18 oct. 2011

Ejemplos de combate


Exorcismo: luchar contra el demonio a toda costa / Entrevista con Mons. Sante Babolín

de Desde la Fe (Página Oficial), el Viernes, 30 de septiembre de 2011 a las 10:00

Felipe de J. Monroy González

Nunca lo pidió, ni lo esperaba, pero tras varias décadas de vida académica y científica en las más connotadas universidades de Roma, el padre Sante regresó a Padua, a su diócesis natal; allí, el obispo le dio mandato de exorcista y hoy, tras cinco años de este ministerio, está a punto de realizar su exorcismo número 800 y dice con naturalidad: “el último, lo hice hace una semana”.

Un caso

Mons. Sante Babolin realiza el ritual, lo dice en latín a propósito, pues si el paciente lo comprende podría revelar una “entidad maligna”; se han agotado las razones científicas y por eso invoca el poder de Jesús.

El sufriente es un empresario, tenía un negocio próspero hasta que comenzaron los males: dolores recurrentes, problemas en casa, un malestar generalizado. El paciente acepta los términos del exorcismo y se sienta en una silla especial de hierro, sus ayudantes oran expectantes; comienza la batalla: “el verdadero exorcismo actúa cuando hablo al maligno y le mando irse en el nombre de Jesús, en virtud del Espíritu Santo, en la Cruz, en ese momento es casi siempre cuando empieza la pelea… antes es como tomar un aperitivo”.

La pelea

El rito referido comienza con la aspersión del agua bendita para defender al atormentado de las insidias del enemigo; sigue la oración litánica con la cual se implora la intercesión de todos los santos sobre el atormentado. Después, el exorcista recita uno o varios salmos que imploran la protección del Dios y proclaman la victoria de Cristo sobre el maligno. Luego se proclama el Evangelio; a continuación el exorcista impone las manos sobre el atormentado y sopla sobre su rostro, con lo cual se invoca el poder del Espíritu Santo, para que el diablo salga de aquel. Se recita, entonces, el símbolo de la fe, la abjuración previa a Satanás, se implora a Dios que nos libre de todo mal. Terminados los ritos precedentes, el exorcista muestra al atormentado el crucifijo y se hace la señal de la cruz. Finalmente dice la fórmula deprecativa con la cual se ruega a Dios; y luego la fórmula imperativa, con la que el diablo, en nombre de Cristo, es conjurado directamente para que salga del atormentado.

“Entonces frecuentemente digo en latín algunas oraciones preliminares, como, por ejemplo: frango eradito dissolvo maleficia, peracta per sanguinem humanum et animalium. In nomine Iesu, virtute Spiritus Sancti ... A veces, es allí donde reacciona el poseído; así pasó el último viernes, cuando la persona reaccionó en el momento en el cual hice referencia a la sangre de los animales (maleficia peracta per sanguinem animalium) y caigo en cuenta por qué razón el atormentado sufre. Le digo: ‘Tú estas aquí porque usaron sangre animal como sacrificio ¿Quién lo ha hecho? ¡Dime!’ Y el atormentado no contesta; arrojo agua santa con la invocación de Jesús y repito: ‘¿quién hizo el sacrificio con sangre de animal? ¡Dime!’”.

Y aunque se niega el espíritu a revelarse, finalmente dice violentamente: “Il mago (el brujo)”. Don Sante sigue en la lucha contra la cerrazón del demonio: “¿Y quién dio mandato al brujo?’ Le pregunto, y no contestaba; finalmente dijo: ‘I concorrenti (los competidores). Dicen, tiene que morir’”.

En ese momento, el exorcista comprende el origen del mal y profundiza en el rito. Explica: “El sujeto tenía una buena hacienda, pero se venía todo abajo, en sus ingresos, en su familia, en su vida personal. Los sensores de seguridad de su propiedad registraban una presencia de gente en el negocio sin que sonaran las alarmas; y se comprobó que eran bolas de luz que entraban en el lugar en la fábrica de tejido. Era la prueba de que, ‘los competidores pidieron al hechicero hacer el maleficio sobre el inocente simplemente porque le tenían envidia”.

El otro exorcismo

Mons. Sante dice que no es como en las películas: “Es más sencillo, pero también más complejo”, y es que el rescatar al atormentado es sólo una parte del exorcismo; la cura del alma también tiene que alcanzar al hechicero del mal o al grupo satánico, pues si obtuvieron poderes por algún pacto diabólico, es deber del exorcista liberarlos de esa atadura maligna.

“También para estos brujos hay la posibilidad de convertirse, es una situación muy seria y no siempre se puede actuar un exorcismo a uno que vendió el alma al maligno, porque en esos casos se puede provocar también la muerte. En el exorcismo les digo: ‘tú has hecho mal con ayuda del maligno; también a ti quiero liberarte, pero contigo tengo que operar otra estrategia’. El maligno me grita, se enfada, me dice que el hechicero no puede regresar. Pero mientras el hombre viva en su propia carne, hay posibilidad de salvación”.

“A los magos les regreso el mal que hacen para que se conviertan y se salven; no como venganza, sino como admonición para que regresen al Señor. Yo restituyo el maleficio y pido al Señor llevar el poder de hacer el mal a esta persona para que se reflejen, se conviertan, confiesen sus pecados a la Iglesia y se salven, y esta oración parece eficaz. Tengo casos en que la persona ha terminado enferma; pues para que se conviertan, pido que pierdan dinero, que pierdan salud, porque es más importante salvar el alma. La desgracia verdadera no es la muerte sino el Infierno”, sentencia el padre, y añade: “Esto pertenece a la pelea, el rito de exorcismo es como la Misa, está presente en la forma, pero no todos los sacerdotes celebran de la misma manera. El rito también está presente pero el exorcista tiene que actuarlo”.

Tratamiento

Don Sante Babolin advierte que el exorcismo es un tratamiento, que en ocasiones llega a durar indefinidamente. Él mismo reporta que atiende casos con más de diez años de posesión o que en dos años de tratamiento ha realizado el ritual de exorcismo a una misma persona en 64 ocasiones hasta que quedó liberada.

—Tengo un caso de 10 años de tratamiento –revela.

—¿Y cómo puede la gente vivir en estas circunstancias?

—No se puede saber cuándo va a terminar un caso, porque de un lado el exorcista corta, libera la opresión del maligno; pero el otro lado hace lo contrario. Son víctimas de sectas y grupos satánicos, ellos renuevan el maleficio; aunque se disuelva, lo repiten –y dice como apelando a la conciencia de los obispos y sacerdotes: —En estas batallas, pierde el que se desanima primero.

Babolin siempre se asesora de un psiquiatra y cuenta con un equipo de laicos que asisten durante los rituales; ellos han trabajado en cientos de casos y su experiencia les indica que sólo el 2.5 por ciento de los fieles que creen tener una opresión demoníaca realmente la tienen… pero “son los mismos 2.5 por ciento de casos que la psiquiatría declara no tener solución… son éstos los que requieren verdaderamente de un exorcismo”.

7 comentarios:

Bruce dijo...

“A los magos les regreso el mal que hacen para que se conviertan y se salven; no como venganza, sino como admonición para que regresen al Señor. Yo restituyo el maleficio y pido al Señor llevar el poder de hacer el mal a esta persona para que se reflejen, se conviertan, confiesen sus pecados a la Iglesia y se salven, y esta oración parece eficaz. Tengo casos en que la persona ha terminado enferma; pues para que se conviertan, pido que pierdan dinero, que pierdan salud, porque es más importante salvar el alma. La desgracia verdadera no es la muerte sino el Infierno”
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Esto anterior sí que no lo había escuchado antes. Pero está cargado de mucha lógica. Me recuerda a las palabras del padre Pío orando al Señor por los grandes pecadores:

"SEÑOR SI HACE FALTA LE PEGAS UN FUSTAZO, PERO QUE SE CONVIERTA".

Y es que el ser humano es tan terco, que solo aprende a base de "fustazos".

Sé de personas que han hecho maleficios a personas para que engorden, y que incluso ha funcionado, pero al tiempo, esa víctima ha adelgazado, mientras las que han realizado el maleficio se han puesto como vacas.
Otro ejemplo es personas que ha hecho maleficios para que alguien pierda un trabajo o una pareja, y quién lo ha acabado perdiendo ha sido el que ha realizado el maleficio.

Justicia divina.

Por supuesto que pedir un castigo para alguien que hace maleficios durante un exorcismo, se debe hacer con mucha caridad y justicia al Señor siempre quedando bien claro que es con el único objetivo de la conversión de esa persona o personas que hacen los maleficios, de otra manera sería un grave pecado.

Administrador del blog dijo...

Así, es , Bruce. Díces bien. Yo, también es la primera vez que leo algo así. En cualquier caso, en una enfermedad, por ejemplo, tambien puede ser por una contrariedad, es buen momento para darnos cuenta de las cuestiones espirituales, que son lo que de verdad importa, muchos, lo saben aprovechar, y es buen momento para salir de la terquedad, desde luego.

Y si, jaja, desde luego, la justícia divina actúa contra aquellos que tratan de proporcionar males, no se van de gratis. Y tambien, es un llamado indirectamente directo, si se sabe ver, para rectificar.

Dios te bendiga.

Bruce dijo...

Dice que ha notado el exorcista que esa oración es muy eficaz, en la que pide verse reflejados en el mismo mal que desean o hacen los que practica maleficios.
Es muy lógico, si cada vez que humillamos a alguien viene y nos hace lo mismo acto seguido otra persona a nosotros, si cada vez que le robamos algo a alguién otra persona nos roba a nosotros por el mismo importe acto seguido, o si le pegamos un bofetón alguien débil, acto seguido viene un fortachón y nos lo pega a nosotros...etc seguro que nos volvíamos muy buenos de forma rápida. Supongo que el Señor no quiere (como norma general,porque hay excepciones) que suceda eso,es que sería una forma de obligarnos a portarnos bien, de obligarnos a amar al prójimo pero sin amarlo, de obligarnos de amar a Dios, sí o sí, y eso no es amor verdadero, eso sería violar nuestro libre albedrío, otra razón no se me ocurre de que Dios no actué más rápido en hacer justicia de forma inmediata a quién es injusto con los demás. No sé, son especulaciones mías.

Habrá que tenerlo en cuenta.
Yo "por siaca", le pido al Señor, que no le envíe a nadie el mal que me hacen, que con la cuarta parte me parece sufuciente,todo porque se conviertan, eso sí.
No se me va de la cabeza de que así juzgue yo, así seré juzgado.
Así el día que meta yo la pata, con la cuarta parte que me mande el Señor del mal que hice ya andaré listo.

Que Dios te bendiga a tí!

Administrador del blog dijo...

Hola, Bruce,

En nuestro libre albedrío, Dios invita, nunca fuerza, es así, pero en la intercesión, para bien, puede atender nuestras peticiones, y como lo mas importante de todo, es nuestra alma inmortal, pues esto, no deja de ser caritativo, aunque parezca un poco rocambolesco.

El padre Fortea, dijo una vez algo, que me quedó, y por ejemplo, en cuanto a los males espirituales que sufren las personas; Dios permíte pequeños males para obtener grandes bienes, y si el resultado es la conversión sincera, se ha logrado salvar un alma a eternidad, esto, es lo mas importante, pues la vida es tempòral, para el cielo eterno, un soplo.

Dios te bendiga.

Bruce dijo...

Eso es verdad aunque no lo diga el padre Fortea.
Que Dios "permite males para sacar bienes" lo dice el Catecismo.

Pero la diferencia entre que Dios hace males o los permite, tiene su miga.

Un ateo racional puede plantear la cuestión siguiente:
-Dios no hace el mal porque es bueno. Pero permite el mal, y por eso no deja de ser bueno.
-Por esa misma regla de tres, un ser humano no debe hacer el mal, pero entonces no se equivoca cuando permite un mal.
-¿Dónde queda entonces el pecado de omisión?.

Supongamos:
Si veo que una persona ciega va a cruzar una carretera, viene un coche cuyo conductor está distraido y no va a poder esquivar a esa persona y por lo tanto la atropellará a menos que yo actúe...

-No seré culpable si dejo cruzar a esa persona aunque vaya a ser atropellada, porque yo no hago el mal al empujar a la persona a la carretera de forma directa, si no que tan solo PERMITO que cruce.

-¿Seguro que no tengo ninguna responsabilidad en ese atropello si no hago nada por evitarlo pudiendo hacerlo tal como Dios puede permitir el mal pudiendo evitarlo?

-¿Solo peca por tanto el hombre de omisión?

-Dios no puede pecar, luego Dios no peca de omisión cuando permite el mal.

-¿El hombre peca entonces si permite el mal?
-¿Por qué Dios no peca cuando permite el mal y el hombre sí?.

-Vale que Dios no puede violar nuestro libre albedrío, y que si una persona líbremente quiere hacer el mal a otra Dios no puede evitarlo, pero Dios es dueño de las causas segundas. Es decir, que por otros medios tiene todo el poder de evitar que la persona inocente sufra daños de la malvada que le va atacar, por ejemplo manejando condiciones meteorológicas adversas, que falle la pistola con la que disparará, etc

Ves como no es tan fácil.

Como bien sabemos tú y yo, en nuestro código penal existe el DOLO, y la IMPRUDENCIA (antes del 95 llamado culpa) como dos únicas forma punibles. Y que incluso la imprudencia solo es punible cuando así expresamente se expecifique.

Vale que en Dios no hay dolo porque no hace el mal de forma voluntaria.
Vale que en Dios no hay imprudencia porque Dios es perfecto y no se equivoca, no comete fallos.
Vale que Dios no es culpable del mal que haga una persona en uso de su libertad para no violar su libre albedrío.
Vale que Dios es dueño de las causas segundas.
Entonces ... me falta una pieza del puzle.

¿Por qué Dios siendo dueño de las causas segundas no es culpable de no evitar ese mal?
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MI OPINIÓN:

La respuesta está en que de males Dios saca bienes SIEMPRE.

Luego que Dios permita el mal o directamente hiciera el mal es indiferente, el resultado es el mismo: UN BIEN MAYOR POSTERIOR.

¿Castiga Dios al hombre?

En mi opinión, la palabra correcta no es castigar, la palabra correcta es: CORREGIR.

Como cualquier padre castiga (corrije) a su hijo con una reprensión, un cachete, una privación...etc para procurarle un bien posterior, así Dios también castiga (corrije) a uno de sus hijos con un mal, que posteriormente le procurará bienes mayores.

Por ejEmplo, pasar por un cáncer, o permitir una posesión para que esa persona se convierta.

Todos los males del mundo son CORRECCIONES de Dios, pero eso de que si Dios permite o hace el mal, o no tiene poder para evitarlo...etc no dan respuesta al quid de la cuestión.

Yo por lo menos lo veo así.
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Dios corrige a su criatura por su bien.

Eso es todo.

Administrador del blog dijo...

Hola, Bruce,

Muy buenos comentarios.

Yo solo añadiría algo a tu último escrito;

El tiempo de sanación, o de resolución de un caso.

¿Porque para unos, los milagros son inmediatos, para otros tardan mas, y para otros no se prodúcen?...

Dios, sabedor de las causas y efectos, en su perfecta justícia, dona, en su momento, por eso, aquella frase de que nuestros tiempos (deseos de resolución de las causas) no siempre corresponden con los tiempos de Dios (cuando Dios se decide a intervenir).

Por eso, Dios quiere asegurarse, por ejemplo que un poseso, ha comprendido, y madurado todo el poco mal que ha visto, para decidirse, en su libre albedrío a convertirse, por eso, cuando lo mas importante es el alma, Dios decíde ccuando libera, pues muchos, no comprenderían o se dejarían llevar de nuevo por el mundo, o el pecado, perdiendo su alma, ¿apara que habría servido su sanacaión, sea cual fuere, si va a perder su alma igualmente?

Por eso, en el caso de la posesión, a unos los libera en pocas sesiones, a otros en muchas, y a otros de verdadera Fe, sin necesidad de exorcismo, solo con la eucaristía tomada seguida, y de forma digna.

Por eso son pocos los milagros en Lurdes, lo son, pero pocos, en relación a las miles de visitas, pues lo mas importante es el alma, y también por la enfermedad, la persona se purifica en Dios.

Se podría comentar muchísimo sobre esto, solo sé que Dios, es perfecto en todo, y si alguien tiene dudas, en el otro lado, en ese nuevo renacer, lo comprenderá todo.

Mi confianza en Dios es plena.

Dios te bendiga, Bruce, me han agradado tus planteamientos, y seguro que me he quedado corto en explicaciones, pero en esencia, es esto.

Bruce dijo...

Opino igual que tú, la duración de la liberarión en un exorcismo, viene dada cuando Dios lo crea oportuno, y principalmennte el beneficio de la conversión del poseso, también de familiares y amigos influye. Es una realidad que conviene conocer, y que bien dirigida y enfocada puede hacer mucho bien.

Bendicines!