24 ene. 2017

Cuidado con el esoterismo.


Los espíritus impuros sí que ven cuando uno, está hambriento de poderes extraordinarios. Por eso es muy importante tener rectitud de intención, no mezclar nada esotérico y nunca caer en nada ni lejanamente parecido al espiritismo.

Nada impide a estos espíritus impuros acercarse a aquellos que están deseosos de canalizar fuerzas y energías y que no tienen nada de vida espiritual. De ahí que, a menudo, los malos espíritus rondan a este tipo de incautos con deseo de convertirse en aprendices de mago.

No es normal que estas personas acaben sufriendo posesión. Pero el que se ha metido en el campo de los poderes psíquicos sin vida espiritual y ha hecho cosas raras, es decir esotéricas, muy a menudo sufre algún tipo de influencia de los espíritus impuros. Estos espíritus se mantienen ocultos, pero suelen transmitir una gran tristeza a su anfitrión.

Cuando un sacerdote ora por ellos y ordena a estos espíritus que se manifiesten si están allí, la persona siente naúseas, dolor en una parte del cuerpo, opresión en el pecho u otras manifestaciones. El espíritu estaba allí, en su cuerpo o alrededor, pero se mantenía oculto y sólo las oraciones hacen que se revele su presencia. A veces se mantienen ocultos durante años o toda la vida, pero impregnando la vida de la persona con sentimientos tales como la melancolía, miedos, crisis de ansiedad. Aunque el sentimiento más frecuente, sin duda alguna, que transmiten a casi todos los que padecen influencias es el de la tristeza.

La gente que se metió en este campo de las energías nunca quiso tener contacto con espíritus. Pero los espíritus sí que detectaron que esa persona estaba metiendo su mano en el campo de lo desconocido. Ella no llamó a los espíritus, pero los espíritus fueron a ella. Por eso, aunque en honor a la verdad tengo que afirmar que existen los poderes psíquicos, no animo a que la gente comience a desarrollar esos poderes de cualquier manera. Vida espiritual, una recta guía, rectitud de intención, humildad y no hacer nada esotérico es necesario para evitar males en un campo en el que después no se puede ir al médico.

Lo más característico de la posesión es que tras participar en un rito esotérico la persona sufra trances en los que emerge una segunda personalidad maligna.

De lo parapsicológico, se pasa a la magia, de la magia a la brujería, y de la brujería al satanismo. Nadie nunca se hizo satanista de golpe. Todos se transformaron paso a paso. Éste es un campo en el que fácilmente uno quiere más y más, se va perdiendo pie, pero uno sigue nadando más adentro en el agua.


Sea cual sea el fenómeno que sufra o crea estar sufriendo lo que nunca, jamás, se debe hacer es ir a un brujo para acabar con cualquiera de estos fenómenos (sea posesión, mal de ojo, etc, etc). Y cuando digo brujo me refiero también a videntes, curanderos, santones, etc. Sólo se debe ir a sacerdotes o a grupos de oración de la renovación carismática. Ir a un brujo no sólo no solucionará nada, sino que puede poner una influencia maligna donde no la hay.

No se debe uno fiar de los brujos porque tengan en su casa imágenes de la Virgen o de Jesús. Jamás por ese camino vendrá la solución sino el empeoramiento de su problema. Todo poder en esta materia fue entregado a los Apóstoles y quien busque la solución por una vía torcida comprobará que este mundo de poderes invisibles es real y que nunca debió sumergirse en él a experimentar a su propia costa.

Padre José Antonio Fortea.

16 ene. 2017

Revelaciones del demonio

Habla el presidente de los exorcistas italianos.

Francesco Bamonte.

Un exorcista que está a la vanguardia en la lucha contra el diablo es el padre Francesco Bamonte. El exorcista de la diócesis del Papa dice que “Un comportamiento típico del diablo durante el exorcismo es hablar a menudo acerca de la destrucción y la aniquilación. Todo lo que es bello, bueno, sano, puro y armonioso puede ser burlado y en peligro de extinción y destrucción”, dice el exorcista. 
Particularmente notable es el odio del diablo contra el sacramento del matrimonio, los vínculos familiares y el afecto. 
“Él reacciona muy violentamente cuando se bendice el matrimonio de dos personas casadas o si se les invita a renovar sus votos matrimoniales”, dice Bamonte. 
Francesco Bamonte pertenece a la joven Orden de los Siervos del Corazón Inmaculado de María fundada en 1991; el Cordis Mariae Immaculati Servi es un orden de derecho diocesano. Nacido en 1960, el Padre Bamote fue ordenado sacerdote en 1990. Desde 2012 es Presidente de la Asociación Italiana de Exorcistas.
Inmediatamente después de su ordenación, se dirigió especialmente al Sacramento de la Penitencia para ayudar a las víctimas de las prácticas ocultas. En 1997 se convirtió en miembro de la Asociación Internacional de Exorcistas. Desde 2005 es profesor de la Universidad Pontificia Regina Apostolorum, en Roma, donde dirige el curso sobre Exorcismo y Oración de Liberación. A petición de varios obispos italianos y diócesis extranjeras, él instruye a los seminaristas sobre el tema de ocultismo y exorcismo y sus consiguientes problemas pastorales. También ayuda a los sacerdotes que son nombrados como exorcistas en su diócesis por el obispo.
QUIERE QUE LO ADOREN COMO A DIOS
Recordamos que en la reunión anual, en 2013, el exorcista italiano Bamonte pronunció un discurso notable. Él dijo:
“Una repetición en los exorcismos es la insistente demanda del demonio, que los hombres deben adorarle como si fuera Dios. El demonio no acepta ser criatura, se hace pasar a sí mismo por Dios, y él tiene interés de que la gente le ofrezca a él un culto que pertenece sólo a Dios. Durante el exorcismo, a menudo dice: ‘Oren para mí, pídanme a mí, yo soy dios, yo soy dios. Arrodíllate, cuando es invocado mi nombre. Soy todopoderoso. Llámame.’”

DESTRUCCIÓN DE LO BUENO
Otra característica esencial en el comportamiento del demonio durante el exorcismo, es que es muy común que hable de “destrucción y destrucción.” Todo lo que es “bueno, bello, sano, puro y armonioso” se cubre con mofa por el demonio. Él amenaza con destruirlo todo. El odio especial de las fuerzas demoníacas se aplica al sacramento del matrimonio y de la familia. 
El sacerdote habla de un exorcismo en la que el demonio le dijo:
“No me gusta la forma en que las mujeres están vestidas. Usted debe desnudarse aún más por lo que su sexo debe ser prevalente y pueda destruir a más familias.”
En otros exorcismos, el demonio habló de una manera muy metafórica de los órganos sexuales como el “centro del mundo”.
El diablo responde con “furia”, si el matrimonio de una pareja es bendecida o si los jóvenes quieren ser castos hasta el matrimonio. El diablo maldice esas decisiones de pureza y castidad como “basura”, dice el padre Bamonte.

ABORTO Y SEDUCCIÓN SEXUAL
Una característica sobresaliente de la “personalidad” del diablo es su “odio abismal”.
Él “disfruta con el mal en cualquier forma en que se produce.”
En un exorcismo, exclamó:
“Tomad este libro atroz del Apocalipsis que está escrito acerca de una mujer que da a luz. Yo siempre trato de comer a los niños ¿Sabes cómo…?”
Entonces el diablo describió con palabras aterradoras el asesinato en masa diario de miles de niños no nacidos que son asesinados por el aborto en el útero. También ilustró en todos los detalles, el abuso sexual atroz de los niños. 
Él siempre añade en sus declaraciones espantosas el horrible: “¡Cuánto me gusta eso!”, dice el padre Bamonte.
También dijo que él habló de cómo los jóvenes se destruyen con el uso de drogas o sobre los terroristas suicidas islámicos que se inmolan.

LOS PERVERTIDOS Y BURLADORES
“Es sorprendente, cómo él tuerce todo y vuelve boca abajo convirtiendo el mal en bien y el bien en mal. Cuando le ofrecí a él una reliquia, gritó: ‘¡Qué hedor!’ Es es cómo él lo ve. Con Él, quiere decir Jesucristo, cuyo nombre nunca pronuncia por desprecio y odio. Cuando le mostré un rosario, dijo ‘cadena maldita con la cruz en el extremo’. Cuando lo rocié con agua bendita, los poseídos, el diablo, protestan airadamente: ‘No me puedes lavar con el agua, que apesta y quema’. Cuando dije las palabras sobre un poseído ‘Bendice Señor este hermano’ el diablo gruñó inmediatamente, ‘¡él será condenado, yo lo llevaré al infierno!’”
El exorcista continuó:
“Cuando llegué a las palabras, ‘inimìce fidei, hostis, umani generis, adducto mortis’ en el curso de una exoricismo, el demonio dio toda su devoción por el mal y para que el mal sea reconocido: ‘el poder del mal será nuestro altar en el que vamos a sacrificar la vida de tus malditos hijos e hijas en este altar, vamos a derramar la sangre de tus malditos hijos e hijas. Hay un dios para los que odian, y ese dios es mi dios’“

“EL ODIO DE LA GENTE ME ALIMENTA”
El diablo muestra su verdadera cara durante los exorcismos. Él debe ser visto para revelarse a sí mismo tal como es, como quien constantemente quiere dividir a la gente en contra de unos a otros. Él goza del odio entre las personas y anhela la malignidad humana.
“este es el alimento que me nutre y me fortalece”, le había contestado una vez, dijo Bamonte.
“Muchas veces”, dice el exorcista, “he oído al demonio en perfecto acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia que el mal es una decisión libre de un hombre. Él también tuvo que admitir que él no puede hacer nada en contra de la voluntad del hombre, si él se opone a la gracia que lo apoya. Él es, como lo explica claramente una y otra vez, el gran tentador que quiere tentar a la gente siempre: ‘Nuestro deber es tentar, siempre, a cualquier persona, en cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia. Algunos son atrapados en nuestra red, algunos para siempre’.
EL PODER DE LA ORACIÓN Y DE LA SAGRADA LITURGIA
El exorcismo demuestra la potencia inmediata de la oración, dice el exorcista de la diócesis de Roma.
“El exorcismo es una acción litúrgica y por lo tanto una oración de la Iglesia. El exorcista no hace nada en su propio nombre, sino todo en el nombre de Jesucristo y de la Iglesia. Cuando vemos lo mucho que este rito perturba al diablo y los demonios y lo derrota, entonces nos damos cuenta de todas las otras acciones litúrgicas de la Iglesia, la oración y la gracia que ellas obtienen en forma más potente. Eso realmente nos debe animar a orar, a hacer uso de los Sacramentos, acudir a la Santa Misa”. 
“En un exorcismo, el demonio tuvo que admitir, ‘aparentemente obligado por Dios’ y decir: ‘Si ustedes vivieran de rodillas delante de Él y le adoran y cantan alabanzas, como lo hacen los ángeles, no tendríamos todo el poder, el que usted nos da sobre usted’“.

12 ene. 2017

Tentaciones y demás...

Entendemos por demonologia, como el estudio sobre la naturaleza y cualidades de los demonios. En el post de hoy voy a escribir sobre las definiciones de las acciones de los demonios con relación a nosotros.

El sacerdote español José Antonio Fortea, lo define de la siguiente manera;

Frente a los ataques preternaturales (demoníacos), podemos citar tres tipos de maneras esenciales en las que las entidades atacan a los hombres;

  1. .- La tentación.
  2. .- La influencia externa.
  3. .- La influencia interna.

1.- La tentación

Es la manera mas constante como nos ataca el demonio. Consiste en la constante influencia en sus asedios, invitaciones, sugerencias, y esfuerzos por hacernos caer en el pecado. La tentación es la lucha cotidiana en la que el cristiano tiene que enfrentar al maligno. El demonio se vale de personas, situaciones, cosas; de pensamientos, deseos, de lo que es un deleite a los sentidos, etc, con el fin de debilitarnos y hacernos caer.

Para contrarrestar estas acciones demoníacas, se recomienda; 

Oración diaria, vida sacramental, lectura de la Palabra de Dios (Bíblia) rezar el santo rosario, caridad y ayuno.

2.- La influencia externa

Antes se le conocía como opresión o vejación demoníaca. Los exorcistas han concluido que llamarle influencia externa es mas preciso. Esta consiste en un ataque mas frontal por parte del demonio. Se confirma  este tipo de influencia cuando la persona ve sombras, escucha ruidos, ve bultos, figuras o siluetas, siente que le tocan; hay plagas de bichos, como cucarachas o gusanos, etc. Se llama externa , precisamente porque se ve, se percibe con los sentidos y otros pueden ser testigos de ello.

Para contrarrestar estas acciones demoníacas, se recomienda;

Oración de liberación, que puede realizar un sacerdote o uno o mas laicos con un equipo de liberación. Según el tipo de influencia, el equipo de liberación determina el proceso de acompañamiento y oración que se necesitan.

3.- La influencia interna

Este tipo de influencia era conocido como obsesión demoníaca. Consiste en un ataque frontal del demonio pero vailéndose de la sensibilidad de la persona, exacerbándola de tal manera que la persona sufre de forma interna, psicológica. Puede manifestarse por medio de visiones y sueños, de enfermedades inexplicables, sentimientos de frustración, agudos, de rabia, odio, soberbia, ansiedad extrema, deseos de suicidio, y/o voces que le invitan a tal cosa o a hacerle daño a otras personas, etc.

Para contrarrestar estas acciones demoníacas, se recomienda;

Oración de liberación, que puede realizar un sacerdote o uno o mas laicos con un equipo de liberación. Según el tipo de influencia, el equipo de liberación determina el proceso de acompañamiento y oración que se necesitan.

Hay una cuarta forma de ataque del demonio, que es la posesión. Esta es menos frecuente y de hecho los exorcistas afirman que de cada 100 casos, solo uno o dos son posesiones reales. Siempre las personas son mas afectadas por influencias variadas. Y cada influencia puede abarcar distintos o mas fenómenos o signos que los mencionados aquí.

La posesión consiste en un ataque directo sobre la persona por parte del demonio; éste adquiere poder de controlar la voluntad de la persona, pero no puede dañar el alma o la parte espiritual. Controla el ser el cuerpo y los pensamientos, pero el íntimo vínculo con Dios le es intocable.

Para contrarrestar estas acciones demoníacas, se recomienda;

Exorcismo, realizado solo por un sacerdote debidamente autorizado por el obispo.


Post realizado por un colaborador del sacerdote Fortea.

23 dic. 2016

Un exorcista comentó..



El suyo no es el horario de un sacerdote al uso. Se levanta al alba, dedica «unas cuantas horitas a la oración» y después comienza su labor de exorcista. «Desde las once de la mañana hasta las nueve de la noche, literalmente sin parar», puntualiza.

 Después, la misa, «y luego siempre tengo una, dos, tres personas más».  

Hay muchos casos El sacerdote es enjuto, de sonrisa afable y hablar pausado, con el cabello oscuro como sus vestimentas clericales. 

¿Realmente hay tantos casos de personas poseídas o, al menos, infestadas por Satanás, como para dedicar 12 horas al día? «Sí, sí», responde el sacerdote con mansedumbre. 

«Y hay de todo: jóvenes hay muchos», agrega, «incluso niños». «Son personas que están por formarse; tienen toda una vida por delante, una vida que se puede torcer o enderezar, y quizás por eso siento una especial solicitud por mi parte hacia ellos», confiesa. 

El exorcista no es ingenuo: sabe que no todos los que vienen a él «son casos de posesión». Aun así, «la oración, el exorcismo, están destinadas a apartar, a alejar al demonio de la vida de una persona, pues tiene un poder liberador importante».


Se trata de una «herramienta» eficaz «para todos», especialmente «para las personas con heridas, con esclavitudes», ya que «les devuelve la libertad».  

Cara a cara con Satanás  Se le asignó «para ejercer como exorcista de la catedral». «Yo no me lo he propuesto; Dios ha ido configurando mi vida así y ya está», resuelve. Ahora que es exorcista, contempla «más cercanamente y más cara a cara al diablo».

 Se trata de «una criatura cuya maldad y odio contra Dios y los hombres es difícil de comprender», afirma. 

Satanás, «puede aparecer con un rostro inocente o grotesco, pero detrás de ello se esconde una maldad, una inteligencia y un endurecimiento difícil de imaginar». 

Una de las armas contra el diablo es invocar la protección de la Virgen.

«Hay muchos demonios que no soportan el Avemaría; muchos, muchos», explica. «Sobre todo el rezo repetitivo del Avemaría, que expulsa a muchos demonios, a muchísimos demonios», subraya. 

Ser exorcista no es un «título». «¡Que no quede exaltada la persona, sino la obra de Dios!, ¿eh?», exclama. 

No se limita a su oficio de exorcista. Ha peregrinado desde Madrid a pie –sin dinero y comiendo de lo que le da la gente– a Santiago y a Covadonga; a Roma y Loreto (Italia); a Lourdes (Francia); a Jerusalén y a Czestochowa (Polonia). Siempre dedica en verano varias semanas, incluso meses, a peregrinar. 

«Lo más bonito es la experiencia del abandono, el ofrecimiento al amor de Dios que hay en abandonarlo todo, en no tener ningún otro recurso fuera de Dios, en vivir a la intemperie... En fin, todo eso», confiesa. 

«No espero nada de este mundo», sentencia el sacerdote. «La esperanza teologal es la que se apoya sólo en Dios, en el modo de ser de Dios, en la bondad de Dios, en su amor, no en nada humano», prosigue. 

De joven pensó en dedicarse a la Química y a la Física. «Pero, luego, Él me fue atrayendo hasta que comprendí que mi vida tenía que dársela a Dios», explica. 

El sacerdote no tiene reparos en abrir su corazón: «Recuerdo salir muchas noches para estar a solas con Dios y no poder dormir sin saber cuál era la causa de mi angustia y así pasar muchos años y muchas horas de estar a solas con Él y de haber conocido el dolor y la angustia». «Aquí nació mi vocación a la oración, porque sólo encontraba la paz en Dios, a solas con Él en la capilla», apostilla. «Ahora soy sólo oración; no hago otra cosa que rezar por los demás», concluye.

20 dic. 2016

De satanista a evangelizador cristiano

Se convirtió al mirar fijamente un Crucifijo y ahora alerta de las formas de captación.

Cada vez más jóvenes caen en las redes de las sectas satánicas. Estos grupos saben que los adolescentes están siempre en búsqueda y abiertos a experimentar y dejarse llevar por otros. El que hace esta reflexión, el mexicano-estadounidense D. A, sabe muy bien de lo que habla pues durante años estuvo inmerso en esta vida que mezclaba el culto a Satanás con técnicas criminales.

D. A. ha pasado de ser un destructor de la Iglesia Católica a ser uno de los principales líderes católicos del sur de California realizando una labor de evangelización enorme en las diócesis de San Bernardino y en la Archidiócesis de Los Ángeles. Lo hace junto a su mujer María, con la que tiene tres hijos, a través del apostolado Profetas de Esperanza en el que forma a líderes en defensa de la fe católica.

Pero el proceso de cambio de la oscuridad a la luz fue duro y radical.

Todo comenzó con la mala influencia de sus compañeros de colegio
Arias llegó a Estados Unidos cuando tenía 16 años y se instaló junto a su familia en la región de San Fernando, en el valle de Los Ángeles. Una vez en el colegio, algunos de los compañeros que conoció le introdujeron en la Ouija para así comunicarse con los espíritus. De hecho, esta práctica está muy extendida entre los adolescentes. Para él al principio no era más que un juego al igual que el ir de noche a los cementerios. Pero pronto la cosa se fue poniendo más seria.




 Muchos jóvenes 'juegan' a la ouija sin ser conscientes de los riesgos que realmente entraña

 De ahí pasó ser invitado a reuniones “subterráneas” en las que abundaba la promiscuidad sexual y el abuso de drogas y alcohol hasta que por fin pasó a formar parte de la “iglesia de Satanás”.

D. A. definía a un satanista como alguien que “rechaza, odia y maldice a Dios”. Explicaba que el grupo satánico al que él pertenecía estaba compuesto por unos 80 miembros en el que había ‘sacerdotes’ satánicos y una vez al mes se reunían para hacer “misas negras”.

Realizaban sacrificios humanos

 
Este hombre, que ahora supera los 40 años pero que entonces era un adolescente, afirmaba que su grupo satánico mantuvo un perfil muy bajo sin llamar la atención puesto que estaban involucrados en una amplia gama de actividad criminales que iban desde el consumo de drogas hasta la violación e incluso asesinatos.


Él mismo revelaba los tres niveles que había en el grupo satánico al que pertenecía:

-Primero: los principiantes se limitaban a observar los distintos rituales satánicos.

-Segundo: los miembros más experimentados participaban en sacrificios de animales como ratas o gatos, cuyos rituales incluían el beber su sangre y proferir maldiciones sobre personas.

-Tercero: los líderes del grupo realizaban sacrificios humanos. Las personas asesinadas podían ser adolescentes “descontroladas” o los bebés de las mujeres del grupo que habían quedado embarazadas.

En su relato sobre el funcionamiento de estos grupos satánicos, D. A. añadía que en el suyo había personas de todas las edades, él fue de los más jóvenes en ser captado, y de todas las razas. Muchos de ellos vestían al estilo conocido como “gótico”, completamente de de negro y con los labios pintados de ese mismo color. Sin embargo, otros miembros vestían normal y trabajaban como médicos, abogados o ingenieros. 




D. A. relataba que muchos de los miembros de la secta vestían al estilo "gótico"

Los adolescentes, objetivos de las sectas
Dada las actividades ilegales que realizaban, todos los miembros habían sido advertidos de que cualquiera que revelara lo que allí ocurría sería asesinado.

Mientras tanto, el proceso de captación de nuevos miembros, que a su vez podían ser víctimas para el sacrificio, era constante. Y aquí las chicas jóvenes eran un objetivo prioritario porque podrían ser embarazadas para sacrificar a sus bebés en los rituales. “Los adolescentes están buscando algo y están abiertos a la experimentación. Era fácil atraerlos y luego engancharles al sexo o a las drogas”, contaba David.

La mirada a Cristo crucificado que le sacó de la oscuridad
Este mexicano afincado en EEUU estuvo en este grupo durante más de cuatro años hasta que de repente algo empezó a cambiar en él. Había sido educado en una familia católica pero no había ni rastro de su fe. Sin embargo, “se sentía vacío” en su interior con la vida que llevaba y ese sentimiento crecía día a día.

Un día caminaba sin rumbo con ese “vacio interior” cuando se topó con una iglesia católica y decidió entrar en ella. Se quedó fijamente mirando a Cristo crucificado y lanzó un desafío a Dios: “¿me puedes ofrecer algo mejor que Satanás?”.

De satanista a celoso evangelizador
Desde ese mismo instante su vida empezó a cambiar y vio el sinsentido de la vida que llevaba por lo que decidió abandonar esta secta aunque esto era algo muy peligroso porque incluso podrían matarle. Pero este valor que le infundió la imagen de la Cruz le llevó a dar el paso y lo primero que hizo fue abandonar el Valle de San Fernando, en el que vivía su familia, y se trasladó a San Bernardino, lejos de los miembros del grupo satánico.

Allí comenzó una nueva vida. Empezó a asistir a la Iglesia y a utilizar los Sacramentos, conoció  a una chica y se casó. Ahora tiene tres hijos. Y ahora todo el tiempo libre que tiene lo dedica a la evangelización y advirtiendo sobre el ocultismo y el satanismo.




El rezo del Rosario es un antídoto muy útil contra Satanás

¡Alerta, padres!
“Los padres tienen que ser conscientes de lo que están haciendo sus hijos. Hoy en día, los niños tienen fácil acceso a muchas cosas que son perjudiciales”, indicaba Arias durante la entrevista.

Sobre la influencia demoníaca en la sociedad actual, este exsatanista lo tiene claro: “el Maligno quiere sacrificios humanos, y los abortos son sacrificios” y recuerda que uno de los miembros de la secta era un médico abortista.
Además, D. A. aconsejaba como luchar contra Satanás y para ello ofrecía su experiencia propia: ir regularmente a misa y recibir la comunión pues incluso los satanistas reconocen que ahí está el Cuerpo de Cristo y por ello intentan robar las Sagradas Formas.

El Rosario asusta al mal
También hablaba de la importancia de la confesión frecuente y del rezo del Rosario: “cuando alguien reza el Rosario, el Mal se asusta”.

Y mientras tanto vive sin miedo ante las posibles represalias de los satanistas con los que convivió: “El Señor está conmigo, con Él no tengo nada que temer”.