19 jul. 2013

Libre albedrío y demonio.

Columnas de la universidad autónoma de Barcelona

Este post nace de unas dudas... de muchos, tanto en un sentido como en su antagónico; ¿tenemos voluntad realmente libre, o en ocasiones no?  a ver como lo comienzo... yo creo, estoy convencido de que todos tenemos nuestro libre albedrío intacto, esto, incluye nuestra voluntad. Sobre todo nuestra voluntad libre.

Quiero decir con esto, que nada ni nadie, nos puede forzar a hacer algo que no queramos... han habido comentarios, en los dos últimos posts, haciendo alusión a esto,  y eso está muy bien, hay que contar con su valiosa experiencia y testimonio personal, ¡claro que sí! estas mismas cuestiones yo las comenté con una buenísima amiga y hermana, posesa, y me dió sus puntos de vista... pero.. me dió la impresión en este asunto, que la puerta de este asunto quedó mal cerrada (por mi parte). Me explico... siempre hubo algo... que cuesta definir.. y eso que tengo claras todas las cosas en la vida, algo que cuesta definir en este asunto, y es ¿de que manera? y como lo explicaríamos, pues nuestra voluntad es y ha de ser siempre libre... pero ¿como lo definimos?, ¿como damos claridad perfecta a este asunto? Para ver claro, que nuestra voluntad sigue siendo libre a pesar de todas las cosas que puedan pasar.

Otra cosa es la coacción, pero una persona coaccionada, actúa de otra manera, no es libre, pero sigue actuando aceptando esa voluntad, aún sabiendo que no querría hacerlo, pero se ve forzada por las circunstancias y acepta que su voluntad sea forzada.

Cuando lo acepta, sigue siendo su voluntad, pues podría dejarse matar, por ejemplo, sin acceder a realizar lo que le piden, su voluntad sigue siendo libre, en un sentido o en otro...

Evidentemente, acepto las disensiones, y si la verdad es otra... acepto y me convencería de otra cosa, pero sigo en mi tesis de que siempre tenemos nuestra voluntad libre.

Escribamos comentarios a este post, puntos de vista... que la cuestión no parece sencilla, almenos es compleja de comprender, y mucho mas de explicar.

Ojalá escriban muchos sobre sus puntos de vista.

Esta tarde he hablado con el padre Fortea de este asunto, y el mismo, me ha dicho que es un asunto complejo, y difícil de explicar para que quede claro, pero su opinión es exactamente igual que la mía a fin de cuentas, que nuestra voluntad permanece intacta... y desliando la madeja explicativa... me ha dicho; sabemos como son las tentaciones, sabemos que el demonio puede afectar a nuestro intelecto mezclando ideas tentadoras... pero... la voluntad... es nuestra, pero el demonio nos puedxe debilitar, eso sí, se puede entender que el demonio puede afectar a una persona, por ejemplo, dándole una sensación de apagamiento, cansancio... y si, claro, esto afecta a nuestra voluntad, afecta, pero no fuerza, añado yo, pero puede estar lo suficientemente debilitada como para que la persona accede a hacer lo que no quiere, por ejemplo a una persona que no le dejhe dormir y descansar correctamente.

Pero cierto que ese debilitamiento puede hacernos incidir en no hacer algo... otro ejemplo de la afectación a nuestra voluntad, sería, por ejemplo cuando alguien sin motivo aparente y sin habernos hecho nada, nos cae muy mal, son ideas que nacen de nuestra voluntad libre, y esta idea es persistente... aún y así... podemos elegir... pero... ya vemos que nuestra voluntad incíde de esa manera... de forma muy potente, podríamos decir que nuestra voluntad se encuentra afectada, interiormente sentimos aquello, sin saber como ni porqué, y sin venir a cuento... no es como en una tentación que sabemos que es raro y podemos negarlo, no... sentimos aquello en nuestro interior como algo propio en nuestra voluntad... esto es lo que mas se acerca a entender esas inercias...

He leído el caso de Santa Gema Galgani, sé de cosas similares en los posesos y ¿de que manera podría hacer alguna persona algo que no quiere, sin haberse manifestado el mal y actúe bajo la responsabilidad del mal?

Para mí, esto, solo sería posible si una persona debilitada de dejase llevar,  su voluntad afectada, por por falta de descanso, ¿la voluntad estaría débil, pero no forzada... o se le puede forzar? es de este asunto del que debemos tratar.

¿Voluntad libre siempre, o forzamiento del demonio sin poder evitarlo la persona?

Motivad las respuestas, por favor.


Recomiendo cortar y pegar en este post los comentarios referentes a este asunto, respondidos en los dos anteriores posts.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa la escultura de Andreu Alfaro que ilustra esta entrada. No sabía que fuera obra de este autor del que solo conocía sus esculturas; La veu d'un poble y Catalan Power...

Felicitats!

Río de la montaña dijo...

Me parece un tema sumamente interesante y complicado por sus implicancias. Si decimos que el demonio no puede influir sobre la voluntad del hombre para que cometa barbaridades corremos el riesgo de culpar a un hombre inocente de cosas sobre las que no tiene auténtica responsabilidad. Pero, por otra parte, tampoco podemos justificar cualquier acto aberrante o criminal en el hombre con la excusa de que todo ha sido culpa del demonio. Por ello creo que es tan difícil sacar conclusiones atrevidas sobre la cuestión y que hay que analizar cada tema y situación en particular con mucho cuidado.

Dicho lo anterior, me gustaría citar el caso concreto de San Juan María Vianey, que fue atacado por el demonio de manera bastante directa y a veces brutal durante mas de 3 décadas.

"Por un periodo de 35 años el santo Cura fue asaltado y molestado, de una manera física y tangible, por el demonio. Ruidos horribles y gritos se oían fuera de la puerta del presbíterio.El demonio gritaba debajo de la ventana del santo: "Vianney, Vianney, come papas". Ocurría casi todas las noches. Una mañana el demonio incendió su cama. Todavía los peregrinos pueden ver, sobre la cabecera de la cama, un cuadro con las marcas de ese fuego. El propósito era no dejar dormir al Santo Cura para que, cansado, no pudiese estar horas en el confesionario, donde le arrancaba muchas almas de sus garras. Pero para 1845 estos ataques cesaron casi por completo. La constancia de nuestro santo ante estas pruebas fue recompensada por el Señor con un poder extraordinario para expulsar demonios de las personas poseídas."

San Juan María Vianey

Anónimo dijo...

Difícil cuestión lo del libre albedrío sobre el demonio. Yo siempre hablo desde mi experiencia, no por otros pues el demonio es mucho mas inteligente que nosotros y por tal motivo es muy astututo.
Cuando estube con opresión demoniaca el ataque del maligno fue acaparar toda mi mente y revestido de ángel de luz, pues como ya explique anteriormente yo llevaba en la Iglesia muchos años.
El demonio al tocar mi mente se hizo cargo de mi libre albedrío, yo creo que sí.
Pues conociendo como conocia la religión católica, hizo que tuviera un rechazo absoluto hacia todo lo sagrado.
Cuando pasaba por una Iglesia y veia los carteles sobre el Papa, u Obispos, o cualquier otra imagen sagrada, las arrancaba y las tiraba a la basura, todo esto después de contar que me deshice de todo lo sagrado que había en mi casa, y si no quemé Iglesias y conventos fue porque ahí si que intervino Dios.
Podria haber evitado con mi supuesto libre albedrío todo el mal que hice? No, absolutamente no, pues no era yo era el demonio que me poseia, mucho mas fuerte y astuto que yo.
Puede una persona posesa matar, violar
y cometer semejantes pecados, desde luego que si, si no hay una intervención directa de Dios, por supuesto que si.
Puede el demonio tocar nuestra voluntad y hablo por experiencia propia, si, rotundamente si.

Bendiciones.

Administrador del blog dijo...

Bona nit; anónimo de las 5:18

No sabía que imagen definiría de forma mas perfecta este post. Buscaba algo relacionado con la voluntad inclinada a torcerse... de forma voluntaria o forzada, y de pronto, me acordé de las 4 columnas de la universidad autónoma de Barcelona, allí, veis este monumento, columnas perfectas torsionadas sobre si misma, dando a la cuadratura una forma redonda, sí, es la imagen que ví que definía de forma mas perfecta este post.

Gràcies.

Buenas noches Rio de la montaña

Has dicho una palabra muy correcta influir osea, se prodúce un efecto... pero... ¿lo suficientemente fuerte como para doblegar la voluntad? yo, creo que no lo suficiente, y creo que lo descríbes en el mismo sentido que yo, pues relatas el caso del Santo Cura de Ars, que yo conocía y que mediante esos actos, el demonio quería afectar, por cansancio o por miedo, la voluntad del cura, y nunca lo consiguió por cierto, por la determinación del cura, el cual, seguía haciendo sus cosas normalmente.Su voluntad, siempre fué libre, solo que el demonio quería debilitarla por esos medios, debilitarla indirectamente por cansancio o desesperanza, y nada mas lejos obtuvo, que hacer payasadas.

Cuando llegó a Ars solamente iba un hombre a misa. Cuando murió solamente había un hombre en Ars que no iba a misa. Se cerraron muchas cantinas y bailaderos.

San Juan Maria de Vianney, es un santo de cuerpo incorrupto y patrón de todos los sacerdotes.

Buenas noches, Anónima de las 5:47

Copio primero, tu escrito de la respuesta en otro post, referente a Santa Gema Galgani

Este miedo de Gema aparece muy legítimo si se tiene en cuenta que poseída del espíritu maligno llegaba hasta volverse contra las personas que la rodeaban, destrozar objetos sagrados, escupir a la imagen de la Santísima virgen y el crucifijo, retorcerse como desesperada por el suelo y otros actos semejantes. Sabemos por la teología mística que pueden darse estos casos, y las vidas de los santos más de una vez los registran. Dios permite la posesión diabólica en los santos para proporcionar a éstos más glorioso triunfo y más humillante derrota al demonio. Posesionado este espíritu maligno de todo el cuerpo y facultades sensitivas de los santos, arrastrándoles a cometer verdaderas impiedades, a la postre tiene que confesarse vencido, comprobando no puede doblegar su voluntad ni apartar su corazón el amor divino.

Entiendo que del mismo escrito, se dedúce que no era Santa gema Galgani, quien actuaba, era el demonio, posesionando su cuerpo.

En cuanto a tí, anónima, te digo, que cuando un demonio actúa en un poseso/a la persona entra en trance, en ocasiones la persona que entra en trance no recuerda nada durante el mismo y el demonio actúa en las formas que Dios le permíte. Pero, en otras ocasiones, Y ESTO ES MUY IMPORTANTE Dios permíte que la persona posesa, vea y sienta todo lo que hace el demonio sin poder evitarlo, siendo la persona testigo mudo, con su voluntad moral intacta, pero sin responsabilidad efectiva, pues la persona no querría hacer aquellas cosas, y ve como el demonio, usando su cuerpo las hace.

¿Me podrías aclarar mas este punto? ¿que dedúces de esto que te he referido?

Dios os bendiga a todos/as.

Anónimo dijo...

Copio este texto tuyo,
Dios permíte que la persona posesa, vea y sienta todo lo que hace el demonio sin poder evitarlo, siendo la persona testigo mudo, con su voluntad moral intacta, pero sin responsabilidad efectiva, pues la persona no querría hacer aquellas cosas, y ve como el demonio, usando su cuerpo las hace.

Moderador a esto me refería, yo he sentido todo lo que hacía el demonio sin poder evitarlo, nada podía hacer.
únicamente algo que el demonio no pudo tocar, fue el gran amor que sentía por Dios, eso lo recuerdo perfectamente, a pesar de todo lo que me hizo hacer el demonio, es lo único que no pudo apartar de mi, el amor a Dios, de todo lo demas, me apartó con las cosas que me hacía hacer, aparte de esto me lo quito todo, trabajo, dinero, hasta la comida, tal era el odio que Satanás sentía por mi, al principio cuan empezó todo, me ahogaba, me faltaba hasta la respiración, torturaba mi mente y no podia hacer nada.
En fin son cosas que para mi son muy dificiles de explicar.
Aún recibo ataques, pero Gracias a Dios ya puedo asistir a la Iglesia normalmente, hacer oración, confesar, comulgar. Aunque muchas veces sienta un malestar en el estomago, como ganas de vomitar y mis fuerzas a raiz de eso, están muy disminuidas.
Bendiciones.

Anónimo dijo...

Se me olvidaba decir es cuanto odia el demonio los sacramentos, pues rompí todas las fotografías de mi bautismo, de mi comunión, de mi confirmación y no solamente las mias, si no las de toda mi familia incluidas las de las bodas.
No tengo ni una sola fotografía de esos sacramentos, en fin una pena, otra cosa que no pude evitar y muchas veces siento una gran pena, así es de malvado y retorcido el demonio.
El demonio a los catolicos nos llama leprosos, esa era su palabra preferida.cuando me encontraba con alguna amiga de la parroquia, salía huyendo para que no me besase o me tocase, no lo podía soportar, bueno no yo, si no el demonio porque un catolico es otro Cristo y el demonio no lo soporta.
He vivido un auténtico infierno.

Administrador del blog dijo...

Bien, ahora si se ha cerrado este asunto correctamente. Queda claro que la voluntad de la persona, siempre permanece intacta. Es el demonio el que actúa mal siempre. Lo vea la persona posesa o no. Usar la voluntad de la persona, no es palabra adecuada, usa el cuerpo de la persona. A parte del odio que siente el demonio por su codena eterna sin remision, tambien hay que tener en cuenta que todo lo de Dios, le vuelve a recordar su consena, por eso quiere quitarlo de enmedio, el amor cristiano, tambien le recuerda lo que se ha perdido de Dios para siempre, y el dolor que tu sientes, es su dolor. El demonio tiene envidia de ti, un dia iras al cielo, y el nunca mas, desde hace mucho tiempo, puede entrar en el cielo.

Que siga diciendo, tentando e intentando, nada mas que rabiar, le queda a esos condenados.

Llegara el dia de tu liberacion total, mientras tanto, ten claro, que el demonio sufre mucho mas que tu por tu vida santa, tu, solo notas su sufrimiento.

Sigue adelante! Un abrazo! Cuenta con mis oraciones, y sigue asistiendo a misa y todo lo demas, tu creces y al acompañante le quemas.

Por eso en la biblia se les denomina espiritus impuros, espiritus inmundos (basura) porque estan podridos y a veces se perciben malos olores.

Ellos son los leprosos, que asco si los pudieses ver.

Todo lo de Dios es bello y radiante, tu alma brilla y eso no lo puede apagar las tinieblas.

Tu sigue adelante, un beso.

Dios te bendiga.

Anónimo dijo...

Muchas gracias, he llorado mientras leía tu comentario. Tus palabras son sabias y de un gran consuelo para mí, llevas toda la razón en lo que dices, mi sufrimiento es el que siente el demonio, mi vacio que es como estar siempre sumergida en una gran depresión, es el demonio también y sí, los he podido ver alguna vez con los ojos del alma y son como animales repugnantes, aunque ellos nos vean como leprosos que todo lo contaminamos y se nos cae hasta la piel.
Tu eres otro Cristo, porque eres católico y ademas realizas una labor encomiable, que Dios te bendiga siempre por ello (+).
Pienso que algún día, Dios me liberará completamente y recuperare mis fuerzas, si no ya encontrare la felicidad cuando pase a la Patria eterna.
De verdad que me han ayudado mucho tus palabras, te doy las gracias también por tu oración no sabes cómo te lo agradezco.
Te envío otro beso, de los que a satanás tanto le repugnan.
Que Dios y la Santísima Virgen te guarden siempre en tu vida y tú apostolado.

Administrador del blog dijo...

Muchas gracias , anónima, recibo tu beso.

Gracias por tus bendiciones, que realizadas de corazón, suben hasta el cielo, y Dios reparte gracias.

Si, espero poder seguir en este trabajo espiritual tan lleno de viveza de Dios, en este combate espiritual, en el que siempre Dios vence.

Tú sigue adelante, Dios está a nuestro lado cada segundo de nuestra vida, amandonos, conociendonos y aceptandonos tal y como somos.

Esperando que vayamos hacia EL.

Tú, vas hacia el, alégrate alma de Dios.

El demonio, escondido hace muchas cosas, que a los ignorantes o engañados les va fastidiando, pero cuando se le ha reconocido, solo le queda sufrir la santidad de la persona, fíjate como cambian las cosas.

Hay momentos que querrían irse, porque no soportan la santidad, ni la fe y acciones cristianas, y no pueden, otras, estan como de vacaciones (si no hubiese virtud, o la perdsona se dejase arrastrar por el pecado).

Pero en estado de gracia... el demonio/s sufren que ni te imaginas.

Tus sentires son los de el, y los suyos, a veces son los tuyos, y si de el, te viene sufrimiento... lo está pasando peor que tú, te lo aseguro.

Les va bien, mientras la perosna no sabe que le pasa y como defenderse, pero una vez reconocido y localizado... y actuado en consecuencia espiritual, ya... le queda sufrir, y mucho.

Por eso, se mantienen todo lo ocultos que pueden, hasta que finalmente son detectados.

Pues sigue bien, ya has dicho que has mejorado bastante, sigue así, todo irá disminuyendo hasta desaparecer, y recobraras la paz total, el dia y la hora de su expulsión.

Aunque tengas en ocasiones, sensaciones desagradables... tu alma crece en virtud, y eso es santidad.

Aún por este medio, te estas santificando, sigue así, adelante... muy bien!

Con Dios a nuestro lado, vencemos siempre en todo.

Ya, el combate, está vencido de antemano.

Dios, no quiere que muevas un gran peso insoportable, solo quiere algo muy sencillo; fidelidad y perseverancia, sigue así, lo haces muy bien.

El adversario, la serpiente antigua, el asesino, el padre d ela mentira, el mentiroso desde el principio, está perdido cuando hacemos lo correcto, y tú ya llevas tiempo haciendolo, por tanto; MI ENHORABUENA.

Sigue adelante disfrutando de la fe, las obras, la misa, los sacramentos, la amada Eucaristía que es Dios VIVO y Presente con nosotros.

Muy bien..

Anónimo dijo...

He leído todos los comentarios y me parecen muy emocionantes, muy sentidos para una situación, la de la lucha contta el maligno, que siempre es difícil.

Solo me gustaría decir que además de afectar nuestra voluntad el demonio puede irritar a una persona, provocarle por medio de otra que se muestra irrespetuosa o agresiva cuando mas estás sufriendo de modo de sacarte de tus casillas para que riñas o incluso discutas, pelees con alguien con quien nunca lo hubieras hecho de no haber sido por la influencia del inmundo.

Y esto se nota en gente que pareciera que le gusta hacer el mal, y burlarse del sufrimiento ajeno generando indignación y estupor y violencia gratuita.

Boss dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Boss dijo...

Si el amor más que un sentimiento, que se puede tener o no tener en un momento determinado, es un acto de voluntad, de buena voluntad. De la misma manera, el mal es un acto de voluntad, consciente y clara de hacer el mal, si no existe voluntad de hacer el mal y no hay responsabilidad grabe de ingnorancia, no se obra mal.

La clave es la voluntad. Y para que haya voluntad, tiene que haber libre albedrío o viceversa.

Pero creo que estamos de acuerdo en que a veces la tentación o ataque es tan desproporcionado que la voluntad nuestra está tan sumamente debilitada que la responsabilidad queda muy reducida. ¿Cuánto? Solo Dios sabe, pero desde luego mucho, ¿totalmente? no sé, quizá puede que totalmente.

Administrador del blog dijo...

Sabemos, que nuestro deber cristiano es oponernos a las tentaciones, y si caemos por debilidad, confesarlo estando arrepentidos, esto y la lucha constante de no obrar en el mal, es lo que va haciendo camino. Por eso Dios primero en el antiguo testamento instauró las ofrendas para la purificación . Y tras la venida de Jesus, instauró el sacramento de la reconciliacion (perdon) pues Dios que nos conoce hace tiempo, sabe que le necesitamos. Cierto que se puede influir y caer en tantacion, y estoy contigo Boss, que Dios sabe valorar todas las circunstancias mas te diria, nos conoce a todos hasta lo mas profundo de nuestro corazon.

Anonimo, si, el mal puede tentar mucho, pero solo los orgullosos, soberbios y malos caen facilmente, ademas, como describes hay quien tiene habitualidad de ese pecado por lo que le es mas dificil oponerse a esa inflencia.

Un buencatolico, le llegan esas ideas y las rechaza de plano, no llegan a exterorizarse.

Son el mejor ejemplo de lo que es una tentacion.

Me quedó una cosa para exponer para la anonima. Conozco a exposesos, que una vez sanados (eran de los que veian y sentian todo, durante la sesion exorcistica) que una vez liberados, trabajando ayudando al sacerdote en los exorcismos, alguno, ademas con algun don sobrenatural regaladoque ayudaba extra en las sesiones. Por tanto tu, si quisieras, un dia liberada, podrias ayudar mucho.

No tienes obligacion, pero que sepas que podrias ayudar mucho, orando y teniendo discernimientos claros. Y no te preocupes, la persona sana, descansa y vive normalmente, no verias las cosas como ahora las vives.

Solo es una idea, pero siendo buena cristiana siempre, es de lo que se trata. Llegara tu dia de liberacion total.

Bendicones.

Anónimo dijo...

Sí, es una idea que me viene rondando bastante tiempo, ayudar con mi oración algún exorcista, cuándo esté totalmente liberada y me sienta con fuerzas, rezo mucho por todos los posesos, por los influenciados, hago mucha oración de liberación, el santo rosario, muchas veces se los nombres de los demonios que me atacan, porque el Espíritu Santo me dice el nombre, por ejemplo, uno de ellos ha sido Leviatan.
No recordaba en que parte de la Biblia lo había leido y buscando en Internet, vi que era el que Dios permitió que a Job le quitara todo, porque era hombre bueno y justo a los ojos de Dios, y Él quiso probarlo.
Y sí Dios quiere que le sirva de esa forma, pues yo estaría encantada.
Te lanzo una pregunta por si tú sabes responderme. ¿puede una persona que ayuda al exorcista, en un momento dado quedar posesa por el demonio?
Gracias nuevamente por tu dirección.
Te envío muchas bendiciones.

Luis - Madrid dijo...

La forma ordinaria de influir el demonio sobre nosotros es a través de la tentación.

Pero cuándo caemos en tentación, además de la culpa (perdonada en el sacramento de la penitencia), nuestra alma sufre un daño.

El pecado cometido daña las capacidades intelectuales del hombre, es decir, su inteligencia y su voluntad.

¿De qué forma? Pues la inteligencia haciéndonos parecer como deseable algo que objetivamente no puede serlo.

Pero también daña la voluntad, porque tanto va el cántaro a la fuente, que al final se sabe el camino.

Los vicios son ejemplos evidentes de ambas cosas, personas justificando (con su inteligencia) lo injustificable o que caen sin lucha ante la primera tentación sufrida (incluso sabiendo que están obrando mal).

Pero es importante señalar, que una cosa es la inteligencia y la voluntad dañadas, y otra que estén anuladas. Que salvo casos muy extremos, nunca quedan anuladas.

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Por otra parte, el demonio, al poseer, tiene un "acceso" casi directo para influir de una forma mucho más fuerte sobre la inteligencia y voluntad de la persona.

Sólo las personas posesas o que sufren influencia saben lo fuertes que pueden llegar a ser las tentaciones en determinados momentos.

Si unimos estas tentaciones a un caso en que las capacidades espirituales de la persona posesa han quedado fuertemente dañadas, la combinación es devastadora para la vida moral del poseso.

Creo que en muchas ocasiones hay que dejar en suspenso el juicio sobre la imputabilidad del pecado, y dejarlo en manos de Dios.

Ante la duda, lo mejor es confesarse del mal cometido, sin entrar en disquisiciones sobre si fue a causa del demonio o no. Sobre todo si la persona tiene intención de cambiar su vida.

Otra cosa es el mal cometido en estado de trance, en que la persona no es consciente ni siquiera de haber obrado.

Que Dios les bendiga