.
El exorcismo tiene como punto de partida la fe de la Iglesia, según la cual existen Satanás y los otros espíritus malignos, y que su actividad consiste en alejar a los hombres del camino de la salvación. La doctrina católica nos enseña que los demonios son ángeles caídos a causa del propio pecado; que son seres espirituales con gran inteligencia y poder: «El poder de Satanás, sin embargo, no es infinito. Éste no es sino una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del reino de Dios. Aunque Satanás actúe en el mundo por odio contra Dios y su reino en Cristo Jesús, y su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e, indirectamente, también de naturaleza física- a cada hombre y a la sociedad, esta acción es permitida por la divina Providencia, que guía la historia del hombre y del mundo con fuerza y suavidad. La permisión por parte de Dios de la actividad diabólica constituye un misterio grande, sin embargo ianosotros sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo amanlo (Rm 8, 28)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 395).
Quisiera subrayar que el influjo nefasto del demonio y de sus secuaces es habitualmente ejercitado a través del engaño, la mentira y la confusión. Así como Jesús es la Verdad (cf. Jn 8, 44), el diablo es el mentiroso por excelencia. Desde siempre, desde el inicio, la mentira ha sido su estrategia preferida. No hay lugar a dudas de que el diablo tiene la capacidad de atrapar a muchas personas en las redes de las mentiras, pequeñas o grandes. Engaña a los hombres haciéndoles creer que no tienen necesidad de Dios y que son autosuficientes, sin necesitar ni la gracia ni la salvación. Logra engañar a los hombres amortiguando en ellos, e incluso haciendo desaparecer, el sentido del pecado, sustituyendo la ley de Dios como criterio de moralidad por las costumbres o consensos de la mayoría. Persuade a los niños para que crean que la mentira constituye una forma adecuada para resolver diversos problemas, y de esta manera se forma entre los hombres, poco a poco, una atmósfera de desconfianza y de sospecha. Detrás de las mentiras, que llevan el sello del gran mentiroso, se desarrollan las incertidumbres, las dudas, un mundo donde ya no existe ninguna seguridad ni verdad, y en el cual reina, en cambio, el relativismo y la convicción de que la libertad consiste en hacer lo que da la gana. De esta manera no se logra entender que la verdadera libertad consiste en la identificación con la voluntad de Dios, fuente del bien y de la única felicidad posible.
La presencia del diablo y de su acción explica la advertencia del Catecismo de la Iglesia católica: «La dramática condición del mundo que "yace" todo él "bajo el poder del maligno" (1 Jn 5, 19), hace que la vida del hombre sea una lucha: "Toda la historia humana se encuentra envuelta en una tremenda lucha contra el poder de las tinieblas; lucha que comenzó ya en el origen del mundo, y que durará, como dice el Señor, hasta el último día. Inserto en esta batalla, el hombre debe combatir sin descanso para poder mantenerse unido al bien; no puede conseguir su unidad interior si no es al precio de grandes esfuerzos, con la ayuda de la gracia de Dios" (Gaudium et spes, 37, 2)» (n. 409).
La Iglesia está segura de la victoria final de Cristo y, por tanto, no se deja arrastrar por el miedo o por el pesimismo; al mismo tiempo, sin embargo, es consciente de la acción del maligno, que trata de desanimarnos y de sembrar la confusión. «Tengan confianza -dice el Señor-; yo he vencido al mundo» (Jn 8, 33). En este marco encuentran su justo lugar los exorcismos, expresión importante, pero no la única, de la lucha contra el maligno.
Card. Jorge A. MEDINA ESTÉVEZ
Prefecto

18 jun 2013

El exorcista


 Derecho canónico.

1172  § 1.    Sin licencia peculiar y expresa del Ordinario del lugar, nadie puede realizar legítimamente exorcismos sobre los posesos.

         § 2.    El Ordinario del lugar concederá esta licencia solamente a un presbítero piadoso, docto, prudente y con integridad de vida.



Estola; vestimenta litúrgica en forma de larga y estrecha banda que deben llevar los ministros ordenados y solo ellos. Obispos y sacerdotes la llevan sobre el alba, colgando del cuello hacia el frente y sostenida por el cíngulo. Los diáconos la visten sobre el hombro izquierdo y la fijan a la derecha de la cintura. Generalmente es del mismo color que la casulla.
Simbolismo:  la autoridad sacerdotal.
Oración del sacerdote: "Devuélveme, Señor, la insignia de la inmortalidad que perdí en la prevaricación de los primeros padres, y aunque indigno me acerco a vuestro Santo Misterio, haced que merezca, no obstante, el gozo eterno".
Redde mihi, Dómine, stolam inmortalitátis, quam pérdidi in praevaricatióne primi paréntis: et, quamvis indígnus accédo ad tuum sacrum mystérium, mérear tamen gáudium sempitérnum.

14 jun 2013

Sobre los dones carismáticos




Emiliano Tardif

Conceptos y Definiciones Importantes

Los siguientes conceptos y definiciones pueden ayudarle a entender mejor nuestras reuniones, el movimiento carismático y la fe Católica:
Carismas - Los carismas son un dones sobrenaturales que nos da el Espíritu Santo para la edificación de la comunidad cristiana (1 Corintios 12, 7). Se recibe de manera independiente de los méritos del individuo, y no es necesario para su salvación (1 Corintios 12,11). Un carisma es un don, no es una señal de santidad, o de mayor unión con Dios (l Corintios 13,1). No puede uno ni atraerlo ni retenerlo sin la concesión del Espíritu (1 Corintios 14, 28- 32).

En la lista de Corintios hay 9 carismas que se pueden distribuir en tres grupos:
1. Carismas de la mente: Sabiduría, Ciencia, Discernimiento de Espíritus.
2. Carismas de acción: Milagros, Sanaciones, Fe (de la que mueve montañas).
3. Carismas de la lengua: Profecía, Lenguas, Interpretación de lenguas. (1Cor.12:8-10).
Carisma de Sabiduría - Es el primero que señala Isaías, y el primero que señala aquí San Pablo, y es el más importante. La sabiduría es más valiosa que el oro y la plata, es el don de conocer los misterios maravillosos de Dios, su amor, su grandeza, su preocupación por nosotros.
Carisma de Ciencia - Es algo de lo muchísimo que Dios conoce que lo da a saber a una persona, a la que él quiera. Es conocer algo del presente, del pasado o del futuro, que nadie lo puede saber, que no se puede aprender en ningún libro.
Carisma de Fe - Esa fe que mueve montañas. La dinamita más potente que conoce la humanidad, que mueve las montañas del odio y de los celos, que desata las cadenas de las drogas y del alcohol, que sana enfermos incurables, que arregla matrimonios que ningún abogado puede solucionar, que resucita muertos.
Carisma de Sanaciones - Este carisma trata de sanar física e interiormente, con el poder del Espíritu de Dios. Este don lo deben tener todos los que predican la palabra de Dios, porque así lo prometió el mismo Jesús: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura... A los que creyeren les acompañarán estas señales... pondrán las manos sobre los enfermos y estos se sanarán (Marcos 16:15-19).
Carisma de Milagros - El Carisma de Milagros es el don de hacer milagros. Lo prometió Jesús también: En verdad en verdad os digo que el que cree en mi, ese hará también las obras que yo hago, y las hará mayores que éstas (Juan 14:12). Parará las tempestades y andará sobre las aguas, y multiplicará los panes y los peces, y resucitará muertos. ¡Y más que esto promete Jesús!
Carisma de Profecía - La profecía es hablar a los hombres de parte de Dios, y nos anima San Pablo a que aspiremos sobre todo al don de profecía (1 Cor. 14:1), y la define así: El que profetiza habla a los hombres para su edificación, exhortación, y consolación (1 Cor.14:3).
Carisma de Discernimiento de Espíritus - Es el don de diferenciar lo que viene del bien y el mal. Éste se necesita mucho en los últimos tiempos, porque hay muchos falsos profetas y mesías...
Carisma de Lenguas - Es el don de hablar en la lengua que el Espíritu Santo quiera. El que habla en lenguas habla a Dios, no a los hombres, pues nadie le entiende, diciendo su espíritu cosas misteriosas (1 Cor. 14:2). Sirve para la edificación de la persona.
Carisma de Interpretación de Lenguas - Cuando uno habla en lenguas no entiende lo que dice, ni ningún otro, a excepción del que Dios le ha dado el don especial de poder entender e interpretar lo que el hermano oró o cantó en lenguas.

Mas información sobre Emiliano Tardif; CLIQUE AQUI.

Obediencia y los dones carismáticos exorcísticos, (clique aquí para acceder).

11 jun 2013

Las diversas formas de exorcismo

San Martín de Porres
Hay diferentes tipos de exorcismo... no, que nadie se lleva las manos a la cabeza con mis afirmaciones, pues en realidad hay solo una manera, y es; CUANDO DIOS QUIERA, pero en este post, que le he puesto este título de entrada tan llamativo, me refiero, a las formas que concede Dios, para que una persona sea liberada.

En primer lugar, dejar claro, que la forma normal, ha de ser la que la norma impone, osea, usando el ritual de exorcismo, por parte de una persona autorizada, un sacerdote autorizado y con la bendición de su obispo.

Hay dos tipos de oraciones de liberación, o exorcísticas, si es voluntad de Dios, en su forma, tiempo y plazos que Dios determine.

Las oraciones propias del ritual de exorcismo y realizadas por un sacerdote; las oraciones imprecativas, las que dan órdenes a los demonios, y en nombre de Jesús, se les ordena que se vayan de la persona, (bella gracia de los sacerdotes),  y hay las oraciones que puede realizar cualquier laico, las oraciones deprecativas, las que piden a la misericordia de Dios que intervenga ante esa situación y libere a la persona.

Estas oraciones, pueden ser las peticiones mas simples que nazcan del corazón intercesor de cualquier laico lleno de fe, o bellas jaculatorias.

También puede ser usado el potentísimo Santo Rosario, y también las oraciones expresas de liberación autorizadas para laicos, pero no se debe poner toda la fe en los sacramentales usados, toda la fe, siempre ha de ir a Dios, y los sacramentales (1), son testimonio de esa fe usada, no se debe tomar como un elemento mágico, sino como una ayúda, y un apoyo, algo que también bendíce a Dios, y por Dios, que afecta al mal.

Si alguien viene a un sacerdote, le comenta un problema, el sacerdote ora, y la misericordia de Dios, en ese momento de urgencia, actúa, y libera sanando a la persona, Dios lo ha querido así. Como en el caso documentado del Padre Pío.

Si no hay sacerdote, se puede contar con los grupos de oración de intercesión.

En estos grupos, que puede ser cualquier grupo de oración formado por fieles, y que debería ser guiado por un sacerdote, están los de la renovación carismática, iniciados por Emiliano Tardiff, y muy efectivos contra los demonios, se basan en los dones carismáticos expresados bíblicamente (2), y a los que todo buen cristiano puede acceder, si lo pide a Dios, y Dios dispone que sea así.

Otras veces es Dios, quién sin avisar y sin haber sido pedido, regala estos dones, y la persona lo descúbre, debemos alabar a Dios siempre si esto es así, y continuar la vida humildemente.

El demonio... tratará de desunir estos grupos, creando cizaña entre ellos, quizás, haciendo entrar orgullo en alguno/s de ellos, la mejor vacuna contra todo, es la humildad y servício de todos, con todos.

Ya lo dijo Jesús;

EVANGELIO SEGUN SAN LUCAS
Capítulo 9
46 Entonces se les ocurrió preguntarse quién sería el más grande.
47 Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, tomó a un niño y acercándolo,
48 les dijo: «El que recibe a este niño en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el más pequeño de ustedes, ese es el más grande».

EVANGELIO SEGUN SAN MATEO.
Capítulo 18
1 En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?».
2 Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
3 y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
4 Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.

Capítulo 11
25 En esa oportunidad, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
26 Sí, Padre, porque así lo has querido.

Esto hace referencia, a que cuantas veces Dios escoje a los sencillos de corazón para comunicarles sus profecías, así mismo la Santísima Virgen María, nuestra madre, escoje niños para revelarles sus mensajes, La Salette, Fátima, Lurdes... son algunos ejemplos.

EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS
Capítulo 9
33 Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?».
34 Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande.
35 Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos».
36 Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo:
37 «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado».

Capítulo 10
15 Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él»

Aquí me acuerdo, del bueno de San Martín de Porres, a quién guardo tanto cariño, el cual preguntandole a Dios que quería de el, Dios le dijo; sé el último... y así llevó su vida santa, ¡que gran santo!

Para Dios, lo mas grande es el amor, cuanto mas amor, mas santidad.

Por amor, Dios lo hizo todo.

Nosotros a ser buenos y a confiar en Dios.

(1) Para saber mas clique aqui
(2) En el próximo post comentaré sobre los dones  carismáticos.

8 jun 2013

Obispo exorcista caribeño

Obispo Bretón de Baní, República Dominicana.

La experiéncia como exorcista de un obispo caribeño; El poseído no puede bendecir a Dios.

Aunque tiene un exorcista designado para la diócesis, el también participa y atiende algunos casos.

En la Iglesia Católica, cualquier fiel puede rezar a Dios pidiendo protección y liberación contra las acechanzas del Demonio, sea para sí o para otra persona. Pero el exorcismo, el ceremonial oficial de la Iglesia que incluye órdenes al demonio para que deje de oprimir a una persona, está reservado al obispo.

En la práctica, por lo general un obispo delega esta función en un sacerdote exorcista, aunque hay algunos obispos en tiempos modernos que sí que han sido exorcistas con cierta asiduidad, como lo fue, por ejemplo Augusto Uribe Jaramillo en Colombia o como lo cuenta ahora Freddy Antonio de Jesús Bretón, el obispo de Baní, en República Dominicana.

El obispo Bretón ha comentado algunas de sus experiencias exorcísticas en Listín Diario.

Respecto al silencio de la Iglesia sobre la divulgación del rito, Freddy Bretón lo explica, sin pretextos: “No podemos predicar al demonio. No podemos hacerle publicidad al mal. Predicamos a Jesús Cristo”.

El obispo en un exorcismo
“Me ha tocado estar en momentos de exorcismo: vi a una persona poseída por Satanás y ésta no mencionaba su nombre, el nombre de Dios, ni que le peguen un tizón prendido. No puede”, explica el obispo Bretón.

Refiere el caso de una joven tirada sobre el piso, retorciéndose como una culebra. “En este caso, usted podría decir: ´Ah, esos son los nervios, histeria´, pero el puntito es que usted le pida que diga bendito sea el nombre de Dios, y no lo dice ni matada”, declara al diario dominicano.

Un caso del padre Tardiff
Al obispo le gusta señalar un caso que atendió el padre Emiliano Tardiff, un misionero canadiense en República Dominicana, muy famoso en la Renovación Carismática, que murió en 1999 y está en proceso de beatificación.

“Emiliano Tardiff era un hombre de Dios que hacía maravillas. Una vez le estaba dando un retiro a sacerdotes en Suiza, cuando se aparecieron allá, no sé de qué otro país vecino, con una joven que se presumía estaba poseída por el demonio. Entonces, él se separó de los demás sacerdotes y se puso a hacerle una oración a la joven".

"Luego hicieron un experimento. Como era un retiro con sacerdotes, tenían el Santísimo expuesto para la ocasión. Seguido mandaron a buscar la custodia donde se coloca el Santísimo. Cuando le acercaban el Santísimo (a la joven) se retorcía y hacía de todo. Estaba poseída por el demonio. Luego retiraban la custodia y se tranquilizaba", señala el obispo.

Pero la historia sigue con una enseñanza sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía... y la percepción del endemoniado.

"No sé si fue idea del padre Tardif o de otro, pero sacaron la hostia consagrada y buscaron otra hostia igual, pero sin consagrar, y se la acercaron a la joven. Igual que con la custodia, esta se quedaba tranquilita. El padre Emiliano decía: nosotros no notamos la presencia de Cristo, pero el demonio sí sabe hacer la diferencia. Cuando le acercaban la hostia consagrada, la muchacha se ponía como una fiera, pero cuando le ponían la otra, sin consagrar, permanecía tranquilita”, concluye el obispo de Baní.

El ritual y los sacerdotes
“La Iglesia cuenta con un ritual para estos casos; el exorcismo es solo para un tipo de obra de mal, que es cuando el demonio subyuga a una persona, la posee. Por eso se habla de posesión diabólica”, puntualiza.

Por eso, agrega el obispo Bretón, “en cada diócesis se nombra un exorcista. Eso no lo puede hacer cualquier persona”.

Es al obispo a quien corresponde la designación del exorcista en su diócesis y a quien la Iglesia establece la condición de que este tiene que ser, según el prelado, “una persona de fe profunda, de buena conducta, sensata, de buen juicio, equilibrada, de buen testimonio, porque así lo manda la Iglesia a la hora de elegir a un sacerdote”.

En la diócesis de Baní el exorcista oficial designado es Juan Severino Germán, que ha tratado varios casos en Ocoa y San Cristóbal. Pero a veces le acompaña el obispo.

Viajes astrales y demonio

Sexo y hedonismo 
Tomek tomó un ritmo de vida egoísta y hedonista, aunque tenía un deseo aún profuno de "ser buena persona". Se enamoró de una mujer casada y se lió sexualmente con ella durante unos 4 años, sabiendo que estaba mal hecho.

Pero se daba cuenta de que ni su vida profesional en las artes marciales ni su vida sentimental le daban felicidad. Por primera vez, en muchos años se dirigió a Dios y le preguntó por qué era tan infeliz.

"Creo que Dios contestó a mi pregunta, porque algún tiempo después rompí con esa mujer y conocí a Gosia, la que ahora es mi esposa. Mi vida empezó a cambiar un poco". Por ejemplo, antes de casarse por la Iglesia fue a confesarse. Era su segundo trato con Dios. Parecían entrar en una etapa positiva: tenían un hijo, un piso, un coche y estaban juntos.

Salir del cuerpo y "flotar"
Pero estaban lejos de Dios. Él ahora exploraba tres cosas: el budismo, la "energía" oriental y una práctica espiritual: "salir de mi propio cuerpo, lo conseguí tres veces". A su esposa le parecía algo peligroso. "Yo no veía nada peligroso, me parecía que volando y rodando por el más allá podía conocer un mundo distinto, enterarme de lo que sería de nosotros tras la muerte. Pero no dejaba sitio a Dios en mi vida".

Tomek leyó casi todos los libros que encontró del Dalai Lama y pensó que el camino budista y la reencarnación parecían tener sentido.

Fue justo antes de ir a un retiro espiritual católico con su esposa en un convento, por insistencia de ella.  Allí les predicaron sobre la oración del Nombre de Jesús: "Señor Jesucristo, ten piedad de mí, pecador", una oración breve que se repite y medita. Fue allí donde vivió la experiencia que le transformó.

Lo demoníaco en la noche
"Llegó la noche. Me acosté para dormir, y sentí que algo me atacaba, como intentando sacarme de mi propio cuerpo. Tengo que decir que siempre quise ser luchador, que era un tipo duro y valiente, pero en ese momento, quizás por primera vez en la vida, estaba asustado como un niño pequeño. No sabía qué era. Empecé a luchar contra esa fuerza, hasta que al fin y al cabo logré librarme de ella y me senté en la cama."

"De repente me di cuenta de que mientras estaba sentado, mi cuerpo seguía estirado detrás de mí. Me horroricé. Me retiré a mi cuerpo y abrí los ojos. Era la una de la noche aproximadamente."

"Cada vez que intentaba cerrar los ojos, algo empezaba a desgarrarme, hasta que al fin vi un lobo que saltó desde debajo de la cama, se echó sobre mí, y empezó a devorar mis órganos internos. Yo, luchador, tenía un miedo terrible. En un momento me desperté y me puse a rezar a Jesucristo con las palabras que nos propusieron en el retiro. ¡Señor Jesucristo, ten piedad de mí, pecador! Y añadía mis propias palabras: ¡y defiéndeme! Por primera vez en mi vida pedía a Cristo que me defendiera".

"Todo desapareció, como si alguna fuerza invisible de verdad me hubiera protegido. Estoy seguro de que en ese momento el Señor Jesús me salvó la vida. Me tocó y me liberó de todo lo que me causaba dolor desde hacía años, aunque no había sido consciente. La noche siguiente dormí bien. Esos dos días en el convento me cambiaron. Hoy me doy cuenta de que no soy tan fuerte como parecía, y que sin Jesús no soy capaz de hacer nada".

Energías, salir del cuerpo...¡peligro!
Tomek termina su testimonio con una adventencia: "no hagáis experimentos con ninguna energía, con salir del cuerpo o cosas parecidas, es muy peligroso y conduce a la posesión demoníaca. Cuando me confesé de ese pecado esa misma noche sentí que estaba flotando en el aire y oí a alguien hablarme: flota, flota, y verás lo bueno que es".

Tomek previene contra la tentación de volver a esas prácticas y avisa de que nada es comparable con estar cerca de Dios, "lo más importante de nuestra vida".

5 jun 2013

Estuve en varias sesiones de exorcismo.

La imagen es orientativa,  no tiene nada que ver con el testimonio.


Soy el moderador del blog; Voy a comentar, lo que sé, que ocurrió en varias sesiones de exorcismo, pues la persona que me lo comentó estuvo presente y lo hablamos ampliamente.

Pasó hace varios meses, y solo interesan los hechos, no las personas, o el lugar. Y todo para la Gloria de Dios, y bien de las almas que lo lean.

Entró, el laico con otros tres laicos mas, a la sala, allí estaba la persona afectada  tumbada en el suelo, y el sacerdote de pié.

Nada mas entrar, en aquella primera sesión, el demonio, a través de la persona endemoniada, quiso dar una patada a la mano del laico que llevaba su crucifijo, sin llegar a darle, pues se ralentizaron sus movimientos.

Se comenzaron las oraciones, el ritual.. la persona se revolvía, se le sujetó, apenas con fuerza, pues la Gloria de Dios, no permitía actuar a los demonios con mas fuerza en este caso de posesión.

Al que me lo comentó, le tocó sujetarle los pies, por las pantorrillas, y el demonio; para llamar la atención y tratar de asustar, los pies que tocaban el suelo por los talones, elevó los empeines, llegando a tocar los antebrazos del laico, y elevó su cabeza sonriendole maleficamente, (creedme que yo he tratado de subir el empeine del pié a esos 45 grados y me es imposible).

El laico ni se inmutó, no hay que hacer caso a las tonterias del mal.

Siguió el ritual, las letanias, las oraciones... el mal rabiaba a mas no poder, y... lo mas grande de todo es que se sentia impotente y frustrado, pues estaba atado en esa situación, solo le quedaba sufrir aquellas oraciones y agua bendita que le quemaban... y con el ritual...
El sacerdote de pié, y en ocasiones de rodillas, cerca de la cabeza de la persona afectada.

Los laicos, estaban alrededor de la persona endemoniada, de rodillas, para sujetar, atender y ayudar, mientras oraban...

En una ocasión, el demonio, en una de sus revueltas, quisó dar una patada a un laico, subió, la pierna, pero fué a parar entre dos laicos, algun angel de Dios, desvió la patada, este laico, por prevención, quisó apartar la pierna que caía... (y que no era necesario) y notó una fuerza inmensa... pero todo, como todas las cosas, quedaron en esto, nunca nadie salió dañado, Dios proteje siempre.

En una ocasión, el abdomen de la persona se hinchó al estilo de una embarazada de 9 meses, se tocaba la barriga y estaba dura como una piedra... el laico, puso su crucifijo con Fe a Dios sobre esta barriga, la cual, al momento, fué bajando poco a poco, hasta llegar a la normalidad.

Algunos hechos tontos, hacía el demonio para tratar de impresionar, pero nadie le hacia caso... todos... iban a lo suyo, oraciones; ritual, agua bendita, pero sobre todo, confianza en Dios.

El cual iba haciendo su obra cada dia.

En una ocasion, ese demonio tan soberbio, se le ponia el crucifijo en alguna parte del cuerpo, y se apartaba como si le quemase... aquel que antes se negaba y era soberbio y orgulloso, se doblaba ante el contacto del crucifijo.

El laico, disfrutaba viendo como todos los allí presentes llenos de fe, pedían y Dios concedía... y nadie se dejaba impresionar por las cosas que queria hacer el demonio, la gran alegria de confiar y encontrar la respuesta de Dios.

La Fe verdadera, se respiraba en esa sala, en todas y cada una de las sesiones, donde se iban expulsando demonios, día tras día...

Hasta que llegue el momento que Dios tiene preparado para que la persona sea liberada, ya totalmente.

Alabado sea Dios, por todos los siglos,

Y Yo digo;
Para todo, por todo, siempre...
Gracias a Dios, a la Santisima Virgen Maria, a San Miguel Arcangel, a todos los angeles fieles a Dios, que siempre están ahí desde el mundo espiritual, que para nosotros es invisible, pero que siempre ayúdan fehacientemente, y a todos los santos y patronos que interceden y ayúdan.

Mi mas sentido amor. Mi mas alta consideración.

3 jun 2013

Habla Angel, el poseso que visitó al Papa Francisco.

El endemoniado por el que rezó el Papa Francisco, cuenta toda su historia; 10 exorcistas y 14 años de sufrimientos, aún quedan 4 demonios por salir.

Así oró el Papa Francisco por Angel, el domingo de Pentecostés.

La corresponsal del periódico El Mundo en el Vaticano, Irene Hernández Velasco, ha hablado con Ángel, el hombre que recibió la oración del Papa Francisco que la prensa de todo el mundo identificó como un exorcismo. Publica su testimonio en el suplemento Crónica, con informaciones también de J. M. Vidal. Esta es la historia del endemoniado más famoso del mediático siglo XXI.

14 años de sufrimiento

Ángel V., hombre de mirada lánguida y afligida y maneras suaves es mexicano, procede del estado de Michoacán, tiene 43 años, dos hijos... y cuatro demonios metidos en su interior.

Cuatro demonios que -dice- le atormentan desde hace 14 años y de los que no han conseguido librarle ninguno de los más de una decena de exorcistas que le han examinado en los últimos años. Todos ellos se muestran convencidos de que el de Ángel es un caso incontestable de posesión diabólica.

"No me cabe ninguna duda", asegura a Crónica el padre Amorth, exorcista de la diócesis de Roma desde hace 26 años y autor de más de 150.000 exorcismos. Ángel se ha convertido en los últimos días en el endemoniado más famoso del mundo. Todo, después de que diera la vuelta al planeta el vídeo rodado el pasado domingo, por las cámaras del centro televisivo vaticano, en el que se ve como el Papa Francisco le impone las manos sobre la cabeza con energía.

Lo que sabía el Papa
"Santidad, esta persona necesita su bendición. Le han visto 10 exorcistas, le han hecho más de 30 exorcismos y los demonios que lleva dentro no quieren salir". El padre Juan Rivas, el sacerdote mexicano que ha acompañado a Ángel en su encuentro con Francisco, asegura a Crónica que fue con esas palabras exactas con las que presentó al Papa a Ángel.

"El Papa saludó a Ángel, éste le besó el anillo pontificio y en ese momento cayó en trance. Entonces le puso las manos en la cabeza y en ese momento se escuchó un alarido terrible, como el rugido de un león. Todos los que estaban allí lo escuchamos perfectamente".

"El Papa, por supuesto, lo oyó, los encargados de su seguridad así como una niña que había a nuestro lado. Pero a pesar de ese rugido espantoso, el Papa no se dejó impresionar y siguió adelante con su oración, como si ya antes hubiera afrontado situaciones similares".




Ángel asiente con lentitud. Dice que se encuentra mejor, que el rezo del Papa le ha hecho mucho bien. La prueba es que se presenta a la cita con Crónica andando por su propio pie, mientras que al encuentro con el Pontífice acudió en silla de ruedas. "Pero aún tengo los demonios dentro, no se han ido", explica este hombre que asegura que sabe perfectamente el momento preciso en el que el maligno entró en su cuerpo.

P.-¿Cuándo y cómo se apoderó de usted el diablo?
R.-Fue en 1999, un día que regresaba en un autobús desde México DF a mi localidad natal, en Michoacán. Sentí que una energía entraba en el autobús. No la vi con los ojos, pero la percibí. Noté que se aproximaba a mí y que se colocaba enfrente mío. Y, de pronto, noté como una estaca que se me clavaba en el pecho y luego, poco a poco, la sensación de que se me iban abriendo las costillas.

Ángel estaba convencido de que aquello era un ataque al corazón y de que iba a morir. Pero no murió. A partir de ese momento su salud se fue deteriorando.

"Todo lo que comía lo vomitaba. Sentía pinchazos en todo mi cuerpo, como si lo tuviera repleto de agujas. Hasta las sábanas me hacían daño. Empecé a no poder caminar. Cada día respiraba con mayor dificultad. No podía dormir, y cuando lo conseguía tenía unas pesadillas espantosas relacionadas con el mal".

Y empezó a tener trances en los que blasfemaba y hablaba en lenguas desconocidas. Los médicos no eran capaces de explicar lo que le ocurría a ese hombre de 30 años que hasta entonces había sido un dechado de salud. Le hicieron radiografías, análisis, pruebas... "Pero no daban con la causa de mis problemas".

Estaba tan mal que un día le fue a visitar un primo suyo, sacerdote, para confesarle y darle la extrema unción. "En total me han dado ya cuatro veces los santos óleos", cuenta. Pero no sólo no murió, sino que ese sacramento le alivió un poco de sus penalidades, notó una mejoría.

Alivio en la oración
Ángel empezó a rezar con devoción al Señor de la Misericordia, cuya estampita le había llevado su primo. Siempre ha sido católico, siempre ha ido a misa los domingos, pero dice que no rezaba bastante.

Empezó a sentirse un poco mejor y, en agradecimiento, llevó una imagen del Señor de la Misericordia a la Iglesia de San Agustín en Morelia, la capital del estado de Michoacán. Notó cierto alivio, pero seguía teniendo recaídas y seguía sin entender que le ocurría. Hasta que un día asistió en Morelia a la conferencia de un sacerdote ucraniano.

La reliquia del Padre Pío
"La persona que le acompañaba y le hacía de traductor era un médico que había convivido con el Padre Pío, el santo de los estigmas. Le conté lo que me ocurría, lo mal que me sentía. Él me puso en el pecho una reliquia del padre Pío y en ese momento vi una luz especial que me rodeaba, sentí una gran paz. Pero al mismo tiempo, noté algo que empezaba a arañarme dentro de mí. Ese algo me tiró al suelo y comenzó a manifestarse. Yo no podía hacer nada, esa presencia era más fuerte que yo, me dominaba".

Era 2004. Después de cinco años sin entender lo que le ocurría, sin saber lo que le pasaba, Ángel recibió un nuevo diagnóstico: estaba poseído por el diablo. Ese mismo día le practicaron también su primer exorcismo.

P.-¿Cómo reaccionó ante la idea de estar endemoniado?
R.-Me dio muchísimo miedo. Y también me sentí muy sucio al pensar que dentro de mí había un ser maléfico. Mi familia reaccionó al principio con incredulidad y, de hecho, entre mis hermanos hay algunos que aún siguen siendo escépticos, que creen que lo que tengo es fruto de un desequilibrio psicológico. Sé que hay mucha gente en todos los países del mundo que está pasando por eso mismo. Gente que se siente incomprendida por su familia, por sus amigos y, en ocasiones, hasta por la propia Iglesia, porque no en todas las diócesis hay exorcistas. También porque hay sacerdotes que no creen en la posesión diabólica, que consideran que se trata de problemas psiquiátricos. Hay muchos poseídos que terminan en manicomios y se mueren sin saber lo que les pasa. Es para tratar de ayudarles por lo que he decidido conceder esta entrevista, la primera que doy en mi vida.

De exorcista en exorcista
A partir de ese momento, Ángel empezó a buscar desesperadamente exorcistas, a tratar de encontrar a alguien capaz de extirparle los demonios.

Primero buscó ayuda con uno en México DF, que le practicó cuatro o cinco exorcismos.

"En uno de ellos ese sacerdote le preguntó al demonio que cómo había entrado dentro de mí y éste le dijo que había sido por un maleficio que me hizo una persona".

Ese exorcista fue trasladado a otra parroquia y Ángel pasó a otro, que tampoco logró librarle de sus demonios. Alguien le recomendó entonces que viera al padre José Antonio Fortea, el más famoso exorcista español. El primer encuentro tuvo lugar hace ya tres años, en México, donde Fortea conoció a Ángel y a su familia y le asesoró. Y el segundo hace pocos días en Roma, donde el sacerdote oscense, se encontraba terminando su tesis doctoral sobre demonología.

Un negocio arruinado
La posesión que al parecer sufre Ángel ha convertido en una pesadilla la vida de ese hombre licenciado en Mercadotecnia por la Universidad de Guadalajara y que tenía su propia empresa de publicidad.

"Hace un año la tuve que cerrar, mis condiciones de salud no me permiten trabajar. Para poder mantener a mi familia he tenido que vender mi casa y otro apartamento que teníamos. Ahora vivimos en una casa que nos ha prestado mi suegra. Por suerte, no estoy en dificultades económicas, con la venta de las dos casas nos llega para vivir. Pero quiero hacer una vida normal. Sobre todo por mi esposa y mis hijos, de 6 y 11 años. Por suerte mis dos niños nunca me han visto en trance. Pero saben que estoy enfermo", dice entre lágrimas.

Los últimos ocho meses, asegura, han sido de terror. No podía salir de casa de lo mal que me encontraba. Estaba tan grave que una vez más le dieron la extremaunción.

Y una noche tuvo un sueño.

Soñando con el Papa Francisco
"Vi al Papa Francisco vestido de rojo, rezando, con un incensario en la mano y rodeado de obispos y cardenales. No le di importancia, pero cuando me levanté encendí la televisión y vi una misa del Papa, vestido de rojo y con un incensario en la mano, rodeado de obispos y cardenales. Y me pasó por la cabeza una idea: ¿Tendré que ir a Roma? Además, en esa época estaba leyendo el libro del padre Amorth El último exorcista, en el que se dice que tanto Benedicto XVI como Juan Pablo II habían realizado exorcismos y oraciones liberatorias a poseídos".

Ángel cuenta que dudo mucho sobre si debía viajar o no a Roma.

"Estaba muy mal, tenía miedo de morir lejos de mis hijos, de mi familia", dice.

Desembarcando en Roma
Le pidió a Juan Rivas, un sacerdote mexicano que conoció hace dos años, que le acompañara. Y, el pasado día 7, los dos se plantaron en la Ciudad Eterna.

"Después de tratar en tres ocasiones de saludar al Papa sin éxito, el domingo pasado la Divina Providencia nos ayudó y conseguimos por fin encontrarle y que dijera una oración", cuenta Juan Rivas.

El padre Amorth vio a Ángel al día siguiente de su encuentro con el Papa, el martes pasado. "No hay duda de que está poseído", asegura a Crónica este especialista que, a sus 88 años, ha realizado unos 160.000 exorcismos y que considera que Ángel padece un tipo de posesión muy especial: la posesión con mensaje. No sólo estaría endemoniado sino, sostiene él, el diablo que lo habita se vería obligado por Dios a transmitir un mensaje.

Un mensaje para el clero mexicano
"Es un buen chico, ha sido elegido por el Señor para mandar un mensaje al clero mexicano y decirle a los obispos que tienen que hacer un acto en reparación por la horrenda ley del aborto aprobada en Ciudad de México en 2007 y que supone un ultraje a la Virgen. Hasta que no lo hagan Ángel no será liberado".

Ángel ha recurrido en los últimos años a distintos exorcistas. Pero sin lograr resultados.

"Hay momentos en que parece que los demonios van a salir. Los noto en la boca, medio fuera, siento que se me hincha el cuello. Pero no se van".

29 may 2013

Hay niños que no temen al demonio

En este Post, quiero comentar lo que algunos santos y santas, decían de niños sobre el demonio...


 Aquel arranque de Teresa de Jesús y su hermano Rodrigo escapando de casa, todavía niños, dispuestos a ir a tierras de moros y morir mártires por amor a Cristo. Pasados los años, no le faltaron oportunidades de pelear con mayor denuedo y eficacia contra la acción diabólica. Seguramente se acordaría muchas veces de aquel primer lance de la infancia.



También a Santa Catalina de Siena procuró molestar el Demonio con sus insidias. Parece ser que usaba el fuego para intentar quemarla, y ella llamaba al enemigo "Malatasca", porque "tasca" significa bolsa, y así se refería al intento del Maligno de llevarse a las almas en la bolsa infernal. Cuando se producían los ataques, la Santa no se descomponía, y solamente decía irónica:

-Malatasca, Malatasca.



 Santa Teresita de Lisieux

Recuerdo un sueño que debí tener por esta edad, y que se me grabó profundamente en la imaginación. Una noche soñé que salía a dar un paseo, yo sola, por el jardín. Al llegar al pie de la escalera que tenía que subir para llegar él, me paré, sobrecogida de espanto. Delante de mí, cerca del emparrado, había un bidón de cal y sobre el bidón estaban bailando dos horribles diablillos con una
agilidad asombrosa a pesar de las planchas que llevaban en los pies. De repente, fijaron en mí sus ojos encendidos y luego, en ese mismo momento, como si estuvieran todavía más asustados que yo, saltaron del bidón al suelo y fueron a esconderse en la ropería, que estaba allí enfrente. Al ver que eran tan poco valientes, quise saber lo que iban a hacer y me acerqué a la ventana. Allí estaban
los pobres diablillos, corriendo por encima de las mesas y sin saber qué hacer para de mi mirada; a veces se acercaban a la ventana mirando nerviosos si yo seguía allí, y, al verme, volvían a echar a correr como desesperados. Seguramente este sueño no tiene nada de extraordinario. Sin embargo, creo que Dios ha querido que lo recuerde siempre para hacerme ver que un alma en estado
de gracia no tiene nada que temer de los demonios, que son unos cobardes, capaces de huir ante la mirada de un niño...

San José de Calasanz

El P. Benito Salinieri lo oyó contar a un sacerdote, D. José Musquez, que había conocido muy bien a San José de Calasanz, del que era paisano y de semejante edad. Cuando Calasanz era un niño, allá en su pueblo natal de Peralta de la Sal, salió de casa armado de un cuchillo. Le preguntó adónde iba con aquella arma, y le contestó:

-Quiero matar al Demonio, porque es enemigo de Dios.

27 may 2013

El mal existe, siempre puede combatirse y vencerse

Artículo de: Carmelo López-Arias 

Escena de la película: El exorcismo de Emily Rose

El hombre le vomitó encima varios tornillos, un collar y una cajita de metal, materializaciones bien conocidas por los exorcistas. Salió corriendo y, dando un salto sin apoyos de unos tres metros desde el suelo al tejado de una casa terrera, escapó.

La noticia de que la archidiócesis de Madrid contará en breve con ocho exorcistas ha tenido un eco amplio y, en general, muy positivo. Se trata de una necesidad creciente percibida en todo el mundo, aunque no siempre por los obispos correspondientes. Sólo un pequeño porcentaje de diócesis disponen de sacerdotes con mandato para ese ministerio. Fuera de ellas... se busca exorcista. Y se busca, no por capricho, sino como una llamada angustiosa.

¿De los poseídos? Sí, pero eso es casi "lo de menos", en el sentido de que a fin de cuentas quien debería certificar si son poseídos o no es precisamente... el exorcista que no hay.

Sabia es la Iglesia al dejar esa tarea sólo a presbíteros seleccionados y con autorización expresa, porque el diablo, rey del engaño y "padre de la mentira" (Jn 8, 44), es tan listo para sugerir que no está donde sí está -y por eso le horrorizan libros como el de José María Zavala, que recuerdan su presencia-, como para sugerir que está donde no está, tentando a muchas almas con la desesperación: las aleja del médico (y por tanto de la curación o paliativo) por creerse poseídas, y de la Iglesia por creerse desatendidas.

La llamada angustiosa pidiendo exorcistas que los obispos deberían tener en cuenta no es pues, solamente, la de las víctimas reales o supuestas, sino sobre todo la de muchos párrocos, sacerdotes bien formados y con criterio, que ante la certeza de hallarse delante de una posesión demoniaca se ven atados de pies y manos. Saben que existe un instrumento de liberación (el exorcismo), pero está guardado bajo siete llaves. Podría entenderse el exceso de cautela si fuese a quedar en manos de imprudentes o chiflados. Pero sólo estará en las que los obispos elijan, donde será un arma poderosa contra el Maligno. ¿Cuál es entonces el obstáculo?

* * *

Ayer, a raíz de la decisión del cardenal Rouco, me llamó, lleno de satisfacción con la noticia, uno de esos buenos párrocos, un sacerdote sanamente escéptico y escrupulosamente prudente al enjuiciar la variopinta y desquiciada experiencia cotidiana de un cura en los tiempos que corren. Me explicó dos casos a los que se había enfrentado no hace mucho.

Uno fue al realizar una oración de liberación (no un exorcismo, pues no es exorcista) sobre un joven con claros signos de posesión.  El hombre, cuya historia previa produce pavor y explica el infierno que vive ahora (para él y para los demás, pues se trata de un delincuente habitual), le vomitó encima varios tornillos, un collar y una cajita de metal, materializaciones bien conocidas por los exorcistas experimentados. Las utiliza el demonio para impresionar (y desde luego, lo logró) a quienes osan desafiarle. Tras ese numerito salió corriendo y, dando un salto sin apoyo de unos tres metros de altura, desde el suelo al tejado de una casa terrera, escapó de lo que más teme: las manos consagradas.

El otro caso, menos vistoso pero no menos inquietante, lo padece una mujer, paciente psiquiátrica, sometida por sus familiares a un estúpido pero no inocuo ritual de brujería. Con sólo estudios de graduado escolar, cuando lo que lleva dentro se manifiesta es capaz de escribir espontáneamente, en perfecto latín, cartas enteras de odio e insultos a la Iglesia.

Este sacerdote lamentaba no poder ofrecer a estos desdichados un remedio que, sin embargo, existe. En su diócesis no hay exorcista, y enviar fuera de ella a una persona con el historial de entradas y salidas de prisión del primer sujeto, y del hospital de la segunda, es, sencillamente, ilusorio. Otros compañeros sacerdotes suyos han vivido alguna situación parecida. Todos han recibido con gran esperanza la decisión del cardenal Rouco, por si cunde el ejemplo.

Sin duda los obispos renuentes, agobiados por la falta de clero, quieren evitar que un exceso de credulidad en el pueblo fiel distraiga a parte de sus menguados efectivos en casos que en buena parte no serán de posesión. El problema es que un exorcista no se improvisa, y entretanto los bautismos (principal barrera para Satanás) cada vez son menos y las vías de entrada del Maligno (espiritismo, misticismos orientales, sectas) cada día más. Mientras algunos dudan, el tiempo corre a favor del enemigo.

24 may 2013

8 nuevos exorcistas en Madrid

Cardenal Rouco Varela

Bravo! Ojalá mas obispos tomen buena nota y se nombren mas exorcistas, en España y en el mundo.

Rouco nombra a 8 exorcistas para Madrid ante la avalancha de casos de influencia demoníaca

 La decisión que acaba de tomar el cardenal Rouco de nombrar a ocho exorcistas para la diócesis de Madrid no tiene precedentes en toda España y en su historia.

Sin duda, la gran demanda que está recibiendo la archidiócesis de Madrid de sus fieles, y de la feligresía de otras diócesis que no tienen exorcistas, solicitando ayuda para liberarse de posesiones demoníacas, o bien de influencias maléficas (amarres, magia negra de brujas y quiromantes, mal de ojo, echadores de cartas y esoterismos varios, incluído el reiki), ha llevado al cardenal Rouco Varela a nombrar, de golpe, a ocho exorcistas para atender esta enorme avalancha de peticiones.

Son muchas las víctimas de ese mundo esotérico que crece sin cesar ante la secularización de la sociedad, presentándose síntomas cada vez más evidentes y cuantitativos de infestación demoníaca.

Elección de exorcistas
El cardenal Rouco ha elegido a sacerdotes de su presbiterio de recta doctrina y profunda vida espiritual, que tienen como misión enfrentarse cara a cara con el diablo.

César Franco los coordina
Según han confirmado a Religión en Libertad fuentes del arzobispado de Madrid, "los ochos sacerdotes confirmados por el cardenal Rouco para el ministerio de exorcistas están en un periodo de formación acelerado" que coordina César Franco, uno de los tres obispos auxiliares de Madrid.

Lecturas para aprender
Como la pastoral de exorcismos no ha estado muy presente en la Iglesia en España en los últimos 40 años, no son muchos los expertos que puedan aportar conocimientos sobre esta materia.

Por eso, los nuevos exorcistas están estudiando a marchas forzadas el "Ritual renovado de Exorcismos", aprobado por Juan Pablo II en 1998.

Algunos de los neoexorcistas también se han sumergido en la lectura del antiguo Ritual, el Rituale Romanum, que data de 1614, o, sobre todo, del ritual de 1952, y que en opinión del Padre Amorth "es mucho más eficaz que el actual, y que continúa siendo válido". Dicho Ritual no deroga el anterior, que puede seguir usándose previa solicitud del Obispo diocesano a la Sede Apostólica.

También están leyendo el libro, ya clásico, del padre Gabriele Amorth "Habla un exorcista"  (Planeta+Testimonio), en donde cuenta sus batallas contra el diablo, a través de historias reales que ha vivido en primera persona a lo largo de 50 años.

El padre Amorth, religioso paulino, es desde hace más de 25 años exorcista oficial del Vaticano, además de formador del 80 por ciento de los exorcistas que ejercen en este momento en la Iglesia.

Asimismo, otra de las referencias imprescindibles de los nuevos exorcistas es el libro "Para liberarse y sanar. Consejos y oraciones de liberación y sanación" del padre Ghislain Roy, un sacerdote canadiense formado por el padre Emiliano Tardif. El padre Ghislain es conocido en España por los multitudinarios retiros de sanación y liberación que viene realizando en los últimos años.

Por último, el reciente libro de José María Zavala "Así se vence al demonio" (LibrosLibres) de enorme divulgación en los dos últimos años con cuatro ediciones en la calle, es otro de los soportes de formación ya que narra historias de exorcistas y de poseídos.

Un exorcista para cada Vicaría
El arzobispado de Madrid está dividido territorialmente en ocho vicarías, y el cardenal Rouco Varela, ante la gran avalancha de víctimas del "mundo oculto", quiere que cada una de sus vicarías cuente con un exorcista oficial.

De momento se ha descartado desde la curia madrileña la instalación de un "teléfono único" que pueda atender las demandas solo para este ministerio de sanación y liberación, para encuazarlas posteriormente a uno de los exorcistas.

Así pues, serán los fieles que lo requieran los que tendrán que llamar a una de esas vicarías y solicitar una cita con el exorcista correspondiente.

Un equipo de psiquiatras
Los nuevos exorcistas también contarán con un equipo de psiquiatras que ayudarán, en algunos casos, a discernir, ante la solicitud del sacerdote, si la persona
en cuestión sufre alguna alteración psiquiátrica y, por lo tanto, se descarta la influencia maléfica.

Los exorcistas también están obligados a conocer el mundo de las drogas y las sectas, y los recursos disponibles para ayudar a las personas implicadas en estas problemáticas, muy ligadas a lo satánico.

¿Cómo actúa Satanás?
Los ocho nuevos exorcistas de la diócesis de Madrid se enfrentarán a cuatro acciones extraordinarias de Satanás:

Posesión diabólica
Es la acción más grave del demonio. Se produce cuando éste toma el cuerpo de una persona, aunque no su alma, y la hace actuar bajo su control sin que la propia persona pueda responder con libertad.

Vejación diabólica
Son tormentos que no llegan a posesión. En ocasiones hay personas que presentan unos síntomas sin que los médicos puedan dar una respuesta. Sufren una transformación inexplicable en su vida, sobre todo en sus afectos, salud, en sus relaciones sociales o en el trabajo.

Obsesión diabólica
La persona sufre una serie de pensamientos obsesivos e, incluso blasfematorios, sin que pueda razonablemente frenarlos.

Infestación diabólica
Puede afectar a casa, objetos o animales...

Pocas diócesis españolas tienen exorcista
Actualmente sólo el 26% de las 69 diócesis españolas tienen exorcistas, según un estudio del padre Antonio Doñoro titulado: Exorcismos. Fuentes y teología del Ritual de 1952 (Toledo, 2011), y que es, hasta la fecha, la aproximación más rigurosa y profunda que se ha realizado sobre la situación del ministerio de liberación en las diócesis españolas. Por eso, la decisión que ha tomado el cardenal Rouco Varela de nombrar de golpe a ocho exorcistas marca un antes y un después dentro de la Iglesia en España, y señala el camino para que todos los obispos disponga de, al menos, un sacerdote cualificado, para poder enfrentarse cara a cara con el diablo.

El precedente de Milán
Hace pocos meses, el cardenal Angelo Scola, arzobispo de Milán y uno de los hombres de mayor confianza de Benedicto XVI, multiplicó por dos la plantilla de exorcistas de su diócesis —de 6 a 12— instalando una centralita para atender a los posibles endemoniados.

Ante la avalancha de fieles que reclaman ayuda a los sacerdotes de Milán para discernir si tienen algún tipo de infestación del demonio en sus vidas, influencia o posesión, el cardenal scola decidió ampliar el número de sacerdotes dedicados a esta pastoral.

Muchas peticiones de ayuda
Monseñor Angelo Mascheroni, obispo auxiliar y responsable desde 1995 del Colegio de Exorcistas señala en una entrevista en la web oficial de la archidiócesis, que cada vez son más las llamadas de fieles que solicitan un nombre, una dirección, un teléfono y algún lugar seguro donde poder aliviar el sufrimiento de algún familiar o amigo que consideran poseído por Satanás.

Víctimas de brujos y quiromantes
Con el aumento del esoterismo y la generalización de la actividad de brujos, quiromantes y echadores de cartas por todo Italia, las víctimas de esa magia destructiva aumentan por doquier.

"Por esto -dice monseñor Mascheroni- hemos activado una centralita en la Curia de lunes a viernes de las 14.30 a las 17.00. Quien tenga necesidad puede llamar y encontrará a una persona que le indicará un contacto en su zona para evitar que hagan largos viajes".

Monseñor Mascheroni señala que la labor principal de sus exorcistas será la de escuchar, atender con serenidad a quienes sufren y dejarles claro que “el Señor siempre es más fuerte que el diablo”.

Un exorcista relata la primera vez que se enfrentó al Maligno: «Me escondí detrás de unas monjas»

Miles de musulmanes acuden a exorcistas coptos para que Cristo les libere del Maligno

«Sólo el 26% de las 69 diócesis españolas tienen exorcistas: me parece insuficiente»

«No existe la magia buena», dice el exorcista oficial de la diócesis de Cartagena-Murcia

De 3 a más de 100: la alarmante progresión de exorcistas en Polonia

La pequeña isla de Malta, la primera potencia mundial en exorcistas por metro cuadrado

«Personas sometidas al Reiki han mostrado síntomas de actividad demoníaca en grado de opresión»

6 may 2013

El combate espiritual, la fe

Santa Teresa de Avila

Hoy, os facilito, un escrito que me ha llegado de un buen crsitiano;

Como ahuyentaba Santa Teresa de Ávila a los demonios "...No hay que darles poder. Los demonios, al igual que el humo, penetran por las grietas que ofrecemos, o sea nuestros miedos, insatisfacciones y pecados. Sellar nuestras grietas es una prioridad, pero también hay otros recursos adicionales que nos protegen..."
Cuando ejercitamos los sacramentos y los sacramentales nos ofrecemos a la Iglesia, hay un paraguas de protección. Santa Teresa de Avila, o de Jesús, nos da un claro ejemplo.

“Un domingo de la Trinidad, yo estaba en el coro de un cierto convento, y en un éxtasis, vi una gran batalla entre ángeles y demonios”, escribió en su autobiografía. “Yo no pude entender el significado de esa visión, pero antes de que dos semanas hubieran pasado quedó claro que se refería a un conflicto que tuvo lugar entre algunas personas que practicaban la oración y otras que no lo hacían, lo que hizo un daño grande a la casa. Fue un conflicto que duró mucho tiempo y causó una gran conmoción”.

“En otras ocasiones he visto a mi alrededor una gran multitud de demonios, y sin embargo, yo parecía estar envuelta por una gran luz, que les impedía estar más cerca. El hecho es que me doy cuenta ahora con mucha claridad el poco poder que los demonios tienen, si Yo no estoy luchando contra Dios, si no estoy con miedo de ellos, porque su fuerza no es nada más encontrar almas que se entreguen a ellos y crezcan cobardemente, en cuyo caso, ellos pueden mostrar su poder”.

LOS ESPÍRITUS MALIGNOS SÓLO GANAN CUANDO SE LO PERMITIMOS

Aunque siempre hay un poco de acoso.
Los demonios apuntan a la santidad. Buscan sitios de acceso. Llegan como el humo a través de las más pequeñas grietas.

Una mujer de quien tuvo un episodio cercano a la muerte pudo ver criaturas como demonios que trataban de llegar a ella, pero ella estaba protegida por un recinto que era como una burbuja. No hay que romper esa burbuja. La discordia la atraviesa. Los celos la atraviesan. La ira la atraviesa. La lujuria la viola.

Ir en contra de la voluntad de Dios es lo que probablemente signifique para Teresa “luchar” contra él. Luchamos contra Dios cuando tenemos el orgullo y el amor falta.

NO TENER MIEDO DE LOS DEMONIOS

El miedo al diablo es la fe en él.
Él energiza la oscuridad.

Cuando nos sometemos a la voluntad del Señor hay esa burbuja de protección.
“Yo estaba a punto de cerrar los ojos y quedarme dormida cuando capté un movimiento por la puerta [de la habitación del hospital], y vi a una criatura meter la cabeza adentro”, escribió la mujer que tuvo una experiencia cercana a la muerte.

“Me encogí hacia atrás con miedo. Entonces apareció otra. Eran criaturas de la apariencia más horrible y grotesca que se pueda imaginar. Cinco de ellas entraron por la puerta, y yo estaba casi paralizada por el miedo. Parecían ser mitad humano mitad animal -… seres cortos, musculosos, con largas garras o uñas y salvajes, sin embargo con rostros humanos. Vinieron hacia mí, rugiendo, con gruñidos y silbidos Estaban llenos de odio, y yo sabía que tenían la intención de matarme. Traté de gritar, pero estaba demasiado débil o demasiado paralizada por el miedo a moverme. Me sentía impotente cuando llegaron a una distancia de cinco o seis pies de la cama”.

“De repente, una enorme cúpula de la luz, casi como de vidrio, cayó sobre mí, y lanzó a las criaturas hacia atrás, pareciendo reconocer una amenaza para ellos. La cúpula me protegía, ya que ellos se agitaban frenéticamente sobre ella y trataban de subir en ella para obtener un mejor punto de observación. Pero la cúpula era demasiado alta para subir, y se pusieron muy frustrados”.

AGUA BENDITA Y NO DARLES PODER

Oh, todavía hay acoso. Están las pruebas – y las batallas – de la vida.
Pero tenemos recursos.

“A partir de una larga experiencia he aprendido que no hay nada como el agua bendita para poner en fuga a los demonios y evitar que vuelva a ocurrir otra vez”, dijo Santa Teresa. Ellos también huyen de la Cruz, pero volverán, así que el agua bendita debe tener gran virtud”.

“Una noche pensé que los demonios me estaban ahogando, y cuando las monjas rociaron una gran cantidad de agua bendita vi una gran multitud de ellos corriendo tan rápido como si estuvieran a punto de arrojarse por un precipicio”.

“Lo que he dicho puede ayudar al verdadero siervo de Dios para hacer poco caso de estos horrores, que los demonios nos presentan con el fin de darnos miedo“.

“Vamos a darnos cuenta de que, les debemos prestar poca atención, ellos pierden gran parte de su poder cuando el alma gana más control sobre ellos


5 abr 2013

El Papa Francisco habla sobre el demonio

Ya lo hizo en sus 2 primeros discursos
Nuevos tiempos, viejas luchas: por primera vez, un Papa habla del demonio en Twitter
El Maligno no cesa de invitar al desánimo, la amargura y la inacción, y Francisco lleva todo su breve pontificado denunciando esta estratagema.

El Papa Francisco, que como cardenal no tenía ordenador y usaba apenas una máquina de escribir electrónica, se ha convertido en el primer Pontífice que habla del demonio en una red social, en su cuenta Pontifex de Twitter ( https://twitter.com/pontifex_es ).

El pasado domingo publicó dos "tuits": uno a las 12.30, sobre la JMJ ("Aguardo con alegría el próximo mes de julio, en Río de Janeiro. Les doy cita en aquella gran ciudad de Brasil"), y otro, una hora después, sobre el demonio: “No debemos temer al Maligno cuando nos dice que nada podemos hacer contra la violencia, la injusticia y el pecado”, fue la exhortación del Pontífice en italiano, inglés, francés, alemán, portugués, árabe, polaco, latín y español.

Aunque Benedicto XVI y Juan Pablo II hablaron del demonio en numerosas ocasiones, Francisco lo ha hecho desde sus primerísimos discursos como Pontífice.

No cedamos nunca al pesimismo ni a la amargura que el diablo nos ofrece cada día”, dijo Francisco en un encuentro a los dos días de ser elegido Papa con los cardenales en la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano.

El día anterior, en una misa oficiada en la Capilla Sixtina ante los purpurados que participaron en el cónclave, el primer Papa latinoamericano señalaba: “Quien no reza al Señor reza al diablo, cuando no se confiesa a Dios, se confiesa a la mundanalidad del demonio”, afirmó en esa homilía clave en la que expuso los principios su pontificado: “Caminar, Edificar, Confesar”.

Siendo arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio declaró en 2010 que la redefinición de matrimonio que impulsaba Cristina Kirchner era “una movida del diablo”, una “pretensión destructiva del plan de Dios”.

Con un Papa que habla del demonio y de las estrategia demoníacas para transformar el mundo para el mal, los cardenales y obispos se sienten más libres para denunciar su siniestra figura: así, en la masiva manifestación pro-vida del pasado fin de semana en Lima, el cardenal Cipriani no dudo en calificar al aborto de "demoníaco", para escándalo de algunos medios de comunicación. Con este Papa Francisco, estas comparaciones van a ir a más.