3 feb. 2017

Posesión de un niño


Y Alejandra concurrió desesperada al arzobispado de la Ciudad de la Buenos Aires, buscando ayuda para el problema de su hijo de 5 años, con signos evidentes de una posesión demoníaca. Ya había golpeado puertas en varias iglesias, pero el permiso desde Roma para realizar un exorcismo no llegaba

  La angustiada mujer recibió en mano un papelito con un nombre y un número de teléfono.



Pero el caso de Alejandra brinda detalles de ese esquema que se habría mantenido por años. “Yo primero concurrí a una iglesia de zona Sur de la ciudad, porque quedaba cerca de mi casa. Ahí lo vieron a mi nene, que a esa altura ya había pasado por profesionales de la medicina, primero y luego por curanderos que me aconsejaba visitar la gente. Nadie podía hacer nada. Incluso médicos me decían que concurra a la iglesia porque había algo más”, contó la mujer.
El chiquito presentaba una serie de características que relacionaban el cuadro con una posesión demoníaca. Una de ellas, inexplicable, era que hablaba en una lengua antigua, en arameo. Su madre, una vez convencida de que requería ayuda espiritual, acudió a la iglesia. Allí la recibieron, tomaron contacto con el niño, sin embargo no podían someterlo a un exorcismo porque para ello se requiere de un permiso especial del Vaticano. Que no llegaba, mientras el tiempo transcurría.
“Fuimos a otra iglesia, y pasó lo mismo. Los curas nos decían que no había dudas. Pero no podían hacerlo sin permiso.
Pasados unos días, fue convocada telefónicamente, y al regresar le entregaron el ahora famoso papelito. Me dijeron que llame inmediatamente, que allí encontraría una pronta salida al problema”, agregó Alejandra.
La comunicación, por supuesto, fue instantánea y la solución pareció vislumbrase muy pronto. El sacerdote Manuel, que recibe estos casos en su parroquia El Buen Pastor de la localidad de Santos Lugares, la convocó para el mismo día. “Fueron tres las sanaciones. Ya en la primera, mi hijo cambió profundamente. Se le había ido algo en la mirada, una cosa siniestra que tenía y que daba escalofríos. Cuando terminó el exorcismo, todo se modificó para nosotros. Nos cambió la vida, y mi nene pudo comenzar a desarrollar una vida normal.

8 comentarios:

Verónica dijo...

Qué alegría leer esto y que un alma más es salvada...que Dios Bendiga a ese niño, a su familia y a Usted Obispo Manuel Acuña su obra de bien y sanidad es grande y para La Gloria De Dios!

Claudia dijo...

Grande son las obras de Nuestro Dios. No hay mayor alegria que ver a las personas liberadas para empezar una nueva vida. Gracias al Obispo Manuel Adolfo Acuña por llevar adelante esta gran obra.

MrPorretilla dijo...

Que lindo y que alegría saber que cada vez hay mas personas liberadas,y volver a tener una nueva oportunidad de vivir y todo gracias al Obispo Manuel Adolfo Acuña,Gran Exorcista que Dios lo siga bendiciendo é iluminando su caminar.

Valeria dijo...

La gracias de Dios que libera de todo mal . De mano del obispo Manuel Adolfo Acuña gracias a Dios por ponerlo en el camino correcto

Pelagio dijo...

Si ese caso es del tal Manuel Adolfo Acuña, que sepa quien lleve el blog que ese tal "obispo" es un farsante y un simoníaco, además de no ser católico.

Foro sobre Exorcismo dijo...

Pelagio,

Desde el escrito donde extraje el caso, si, creo que se trata de Manuel Acuña. Pero a mi me interesa el caso que se comenta y la ayuda de Dios en una posesión, es un relato coherente al exorcismo y por eso lo he publicado.

El comportamiento de las personas lo dejo al juicio de Dios.

Espero que me entienda.

Claudio Alberto Pérez Celeiro dijo...

En la ayuda de un Laico, incluso encontrándose lejos de un sacerdote, puede usar el libro de Ritual de Exorcismo, tanto en su parte Deprecativa como en algún caso la imperativa?
Gracias

Foro sobre Exorcismo dijo...

Hola Sr. Pérez.

No entiendo bien su pregunta. Con la ayuda de un laico, ¿quien, un sacerdote o un laico?

Un laico nunca debe usar el ritual de exorcismo ni decir oraciones imprecativas, únicamente oraciones deprecativas, (oraciones de liberación) las imperativas las dejamos al sacerdote que está autorizado por su obispo.

En cualquier caso es el mismo Dios que oye y actúa, pero debemos mantenernos en orden dentro de la iglesia.

Hay quienes opinan de forma distinta pero si una persona se mantiene en orden, ante Dios nunca fallará, y siempre se evitará problemas.

Otra cosa, como ya se ha expuesto en este blog es cuando una persona para sí misma utiliza un mandatum, aquí si se le pueden dar órdenes al demonio por uno mismo y para sí mismo invocando la fe propia y los sacramentos recibidos.