11 sept. 2013

Jesús, sana enfermedades y exorcisa.

Imagen de la película El Rito.

 Cristo, hijo de Dios, sanador y exorcista.

En los Evangelios, una y otra vez, Jesús se manifiesta como predicador del Reino, como taumaturgo, sanador de enfermos sobre todo, y como exorcista. No conoce a Cristo quien no lo reconoce como exorcista. Es decir, quien no cree en Jesús como exorcista no cree en el Evangelio. La Iglesia cree con una fe cierta en los exorcismos realizados por Cristo, fundamentándose en los relatos evangélicos de la expulsión de demonios, que por cierto pertenecen al fondo más antiguo de la tradición sinóptica.
Los Evangelios testifican reiteradas veces que la expulsión de demonios era una parte habitual del ministerio de Cristo, claramente diferenciado de la sanación de enfermos (Mc 1,25; 5,8; 7,29; 9,25). «Al anochecer, le llevaban todos los enfermos y endemoniados, y toda la ciudad se agolpaba a la puerta. Jesús sanó a muchos pacientes de diversas enfermedades y expulsó a muchos demonios» (Mc 1,32; cf. Lc 13,32). Se trata, ciertamente, de dos acciones distintas.
Las curaciones, sin apenas diálogo, las realiza Jesús con suavidad y gestos compasivos, como tomar de la mano; los exorcismos en cambio suelen ser con diálogo, y siempre violentos, duros, imperativos. Una «aproximación histórica» a la figura de Jesús, que venga a asimilar los exorcismos a las sanaciones, declara en forma indudable que falta la fe en la historicidad de los Evangelios.
El Evangelio refiere numerosos exorcismos de Jesús, y podemos observar que algunos, referidos con más detalle, se dan hoy en los posesos con los mismos rasgos violentos y terribles: aullidos aterrorizadores, fuerza física sobrehumana del poseído, ejercitada en ocasiones contra sí mismo…

«Llegaron a la región de los gerasenos, y en cuanto salió de la barca vino a su encuentro, saliendo de entre los sepulcros, un hombre poseído de un espíritu impuro, que tenía su morada en los sepulcros, y ni aun con cadenas podía nadie sujetarle, pues muchas veces le habían puesto grillos y cadenas, y los había roto. Continuamente, noche y día, iba entre los monumentos y por los montes aullando e hiriéndose con piedras».
Siente el poseso horror al Salvador y a todos los signos sagrados que lo representan: «por Dios te conjuro que no me atormentes». Actuó Jesús sobre él, con su poder divino compasivo, liberándole totalmente del Maligno. Y al correr la noticia, acudió la gente, y «contemplaban al endemoniado sentado, vestido y en su sano juicio» (Mc 5,1-20). No pocos exorcistas actuales han tenido experiencias muy semejantes, aunque la eficacia de su acción sacramental liberadora no haya sido tan rápida y efectiva como la del Salvador.

También los apóstoles, por bendición de Dios, curan enfermedades y son exorcistas.
Cristo, al enviarlos, los potencia especialmente para serlo:

«les dió poder sobre todos los demonios y para curar enfermedades» (Lc 9,1). Jesús profetiza: «en mi nombre expulsarán los demonios, hablarán lenguas nuevas, pondrán sus manos sobre los enfermos y los curarán» (Mc 16,17-18).
Y los Apóstoles, fieles al mandato del Señor, ejercitaron frecuentemente los exorcismos, como lo había hecho Cristo:

«Señor, hasta los demonios se nos sometían en tu nombre» (Lc 10,17). «Dios hacía milagros extraordinarios por medio de Pablo, hasta el punto de que con solo aplicar a los enfermos los pañuelos o cualquier otra prenda de Pablo, se curaban las enfermedades y salían los espíritus malignos» (Hch 19,11-12).

8 comentarios:

Boss dijo...

Debe ser duro para los protestantes leer ese trozo de texto de Pablo y aun así no creer en el valor de las reliquias. Supongo que sus teólogos racionalistas lo atribuyen al efecto placebo.

Administrador del blog dijo...

Si, Boss, pero lamentable es, aquellos cristianos que no creen en el demonio, y quieren hacer creer que el mal, en sí, son "ideas abstractas" y que los endemoniados son confusiones con enfermedades mentales, y que en aquella época no sabían expresarse... que seguro eran ataques epilepticos, y la ignorancia de la gente les hacia interpretarlo mal... eso lo he oido decir yo de "buenos cristianos".

Si, los protestantes deberian seguir las escrituras, ante la duda; las escrituras.

Es esencial conocer la biblia y el catecismo, para orientar bien a los demas.

Eduardo dijo...

Estimados hermanos:
Es muy lamentable que un cristiano, o alguna persona saque conclusiones de las escrituras sin conocer a fondo el tema. Para poder opinar sobre el sabor de la langosta es indispensable haberla degustado.

Yo he sido testigo de posesiones, esto fue en Nicaragua, una niña de 9 años con un espíritu como el del gadareno, “legión”, además de un joven con un pacto a través del grupo de rock norteamericano “Kiss”.

También he estado en casos que por ningún lado eran problemas espirituales y fueron desenmascarados.

Pero ¿Cómo? emitir descalificativos, sin conocer o haber experimentado. Los cristianos de estos tiempos deben ser testigos de lo que han visto y oído, pero tristemente hay unos que solo tienen mucho conocimiento.

Es cierto también que hay muchos cristianos que están más pendiente del demonio que de Dios, con frases como estas; el demonio no me deja tranquilo, todo me sale mal, esta enfermedad me la puso el demonio y muchas frases más. Es cierto nuestra lucha es contra potestades y seres de las tinieblas, cuando hay un humano de Dios, es el demonio quien teme.

Yo he podido experimentar en su poder las fuerzas del infierno y no es nada agradable, pero más que eso he experimentado la Fuerza de nuestro Dios y su Amor. Oh amigos quién haya experimentado el Amor de Dios en su vida, el miedo aunque una realidad en el ser humano, pasa a tener muy poca importancia, ya que nos sentimos en los brazos del Padre.

Gracias por compartir sus comentarios, al Administrador y todos los que opinan en este post,

Dios les bendiga


Eduardo dijo...

Hermano Administrador del blog, de repente se respira un habiente un poco hostil por el blogs del padre, si viniera de mi amigo Paco, diría, es su forma de expresarse y tiene mucha facilidad para sacar de las casillas a la gente, pero ese no es él.

Saludos amigo

Administrador del blog dijo...

Eduardo,

Hay personas que estan en su sano juicio, y otras que no lo estan, y hay otras que elijen ser malas, y ese blog, al no estar moderado, podemos encontrar de todo.

Solo es eso.

Hace tiempo, que se respira mal ambiente, eso, no es nuevo.

Que Dios te bendiga.

Boss dijo...

El blog de padre es un estercolero desde que se dio a moderar a determinada persona.Hace ya mucho tiempo.

Administrador del blog dijo...

Hola, Boss;

Sí yo tengo la misma impresión, no hay moderación y es una pasada, espero que se tomen medidas al respecto, si no se pone solución y se permíte, pasa a ser una "justificación" del mal y de graves abusos.

Crece un troll allí como las setas, hace tiempo, haciendose pasar por varios, desde luego es un enfermo, ademas de psiquico, espiritual.

Y la cosa, no es contra los que saben esto hace tiempo, que se inhiben de comentar, lo malo, es la gente que de forma sana y honrada entra por primera vez y es atacada, insultada, vejada, etc.

El caso, de la antigua persona que moderaba, influyendo mal, lo desconozco, en ti confio, por tanto, algo pasaria.

Ya te digo, espero que se ponga solucion a eso.

Si yo no moderase este lugar, esto seria peor que aquello, ya se veía venir, pero que disfrute por mi parte, cortar por lo sano ese tipo de comportamiento, me siento alegre y honrado, y los que vienen aquí pueden estar tranquilos y exponer libremente, sin temor a ser atacados.

Eso, ya es medio cielo, jejejeje.

Por mi parte, he decidido no escribir mas allí, hasta que existan garantías de protección.

Bendiciones.

Anónimo dijo...

Muy buena película "el rito" me gusta la negación del seminarista.A pesar q los demonios con su orgullo ,vanidad y soberbia intenta demostrar sus conococimientos,sus capacidades a veces uno sigue en negacion
Recuerdo q quería negociar conmigo y q me decía q podía darme lo que quiciera.Quien va creer a un mentiroso?..