28 jun. 2013

Exorcista de Galícia, padre Portela




El padre Portela, sacerdote de uno de los santuarios más activos, en San Campio (Vigo), explica el procedimiento 

 

En 1973 la gran pantalla proyectaba la película «El Exorcista», de William Friedkin, una cinta que cuatro décadas después sigue siendo una producción de culto. La historia de la niña de 12 años Regan MacNeil y su lucha contra el demonio dio la vuelta al mundo, pero las influencias satánicas no son algo que se quede en la ficción.
Expertos en demonología, la rama de la teología que estudia la naturaleza y las cualidades del demonio, apuntan hacia Galicia como uno de los lugares en los que se practica un número significativo del total de exorcismos.
Esto no se debería necesariamente a que en la comunidad se produjesen un mayor cantidad de casos, sino al prestigio de algunos santuarios para la aplicación de la bendición y afrontar esas circunstancias.
El santuario de San Campio, en Tomiño (diócesis de Vigo-Tui), es precisamente uno de esos puntos a los que las personas que tienen inquietudes espirituales acuden con más frecuencia.
Desde hace casi 44 años el padre José Luis Portela, sacerdote del santuario, atiende las necesidades de los fieles que, él mismo explica, llegan de diferentes puntos de España, además de practicar exorcismos.

Media de 50 personas

«Diariamente viene una media de 50 personas a recibir la bendición y a pedir la ayuda y el apoyo del sacerdote», y hasta 150 los domingos, explica Portela. Aunque pueden pasar semanas sin que ninguna presente influencias satánicas "luego puede haber semanas en las que vengan dos o tres personas que sí".
Pero, ¿cómo identifica cada caso antes de practicar un exorcismo? Una de las críticas más recurrentes a este tipo de prácticas es la de generar confusión entre dolencias psiquiátricas y posesiones.
Sin embargo, el sacerdote sostiene que la lucha contra el demonio no se realiza a la ligera.«Una persona con influencia satánica se resiste a entrar en el templo, rechaza al sacerdote, si se la rocía con agua bendita le quema, al igual que si le impone la mano en la cabeza», describe.
Además, reacciona violentamente contra el sacerdote «porque es quien va combatir al demonio» o «habla lenguas extrañas», algo que «un enfermo no hace», abunda.
Tal y como describe las características de un poseído, parece que Hollywood no exagera ante los exorcismos. Portela despeja dudas al asegurar que «las películas muchas veces se basan en los hechos que ocurren en la realidad», pero «también muchas veces la verdad supera a lo que nos presentan en el cine.

Situación de confianza

Para conocer la situación en la que se encuentra cada persona, el representante de la iglesia autorizado para estas prácticas mantiene una conversación en la que percibe si existe una influencia diabólica. «Se entra en diálogo, se genera una situación de confianza, se entra en contacto», dice.
En caso de que se determine que no hay presencia de Satán «se aplica una bendición». «A nadie le hace mal que un sacerdote lo escuche y lo comprenda o recibir una bendición», mantiene, aunque lo que sufra sea una dolencia psiquiátrica que deba ser tratada por profesionales de la medicina.
De confirmarse esa «influencia del demonio», continúa, se recurre «al agua bendita, la imposición de las manos consagradas de los sacerdotes y unas oraciones». Si la posesión ofrece mayor resistencia «se realiza un exorcismo mayor» con «oraciones con más fuerza».
El proceso puede extenderse durante semanas, ya que después se realiza un seguimiento. De hecho Portela relata un caso en el que después del exorcismo, de recibir la absolución y la comunión, durante ese «seguimiento» el demonio «volvió a manifestarse».
«Cuando una casa queda limpia, hay mucha gente que quiere ocuparla, lo mismo sucede con los exorcismos y las personas», ejemplifica el Padre Portela.
Los ritos en la mayor parte de los casos se realizan ante testigo, familiares normalmente. Además de ayudar al sacerdote que «al enfrentarse a una fuerza sobrenatural se expone a patadas, golpes poniendo en peligro su propia vida», sirve de garantía para que la persona poseída «por influencia del demonio no acuse al sacerdote de que la estaba agrediendo».

No creyentes

Tras explicar la consecuencia, el responsable de San Campio se adentra en las causas. «En la mayor parte de los casos las personas viven alejadas de Dios», independientemente de género o edad, por eso es necesario «orientar a la persona».
Hay cuatro causas principales por las que se producen las posesiones. La primera, «por participar en ritos satánicos», como la güija, con lo que «se queda ligado al demonio».
Otro de los motivos es la «consagración de un niño al demonio por parte de sus padres que realizan prácticas satánicas». Una de las más comunes es «el pacto con el demonio». En estos casos «se pacta rendir culto al demonio a cambio de que eche abajo un negocio, arruine a esta familia». En cuarto lugar se encuentran «los maleficios».
«En nuestros tiempos, consciente o inconscientemente se le ha dado la espalda a Dios», considera el Padre Portela y la «lejanía de Dios y de los actos de la religión» tienen una repercusión directa.
Ahora, «los cristianos se avergüenzan de llevar una cruz o una medalla de la Virgen que puede servir de protección» y «los cambian por símbolos paganos e incluso satánicos, a veces sin darse cuenta».
Por eso invita a que se reconduzca el camino que aproxima más a Dios y que los jóvenes «abandonen la tendencia aventurare en relación a cuestiones satánicas como puede ser la güija», concluye.
Para creyentes, escépticos, críticos o curiosos, el espíritu y la influencia de Dios o Lucifer, ángel caído, seguirá siendo, en el subconsciente colectivo, objeto de reflexión. «Resiste al demonio y él huirá de ti» (Santiago 4:7).

26 jun. 2013

Posesos en Medjugore III


 TESTIMONIO DE UN EXORCISMO EN PLENA HORA SANTA EN MEDJUGORJE:
 [2013-06-04].

Donde está María siempre está el demonio tratando de atacar.
Este es el testimonio de una mujer que presenció un exorcismo en Medjugorje, donde dos sacerdotes trataban de sacar al demonio de dentro de una poseída, mientras una multitud de personas recitaban el rosario tomadas de la mano.

Louise Roseingrave dice que la voz era gutural, un sonido horrible, espeluznante, como ferozmente enojado. El cuerpo de la posesa se agitaba, y se necesitaron seis hombres para controlar su fuerza. La multitud estaba orando fervientemente en italiano, “Santa Maria, prega per noi”.

Esas palabras están grabadas en mi memoria. Yo había ido con una mente abierta a Medjugorje, Bosnia Herzegovina donde la Virgen se aparece a seis videntes durante los últimos 32 años. Pero no esperaba encontrarme con el diablo.

EL EXORCISMO
Andaba por la Iglesia de Santiago, donde millones de peregrinos asisten a hermosas misas y servicios de oración, cuando me topé con un exorcismo. Me abrí paso a través de la multitud. Fue un espectáculo de horror que nunca olvidaré.

El sacerdote se inclinó sobre una mujer italiana, de 30 años aproximadamente, cuyo rostro estaba contorsionado de ira.

Sus labios dejaron enseñar los dientes, silbando, presionando, gruñendo y retorciéndose. El sacerdote tenía la Biblia en una mano y recitaba las escrituras.
Con la otra mano, el sacerdote hizo varias veces la señal de la cruz en la frente de la mujer. Otro sacerdote más joven estaba administrando agua bendita para que la mujer bebiera.

Sus pupilas estaban tan dilatadas y sus ojos eran como pozos negros. Sus manos estaban arañando el aire, los dedos doblados y levantados.

La escena era tan grotesca e inquietante que un buen número de los que rezaban, estaban llorando.

Tuve que luchar contra mis propias lágrimas. Para unirse en contra de este enemigo diabólico, la multitud formó un círculo de oración, tomada de la mano. Allí estaba yo, en medio de ello, asustada pero completamente intrigada por este antiguo ritual en acción.

El demonio dentro silbaba y se ponía furioso cada vez que el público bendecía a la mujer con agua bendita. El demonio alternaba el sonido aterrador con maldiciones a sus verdugos, los sacerdotes, que lanzaba a través de su diabólico gorgoteo de otro mundo.

APARENTEMENTE LA POSESA SE CALMA, PERO...
El rostro de la mujer se relajó un poco y se unió a los que recitaban el Rosario y la rodeaban. La tensión disminuyó ligeramente.

Todos estábamos orando, literalmente, por su liberación. ”Prega per noi”, ella dijo.

Y luego, de la nada, los músculos del cuello de la mujer estiraron y tensaron, empujando su cabeza hacia adelante derecho en la cara del sacerdote, los labios curvados, los dientes al descubierto y algo que heló la sangre, una risa espantosa surgió como diciendo ‘te engañé’.

Me pareció todo tan inquietante que me preguntaba qué sería de esta mujer.
¿Cuánto tiempo tomaría este proceso?
Después de 30 minutos más o menos (había perdido las dos horas anteriores), el demonio desapareció, el cuerpo de la mujer se relajó, y los sacerdotes la colocaron en una posición sentada en un banco cercano. Parecía aturdida y
confusa, como si alguien volviera en sí después de desmayarse. Agotada, se echó a llorar.

Entre la multitud, un adolescente estaba tan traumatizada que se echó a llorar. El resto de nosotros se fue poco a poco, sorprendido y profundamente perturbado por lo que había visto.

Durante toda la noche, no podía quitar esas imágenes de mi cabeza. Recordando la voz chirriante que enviaba escalofríos por mi columna vertebral.

DONDE ESTA MARÍA ESTÁ EL DEMONIO, Y LA IGLESIA LO SABE
Ha habido mucha especulación de que el Papa realizó un exorcismo a un hombre en silla de ruedas, en la Plaza de San Pedro, a principios de la semana pasada. Puede haber sido una liberación. Cualquier tipo de bendición sirve para alejar el mal. El Vaticano y la Iglesia no promocionan el ritual de exorcismo, tal vez para no asustar a los creyentes y no atraer más la mala prensa.

Sin embargo, en Medjugorje, donde la Virgen es recibida con un silencio respetuoso a las 18:40 todos los días, los casos de posesión y liberación son comunes.

“Dondequiera que la Virgen está presente, está el diablo”, me han dicho los visitantes experimentados a Medjugorje. Los demonios, dentro de peregrinos, se enfurecen en la santa presencia de Jesús y la Virgen María, como si ellos no pudieran soportar la santidad.

Algunas formas de exorcismo son sencillas, tales como la liberación, tal vez de una adicción crónica u otra, debilitando la conducta. Los casos de posesión demoníaca se pueden sacar y los dramáticos pueden continuar durante días.

¿CÓMO PUEDE HABER ENTRADO EL DEMONIO EN LA MUJER?
Cuando pregunto lo que una persona puede haber hecho para atraer una infestación demoníaca, las respuestas varían, pero lo oculto, me dicen, en particular tableros ouija, son peligros significativos.

Esto me envía corriendo a confesarse. Yo creo en Dios y voy a misa. Rezo y vivo una buena vida, aunque no siempre tengo éxito.

Pero tropezar en medio de algo tan perturbador cambia la perspectiva de una persona.

Experimentar la ira infernal de ese demonio tuvo un efecto profundo.
Me fui a Medjugorje por una semana y me quedé por tres. Yo había viajado previamente por el mundo buscando la verdad espiritual, alojandome en un ashram hindú en Nepal, con los monjes budistas en el Himalaya, y usando el generoso espíritu del Islam en el Oriente Medio e Indonesia.

Me formé como profesora de yoga en la India, me mudé a una casa en el campo en West Cork, y participé en algunas peregrinaciones rigurosas a Lough Derg.

LAS MARAVILLAS DE MEDJUGORJE
Pero en ningún otro lugar he encontrado el sentido de la paz, la luz y el amor que existe en Medjugorje.

Los milagros abundan cada día; milagros personales que cambian la vida. El catolicismo es celebrado, con todos sus sacramentos y rituales sagrados. Miles se arrodillan y rezan ante el Santísimo Sacramento durante la “hora santa” al aire libre en la basílica, y no se puede oír caer un alfiler, tal es el nivel de reverencia.

Los adultos derraman, de forma rutinaria, abundantes lágrimas, a veces grandes sollozos, comprendiendo años de dolor acumulado, dándose cuenta de la frustración; es el primer paso en la curación.

Me convertí en una adicta a la hora santa en Medjugorje, viendo a los hermanos, parejas, amigos y familias abrazándose en el amor cuando los 60 minutos llegan a su fin. En un mundo lleno hasta el borde de mentira y engaño, encontré la verdad en Medjugorje.

Y la verdad es que el diablo existe, él es muy bueno en engañar a la gente haciéndole pensar que no existe.

Fuentes: Louise Roseingrave para Irish Examiner, Signos de estos Tiempos

Entradas anteriores;

Posesos en Medjugore I

Posesos en Medjugore II

20 jun. 2013

El ritual de exorcismo



EL NUEVO RITO DE LOS EXORCISMOS

Presentación oficial del cardenal Medina Estévez,
prefecto de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos
en la sala de Prensa de la Santa Sede

Martes 26 de enero de 1999
Para poder entender qué es el exorcismo, se debe partir de Jesús y de su misma praxis.
Jesucristo vino al mundo y a los hombres para anunciar e inaugurar el reino de Dios. Los hombres poseen una innata capacidad para recibir a Dios en su corazón (cf. Rm 5, 5). Sin embargo, esta capacidad para acoger a Dios es ofuscada por el pecado, y en algunas ocasiones el mal ocupa en el hombre el puesto que sólo le corresponde a Dios. Por ello, Jesucristo vino a liberar al hombre del mal y del pecado, y también de todas las formas de dominación del maligno, es decir, del diablo y de sus espíritus malignos, llamados demonios, que quieren pervertir el sentido de la vida del hombre. Por esta razón, Jesucristo expulsaba los demonios y liberaba a los hombres de la posesión de los espíritus malignos, para hallar cabida en el corazón del hombre y darle la posibilidad de conseguir la libertad ante Dios, que quiere darle su Espíritu Santo, para que se convierta en su templo vivo (cf. 1 Co 6, 19; 1 P 2, 5) y dirija sus pasos hacia el camino de la paz y de la salvación (cf. Rm 8, 1-17; 1 Co 12, 1-11; Ga 5, 16-26).
La Iglesia está llamada a seguir a Jesucristo y ha recibido, de Cristo mismo, el poder de continuar, en su nombre, su misión. De aquí que la acción de Cristo para liberar al hombre del mal se ejercita a través del servicio de la Iglesia y de sus ministros ordenados, delegados por el obispo para cumplir los ritos sagrados dirigidos a librar a los hombres de la posesión del maligno.
El exorcismo constituye una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo. He aquí cómo explica el Catecismo de la Iglesia católica en qué consiste el exorcismo y cómo se lleva a cabo: «Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra la influencia del maligno y substraído a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (cf. Mc 1, 25 ss); de él deriva a la Iglesia el poder y la tarea de exorcizar (cf. Mc 3, 15; 6, 7. 13; 16, 17). De una manera simple, el exorcismo se practica durante la celebración del bautismo. El exorcismo solemne, llamado «gran exorcismo», puede ser practicado sólo por un presbítero y con el permiso del obispo. En esta materia es necesario proceder con prudencia, observando rigurosamente las normas establecidas por la Iglesia. El exorcismo tiene como objeto expulsar a los demonios o liberar de la influencia demoníaca, mediante la autoridad que Jesús ha dado a su Iglesia. Muy diferente es el caso de enfermedades, sobre todo psíquicas, cuya curación pertenece al campo de la ciencia médica. Es importante, por lo tanto, asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, que se trate de una presencia del maligno y no de una enfermedad (cf. Código de derecho canónico, c. 1172)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 1673).
La sagrada Escritura nos enseña que los espíritus malignos, enemigos de Dios y del hombre, realizan su acción de modos diversos; entre éstos se señala la obsesión diabólica, llamada también posesión diabólica. Sin embargo, la obsesión diabólica no constituye la manera más frecuente como el espíritu de las tinieblas ejerce su influjo. La obsesión tiene características de espectacularidad; en ella el demonio se apropia, en cierto modo, de las fuerzas y de la actividad física de la persona que sufre la posesión. No obstante esto, el demonio no puede adueñarse de la libre voluntad del sujeto, lo que impide el compromiso de la libre voluntad del poseído, hasta el punto de hacerlo pecar. Sin embargo, la violencia física que el diablo ejerce sobre el obseso constituye un incentivo al pecado, que es lo que él quisiera obtener. El ritual del exorcismo señala diversos criterios e indicios que permiten llegar, con prudente certeza, a la convicción de que se está ante una posesión diabólica. Es solamente entonces cuando el exorcista autorizado puede realizar el solemne rito del exorcismo. Entre estos criterios indicados se encuentran: el hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas o entenderlas; desvelar cosas escondidas o distantes; demostrar fuerzas superiores a la propia condición física, y todo ello juntamente con una aversión vehemente hacia Dios, la santísima Virgen, los santos, la cruz y las sagradas imágenes.
Se subraya que para llevar a cabo el exorcismo es necesaria la autorización del obispo diocesano. Autorización que puede ser concedida para un caso específico o de un modo general y permanente al sacerdote que ejerce en la diócesis el ministerio de exorcista.
El Ritual romano contenía, en un capítulo especial, las indicaciones y el texto litúrgico de los exorcismos. Este capítulo era el último, y había quedado sin ser revisado después del concilio Vaticano II. La redacción final del Rito de los exorcismos ha requerido muchos estudios, revisiones, renovaciones y modificaciones, consultas a las diversas Conferencias episcopales; todo ello analizado por parte de una Asamblea ordinaria de la Congregación para el culto divino. El trabajo ha costado diez años de esfuerzos, dando como resultado el texto actual, aprobado por el Sumo Pontífice, que hoy se hace público y se pone a disposición de los pastores y de los fieles de la Iglesia. Resta, no obstante, un trabajo que incumbe a las respectivas Conferencias episcopales: la traducción de este Ritual a las lenguas habladas en sus respectivos territorios. Estas traducciones deben ser exactas y fieles al original latino, y deben ser sometidas, según la norma canónica, a la recognitio de la Congregación para el culto divino.
En el Ritual que hoy presentamos se encuentra, sobre todo, el rito del exorcismo propiamente dicho, que debe realizarse sobre la persona obsesa. Siguen las oraciones que debe decir públicamente un sacerdote, con el permiso del obispo, cuando se juzga prudentemente que existe un influjo de Satanás sobre lugares, objetos o personas, sin llegar al nivel de una posesión propiamente dicha. Contiene, además, una serie de oraciones que pueden ser dichas privadamente por los fieles, cuando sospechan con fundamento que están sujetos a influjos diabólicos.
El exorcismo tiene como punto de partida la fe de la Iglesia, según la cual existen Satanás y los otros espíritus malignos, y que su actividad consiste en alejar a los hombres del camino de la salvación. La doctrina católica nos enseña que los demonios son ángeles caídos a causa del propio pecado; que son seres espirituales con gran inteligencia y poder: «El poder de Satanás, sin embargo, no es infinito. Éste no es sino una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del reino de Dios. Aunque Satanás actúe en el mundo por odio contra Dios y su reino en Cristo Jesús, y su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e, indirectamente, también de naturaleza física- a cada hombre y a la sociedad, esta acción es permitida por la divina Providencia, que guía la historia del hombre y del mundo con fuerza y suavidad. La permisión por parte de Dios de la actividad diabólica constituye un misterio grande, sin embargo ianosotros sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo amanlo (Rm 8, 28)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 395).
Quisiera subrayar que el influjo nefasto del demonio y de sus secuaces es habitualmente ejercitado a través del engaño, la mentira y la confusión. Así como Jesús es la Verdad (cf. Jn 8, 44), el diablo es el mentiroso por excelencia. Desde siempre, desde el inicio, la mentira ha sido su estrategia preferida. No hay lugar a dudas de que el diablo tiene la capacidad de atrapar a muchas personas en las redes de las mentiras, pequeñas o grandes. Engaña a los hombres haciéndoles creer que no tienen necesidad de Dios y que son autosuficientes, sin necesitar ni la gracia ni la salvación. Logra engañar a los hombres amortiguando en ellos, e incluso haciendo desaparecer, el sentido del pecado, sustituyendo la ley de Dios como criterio de moralidad por las costumbres o consensos de la mayoría. Persuade a los niños para que crean que la mentira constituye una forma adecuada para resolver diversos problemas, y de esta manera se forma entre los hombres, poco a poco, una atmósfera de desconfianza y de sospecha. Detrás de las mentiras, que llevan el sello del gran mentiroso, se desarrollan las incertidumbres, las dudas, un mundo donde ya no existe ninguna seguridad ni verdad, y en el cual reina, en cambio, el relativismo y la convicción de que la libertad consiste en hacer lo que da la gana. De esta manera no se logra entender que la verdadera libertad consiste en la identificación con la voluntad de Dios, fuente del bien y de la única felicidad posible.
La presencia del diablo y de su acción explica la advertencia del Catecismo de la Iglesia católica: «La dramática condición del mundo que "yace" todo él "bajo el poder del maligno" (1 Jn 5, 19), hace que la vida del hombre sea una lucha: "Toda la historia humana se encuentra envuelta en una tremenda lucha contra el poder de las tinieblas; lucha que comenzó ya en el origen del mundo, y que durará, como dice el Señor, hasta el último día. Inserto en esta batalla, el hombre debe combatir sin descanso para poder mantenerse unido al bien; no puede conseguir su unidad interior si no es al precio de grandes esfuerzos, con la ayuda de la gracia de Dios" (Gaudium et spes, 37, 2)» (n. 409).
La Iglesia está segura de la victoria final de Cristo y, por tanto, no se deja arrastrar por el miedo o por el pesimismo; al mismo tiempo, sin embargo, es consciente de la acción del maligno, que trata de desanimarnos y de sembrar la confusión. «Tengan confianza -dice el Señor-; yo he vencido al mundo» (Jn 8, 33). En este marco encuentran su justo lugar los exorcismos, expresión importante, pero no la única, de la lucha contra el maligno.
Card. Jorge A. MEDINA ESTÉVEZ
Prefecto

18 jun. 2013

El exorcista


 Derecho canónico.

1172  § 1.    Sin licencia peculiar y expresa del Ordinario del lugar, nadie puede realizar legítimamente exorcismos sobre los posesos.

         § 2.    El Ordinario del lugar concederá esta licencia solamente a un presbítero piadoso, docto, prudente y con integridad de vida.



Estola; vestimenta litúrgica en forma de larga y estrecha banda que deben llevar los ministros ordenados y solo ellos. Obispos y sacerdotes la llevan sobre el alba, colgando del cuello hacia el frente y sostenida por el cíngulo. Los diáconos la visten sobre el hombro izquierdo y la fijan a la derecha de la cintura. Generalmente es del mismo color que la casulla.
Simbolismo:  la autoridad sacerdotal.
Oración del sacerdote: "Devuélveme, Señor, la insignia de la inmortalidad que perdí en la prevaricación de los primeros padres, y aunque indigno me acerco a vuestro Santo Misterio, haced que merezca, no obstante, el gozo eterno".
Redde mihi, Dómine, stolam inmortalitátis, quam pérdidi in praevaricatióne primi paréntis: et, quamvis indígnus accédo ad tuum sacrum mystérium, mérear tamen gáudium sempitérnum.

14 jun. 2013

Sobre los dones carismáticos




Emiliano Tardif

Conceptos y Definiciones Importantes

Los siguientes conceptos y definiciones pueden ayudarle a entender mejor nuestras reuniones, el movimiento carismático y la fe Católica:
Carismas - Los carismas son un dones sobrenaturales que nos da el Espíritu Santo para la edificación de la comunidad cristiana (1 Corintios 12, 7). Se recibe de manera independiente de los méritos del individuo, y no es necesario para su salvación (1 Corintios 12,11). Un carisma es un don, no es una señal de santidad, o de mayor unión con Dios (l Corintios 13,1). No puede uno ni atraerlo ni retenerlo sin la concesión del Espíritu (1 Corintios 14, 28- 32).

En la lista de Corintios hay 9 carismas que se pueden distribuir en tres grupos:
1. Carismas de la mente: Sabiduría, Ciencia, Discernimiento de Espíritus.
2. Carismas de acción: Milagros, Sanaciones, Fe (de la que mueve montañas).
3. Carismas de la lengua: Profecía, Lenguas, Interpretación de lenguas. (1Cor.12:8-10).
Carisma de Sabiduría - Es el primero que señala Isaías, y el primero que señala aquí San Pablo, y es el más importante. La sabiduría es más valiosa que el oro y la plata, es el don de conocer los misterios maravillosos de Dios, su amor, su grandeza, su preocupación por nosotros.
Carisma de Ciencia - Es algo de lo muchísimo que Dios conoce que lo da a saber a una persona, a la que él quiera. Es conocer algo del presente, del pasado o del futuro, que nadie lo puede saber, que no se puede aprender en ningún libro.
Carisma de Fe - Esa fe que mueve montañas. La dinamita más potente que conoce la humanidad, que mueve las montañas del odio y de los celos, que desata las cadenas de las drogas y del alcohol, que sana enfermos incurables, que arregla matrimonios que ningún abogado puede solucionar, que resucita muertos.
Carisma de Sanaciones - Este carisma trata de sanar física e interiormente, con el poder del Espíritu de Dios. Este don lo deben tener todos los que predican la palabra de Dios, porque así lo prometió el mismo Jesús: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura... A los que creyeren les acompañarán estas señales... pondrán las manos sobre los enfermos y estos se sanarán (Marcos 16:15-19).
Carisma de Milagros - El Carisma de Milagros es el don de hacer milagros. Lo prometió Jesús también: En verdad en verdad os digo que el que cree en mi, ese hará también las obras que yo hago, y las hará mayores que éstas (Juan 14:12). Parará las tempestades y andará sobre las aguas, y multiplicará los panes y los peces, y resucitará muertos. ¡Y más que esto promete Jesús!
Carisma de Profecía - La profecía es hablar a los hombres de parte de Dios, y nos anima San Pablo a que aspiremos sobre todo al don de profecía (1 Cor. 14:1), y la define así: El que profetiza habla a los hombres para su edificación, exhortación, y consolación (1 Cor.14:3).
Carisma de Discernimiento de Espíritus - Es el don de diferenciar lo que viene del bien y el mal. Éste se necesita mucho en los últimos tiempos, porque hay muchos falsos profetas y mesías...
Carisma de Lenguas - Es el don de hablar en la lengua que el Espíritu Santo quiera. El que habla en lenguas habla a Dios, no a los hombres, pues nadie le entiende, diciendo su espíritu cosas misteriosas (1 Cor. 14:2). Sirve para la edificación de la persona.
Carisma de Interpretación de Lenguas - Cuando uno habla en lenguas no entiende lo que dice, ni ningún otro, a excepción del que Dios le ha dado el don especial de poder entender e interpretar lo que el hermano oró o cantó en lenguas.

Mas información sobre Emiliano Tardif; CLIQUE AQUI.

Obediencia y los dones carismáticos exorcísticos, (clique aquí para acceder).

11 jun. 2013

Las diversas formas de exorcismo

San Martín de Porres
Hay diferentes tipos de exorcismo... no, que nadie se lleva las manos a la cabeza con mis afirmaciones, pues en realidad hay solo una manera, y es; CUANDO DIOS QUIERA, pero en este post, que le he puesto este título de entrada tan llamativo, me refiero, a las formas que concede Dios, para que una persona sea liberada.

En primer lugar, dejar claro, que la forma normal, ha de ser la que la norma impone, osea, usando el ritual de exorcismo, por parte de una persona autorizada, un sacerdote autorizado y con la bendición de su obispo.

Hay dos tipos de oraciones de liberación, o exorcísticas, si es voluntad de Dios, en su forma, tiempo y plazos que Dios determine.

Las oraciones propias del ritual de exorcismo y realizadas por un sacerdote; las oraciones imprecativas, las que dan órdenes a los demonios, y en nombre de Jesús, se les ordena que se vayan de la persona, (bella gracia de los sacerdotes),  y hay las oraciones que puede realizar cualquier laico, las oraciones deprecativas, las que piden a la misericordia de Dios que intervenga ante esa situación y libere a la persona.

Estas oraciones, pueden ser las peticiones mas simples que nazcan del corazón intercesor de cualquier laico lleno de fe, o bellas jaculatorias.

También puede ser usado el potentísimo Santo Rosario, y también las oraciones expresas de liberación autorizadas para laicos, pero no se debe poner toda la fe en los sacramentales usados, toda la fe, siempre ha de ir a Dios, y los sacramentales (1), son testimonio de esa fe usada, no se debe tomar como un elemento mágico, sino como una ayúda, y un apoyo, algo que también bendíce a Dios, y por Dios, que afecta al mal.

Si alguien viene a un sacerdote, le comenta un problema, el sacerdote ora, y la misericordia de Dios, en ese momento de urgencia, actúa, y libera sanando a la persona, Dios lo ha querido así. Como en el caso documentado del Padre Pío.

Si no hay sacerdote, se puede contar con los grupos de oración de intercesión.

En estos grupos, que puede ser cualquier grupo de oración formado por fieles, y que debería ser guiado por un sacerdote, están los de la renovación carismática, iniciados por Emiliano Tardiff, y muy efectivos contra los demonios, se basan en los dones carismáticos expresados bíblicamente (2), y a los que todo buen cristiano puede acceder, si lo pide a Dios, y Dios dispone que sea así.

Otras veces es Dios, quién sin avisar y sin haber sido pedido, regala estos dones, y la persona lo descúbre, debemos alabar a Dios siempre si esto es así, y continuar la vida humildemente.

El demonio... tratará de desunir estos grupos, creando cizaña entre ellos, quizás, haciendo entrar orgullo en alguno/s de ellos, la mejor vacuna contra todo, es la humildad y servício de todos, con todos.

Ya lo dijo Jesús;

EVANGELIO SEGUN SAN LUCAS
Capítulo 9
46 Entonces se les ocurrió preguntarse quién sería el más grande.
47 Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, tomó a un niño y acercándolo,
48 les dijo: «El que recibe a este niño en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el más pequeño de ustedes, ese es el más grande».

EVANGELIO SEGUN SAN MATEO.
Capítulo 18
1 En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?».
2 Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
3 y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
4 Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.

Capítulo 11
25 En esa oportunidad, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
26 Sí, Padre, porque así lo has querido.

Esto hace referencia, a que cuantas veces Dios escoje a los sencillos de corazón para comunicarles sus profecías, así mismo la Santísima Virgen María, nuestra madre, escoje niños para revelarles sus mensajes, La Salette, Fátima, Lurdes... son algunos ejemplos.

EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS
Capítulo 9
33 Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?».
34 Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande.
35 Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos».
36 Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo:
37 «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado».

Capítulo 10
15 Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él»

Aquí me acuerdo, del bueno de San Martín de Porres, a quién guardo tanto cariño, el cual preguntandole a Dios que quería de el, Dios le dijo; sé el último... y así llevó su vida santa, ¡que gran santo!

Para Dios, lo mas grande es el amor, cuanto mas amor, mas santidad.

Por amor, Dios lo hizo todo.

Nosotros a ser buenos y a confiar en Dios.

(1) Para saber mas clique aqui
(2) En el próximo post comentaré sobre los dones  carismáticos.

8 jun. 2013

Obispo exorcista caribeño

Obispo Bretón de Baní, República Dominicana.

La experiéncia como exorcista de un obispo caribeño; El poseído no puede bendecir a Dios.

Aunque tiene un exorcista designado para la diócesis, el también participa y atiende algunos casos.

En la Iglesia Católica, cualquier fiel puede rezar a Dios pidiendo protección y liberación contra las acechanzas del Demonio, sea para sí o para otra persona. Pero el exorcismo, el ceremonial oficial de la Iglesia que incluye órdenes al demonio para que deje de oprimir a una persona, está reservado al obispo.

En la práctica, por lo general un obispo delega esta función en un sacerdote exorcista, aunque hay algunos obispos en tiempos modernos que sí que han sido exorcistas con cierta asiduidad, como lo fue, por ejemplo Augusto Uribe Jaramillo en Colombia o como lo cuenta ahora Freddy Antonio de Jesús Bretón, el obispo de Baní, en República Dominicana.

El obispo Bretón ha comentado algunas de sus experiencias exorcísticas en Listín Diario.

Respecto al silencio de la Iglesia sobre la divulgación del rito, Freddy Bretón lo explica, sin pretextos: “No podemos predicar al demonio. No podemos hacerle publicidad al mal. Predicamos a Jesús Cristo”.

El obispo en un exorcismo
“Me ha tocado estar en momentos de exorcismo: vi a una persona poseída por Satanás y ésta no mencionaba su nombre, el nombre de Dios, ni que le peguen un tizón prendido. No puede”, explica el obispo Bretón.

Refiere el caso de una joven tirada sobre el piso, retorciéndose como una culebra. “En este caso, usted podría decir: ´Ah, esos son los nervios, histeria´, pero el puntito es que usted le pida que diga bendito sea el nombre de Dios, y no lo dice ni matada”, declara al diario dominicano.

Un caso del padre Tardiff
Al obispo le gusta señalar un caso que atendió el padre Emiliano Tardiff, un misionero canadiense en República Dominicana, muy famoso en la Renovación Carismática, que murió en 1999 y está en proceso de beatificación.

“Emiliano Tardiff era un hombre de Dios que hacía maravillas. Una vez le estaba dando un retiro a sacerdotes en Suiza, cuando se aparecieron allá, no sé de qué otro país vecino, con una joven que se presumía estaba poseída por el demonio. Entonces, él se separó de los demás sacerdotes y se puso a hacerle una oración a la joven".

"Luego hicieron un experimento. Como era un retiro con sacerdotes, tenían el Santísimo expuesto para la ocasión. Seguido mandaron a buscar la custodia donde se coloca el Santísimo. Cuando le acercaban el Santísimo (a la joven) se retorcía y hacía de todo. Estaba poseída por el demonio. Luego retiraban la custodia y se tranquilizaba", señala el obispo.

Pero la historia sigue con una enseñanza sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía... y la percepción del endemoniado.

"No sé si fue idea del padre Tardif o de otro, pero sacaron la hostia consagrada y buscaron otra hostia igual, pero sin consagrar, y se la acercaron a la joven. Igual que con la custodia, esta se quedaba tranquilita. El padre Emiliano decía: nosotros no notamos la presencia de Cristo, pero el demonio sí sabe hacer la diferencia. Cuando le acercaban la hostia consagrada, la muchacha se ponía como una fiera, pero cuando le ponían la otra, sin consagrar, permanecía tranquilita”, concluye el obispo de Baní.

El ritual y los sacerdotes
“La Iglesia cuenta con un ritual para estos casos; el exorcismo es solo para un tipo de obra de mal, que es cuando el demonio subyuga a una persona, la posee. Por eso se habla de posesión diabólica”, puntualiza.

Por eso, agrega el obispo Bretón, “en cada diócesis se nombra un exorcista. Eso no lo puede hacer cualquier persona”.

Es al obispo a quien corresponde la designación del exorcista en su diócesis y a quien la Iglesia establece la condición de que este tiene que ser, según el prelado, “una persona de fe profunda, de buena conducta, sensata, de buen juicio, equilibrada, de buen testimonio, porque así lo manda la Iglesia a la hora de elegir a un sacerdote”.

En la diócesis de Baní el exorcista oficial designado es Juan Severino Germán, que ha tratado varios casos en Ocoa y San Cristóbal. Pero a veces le acompaña el obispo.

Viajes astrales y demonio

Sexo y hedonismo 
Tomek tomó un ritmo de vida egoísta y hedonista, aunque tenía un deseo aún profuno de "ser buena persona". Se enamoró de una mujer casada y se lió sexualmente con ella durante unos 4 años, sabiendo que estaba mal hecho.

Pero se daba cuenta de que ni su vida profesional en las artes marciales ni su vida sentimental le daban felicidad. Por primera vez, en muchos años se dirigió a Dios y le preguntó por qué era tan infeliz.

"Creo que Dios contestó a mi pregunta, porque algún tiempo después rompí con esa mujer y conocí a Gosia, la que ahora es mi esposa. Mi vida empezó a cambiar un poco". Por ejemplo, antes de casarse por la Iglesia fue a confesarse. Era su segundo trato con Dios. Parecían entrar en una etapa positiva: tenían un hijo, un piso, un coche y estaban juntos.

Salir del cuerpo y "flotar"
Pero estaban lejos de Dios. Él ahora exploraba tres cosas: el budismo, la "energía" oriental y una práctica espiritual: "salir de mi propio cuerpo, lo conseguí tres veces". A su esposa le parecía algo peligroso. "Yo no veía nada peligroso, me parecía que volando y rodando por el más allá podía conocer un mundo distinto, enterarme de lo que sería de nosotros tras la muerte. Pero no dejaba sitio a Dios en mi vida".

Tomek leyó casi todos los libros que encontró del Dalai Lama y pensó que el camino budista y la reencarnación parecían tener sentido.

Fue justo antes de ir a un retiro espiritual católico con su esposa en un convento, por insistencia de ella.  Allí les predicaron sobre la oración del Nombre de Jesús: "Señor Jesucristo, ten piedad de mí, pecador", una oración breve que se repite y medita. Fue allí donde vivió la experiencia que le transformó.

Lo demoníaco en la noche
"Llegó la noche. Me acosté para dormir, y sentí que algo me atacaba, como intentando sacarme de mi propio cuerpo. Tengo que decir que siempre quise ser luchador, que era un tipo duro y valiente, pero en ese momento, quizás por primera vez en la vida, estaba asustado como un niño pequeño. No sabía qué era. Empecé a luchar contra esa fuerza, hasta que al fin y al cabo logré librarme de ella y me senté en la cama."

"De repente me di cuenta de que mientras estaba sentado, mi cuerpo seguía estirado detrás de mí. Me horroricé. Me retiré a mi cuerpo y abrí los ojos. Era la una de la noche aproximadamente."

"Cada vez que intentaba cerrar los ojos, algo empezaba a desgarrarme, hasta que al fin vi un lobo que saltó desde debajo de la cama, se echó sobre mí, y empezó a devorar mis órganos internos. Yo, luchador, tenía un miedo terrible. En un momento me desperté y me puse a rezar a Jesucristo con las palabras que nos propusieron en el retiro. ¡Señor Jesucristo, ten piedad de mí, pecador! Y añadía mis propias palabras: ¡y defiéndeme! Por primera vez en mi vida pedía a Cristo que me defendiera".

"Todo desapareció, como si alguna fuerza invisible de verdad me hubiera protegido. Estoy seguro de que en ese momento el Señor Jesús me salvó la vida. Me tocó y me liberó de todo lo que me causaba dolor desde hacía años, aunque no había sido consciente. La noche siguiente dormí bien. Esos dos días en el convento me cambiaron. Hoy me doy cuenta de que no soy tan fuerte como parecía, y que sin Jesús no soy capaz de hacer nada".

Energías, salir del cuerpo...¡peligro!
Tomek termina su testimonio con una adventencia: "no hagáis experimentos con ninguna energía, con salir del cuerpo o cosas parecidas, es muy peligroso y conduce a la posesión demoníaca. Cuando me confesé de ese pecado esa misma noche sentí que estaba flotando en el aire y oí a alguien hablarme: flota, flota, y verás lo bueno que es".

Tomek previene contra la tentación de volver a esas prácticas y avisa de que nada es comparable con estar cerca de Dios, "lo más importante de nuestra vida".

5 jun. 2013

Estuve en varias sesiones de exorcismo.

La imagen es orientativa,  no tiene nada que ver con el testimonio.


Soy el moderador del blog; Voy a comentar, lo que sé, que ocurrió en varias sesiones de exorcismo, pues la persona que me lo comentó estuvo presente y lo hablamos ampliamente.

Pasó hace varios meses, y solo interesan los hechos, no las personas, o el lugar. Y todo para la Gloria de Dios, y bien de las almas que lo lean.

Entró, el laico con otros tres laicos mas, a la sala, allí estaba la persona afectada  tumbada en el suelo, y el sacerdote de pié.

Nada mas entrar, en aquella primera sesión, el demonio, a través de la persona endemoniada, quiso dar una patada a la mano del laico que llevaba su crucifijo, sin llegar a darle, pues se ralentizaron sus movimientos.

Se comenzaron las oraciones, el ritual.. la persona se revolvía, se le sujetó, apenas con fuerza, pues la Gloria de Dios, no permitía actuar a los demonios con mas fuerza en este caso de posesión.

Al que me lo comentó, le tocó sujetarle los pies, por las pantorrillas, y el demonio; para llamar la atención y tratar de asustar, los pies que tocaban el suelo por los talones, elevó los empeines, llegando a tocar los antebrazos del laico, y elevó su cabeza sonriendole maleficamente, (creedme que yo he tratado de subir el empeine del pié a esos 45 grados y me es imposible).

El laico ni se inmutó, no hay que hacer caso a las tonterias del mal.

Siguió el ritual, las letanias, las oraciones... el mal rabiaba a mas no poder, y... lo mas grande de todo es que se sentia impotente y frustrado, pues estaba atado en esa situación, solo le quedaba sufrir aquellas oraciones y agua bendita que le quemaban... y con el ritual...
El sacerdote de pié, y en ocasiones de rodillas, cerca de la cabeza de la persona afectada.

Los laicos, estaban alrededor de la persona endemoniada, de rodillas, para sujetar, atender y ayudar, mientras oraban...

En una ocasión, el demonio, en una de sus revueltas, quisó dar una patada a un laico, subió, la pierna, pero fué a parar entre dos laicos, algun angel de Dios, desvió la patada, este laico, por prevención, quisó apartar la pierna que caía... (y que no era necesario) y notó una fuerza inmensa... pero todo, como todas las cosas, quedaron en esto, nunca nadie salió dañado, Dios proteje siempre.

En una ocasión, el abdomen de la persona se hinchó al estilo de una embarazada de 9 meses, se tocaba la barriga y estaba dura como una piedra... el laico, puso su crucifijo con Fe a Dios sobre esta barriga, la cual, al momento, fué bajando poco a poco, hasta llegar a la normalidad.

Algunos hechos tontos, hacía el demonio para tratar de impresionar, pero nadie le hacia caso... todos... iban a lo suyo, oraciones; ritual, agua bendita, pero sobre todo, confianza en Dios.

El cual iba haciendo su obra cada dia.

En una ocasion, ese demonio tan soberbio, se le ponia el crucifijo en alguna parte del cuerpo, y se apartaba como si le quemase... aquel que antes se negaba y era soberbio y orgulloso, se doblaba ante el contacto del crucifijo.

El laico, disfrutaba viendo como todos los allí presentes llenos de fe, pedían y Dios concedía... y nadie se dejaba impresionar por las cosas que queria hacer el demonio, la gran alegria de confiar y encontrar la respuesta de Dios.

La Fe verdadera, se respiraba en esa sala, en todas y cada una de las sesiones, donde se iban expulsando demonios, día tras día...

Hasta que llegue el momento que Dios tiene preparado para que la persona sea liberada, ya totalmente.

Alabado sea Dios, por todos los siglos,

Y Yo digo;
Para todo, por todo, siempre...
Gracias a Dios, a la Santisima Virgen Maria, a San Miguel Arcangel, a todos los angeles fieles a Dios, que siempre están ahí desde el mundo espiritual, que para nosotros es invisible, pero que siempre ayúdan fehacientemente, y a todos los santos y patronos que interceden y ayúdan.

Mi mas sentido amor. Mi mas alta consideración.

3 jun. 2013

Habla Angel, el poseso que visitó al Papa Francisco.

El endemoniado por el que rezó el Papa Francisco, cuenta toda su historia; 10 exorcistas y 14 años de sufrimientos, aún quedan 4 demonios por salir.

Así oró el Papa Francisco por Angel, el domingo de Pentecostés.

La corresponsal del periódico El Mundo en el Vaticano, Irene Hernández Velasco, ha hablado con Ángel, el hombre que recibió la oración del Papa Francisco que la prensa de todo el mundo identificó como un exorcismo. Publica su testimonio en el suplemento Crónica, con informaciones también de J. M. Vidal. Esta es la historia del endemoniado más famoso del mediático siglo XXI.

14 años de sufrimiento

Ángel V., hombre de mirada lánguida y afligida y maneras suaves es mexicano, procede del estado de Michoacán, tiene 43 años, dos hijos... y cuatro demonios metidos en su interior.

Cuatro demonios que -dice- le atormentan desde hace 14 años y de los que no han conseguido librarle ninguno de los más de una decena de exorcistas que le han examinado en los últimos años. Todos ellos se muestran convencidos de que el de Ángel es un caso incontestable de posesión diabólica.

"No me cabe ninguna duda", asegura a Crónica el padre Amorth, exorcista de la diócesis de Roma desde hace 26 años y autor de más de 150.000 exorcismos. Ángel se ha convertido en los últimos días en el endemoniado más famoso del mundo. Todo, después de que diera la vuelta al planeta el vídeo rodado el pasado domingo, por las cámaras del centro televisivo vaticano, en el que se ve como el Papa Francisco le impone las manos sobre la cabeza con energía.

Lo que sabía el Papa
"Santidad, esta persona necesita su bendición. Le han visto 10 exorcistas, le han hecho más de 30 exorcismos y los demonios que lleva dentro no quieren salir". El padre Juan Rivas, el sacerdote mexicano que ha acompañado a Ángel en su encuentro con Francisco, asegura a Crónica que fue con esas palabras exactas con las que presentó al Papa a Ángel.

"El Papa saludó a Ángel, éste le besó el anillo pontificio y en ese momento cayó en trance. Entonces le puso las manos en la cabeza y en ese momento se escuchó un alarido terrible, como el rugido de un león. Todos los que estaban allí lo escuchamos perfectamente".

"El Papa, por supuesto, lo oyó, los encargados de su seguridad así como una niña que había a nuestro lado. Pero a pesar de ese rugido espantoso, el Papa no se dejó impresionar y siguió adelante con su oración, como si ya antes hubiera afrontado situaciones similares".




Ángel asiente con lentitud. Dice que se encuentra mejor, que el rezo del Papa le ha hecho mucho bien. La prueba es que se presenta a la cita con Crónica andando por su propio pie, mientras que al encuentro con el Pontífice acudió en silla de ruedas. "Pero aún tengo los demonios dentro, no se han ido", explica este hombre que asegura que sabe perfectamente el momento preciso en el que el maligno entró en su cuerpo.

P.-¿Cuándo y cómo se apoderó de usted el diablo?
R.-Fue en 1999, un día que regresaba en un autobús desde México DF a mi localidad natal, en Michoacán. Sentí que una energía entraba en el autobús. No la vi con los ojos, pero la percibí. Noté que se aproximaba a mí y que se colocaba enfrente mío. Y, de pronto, noté como una estaca que se me clavaba en el pecho y luego, poco a poco, la sensación de que se me iban abriendo las costillas.

Ángel estaba convencido de que aquello era un ataque al corazón y de que iba a morir. Pero no murió. A partir de ese momento su salud se fue deteriorando.

"Todo lo que comía lo vomitaba. Sentía pinchazos en todo mi cuerpo, como si lo tuviera repleto de agujas. Hasta las sábanas me hacían daño. Empecé a no poder caminar. Cada día respiraba con mayor dificultad. No podía dormir, y cuando lo conseguía tenía unas pesadillas espantosas relacionadas con el mal".

Y empezó a tener trances en los que blasfemaba y hablaba en lenguas desconocidas. Los médicos no eran capaces de explicar lo que le ocurría a ese hombre de 30 años que hasta entonces había sido un dechado de salud. Le hicieron radiografías, análisis, pruebas... "Pero no daban con la causa de mis problemas".

Estaba tan mal que un día le fue a visitar un primo suyo, sacerdote, para confesarle y darle la extrema unción. "En total me han dado ya cuatro veces los santos óleos", cuenta. Pero no sólo no murió, sino que ese sacramento le alivió un poco de sus penalidades, notó una mejoría.

Alivio en la oración
Ángel empezó a rezar con devoción al Señor de la Misericordia, cuya estampita le había llevado su primo. Siempre ha sido católico, siempre ha ido a misa los domingos, pero dice que no rezaba bastante.

Empezó a sentirse un poco mejor y, en agradecimiento, llevó una imagen del Señor de la Misericordia a la Iglesia de San Agustín en Morelia, la capital del estado de Michoacán. Notó cierto alivio, pero seguía teniendo recaídas y seguía sin entender que le ocurría. Hasta que un día asistió en Morelia a la conferencia de un sacerdote ucraniano.

La reliquia del Padre Pío
"La persona que le acompañaba y le hacía de traductor era un médico que había convivido con el Padre Pío, el santo de los estigmas. Le conté lo que me ocurría, lo mal que me sentía. Él me puso en el pecho una reliquia del padre Pío y en ese momento vi una luz especial que me rodeaba, sentí una gran paz. Pero al mismo tiempo, noté algo que empezaba a arañarme dentro de mí. Ese algo me tiró al suelo y comenzó a manifestarse. Yo no podía hacer nada, esa presencia era más fuerte que yo, me dominaba".

Era 2004. Después de cinco años sin entender lo que le ocurría, sin saber lo que le pasaba, Ángel recibió un nuevo diagnóstico: estaba poseído por el diablo. Ese mismo día le practicaron también su primer exorcismo.

P.-¿Cómo reaccionó ante la idea de estar endemoniado?
R.-Me dio muchísimo miedo. Y también me sentí muy sucio al pensar que dentro de mí había un ser maléfico. Mi familia reaccionó al principio con incredulidad y, de hecho, entre mis hermanos hay algunos que aún siguen siendo escépticos, que creen que lo que tengo es fruto de un desequilibrio psicológico. Sé que hay mucha gente en todos los países del mundo que está pasando por eso mismo. Gente que se siente incomprendida por su familia, por sus amigos y, en ocasiones, hasta por la propia Iglesia, porque no en todas las diócesis hay exorcistas. También porque hay sacerdotes que no creen en la posesión diabólica, que consideran que se trata de problemas psiquiátricos. Hay muchos poseídos que terminan en manicomios y se mueren sin saber lo que les pasa. Es para tratar de ayudarles por lo que he decidido conceder esta entrevista, la primera que doy en mi vida.

De exorcista en exorcista
A partir de ese momento, Ángel empezó a buscar desesperadamente exorcistas, a tratar de encontrar a alguien capaz de extirparle los demonios.

Primero buscó ayuda con uno en México DF, que le practicó cuatro o cinco exorcismos.

"En uno de ellos ese sacerdote le preguntó al demonio que cómo había entrado dentro de mí y éste le dijo que había sido por un maleficio que me hizo una persona".

Ese exorcista fue trasladado a otra parroquia y Ángel pasó a otro, que tampoco logró librarle de sus demonios. Alguien le recomendó entonces que viera al padre José Antonio Fortea, el más famoso exorcista español. El primer encuentro tuvo lugar hace ya tres años, en México, donde Fortea conoció a Ángel y a su familia y le asesoró. Y el segundo hace pocos días en Roma, donde el sacerdote oscense, se encontraba terminando su tesis doctoral sobre demonología.

Un negocio arruinado
La posesión que al parecer sufre Ángel ha convertido en una pesadilla la vida de ese hombre licenciado en Mercadotecnia por la Universidad de Guadalajara y que tenía su propia empresa de publicidad.

"Hace un año la tuve que cerrar, mis condiciones de salud no me permiten trabajar. Para poder mantener a mi familia he tenido que vender mi casa y otro apartamento que teníamos. Ahora vivimos en una casa que nos ha prestado mi suegra. Por suerte, no estoy en dificultades económicas, con la venta de las dos casas nos llega para vivir. Pero quiero hacer una vida normal. Sobre todo por mi esposa y mis hijos, de 6 y 11 años. Por suerte mis dos niños nunca me han visto en trance. Pero saben que estoy enfermo", dice entre lágrimas.

Los últimos ocho meses, asegura, han sido de terror. No podía salir de casa de lo mal que me encontraba. Estaba tan grave que una vez más le dieron la extremaunción.

Y una noche tuvo un sueño.

Soñando con el Papa Francisco
"Vi al Papa Francisco vestido de rojo, rezando, con un incensario en la mano y rodeado de obispos y cardenales. No le di importancia, pero cuando me levanté encendí la televisión y vi una misa del Papa, vestido de rojo y con un incensario en la mano, rodeado de obispos y cardenales. Y me pasó por la cabeza una idea: ¿Tendré que ir a Roma? Además, en esa época estaba leyendo el libro del padre Amorth El último exorcista, en el que se dice que tanto Benedicto XVI como Juan Pablo II habían realizado exorcismos y oraciones liberatorias a poseídos".

Ángel cuenta que dudo mucho sobre si debía viajar o no a Roma.

"Estaba muy mal, tenía miedo de morir lejos de mis hijos, de mi familia", dice.

Desembarcando en Roma
Le pidió a Juan Rivas, un sacerdote mexicano que conoció hace dos años, que le acompañara. Y, el pasado día 7, los dos se plantaron en la Ciudad Eterna.

"Después de tratar en tres ocasiones de saludar al Papa sin éxito, el domingo pasado la Divina Providencia nos ayudó y conseguimos por fin encontrarle y que dijera una oración", cuenta Juan Rivas.

El padre Amorth vio a Ángel al día siguiente de su encuentro con el Papa, el martes pasado. "No hay duda de que está poseído", asegura a Crónica este especialista que, a sus 88 años, ha realizado unos 160.000 exorcismos y que considera que Ángel padece un tipo de posesión muy especial: la posesión con mensaje. No sólo estaría endemoniado sino, sostiene él, el diablo que lo habita se vería obligado por Dios a transmitir un mensaje.

Un mensaje para el clero mexicano
"Es un buen chico, ha sido elegido por el Señor para mandar un mensaje al clero mexicano y decirle a los obispos que tienen que hacer un acto en reparación por la horrenda ley del aborto aprobada en Ciudad de México en 2007 y que supone un ultraje a la Virgen. Hasta que no lo hagan Ángel no será liberado".

Ángel ha recurrido en los últimos años a distintos exorcistas. Pero sin lograr resultados.

"Hay momentos en que parece que los demonios van a salir. Los noto en la boca, medio fuera, siento que se me hincha el cuello. Pero no se van".