5 sept. 2013

Catequesis exorcística II


Imagen de la película El Exorcista

Obsesión (influencia) y posesión

Los malos cristianos están muy sujetos al mundo, y consiguientemente al diablo, príncipe de este mundo. Y también están esclavos de su propia condición carnal a través de sus vicios: orgullo, pereza, lujuria, avidez de prestigio, placeres y riquezas, etc.
Los pecadores, alejados de oración y sacramentos, de ascética y de la misma Iglesia, entregados a pecados habituales, y más aún si participan del mundo esotérico del espiritismo, el ocultismo, la magia, la adivinación, el satanismo y tantas otras prácticas perversas antiguas y modernas, son presas seguras del demonio.
Ahora bien, muchas veces el demonio prefiere que su dominio sobre el pecador, aun siendo muy profundo, no se manifieste abiertamente, ni sea consciente en sus cautivos, sino que éstos se crean libres. Otras veces, sin embargo, humilla y ataca a los pecadores en modos terribles, en agresiones que pueden revestir una gran diversidad de formas y grados:
En el asedio, también llamado obsesión, el demonio actúa sobre el hombre desde fuera. Se dice interno cuando afecta a las potencias espirituales, sobre todo a las inferiores: violentas inclinaciones malas, repugnancias insuperables, angustias, pulsiones agresivas, suicidas, etc. Y se dice externo cuando afecta a cualquiera de los sentidos externos, induciendo impresiones sensibles muy realistas en vista, oído, olfato, gusto, tacto, las cuales, aun siendo totalmente falsas, se experimentan como si fueran verdaderas.
 Pero externo... mas concretamente, es cuando oimos golpes, se mueven objetos, etc.. a nuestro alrededor.
En la posesión el demonio entra en la víctima y la mueve despóticamente desde dentro. Pero adviértase que aunque el diablo haya invadido el cuerpo de un hombre, y obre en él como en propiedad suya, no puede influir en la persona como principio intrínseco de sus acciones y movimientos, sino por un dominio violento, que es ajeno a la sustancia del acto. La posesión diabólica, consecuentemente, afecta al cuerpo, pero el alma no es invadida, conserva la libertad y, si se mantiene unida a Dios, puede incluso estar en gracia durante la misma posesión (cf. Juan Pablo II, 13-8-1986). Lo mismo puede suceder, a priori, en quienes se ven acosados por asedios diabólicos, a veces muy fuertes y duraderos.
En casos extremos, el medio apropiado de la lucha espiritual contra el demonio son los exorcismos. Como recordaremos, fueron ejercitados con frecuencia por Cristo Salvador, y él envió a los Apóstoles como evangelizadores y como exorcistas, con especiales poderes espirituales para expulsar a los demonios. Los exorcismos, por tanto, son sacramentales quedeben ser aplicados a aquellos hombres que sufren especialmente los ataques del diablo (Catecismo 1673).

5 comentarios:

Eduardo dijo...

Estimados hermanos:
A mí, siempre me ha llamado la atención, las películas de exorcismos, en ellas se representa muy bien al mal, a veces un poco exagerado, pero posible en muchos casos, pero en cuanto a la manifestación del Poder de nuestro Dios, se quedan cortos. Porque en estos tiempos se conoce más el mal que el verdadero Poder de Dios.

Recuerdo a un hermano en Nicaragua, que me contaba que él una vez fue escogido en un retiro para apoyar en el cuarto de oración, en dicho cuarto, la totalidad del tiempo que dure el retiro, se está en adoración día y noche con el Santísimo, me dice él, que al principio tenía cierto grado de temor, sobre todo por su ignorancia, pero a medida que iban pasando las personas con serias influencias demoniacas, su fe iba en aumento, ¿por qué sucedía eso?, era gracias a lo que se experimentaba cuando el demonio aunque mañoso y escurridizo era reprendido y expulsado en el nombre de Jesús, no había ningún tipo de resistencia, había gritos pero tenía que irse.

Las tendencias de nueva era y tantas creencias paganas, quieren llevar al hombre a temerle al demonio y por ello, es mejor dejarlo tranquilo. Es cierto que en esas luchas hay que ser muy cauto sobre todo si no estamos de cara a la autoridad eclesial.

El demonio no es adversario para Dios, lo que lo hace adversario es nuestro pecado, he ahí su poder.

Dios les bendiga

Marga dijo...

Eduardo según parece dices...El demonio no es adversario para Dios, lo que lo hace adversario es nuestro pecado
es posible que tengas razón, pero en el caso que te voy a comentar no lo tengo tan claro...te pongo un ejemplo.
Eres una persona que va a misa etc...etc te van invitando otras personas que forman parte de otros grupos de oración y vas aunque tengas tus dudas en un principio.

Bien, celebran la palabra, celebran la "eucaristía", la consagración del pan y el vino no es el tradicional...el pan lo reparten a todos si no estoy equivocada antes de que el sacerdote consagre su trozo, pues mientras el sacerdote consagra todos lo tienen en su mano...
Esta consagración es válida porque tiene el visto bueno del papa, si no estoy mal informada.No hace mucho pero la tienen...
Cuando estuve allí te puedo decir que durante los cánticos sentí y noté la fe, pero durante la consagración NO SENTÍ NADA, era algo disperso. En mi interior siento algo especial en la celebración tradicional.

Yo creo que si fuera una madre y ellos mis hijos tendría mi corazón dividido.
¿Y si ésto fuera apartarse de la verdadera fe qué pasaría?
¿La gente que va peca, ha pecado?
supongo que no, pero puede llegar un momento que se de muy poca importancia a la celebración eucarística auténtica y con ello apartarse poquito a poquito.

Apartándose poquito a poquito es de la manera que se va uno del verdadero camino.
¿En este caso es adversario o aliado de Dios el demonio?
Ya sé que luego dicen que de esta manera Dios prueba a la gente, pero tristemente muchos muchos se irán de este mundo bien convencidos de estar en el camino correcto.

Eduardo dijo...

Estimada Marga:
Pido permiso primero que todo, al hermano que dirige este post.

El pecado fue lo que nos apartó de Dios eso es claro, sin embargo nuestra condición de pecadores nunca nos abandonará en este mundo, decía un hermano que uno no es pecador porque peca, sino que peca porque es pecador, aunque se parezcan no son lo mismo.

Una vez que acepto mi condición, reconozco que no puedo ser liberado sino es por la Sangre de Jesús, aunque me esforzara, nunca podría pagar mi deuda, sino es a través de esa Sangre Redentora.

La biblia dice que por cuanto todos hemos pecado estamos apartados de la Gracia, hasta que no aceptemos esa condición liberadora, una vez aceptada nuestra condición y acercarnos a Dios, entonces nos quitamos el yugo de la ley, y pasamos a formar parte de los hijos de Dios, para ellos, ya no hay condenación, ya que por medio de la ley nadie se salvaría, pero por la Sangre de Jesús, llegamos por el Amor, y para el Amor Verdadero no hay restricciones, por ellos san Agustín y otros santos han dicho ama y haz lo que quieras, pero el Amor que viene de Dios por El Espíritu Santo.

El demonio no es adversario para Dios, esa es una mentira de la nueva era, que dice que hay un equilibrio entre el bien y el mal, el llamado Ying y el Yang, eso es una mentira de Satanás. Decía un hermano que quizás conozcas Niel Vélez, Dios tiene una debilidad, para muchos eso es sacrilegio, pero la respuesta es, nosotros los seres humanos somos la debilidad de Dios. Cuando Satanás ataca a un creyente, la guerra no es contra ese creyente, es contra Dios, claro está en esa guerra, sino tenemos nuestra mirada en Él Señor, vamos a salir perdiendo nosotros.

Yo he visto a personas con problemas serios de perturbaciones, comulgar, confesarse y recibir la absolución, pero tienen su atadura, inclusive, vi a un sacerdote exorcista orar por una joven con problemas y siguió igual, no fue hasta que ella fue llevada al grupo de oración en el mismo retiro que fue liberada de la opresión. Yo me decía cómo pudo ser eso, y la respuesta me la dio un hermano, es que hay espíritus de acuerdo a su característica que solo con mucha oración y ayuno pueden ser expulsados.

Por eso he llegado a la conclusión que el amor tiene un papel muy especial en la liberación, Jesús expulsaba demonios, solo por el Poder del Amor, ese Poder está en su manifestación más Pura en El Espíritu Santo. Cuando un sacrílego comulga, El Señor abandona inmediatamente ese cuerpo y esa comunión que es signo de liberación, se convierte en signo de condenación, por qué ocurre esto, por nuestra libertad, ¡que poder tiene nuestra libertad!. Algo muy importante, Dios no va a actuar sino es a través del hombre, y Satanás también. Por eso vivo apasionado con esta frase, y quiero honrarla, “La creación entera está esperando la manifestación de los hijos de Dios”; y esto no en el final de los tiempos, aunque también es válido creerlo.

Dios los bendiga y muestre su rostro

Boss dijo...

¿También has estado con los "kikos" por lo que veo Marga?.

Ciertamente su liturgia, sobre todo en lo referente a las especies, la consagración ...etc es verdad que nos echa para atrás a más de uno. Pero bueno, como también dices, si ha sido aprobado, no seamos más católicos que el Papa.

Administrador del blog dijo...

Hola Merche y Eduardo;

Merche, hay gente que se comporta peor que demonios, desde luego, pero Adolf Hitler, nació de unos padres, que seguro que le amaron, y no sé.. pero supongo que lo bautizaron... pero se dejó corromper por el odio... se suicidó... (se supone) y eso agravaría su situación espiritual.

Eduardo, gracias siempre por tus comentarios.

Uno de los nombres del demonio es "el adversario" evidentemente no es, para nada, adversario de Dios, pero se le dice el adversario porque es el contrario a Dios, pero no tiene nada que hacer.

Cierto, las peliculas de exorcismos, o demonios, brujos, etc... las agravan mucho dando excesivo poder al demonio y creando verdadera desesperanza a las personas atacadas.

Cuando es bien al contrario, cuando una persona va a Dios y le pide ayúda, Dios siempre ayúda, corrije a la persona, le instruye, pero, le ayuda.

Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros, respetando nuestra libertad, y asegurandose que hemos comprendido bien, la importancia de las decisiones, sobre todo las que nos lleven a la virtud y nos alejen del pecado.

Si, Boss, me quedó pendiente preguntar a Marga, donde y como había estado en ese lugar y que explicase como eran esas reuniones...

Dios os bendiga a todos.