23 oct. 2013

Siempre debemos esforzarnos





- Siendo Dios bueno, pudiendo evitar tanto mal que aqueja al mundo, ¿porque permite este mal?
 

-La realidad del mal y del sufrimiento presente bajo tantas formas en la vida humana, constituye para muchos la dificultad principal para aceptar la verdad de la providencia divina.











- Pues aunque parezca un contra sentido, lo permite para nuestro bien. Una de las razones es que hay que pensar que si no existiese demonio, no tendríamos escalera para subir al cielo.


El demonio, también ratifica la verdad de Dios, aunque trabaje como su antítesis, ejemplo de libertad mal usada, y resultado inequívoco, y en su caso irrevocable.

Nosotros estamos aquí para superar una prueba. Se trata de una prueba para demostrar lo que somos capaces de amar a Dios, superando las tentaciones demoníacas que sufrimos y que podemos aceptar en uso del libre albedrío del que disponemos todos los seres humanos.

El hombre sin futuro aunque tenga una edad avanzada, es hombre muerto ya. Dios nos quiere siempre activos, porque la actividad humana es el cumplimiento del mandato divino del Génesis: “Vosotros pues, sed fecundos y multiplicaos; pululad en la tierra y dominada”. (Gn 9,7).

No sabemos, nadie sabe cuándo será llamado cada uno de nosotros, cualquiera que sea su edad.


Si físicamente puede, debe usted estar activo. 

Un jubilado o una jubilada, que se encierra en casa y se limita a ver la T.V. mental y espiritualmente él o ella, se están suicidando. Nunca es tarde para nadie, para dirigirse a trabajar en la viña del Señor, aunque la tarde esté ya cayendo. 

Hacia la luz definitiva

A causa de aquella plenitud del bien que Dios quiere realizar en la creación, la existencia de los seres libres es para él un valor más importante y fundamental que el hecho de que aquellos seres abusen de la propia libertad contra el Creador y que, por eso, la libertad pueda llevar al mal moral. Indudablemente es grande la luz que recibimos de la razón y de la revelación en relación con el misterio de la Divina Providencia que, aun no queriendo el mal, lo tolera en vista de un bien mayor. La luz definitiva, sin embargo, sólo nos puede venir de la cruz victoriosa de Cristo.

La Providencia es una presencia eterna en la historia del hombre: de cada uno y de las comunidades. La historia de las naciones y de todo el género humano se desarrolla bajo el «ojo» de Dios y bajo su omnipotente acción. Si todo lo creado es «custodiado» y gobernado por la Providencia, la autoridad de Dios, llena de paternal solicitud, comporta, en relación a los seres racionales y libres, el pleno respeto a la libertad, que es expresión en el mundo creado de la imagen y semejanza con el mismo Ser divino, con la misma Libertad divina.

El respeto de la libertad creada es tan esencial que Dios permite en su Providencia incluso el pecado del hombre (y del ángel). La criatura racional, excelsa entre todas, pero siempre limitada e imperfecta, puede hacer mal uso de la libertad, la puede emplear contra Dios, su Creador. Es un tema que turba la mente humana.

6 comentarios:

Federico Pérez Cruz dijo...

¡Muy cierto! Gracias por el post.
¡Saludos!

Eduardo dijo...

Estimados hermanos que leen y participan en este post.

Los puntos tratados en este tema, son una realidad y el análisis es muy concluyente. Pero lo más importante a resaltar no en si el problema, sino más bien la solución.

Oración, conversión y testimonio. Si eso no funciona entonces, ya estamos en la gran tribulación, sin embargo pienso que estamos en un tiempo de gracia muy grande.

Hay que meditar en los resultados del pueblo de Nínive, pero siento, que mucha gente no cree que esto pueda pasar. Así que gastan mucho tiempo en quejas, quizás esperan que les pase como a la viuda con el juez injusto, pero ese no era el mensaje central de ese evangelio, era más bien el poder de la Súplica. Nunca será abandonado el que suplica.

La solución está en el corazón del hombre, esta generación no espere una intervención, ya lo dijo el Señor, ¿por qué esta generación pide una señal?, se le dará la señal de Jonás.

Lamentarnos, agrava la situación, nos puede llevar a la frustración y eso si que es peligros. La solución es una y está disponible. Lo vimos en la última convocatoria de nuestro Papa Francisco, que propuso orar por la posible guerra en el medio oriente, ya tenemos resultados.

El que tenga oídos que escuche dijo el Señor.

Dios les bendiga y premie con el fruto de la Paz.

P.D. Gracias hermano Administrador una vez más, por el tema tan actual.

Boss dijo...

Me doy por aludido. Hace tiempo me falta actividad.

Administrador del blog dijo...

Hola, a todos,

Yo por mi parte no querría que nadie se agobiase con este post, me explico, no es cuestion de analizarse, y entristecerse porque se podria hacer mas (que tambien) he querido reflejar la necesidad real de estar con Dios cada dia y querer ser buenos cristianos.

Yo entiendo, que no es el volumen de cosas, sino el ir haciendo, todos tenemos neustras responsabilidades, y el dia tiene unas horas, no mas, pues todo lo que sea buenamente poder ir haciendo, a eso me quiero referir, que no desaprovechemos las oportunidades que tenemos, dejandolas pasar de largo, haciendo esto, ya estamos con Dios.

Que uno se enamora de Dios y tiene todo el dia ocupado en sus cosas, pues mejor que mejor, pero las cosas no han de ser entendidas como una carga pesada, sino como un hacer ligero, que alegra por si mismo y aníma, estamos hablando del amor.

La diferencia entre la inaccion y la accion, si, desde luego, está explicada en este post.

Dios os bendiga.

Administrador del blog dijo...

Hola Eduardo, pues yo tambien pienso que estamos en el tiempo de gracia, pero ya ves... como se extienden por el mundo, las leyes de los matrimonios homosexuales, la eutanasia y el aborto libre... eso son signos de degradación humana grave en nuestros tiempos.

El Papa Benedicto XVI, viendo como van las cosas, ya nos pidió a los catolicos que fuesemos puros en neustra accion catolica, mantengamos y aumentemois nuestro fervor y practica cristiana, pues tantas cosas del mundo son contrarias al camino de la virtud.

silvano dijo...

Excelente material, gracias.