17 jun. 2018

Documental "Libérame"-

‘Libérame’, un documental que pretende reivindicar la figura del exorcista

 


 

Un reportaje que supone un testimonio sobre la constante acción del demonio en nuestros días y una llamada de atención sobre el modo de vida de nuestra sociedad, poco acorde con lo que desea Dios, pero muy afín con lo que desea el demonio.


A veces, el cine te sorprende en el aspecto religioso, puesto que presenta un discurso muy elocuente acerca de la fe. En este caso, ese acierto proviene de un documental que ha pasado desapercibido por nuestras pantallas, pero que ha cosechado algún éxito en su país de origen, Italia; estamos hablando de Libérame (Federica Di Giacomo, 2016), una película que pretende reivindicar la figura del exorcista. 

En efecto, en un momento de la historia en que se ha cumplido aquella famosa máxima sobre el triunfo del diablo, es decir, el hacernos creer que no existe, este reportaje no solo viene a delatarnos su presencia entre nosotros, sino también a recordarnos el modo de evitarlo: la oración, los sacramentos y, llegado el caso, el exorcismo.


Pero vayamos por partes. El documental parece dar por supuesto que el espectador conoce la función del exorcista, es decir, la expulsión del demonio del interior de una persona que haya sido poseída por él; sin embargo, y en este mismo sentido, también parece pretender la desmitificación de su imagen, que tal vez haya sido desvirtuada por el séptimo arte, pese a contar en su haber con una de las mejores cintas de la historia dedicada a su labor: El exorcista (William Friedkin, 1973). Por esta razón, en ningún momento recurre a la espectacularidad propia del arte de Hollywood ni a las recreaciones más o menos ficticias, sino solo a la cotidianidad de un sacerdote que atiende con diligencia los problemas espirituales de su feligresía; así, lo que vemos en él es más parecido a un veraz reality show televisivo que a cualquiera de las películas sobre el diablo que atestan nuestras pantallas.

Aunque parezca que la expresión reality show sea desacertada para describir un problema tan serio como es la posesión demoníaca, la verdad es que no existe otra para definir mejor este documental. Como hemos dicho, se caracteriza por la cotidianidad de sus imágenes, así que la cámara sigue en todo momento tanto al sacerdote protagonista como a los feligreses más atribulados; especialmente, hace hincapié en un par de personas que, lejos de haber caído en las redes del maligno a través de la ouija, el esoterismo o una secta de corte satánico, lo ha hecho mediante cosas tan aparentemente banales como el divorcio, el aborto, las drogas o el dejar de ir a misa los domingos (por supuesto, nos referimos a la banalidad que hoy atribuye nuestro mundo a estos asuntos de extrema gravedad, una prueba más de esa victoria alcanzada por el diablo en nuestros días). De esta forma, el reportaje es una llamada de atención sobre el modo de vida de nuestra sociedad, poco acorde con lo que desea Dios, pero muy afín con lo que desea el demonio.

Evidentemente, ello no es óbice para que el documental ofrezca imágenes reales sobre posesiones demoníacas y sus consecuentes exorcismos, aunque estas, como decimos, se alejan de aquello que nos ha enseñado el cine: de esta manera, no hay vómitos verdes, cabezas giratorias ni levitaciones sobre la cama, sino desmayos, voces amenazantes, blasfemias e insultos al sacerdote (que aquellos hechos tengan lugar, es indudable; sin embargo, y tal vez por su carácter esporádico, la directora de la cinta haya querido prescindir de ellos y centrarse más en estos últimos); asimismo, tampoco vemos a exorcistas luchando a brazo partido contra Satanás, como si de un pugilato se tratase, sino piadosas celebraciones de la santa misa, confiadas imposiciones de manos e ininterrumpidas salmodias de los padrenuestros y de las avemarías que conforman la oración del santo rosario.

Pero sobre todo somos testigos de los sabios consejos del experimentado sacerdote, que impele a los liberados una y otra vez a la conversión constante, puesto que, de lo contrario, se arriesgan a un retorno del diablo mucho más peligroso: “Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio” (Lc. 11, 26).

En definitiva, nos hallamos ante un testimonio muy acertado sobre la constante acción del demonio en nuestros días, la cual, aunque haya sido ignorada por nosotros, persiste en su deseo de condenarnos eternamente en el infierno; por este motivo, también se trata de una llamada de atención sobre nuestros hábitos, que han olvidado a Dios y que, por ende, nos han acercado más al maligno, que no deja de acecharnos con el fin citado. 

Esto ha desembocado en un asombroso aumento del número de exorcistas, como se indica en los créditos del reportaje, donde, por cierto, se señala que uno de los lugares que ha visto incrementado estos efectivos es nuestro país. 

Por esta razón decíamos al comenzar nuestro texto que el cine nos sorprende a veces, puesto que nos demuestra que no solo es un arte consagrado al ocio, sino que también nos advierte sobre los graves problemas que nos atenazan; en este caso, los espirituales.

13 jun. 2018

¿Exorcismo judicial?

Un tribunal de Las Palmas archiva una petición de exorcismo.

 

Las Palmas de Gran Canaria España.
Lunes, 11/06/2018

Una mujer reclama a los jueces que expulsaran de su cuerpo al espíritu que, según ella, la poseía.

A veces uno se encuentra con notícias extrañas, en este caso una mujer que reclama a la tutela judicial un presunto problema espiritual, y la respuesta racional de un estamento social, jurista, es la de esperar, ellos no se dedican a eso, no es su función, no tienen los medios, muchos ni siquiera creen, y deben despachar este asunto como se hizo, diciéndole a esta señora que aquí se archiva su causa, y que no espere que prospere su petición, es inapelable.

La Audiencia de Las Palmas ha puesto fin al recorrido de una denuncia presentada por una mujer que exigía que expulsaran de su cuerpo al espíritu que cree que la posee, un caso que el tribunal ha zanjado de esta manera: "No existe posibilidad de practicar un exorcismo judicial".
La denuncia de esta mujer ya había sido sobreseída en primera instancia por el Juzgado de Instrucción número 1 de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), en una decisión que la Audiencia encuentra ahora "generosa", porque cree que no debió rechazarla "provisionalmente", sino de manera definitiva.
Tres magistrados de la sección primera de la Audiencia de Las Palmas responden a la querellante que lo que relata "es algo inverosímil desde el punto de vista de la más elemental lógica humana".

Bueno.. ha habido algún caso de algun juez poseso, esto es algo que no entiende de razas ni estatus social,  una vez mas es cierto que algunos llegan a creer porque lo viven en sus carnes o en la de algun familiar o amigo.

10 jun. 2018

Archivada la causa por un exorcismo.

Archivada la causa por exorcizar durante tres meses a una menor


León, España. 15 de marzo de 2017.

La juez cierra la investigación por malos tratos después de que la afectada negara su propia versión


Las sesiones de exorcismo comenzaron en abril de 2014 y se prolongaron durante tres meses. El objetivo: librar a una menor burgalesa de “una posesión demoniaca”, según ella misma declaró a la Policía Nacional, que abrió una investigación después de que la joven se personara en la comisaría para denunciar su historia. Una causa que acaba de archivar, por segunda vez, el Juzgado de Instrucción número de 2 de Burgos por no “existir indicios racionales de criminalidad suficientes” contra los padres, una profesora de religión, un catequista y un sacerdote, que se encontraban acusados de los delitos de malos tratos físicos y psíquicos, amenazas, coacciones y contra la integridad moral. La chica, que llegó a ratificar su declaración ante la magistrada, se desdijo meses después de lo relatado y afirmó que, entonces, “no veía las cosas como eran en realidad”.

“La única prueba de cargo existente era la declaración de la víctima, quien el 27 de mayo de 2015 compareció ante este Juzgado y manifestó que renunciaba a las acciones civiles y penales que le pudieran corresponder”, ha detallado la instructora en este nuevo auto, después de que se reabriera la causa por instancia de la Audiencia Provincial, que ordenó que se recabaran más pruebas sobre lo ocurrido hace tres años.

La joven, que había tratado de suicidarse, relató a los investigadores que comenzó a sufrir anorexia en 2012, cuando experimentó también problemas de ansiedad y dejó de comer para “hacer penitencia”. La misma razón que le llevó a hacerse “cortes en las muñecas”, según contó a los agentes, a quienes les detalló que su madre y el grupo religioso de la Milicia de Santa María le obligaron a hacerlo. Fue entonces, además, cuando los progenitores interpretaron que la joven se encontraba poseída, algo que presuntamente les había sugerido un seminarista.

El arzobispado de Burgos ha reconocido que los exorcismos se llevaron a cabo. “Pero fueron bastante posteriores a su intento de suicidio”, según detalló la institución eclesiástica, que incidió en que fue decisión de los padres llevar a su hija a esas sesiones. “Fue después de que [la chica] estuviese ingresada varias veces”, remachó el arzobispado, que añadió: “Los exorcismos son una practica religiosa que se ha mantenido en la tradición de la la Iglesia como un derecho de todos los fieles”.
La jueza, tras reabrir la causa, ha vuelto a cerrarla el pasado 10 de marzo tras concluir que “siguen sin existir indicios racionales de criminalidad”. En su auto, la magistrada explica que la chica se negó otra vez a declarar el pasado 7 de julio. 

Una decisión “voluntaria y que no está sometida a ninguna presión”, según repitió la joven. “No existe información objetiva alguna que permita dudar de la voluntariedad [para cambiar su versión]”, detalló el médico forense que intervino en la causa, que concluyó: “Además, no hay datos para admitir un empeoramiento o agravación del estado de la joven por consecuencia de la práctica de los exorcismos, ni se constata la aparición de nuevas alteraciones que podrían ser consideradas como lesión psíquica”.

7 jun. 2018

Jeffry Grob, ritual del exorcismo.

El padre Jeffry Grob, experto en el ritual, arroja luz frente al sensacionalismo


Tras décadas en las que el demonio consiguió que mucha gente creyera que no existía, incluso en el seno de la Iglesia Católica, de nuevo se va tomando conciencia del mal pese a que ministerios como el de exorcista sigan siendo caricaturizados y víctimas de los estereotipos. Hollywood ha creado además una imagen de lo que es la actuación de Satanás, que en la gran mayoría de los casos no se corresponde con la realidad.

Para evitar el morbo que rodea a los exorcismos, explicar realmente qué es y cómo surgió esta práctica, conocer los diferentes grados de influencia demoniaca, el verdadero papel del sacerdote encargado de este ministerio y del rito preparado por la Iglesia, un religioso experto en la materia arroja mucha luz en una larga entrevista en la web litúrgica Adoremus.

Experto en el Ritual del Exorcismo
Se trata del sacerdote Jeffrey Grob, actualmente vicario de asuntos canónicos y vicario judicial de la Archidiócesis de Chicago, pero además es un experto en la materia tras haber recibido un doctorado en 2007 por una tesis centrada en la revisión del Ritual del Exorcismo. Mientras tanto, durante años ha ayudado y analizado los casos que han ido llegando al exorcista oficial de la diócesis.


El padre Jeffry Grob realizó su tesis doctoral sobre la revisión del Ritual de Exorcismo

En primer lugar, Grob explica qué dice textualmente la Iglesia: “Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del Maligno y sustraída a su dominio, se habla de exorcismo”, aparece en el Catecismo.

"El perro está atado"
Este sacerdote afirma que al igual que las personas, los objetos pueden ser poseídos por el demonio. “No te levantas una mañana y te encuentras endemoniado o poseído. Lo mismo ocurre con las cosas. Si se trata de una casa o un edificio, tenemos que preguntar qué es lo que trajo la oscuridad o el mal a este lugar”.

Uno de los grandes malentendidos que se forman en torno al rito del exorcismo es que se le da demasiada autoridad o poder al demonio. “Sólo hay un Dios, y el Maligno es una criatura. Él tiene un comienzo. Entonces, en ese sentido, el perro está atado. No significa que el diablo no retenga los dones sobrenaturales que poseía antes de la caída, pero no puede hacer nada a menos que Dios lo permita. Él no es Dios, entonces no tiene los privilegios de Dios. El Maligno solo puede manipular la materia ya creada, y es bueno en eso. Él vive para infundir miedo y aislamiento en el alma humana”.

Las distintas formas de actuar del demonio
Por otro lado, considera que hay una tendencia a querer agrupar todo tipo de actividad demoníaca sin hacer distinciones entre tentación, obsesión, opresión y posesión.  “No podemos equiparar estas actividades”, avisa el padre Grob.

La tentación forma parte de la condición humana y como personas somos tentados, al igual que lo fue Cristo. Cuando se abre una puerta a la oscuridad se produce lo que la Iglesia llama obsesión demoníaca y opresión demoníaca. “Curiosamente, la obsesión es el término más antiguo, y el único que aparece en el rito anterior”, recuerda. En los libros clásicos de Teología sólo se usaban tres términos: tentación, obsesión y posesión.



A partir de la década de los 70 y 80 del pasado siglo se empezó a hablar de opresión, en un intento de diferenciar entre las aflicciones, ataques o manipulaciones de la mente (obsesión) y del cuerpo (opresión) por parte de Satanás. La posesión es el extremo radical en el cual una mente y un cuerpo están afligidos por el Maligno.

Así debe analizar el exorcista
El papel del exorcista es clave, incluso antes de empezar el rito. Explica este sacerdote que “el exorcista debe estar siempre evaluando” y que “no deben apresurarse a creer que el diablo está allí o que no lo está”.

Además, específica que “lo que se ha agregado en las pautas que no se encuentran en el rito antiguo es que el exorcista debe tener certeza moral. Es similar a un juez en un caso de nulidad matrimonial: la certeza moral no es una certeza absoluta, pero es más que una posibilidad. Se basa en pruebas y así es como el exorcista determina la certeza moral”.

¿Cómo diferenciar entre las distintas actuaciones del demonio o saber si es un problema clínico? El padre Grob afirma que primero se evalúa a la persona física y psicológicamente “Los casos más difíciles son en los que hay a la vez un problema de salud mental y una aflicción demoniaca. Es más fácil para el exorcista si es uno u otro”, cuenta.

Cuatro puntos de ayuda al exorcista
Pero en la evaluación puede haber algo más que un problema psicológico. Entonces el exorcista necesita descubrir que es ese “algo más”. Desde la Edad Media -informa- los exorcistas han utilizado cuatro fenómenos que pueden demostrar si es más que un problema psicológico:

1. Conocimiento de los idiomas. Se trata de tener una conversación en una lengua que la persona afectada no sabe.
2. Conocimiento de cosas ocultas. Que por ejemplo una persona atacada por el demonio revele cosas personales del exorcista o de las personas que le ayudan.
3. Fuerza extraordinaria. Pone el caso de una mujer de 70 años y de complexión pequeña que pueda con cinco hombres fornidos.
4. Aversión a lo sagrado. Odio a las oraciones u objetos religiosos como crucifijos o el agua bendita.

El asalto al castillo
Para saber diferenciar los distintos casos de actuación del demonio, el padre Jeffrey Grob utiliza un ejemplo muy gráfico. Con la obsesión y la opresión, los demonios están escalando la muralla del castillo pero todavía no han entrado. Pero en la posesión, la entrada ya se ha realizado.

Con la obsesión, “la persona puede escuchar voces, lo cual no es un tema clínico sino espiritual. La persona descubre que no puede rezar o centrarse debido a estas voces. Además, puede haber una tentación al suicidio”.

En la opresión, que se dirige al cuerpo, “generalmente implica un ataque a los sentidos; por ejemplo, todo lo que una persona huele o degusta parece putrefacto. Puede haber lesiones, cortes o rasguños en el cuerpo que aparecen sin explicación así como ataques físicos. La persona puede ver cosas o escuchar cosas de manera audible y visible en lugar de voces en su cabeza”.


Goya pintó la famosa pintura que representaba a San Francisco de Borja realizando un exorcismo

El prólogo de San Juan
¿Pueden las almas estar poseídas contra su voluntad o lo están por “invitación”? Ante esta pregunta, el sacerdote estadounidense afirma que “no existe una regla absoluta, pero en general la posesión ocurre cuando alguien voluntariamente, y no siempre por ignorancia, se abre a algo oscuro o malvado”.

Por otro lado, hay casos, y puso como ejemplos a santos como Santa Teresa de Ávila, el Padre Pío o el cura de Ars que fueron afligidos y atacados por el demonio. ¿Se abrieron al demonio? No, pero como en el caso de Job, Dios permite que tales cosas sucediesen para su santidad.

¿Cuáles son los pasajes de la Escritura más poderosos que utilizan los exorcistas? El padre Grob afirma que “curiosamente en todas las formas antiguas de exorcismo, miucho antes de que se promulgara el rito para la Iglesia Universal en 1614, el texto más frecuentemente citado fue el prólogo de San Juan: ‘En el principio existía la Palabra...’. Especialmente efectiva ha sido la cita: ‘y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron’ (Juan 1, 5)”.

Así se desarrolló el ritual del exorcismo
En los primeros siglos de la Iglesia, personalidades como San Juan Crisóstomo o Tertuliano afirmaban que cualquiera, en virtud de su bautismo, podía exorcizar. No era un rito. Pero es en el Concilio de Cartago (397) cuando se ve por primera vez la orden de exorcista. Durante siglos siguió siendo una de las órdenes menores.

Es ya en 1614 cuando se institucionaliza, por decirlo así, un rito formal de exorcismo para toda la Iglesia universal, algo que en aquel momento histórico se fue realizando con otros ámbitos del catolicismo como los seminarios o los libros litúrgicos. Desde el siglo XVII hasta 1998 apenas se realizaron un par de cambios menores hasta que en 1998 se promulgó el rito revisado, que se había solicitado en el Concilio Vaticano II.

A tenor de su experiencia en Chicago, el padre Grob afirma que “la posesión demoníaca en toda regla sigue siendo rara. Hay muchos casos límite de obsesión u opresión; estos han aumentado debido a la cantidad de personas que se abren a todo tipo de cosas oscuras”.


Los exorcismos han sido llevados al cine en numerosas ocasiones como en El Exorcista, o esta de El Rito, protagonizada por Anthony Hopkins

El inicio con las letanías
¿Cuál es el esquema de un exorcismo? “Comienza con la preparación del exorcista y el equipo que reza con la persona. Nos ponemos la armadura de Cristo por medio de la confesión, la misa y la oración personal. En general, el rito comienza con la Letanía de los Santos, la versión antigua y la revisada hablan sobre el uso de las Letanías. Luego hay oraciones preparatorias: los salmos y la lectura del Evangelio. Luego las oraciones centrales aparecen en un conjunto, dirigidas a Dios primero y luego invocan a Dios en una oración que se dirige directamente al espíritu o espíritus poseedores de la persona”.

Sin embargo, sobre la marcha los exorcistas pueden ir añadiendo otras oraciones como otras letanías a la Madre de Dios y a otros santos específicos. Pero además hay un orden para las oraciones. “Siempre se debe dirigir una oración a Dios primero y luego ya la que va dirigida directamente contra la entidad demoníaca. Pero nunca se revierte el orden. Jesús es el exorcista, no el sacerdote”.

Además, dependiendo de cada caso hay oraciones más efectivas que otras. “A menudo los exorcistas tienen a alguien como parte del equipo de oración que guarda notas de este tipo de cosas. Estas son las cosas que luego quieres volver a ver. En este ministerio, los exorcistas intentan consolar y aliviar el sufrimiento, no estamos buscando hacerlos sufrir más. Por eso buscamos los puntos calientes y los de presión, oraciones que provocan una respuesta y regresamos a esas oraciones, frases, referencias a los santos o los títulos de María que tienen un efecto demostrable”, concluye este sacerdote experto en el Rito del exorcismo.

4 jun. 2018

Malefícios a consagrados.




Fray Leobardo Heredia Olivo, O.F.I., de la Arquidiócesis de Guadalajara, Jalisco, México 

Este vídeo es muy interesante, se habla de los malefícios, los cuales, pueden afectar a los sacerdotes, bien si abren puertas  al maligno por el pecado o por un malefício. Tiempo atrás, yo mismo diría que esto es imposible pues todos somos protegidos, mas los sacerdotes y consagrados.

En cualquier caso, eso pasaría por permisión de Dios, para obtener posteriormente un bien mayor, me explico, mi opinión.. en los casos que comenta, si un sacerdote va a un brujo de "magia blanca" para que le haga "una límpia" está en las mismas manos del demonio, en cualquier caso de magias de otros colores, roja o negra, siempre actúan los demonios. En este caso los demonios le engañan al brujo diciendo que al ser sacerdote no le puede ayudar, el caso es que los demonios nunca ayudarían a un consagrado en contra de otros demonios, y aquellos otros demonios incluso, serian agresivos con esos demonios.

Falta de conocimiento y grave ignorancia de ese sacerdote.

Brujeria, hechiceria, satanismo.. es tratar de conseguir cosas por el concurso de demonios, actos expresos y abominación de Dios, pérdida de gracia y encarrilamiento al infierno.

Yo no sé la voluntad de Dios, pero creo, que quizás entre otras razones, si el padre Ricardo estuvo afectado por un maleficio, fué para que comprobase por sí mismo que el mal y la acción del maligno existe, no creía que ese tipo de cosas fuesen posible. Le pasó lo que comunmente sucede, tras un recorrido de médicos, o en el peor de los casos incluso por brujos, la persona no mejora, acaba ante un sacerdote buscando una solución final y encuentran en nombre de Jesús, la sanación completa.

Tan típico el vómito como signo de liberación.

Estos casos son los raros y los menos, Dios en su perfecta justícia sabe porque permíte hechos, y sabe todavía mas que aumenta SU GLoria. Dios sana y salva, a EL, debemos ir. confiar y esperar, su respuesta es muy pronta.

Alabado sea Dios.

Dios les bendiga.

Post efectuado por un colaborador del sacerdote Fortea.

3 ago. 2017

Dios, prevalece siempre sobre el mal

Jesús, hijo de Dios verdadero, 2 persona de la santísima trinidad, expulsaba los demonios de las personas, y lo sigue haciendo a través de los consagrados, y también aceptando las peticiones de los laicos, y en los momentos oportunos según su santa voluntad, que siempre es la mas justa y perfecta.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Confiemos, pidamos y esperemos, Dios siempre abre sus puertas a la gracia, y no olvidemos decir, que todo sea para SU Gloria.

Filipenses 2, 6-11

6 El, que era de condición divina,
no consideró esta igualdad con Dios
como algo que debía guardar celosamente:
7 al contrario, se anonadó a sí mismo,
tomando la condición de servidor 
y haciéndose semejante a los hombres.
Y presentándose con aspecto humano,
8 se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte
y muerte de cruz.
9 Por eso, Dios lo exaltó
y le dio el Nombre que está sobre todo nombre,
10 para que al nombre de Jesús,
se doble toda rodilla
en el cielo, en la tierra y en los abismos,
11 y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre:
«Jesucristo es el Señor».

Que menos, que ofreceros a continuación un video de menos de 30 minutos, muy interesante, explicativo e instructivo de la santa misa meditada, así sabremos mejor que actos de alabanza realizamos al buen Dios durante la santa misa. Jesús de mi corazón, se merece eso y mas.


31 jul. 2017

El bautismo, primer exorcismo.

¿Sabías que el rito del Bautismo incluye un exorcismo?


Sacramento, rito del bautismo.

La mayoría de las veces cuando la gente piensa en exorcismo ellos piensan en dramáticas situaciones como las que se presentan en películas como El Rito o El Exorcista. Pero ¿sabías que los exorcismos se realizan en algo tan común como el rito del bautismo?
Existen dos tipos de exorcismos: exorcismos mayores y exorcismos menores. Un exorcismo mayor es un solemne ritual realizado por un sacerdote cuando se cree que una persona está poseída por un demonio. Son muy raros y solo pueden ser realizador por sacerdotes autorizados. En cambio, un exorcismo menor es un exorcismo más general y puede ser realizado incluso a personas no poseídas. Esto ocurre, por ejemplo, durante el rito del bautismo.
Pero, si los niños recién bautizados no están poseídos, ¿por qué necesitarían un exorcismo?
El Catecismo de la Iglesia Católica nos da la respuesta: “Puesto que el Bautismo significa la liberación del pecado y de su instigador, el diablo, se pronuncian uno o varios exorcismos sobre el candidato”.
Todos los seres humanos nacen con el pecado original (Con excepción de Jesús y María). Como el Concilio de Trento enseñó, esto nos hace “por naturaleza hijos de la ira”, “siervos del pecado” y “debajo del poder del diablo y de la muerte”. Cuando una persona es bautizada recibe la gracia de Dios y pasa de la muerte a la vida, del dominio de Satanás a la Iglesia de Dios. Por eso, un exorcismo es apropiado.
Para quienes estén interesados, esta es la oración de exorcismo en el rito del bautismo, llamada “Oración de exorcismo y unción antes del Bautismo”
Dios todopoderoso y eterno, que has enviado a tu Hijo al mundo, para librarnos del dominio de Satanás, espíritu del mal, y llevarnos así, arrancados de las tinieblas, al Reino de tu luz admirable; te pedimos que este niño, lavado del pecado original sea templo tuyo, y que el Espíritu Santo habite en él. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
La forma extraordinaria del rito del bautismo también incluye un exorcismo menor que es más explícito. Se hace en latín, pero esta es la traducción al español:
Yo te conjuro, espíritu inmundo, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu ? Santo, a que salgas y que te apartes de este siervo de Dios N. Reprímate Él, oh maldito condenado, Aquel que a pie enjuto caminaba sobre el mar y alargó la mano a Pedro cuando se iba sumergiendo. Así, pues, oh maldito diablo, reconoce tu justa condenación, y honra a Dios vivo y verdadero; honra a su Hijo Jesucristo y al Espíritu Santo, y márchate de este siervo de Dios N., a quien Jesucristo, nuestro Señor y Dios, ha llamado a Sí por su gracia, con la bendición y recepción del santo Bautismo.
Así que si fuiste bautizado en la Iglesia Católica, fuiste exorcizado. 

El exorcismo en el Catecismo de la Iglesia Católica
  • El exorcismo es una antigua y particular forma de oración que hace un ministro ordenado de la Iglesia, en nombre de Jesucristo y por el poder que Jesucristo ha otorgado a su Iglesia para liberar del poder de Satanás, demonio. Por lo tanto no es oración personal sino de la Iglesia.

    Los exorcismos pueden ser simples o solemnes.
    El exorcismo simple se reza en el rito del bautismo.

    El exorcismo solemne es un sacramental que sólo puede ser válidamente celebrado por un sacerdote con el permiso del Ordinario (obispo) del lugar. El obispo da permiso al sacerdote para cada caso o puede, con el permiso de la Santa Sede, formalmente otorgar a un sacerdote el oficio de exorcista. En ese caso el sacerdote está facultado para exorcizar y no necesita un permiso particular para cada caso.

    Solo el exorcista con la debida licencia puede verificar la verdadera posesión diabólica. Es un proceso difícil en el que se deben descartar causas naturales.

    Según el Padre Amorth, exorcista de Roma, el poder de expulsar demonios que Jesús confirió a todos los creyentes conserva toda validez. Es un poder general basado en la fe y en la oración, y puede ser ejercido por individuos o comunidades sin ninguna autorización. Sin embargo, en este caso, se trata de plegarias de liberación, y no se deben llamar exorcismos. Sólo al sacerdote autorizado, además de al obispo exorcizante, corresponde el nombre de exorcista.

    En algunas diócesis hay laicos que han sido preparados para el ministerio de liberación (no exorcismo) bajo la dirección de un sacerdote. La liberación es oración para liberar de la opresión del demonio pero sin utilizar el rito de exorcismo. Nadie debe ejercer este ministerio sin autorización de la Iglesia.

    Jesús vino a liberarnos del poder de Satanás y darnos la gracia de ser hijos de Dios.

    Jesús impartió su poder liberador a sus discípulos para que ellos y sus sucesores continuaran la misión de liberación y exorcismo en su nombre. Por lo tanto el protagonista en el exorcismo es Dios a través de su ministro y no el demonio.

    El exorcista ante todo busca llevar la persona atribulada a un encuentro con Jesús. Para ello es necesario apertura a los canales de gracia en la Iglesia: la confesión, la eucaristía, la meditación de la Palabra, la comunidad, la catequesis... Es un camino de fe en al que se invita también a la familia Cf. Mc 9, 14-29.


    Necesidad de diagnóstico y la prudencia

    Actualmente muchos viven una fe supersticiosa o de superstición y muchos tienden a no hacerse responsables, no saben afrontar el sufrimiento y atribuyen todo trastorno físico o espiritual a la acción del demonio. Pero frecuentemente el remedio es una verdadera y sincera confesión. Cuando en cambio se percibe aversión a lo sagrado, enfermedades desconocidas o incluso síntomas difíciles de identificar, es posible que sea necesario el exorcismo. La presencia demoníaca de cualquier forma hay que diagnosticarla en cada caso. En cambio debería haber más dedicación a la ascesis, a la oración, a la penitencia. La mentalidad popular ha exagerado los poderes de Satanás, que son los de un ángel común.

    En la vida diaria para defenderse del mal basta con ser coherentes con el Evangelio, no tener miedo de testimoniar la propia fe y cuidar la propia relación con Dios. A veces es Dios mismo quien permite que algunos sean vejados u obsesionados; piénsese en algunos santos. Pero en estos casos nos hallamos ante planes divinos para nosotros impenetrables.