27 jul. 2018

Cada vez mas casos de posesión.


Sacerdote exorcista italiano, Francesco Bamonte.

Ya lo advertía en el año 2015;

«Hemos enviado una carta con la copia de los estatutos a todos los obispos italianos y a los obispos de las naciones donde operan nuestras secretarías lingüísticas -explica el padre Bamonte-. En la carta hemos resaltado el agravarse de la actual emergencia del ocultismo-satanismo y, por consiguiente, la necesidad de comprometerse en la formación de todos los sacerdotes y su preparación para un primer discernimiento de los distintos casos en relación con este fenómeno. También deseamos el nombramiento de un mayor número de exorcistas en la Iglesia y la promoción de su formación permanente».

Durante el congreso han intervenido, entre otros, el cardenal Agostino Vallini, vicario del Papa para la diócesis de Roma; el arzobispo Filippo Iannone, vice-gerente de Roma; y Giovanni D’Ercole, obispo de Ascoli Piceno. Han llegado también las palabras de ánimo del Papa Francisco.

La Iglesia, en resumen, tiene el deber de estar preparada frente a las peticiones de ayuda de quien cree tener o tiene efectivamente trastornos vinculados a la acción del maligno.

Los jóvenes, cada vez más expuestos
El acceso a prácticas peligrosas es cada vez más fácil, también para los más jóvenes. El Hermano Benigno Palilla, franciscano exorcista de la archidiócesis de Palermo, ha proporcionado algún ejemplo con el que ha ilustrado lo fácil que es caer en las redes que pueden poner en contacto con el Maligno.

El espiritismo, por ejemplo. «Se ha difundido en las escuelas, con una rapidez impresionante, el juego “Charlie, Charlie challenge”. Se trata de dos lápices superpuestos en forma de cruz que están en equilibrio.
Debajo hay un papel con las palabras "sí" en un lado y "no" en el otro. Se le pregunta a Charlie si está. El lápiz se mueve solo, girando hacia el sí. Pues bien -observa el Hermano Benigno-, si no hay una causa natural como el viento, el lápiz solo no se pude mover. Si se mueve, es que hay una entidad que lo mueve. Ahora bien, esta entidad no puede ser Dios porque Él no se presta a estos juegos. Por lo tanto, sólo puede ser el demonio. Se trata, entonces, de una evocación del demonio a través de este juego, que juego no es. Se trata, para ser más concretos, de una sesión espiritista, en la que se invoca a un espíritu maligno».

Y sigue con la escritura automática o con quienes tienen el poder de ponerse en contacto con un difunto.

El demonio nunca cura, sólo engaña
A menudo se recurre a los espíritus o a las prácticas ocultas para resolver algún problema de salud o familiar.

¡Atención!, precisa el Hermano Benigno, «el demonio nunca cura a una persona de una enfermedad, sino que solamente interrumpe sus síntomas durante un tiempo. La enfermedad permanece. Aquí sucede lo mismo que sucede cuando una persona se dirige a un mafioso para recibir beneficios. Sin duda los obtiene, pero el precio que tiene que pagar lo verá más adelante. De hecho, se crea un vínculo que es exigente en cuanto requiere disponibilidad total a cualquier petición. Lo mismo pasa cuando se recurre a un ocultista y, a través de él, al demonio».

Pero hay también una consecuencia gravísima para quien confía la propia vida y las propias decisiones a un talismán o a un mago: «El ocultismo contribuye a crear una mentalidad del "no hacer", "no actuar" en espera de algún "poder externo"».

El poder de la Virgen y del Rosario
En la lucha contra el maligno los exorcistas tienen una aliada extraordinaria, la Virgen. «Durante nuestro ministerio como exorcistas, -explica el padre Bamonte-, experimentamos a menudo que el Rosario, bien rezado, es particularmente temido por el demonio. Una vez, mientras el demonio intentaba arrancar la corona que había puesto alrededor del cuello de la persona a la que atormentaba, exclamó con rabia: "¡Quién se agarra a esta cadena no se perderá nunca!"».

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay sacerdotes que no creen y no intervienen, que podría hacer los exorcistas de las otras Diócesis, con estos sacerdotes?

O que podrían hacer estos exorcistas de las otras Diócesis, con los obispos de las Diócesis que están nombrados exorcistas que no creen

Y no intervienen?

Foro sobre Exorcismo dijo...

Estará usted de acuerdo conmigo, que también hay personas que realmente no necesitan ayúda exorcística y se ponen muy tozudas en ese aspecto. Todo se ha de comprender.

Hay sacerdotes que no creen y no intervienen, que podría hacer los exorcistas de las otras Diócesis, con estos sacerdotes?

Pues nada, corresponde al obispo organizar el funcionamiento eclesial

O que podrían hacer estos exorcistas de las otras Diócesis, con los obispos de las Diócesis que están nombrados exorcistas que no creen. Y no intervienen?

Me remito a la respuesta dada enteriormente.

Anónimo dijo...

Cuando he comentado mi situación y me han recomendado un exorcista, y después de su primera visita, he tenido influencias, como la voz que me interrumpe la oración, el sentir que me tocan, y después me dicen que no lo necesito, mi caso no lo creen, si hay que no creen, mejor seguir buscando. Un exorcista me dijo, que hay sacerdotes que no creen. Y una monja que trabaja con este exorcista, me comento que no tiene experiencia y que no debe de creer en estas cosas.. Como dice el evangelio, escuchan sin oír, miran sin ver, y no se convierten para que yo los cure, pues, así esta el caso. Que pena que no haya cardenales por encima de estos obispos.