16 sept. 2013

Sobre el agua exorcisada

El poder curativo del agua exorcisada.
Botella con la medalla de San Benito.

Me preguntaban recientemente si había alguna diferencia entre “agua bendita” y “agua exorcizada”…

¡Ya lo creo que la hay!

¿Es acaso lo mismo el café descafeinado, que el café-café? No quiero menoscabar
con ello la fuerza del agua bendita, pero la del  agua exorcizada es ya descomunal.
Tuve oportunidad de comprobarlo mientras escribía Así se vence al demonio. Una de
aquellas mañanas sufrí un dolor repentino de estómago; jamás me había dolido de esa
manera: era como si me hubiesen clavado de sopetón un objeto punzante en las
mismas entrañas.

Retorcido de dolor, me vi obligado a telefonear al padre Salvador Hernández,
exorcista de Cartagena (Murcia).
-¿Has probado a beber un poco de agua exorcizada? –me dijo poco después.

-¿Agua exorcizada? –repliqué, sorprendido.

-Sí, claro. Bebe un poco y yo mientras rezaré por ti.

Colgué el auricular y me dirigí al dormitorio para coger la botella de agua que el mismo
padre Salvador había exorcizado la última vez que estuvo en casa. Recuerdo que colocó
cinco bidones de cinco litros de agua cada uno sobre la mesa del comedor y bendijo los
25 litros pronunciando en latín el Antiguo Ritual del Papa Paulo V, de 1614.

Luego distribuimos el agua en multitud de botellas que repartimos entre amigos y
familiares. De una de aquellas botellas sobrantes me dispuse a beber por indicación del
exorcista. Bebí un trago y… ¡desapareció el dolor!

Poco después estaba ya tecleando el siguiente capítulo del libro en el ordenador.  

2 comentarios:

Eduardo dijo...

Estimado Administrador del blog:
Tenía una pregunta que hacerte, que se me despejó con el tema del agua exorcizada, la pregunta era si eras sacerdote o diácono permanente.

Un día tuve en mis manos agua exorcizada, y como era muy poquita después de usar un poco, y no tenía un recipiente para guardar la que había quedado, decidí tomármela, pero era tan salada como el agua de mar, de igual forma la tomé.

He podido comprobar el efecto de los sacramentales,

Bendiciones

Administrador del blog dijo...

Hola, estimado Eduardo,

Pido disculpas, debo ser mas meticuloso, este articulo no es de mi experiencia personal, es (creo) del autor del libro "Asi se vence al demonio" por lo que deduzco. Este relato me lo enviaron.

Yo, soy como tu, Eduardo.

Dios te bendiga.