18 ene. 2016

Sobre los fantasmas (II)



CUATRO POSIBLES INTERPRETACIONES DEL PADRE FORTEA SOBRE QUIENES SON
El Padre Fortea considera en su libro que hay cuatro posibles interpretaciones ante esos hechos reales y objetivos con los que se ha encontrado él y otros sacerdotes en los exorcismos.
1ª La Primera es la más sencilla y posiblemente la única que algunos teólogos más estrictos con el dogma mejor tolerarían sin problemas.

Sería la de afirmar que el demonio miente y que por tanto se hace pasar por quien quiere y que todo eso de las almas pérdidas que aún buscan la luz es falso y cuentos fantásticos del demonio para mejor engañar.

2ª La segunda es afirmar que se trata de un alma humana condenada. Un alma condenada – dice el Padre Fortea – que no sabe que está condenada ya definitivamente, y que nunca encontrará la luz.

alma atormentada
Es una explicación poco probable y de pocos visos de autenticidad, pues no me imagino a nadie condenado y sin saberlo. Si el alma o el espíritu de un difunto vaga de lado a lado, haciéndose notar al exterior con ruidos, apariciones fantasmales y otros fenómenos de orden preternatural, es porque algo busca y espera de los vivos.

3ª La tercera es afirmar que se trata de un alma en el purgatorio.

San Juan de la Cruz, Doctor de la Iglesia, afirma en su Subida al Monte Carmelo que hay almas del purgatorio que no saben que están en el purgatorio.

4ª La cuarta es afirmar que efectivamente hay almas que son verdaderamente espíritus perdidos.

Almas que pueden buscar la luz hasta el Juicio Final y que se podrían beneficiar de nuestras oraciones.

10 HECHOS REALES SOBRE LOS FANTASMAS O ESPÍRITUS PERDIDOS
Expondremos aquí lo que dice el Padre Fortea, exorcista experimentado de renombre internacional, en sus libros: Summa Daemoniaca y Exorcística.
Los hechos son objetivos y verdaderos.

1º Los espíritus perdidos hablan con un tipo de voz distinta a la de los demonios.

No suelen manifestar ni la agresividad, ni la ira de los ángeles caídos. Lo que suelen manifestar es tristeza, melancolía.

2º Si un espíritu perdido al principio muestra ira, es la ira de un ser humano que se sintió abandonado de Dios.

Pero conforme avanza la sesión de oración o de exorcismo va comprendiendo que quizá la culpa de todo la tuvo él y no Dios o aquellas personas con las que vivió.

3º Y esto es lo importante, lo característico y específico de los espíritus perdidos: Pueden rezar.

Quizá al principio no lo hagan, pero finalmente sí. Y cuando rezan lo hacen sin odio. Un demonio sólo repite una alabanza a Dios obligado por el poder de Cristo tras muchísimas oraciones del sacerdote y por una orden de éste en el nombre de Cristo. Pero los demonios siempre repiten una oración con odio.
callejon de las almas perdidas

4º El espíritu perdido puede pedir perdón del mal cometido.

El demonio no lo hará, ni en broma.

5º Un demonio puede hacerse pasar por cualquiera (ángel, difunto o santo), pero si el exorcista insiste con su poder sacerdotal en ordenarle que diga su nombre, al final lo dice.

Mientras que un espíritu perdido por más que se le insista seguirá manteniendo que fue un ser humano.

6º Si se le dice que bese la cruz, la puede besar sin odio.

7º El agua bendita o cualquier otra cosa sagrada no le produce aversión.

8º No manifiesta ni gritos, ni convulsiones. Si se le habla responde, pero nada más.

9º Los demonios suelen salir tras un terrible alarido o fuertes convulsiones.

Los espíritus perdidos salen de forma silenciosa. Casi siempre por la boca con una larga expiración.

10º La mayor parte de las almas perdidas antes de salir afirman que ven una luz y que se dirigen a ella.

Muchos, incluso, se despiden del exorcista y los presentes diciendo: adiós, gracias, voy hacia la luz
alma en pena

NO ENCUENTRAN LA LUZ
El Padre Fortea explica en su libro cómo estas almas, que ahora no encuentran la luz, fueron malos en vida y murieron sin pedir perdón, pero sin rechazar a Dios.
Algunas de estas almas, que ahora se encuentran perdidas hasta el día del Juicio Final, pudieron morir trágicamente en circunstancias violentas, como guerras, asesinatos o atentados terroristas como los del 11-S y 11-M.
Almas que fueron arrancadas de esta vida antes de su hora límite, almas que murieron sin poder pedir perdón, pero sin estar cerradas totalmente a la gracia de Dios, es decir, sin haber agotado todas las gracias que Dios había dispuesto enviarles para su conversión, y que ahora – por la imprudencia negligente de un mal conductor o la malicia fanática de un comando terrorista de signo nacionalista o islámico – están destinadas a vagar por la tierra buscando la luz.

¿QUIÉNES SON ESTAS ALMAS?
¿Son almas especiales del Purgatorio? ¿Son almas condenadas? ¿Son realmente almas perdidas?
Un alma perdida que respondía al nombre de Jaislegel, al ser preguntada por el Padre Fortea sobre si buscaba la luz, dijo lo siguiente:
llorona
Tuve mi momento. El momento es mientras vives. No hay solución.
Pero esta misma alma, refiriéndose después a otras almas, dijo:
Espíritus perdidos vagan buscando un descanso, pero no lo encuentran. Purifican sus pecados. Muchos tardan muchos siglos, depende de los pecados y del estado del alma.

Las culpas son nuestras.
Algunas están mejor que nosotros
Nosotros estamos aquí, no salimos de este mundo.
La diferencia con los demonios es que no rechazamos a Dios, fuimos malos, no pedimos perdón en su momento. Yo mala vida, pecado, vivía sin Dios, como si no existiera


ALMAS PERDIDAS QUE NO ENCUENTRAN LA LUZ Y QUE INCLUSO PUEDEN HABITAR EN PERSONAS
Parece, a juzgar por lo dicho, que los exorcistas se encuentran con muchas de estas almas perdidas que buscan. Algunas de ellas fueron homicidas, otras suicidas. Algunas de ellas no saben nada sobre Jesús o incluso de Dios.
El exorcista al decirles que pidan perdón a Dios, puede encontrarse con que ese espíritu le pregunta “¿Quién es Dios?”.
Eso se debe a que hay muchas almas de seres humanos que nacieron en lugares o épocas que no les permitió tener ninguna idea más que las paganas.
Hay testimonios no exorcísticos, sino místicos que afirman que estos espíritus que vagan por la tierra son numerosos.

Son muchas las personas de gran vida de oración que afirman haber sentido sus presencias en cementerios, lugares donde murieron y también en iglesias. Especialmente cuando las iglesias se quedan vacías, hay personas que han sentido la presencia de estos espíritus allí en el templo orando.

¿Podríamos afirmar que estos espíritus perdidos están en realidad en un tipo especial de Purgatorio?
Opiniones hay para todos los gustos, pero desde luego afirmarlo sería lo más prudente y lo más acorde con el dogma y la doctrina de siempre enseñada por la Iglesia.
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UNA ADVERTENCIA FINAL
Debemos destacar que la Iglesia siempre ha prohibido cualquier intento de buscar la comunicación con los muertos a través de medios tales como “canalizadores”, sesiones de espiritismo o tablas Ouija.

La razón es clara: estos intentos de “evocar a los muertos… encierra una voluntad de poder…, así como un deseo de conciliar los poderes ocultos” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2116).
Los peligros abundan aquí: los demonios, conocidos tradicionalmente como “espíritus familiares”, pueden falsificar los espíritus de los difuntos. Pueden beneficiarse de estas prácticas ocultas para manipular y oprimir a la gente.
En consecuencia, tenemos que tratar con mucha precaución y discernimiento cualquier encuentro que tengamos con fenómenos inexplicables.
Sin embargo, apariciones fantasmales genuinas, no buscadas por los vivos y permitidas por la gracia de Dios, parecen ser extremadamente raras.

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