4 dic. 2012

Necesidad de aumento de exorcistas



Monseñor Angelo Scoda, Arzobispo de Milan.

Ante la avalancha de posesiones, el obispo de Milán eleva de 6 a 12 número 
de exorcistas
También instaura una centralita en la diócesis milanesa para atender casos de 
posesión o influencia demoniaca.
Actualizado 30 noviembre 2012
.


El cardenal Angelo Scola, arzobispo de Milán y uno de los hombres de mayor confianza de Benedicto XVI ha multiplicado por dos la plantilla de exorcistas de su diócesis —de 6 a 12—y ha instalado una centralita para atender a los posibles endemoniados.

En un caso sin precedentes en la historia reciente de la Iglesia,el arzobispo 

de Milán, ante la avalancha de fieles que reclaman ayuda a los sacerdotes 
 para discernir si tienen algún tipo de infestación del demonio en sus vidas, 
influencia o posesión, ha decidido ampliar el número de sacerdotes dedicados a 
esta pastoral.

Muchas peticiones de ayuda
Monseñor Angelo Mascheroni, obispo auxiliar y responsable desde 1995 

del Colegio de Exorcistas señala en una entrevista en la web oficial de la 
archidiócesis, que cada vez son más las llamadas de fieles que solicitan 
un nombre, una dirección, un teléfono y algún lugar seguro donde poder
aliviar el sufrimiento de algún familiar o amigo que consideran poseído 
por Satanás.

Víctimas de brujos y quiromantes
Con el aumento del esoterismo y la generalización de la actividad de brujos, 

quiromantes y echadores de cartas por todo Italia, las víctimas de esa magia 
destructiva aumentan por doquier.

"Por esto -dice monseñor Mascheroni- hemos activado una centralita en la 

Curia de lunes a viernes de las 14.30 a las 17.00. Quien tenga necesidad puede
llamar y encontrará a una persona que le indicará un contacto en su zona para 
evitar que hagan largos viajes".

Monseñor Mascheroni señala que la labor principal de sus exorcistas será la de 

escuchar, atender con serenidad a quienes sufren y dejarles claro que “el
Señor siempre es más fuerte que el diablo”.

Discernir si hay presencia del maligno
"Aunque no hay un retrato robot de quienes reclaman los servicios de un 

exorcista –hay personas jóvenes y ancianas, sin y con estudios-, sí se da la circuns-
tancia de que muchos suelen ver al maligno detrás de simples malas rachas
`el chico no va a la escuela, toma drogas, es rebelde´- o problemas más propios de 
la consulta de un psiquiatra, informa el diario El País.

Aumento de espiritismo entre jóvenes
El obispo subraya que en ocasiones llaman algunos jóvenes que asustados tras 

participar por diversión en ceremonias de espiritismo, creen que Satanás se enfadó 
y se les metió dentro. "Si lo hicisteis por divertiros", les tranquiliza monseñor 
Mascheroni, "el demonio no os tomó en serio. El demonio es una persona seria".

El periodista José María Zavala escritor de Así se vence al demonio (LibrosLibres) 

ha escrito en su blog de ReL un interesante artículo títulado 
Teléfono rojo contra el demonio ha propósito de la decisión del cardenal Scola de 
aumentar el número de exorcistas.

5 nov. 2012

Destrucción de objetos infestados por el mal



Un tema donde hay quienes tienen algunas dudas... 

¿Se pueden quemar y destruir objetos infestados por el mal? ¿y lo puede hacer cualquier persona?

La respuesta es: SI, pero solo expongo unas breves y sencillas explicaciones.

Cuando se sepa que hay objetos que han sido usados en rituales satanicos, o en espiritismo (tabla ouija) o hechizos, ataduras, amarres, brujeria... bien esos objetos se han usado y estan infestados espiritualmente, por lo que el demonio está muy cercano a ellos son su "contrato de pacto" por decirlo de algun modo, aunque por encima de todo está Dios, su misericordia, y efectividad omnipotente sobre todas las cosas, y por supuesto, todos los demonios.

El padre Fortea me dijo una vez; en mis principios, pensaba que para destruir ese tipo de objetos, habia que tener especial cuidado por la infestación, pero hoy dia, pienso que no hay que tener ningun miedo, cualquiera puede hacerlo.

A continuación comento, lo que yo hice, inspirado, y lo que recomiendo;

Y nunca tuve problemas de ningun tipo por ello.

Hay que llevar los objetos a un lugar donde queramos deshacernos de ellos, ponerlos en el suelo, pedir la persona o personas presentes, la venida del Espíritu Santo, realizar preciosas jaculatorias que salgan del corazón, por ejemplo, Dios mio, tú que eres lo mas grande tú que mereces toda la adoración sobre todas las cosas, tú que eres el amor infinito, la misericordia infinita, la justicia perfecta y el poder absoluto; destruye por este fuego purificador, toda obra y acción del mal que haya en estos objetos. Seguidamente se comienza a orar con total fe en Dios, sabiendo que nos escucha al momento, padrenuestros, avemarias, las que queramos, nos despedimos con un gloria.

Si los restos quedan como ceniza, se dejan allí, si quedan restos materiales, se recogen, se introcducen en una bolsa y se tiran en su lugar adecuado, el primer contenedor de basura que encontremos, hay que velar por el medio ambiente.

Esto lo hice yo una vez con unos restos de ofrendas satanicas que habian en una rotonda y pasaban los dias y nadie se atrevia a retirar, y hoy un amigo de Dios y mio, con otras personas, han hecho lo propio en algun lugar de Madrid.

Solo me queda decir: Alabado sea Dios!

29 oct. 2012

Satanismo y Halloween




Hola, si bien el mal existe, tiene un poder muy limitado, no creo que sea tanto, mover objetos, tentar y poca cosa mas, aparte eso sí de la perdición de las almas que le siguen si no se convierten al cristianismo. Al demonio soberbio, le encanta hacerse el poderoso, no es así, aunque sus seguidores así lo crean. Sus actos son aberrantes, por supuesto, y llevan al crimen. Satan, necesita sus manos para que, tentados o amenazados, cometan sus crimenes. La libertad mal usada.

24 oct. 2012

La protección de Dios.



Hola, de nuevo,

Este es un viejo tema, que se sabe, pero que muchos que no están en este mundillo, o que desde fuera tiene tantas dudas... ¿que pasa con los que exorcisan o laicos que ayudan? ¿el demonio les persigue, molesta o les produce males?

La respuesta es: NO Dios proteje siempre a todos y cada uno de sus miembros, pues son parte de su cuerpo.

Jesús es la cabeza, y los ejecutores (sacerdotes, o religiosos amparados por la autorizacion del obispo) en el ministerio del exorcistado, así como los laicos colaboradores, son especialmente queridos por Dios y protegidos. Todos, no obstante, deben seguir una vida santa acorde a los evangelios y estar en gracia, deben mantenerse puros, para ejercer estas funciones tan excelsas de Dios.

Es la obra de Dios y de Maria Santísima quien lo hace todo, con la colaboracion a nivel espiritual de los angeles fieles a Dios, y de los sacerdotes y laicos que desempeñan este cometido, a nivel fisico, aunque todo es espiritual, y tantas veces rodeados de gracias, discernimientos y dones especiales que ayuden a la sanación y liberación de la persona influida o posesa.

Pero todo, viene de Dios, al cual agradecemos ser miembros de su amada iglesia, y por EL, salir siempre triunfantes de toda batalla contra el maligno.

Al demonio no hay que hacerle caso, ni creerle, ni entablar conversacion con el, a menos que se le deba preguntar algo esencial y necesario en nombre de Jesús, el adversario de Dios,; rabia, odia, amenaza, miente, trata de quitar la paz y desesperanzar, trata de agredir, y es parado de forma invisible, si, los que colaboran están siempre protegidos, verdaderamente protegidos, al demonio solo le queda sufrir y ver que está siendo dominado por la voluntad de Dios, y los humanos, van pidiendo a Dios, orandole, alabandole, ensalzando su amor a nosotros, dando gracias por la creación, y el amor que nos tiene, EL, que nos amó primero...

Todos estamos en sus benditas manos, por tanto, confianza total en Dios, y a seguir hacia adelante, en este combate desigual, donde siempre gana Dios, cuando y como quiere, pero siempre vence.

Los dias y las horas de la liberacion total de cada caso, EL lo sabe, es su juicio perfecto, nosotros a mantenernos confiadamente, liberando de la posesion demoniaca a los hermanos necesitados, dia a dia, de Gloriosas oraciones y alabanzas a Dios, y ordenes al demonio en nombre de Jesús por el sacerdote amado de Dios, el cual por Jesús, no puede resistirse!

Querido amoroso Jesús, una vez mas, Gracias! todo honor y alabanza a Tí, el mas santo entre los santos de lo que hubiese jamás en toda la creación, gracias por tu amor a nosotros y tu infinita misericordia, y perdona aquellos que no te conocen, y es por esto, que no te siguen como tú mereces, y se debiera.

Al nombre de Jesús, toda rodilla se doble, en la tierra, en los cielos y en los abismos.

Y por mi parte, ante Dios, mi Señor, doblo mi rodilla, mas que por alabanza (que tambien principalmente, por supuesto) mas por mi amor, reconocimiento y fidelidad a tí.

Aqui me tienes.

Te amo, Jesús! Te amo Maria! os amo, santos y angeles fieles de Dios.

Así como mis hermanos.

Todos sois presentes.

¿Quien como Dios?

La hechiceria abre la puerta al mal.


14 oct. 2012

La espuma y el vómito del poseído son repugnantes... pero son también buena señal


Un sacerdote estadounidense que cursó este verano en Roma un perfeccionamiento como exorcista asegura que el diablo y los demonios en general odian a la familia porque ésta es “una imagen de la Santísima Trinidad”.

Decisiva influencia paterna

En entrevista concedida a ACI Prensa, el presbítero, que prefirió mantenerse en el anonimato, señaló que entre los factores comunes que encuentra en las personas poseídas ve gente con “profundas heridas en sus vidas y sobre todo, en su familia”.

El sacerdote indicó que el demonio fácilmente accede a familias donde “los padres han tomado elecciones realmente malas”, y al obrar así “han invitado a influencias malignas al interior de su hogar”. Las malas acciones que atraen al demonio a los hogares son “la infidelidad marital, el aborto, hacer cosas que rompen la familia”, señaló.

Un endemoniado de 13 años
El presbítero admitió que nunca pensó en dedicarse al exorcismo, pero un inesperado suceso en una de sus primeras misas tras su ordenación, hace 15 años, marcó el inicio de su acercamiento a esta labor sacerdotal: “En el momento de la consagración de la sangre preciosa, le pedí al Señor que derramase su sangre sobre la juventud y ayudase a todos los hombres jóvenes que podrían tener vocación al sacerdocio”, recordó. La reacción instantánea de un joven de 13 años sorprendió al joven sacerdote: “Cayó de espaldas y comenzó a gruñir. Yo pensé: ¡No esparaba esto!”.

Demasiado pocos exorcistas

Muchos años después, él es parte de una nueva generación de exorcistas en formación en Estados Unidos, luego que de los obispos del país decidieran, en noviembre de 2010, incrementar su número. A pesar de que la ley canónica estipula que cada diócesis debería contar con un exorcista, se estima que no superarían los 50 sacerdotes dedicados a esta labor en Estados Unidos. "Nos hemos organizado para asegurarnos de que quienes más necesitan ayuda la obtengan”, explicó este sacerdote procedente del noreste de aquel país.

Durante su estancia en Roma, donde fue enviado por su obispo para aprender del trabajo de seis exorcistas oficiales de esa diócesis, el sacerdote se “involucró” en alrededor de tres exorcismos al día: “No hay dos casos parecidos. Ese ha sido un real aprendizaje para mí. El rito del exorcismo no es una fórmula mágica”.

El sacerdote señaló que “no es el demonio o el exorcista quien está en el centro de esto, sino una persona que está sufriendo mucho y que necesita de certera liberación a través de Cristo”

¿Quiénes son los demonios?
La palabra demonio viene del griego y la palabra diablo del latín, explicó: "Cualquiera de esos nombres está bien. Son ángeles caídos que fueron creados buenos”.

Los primeros Padres de la Iglesia, entre ellos San Jerónimo y San Agustín, especularon que estos ángeles se rebelaron “a causa de que les fue revelado el plan de Dios de la Encarnación” y su “repulsión a la idea de que Dios, que es espíritu puro e infinito, debiese hacerse hombre”.

Por esta razón, el sacerdote indicó que los demonios tienen una “fascinación con lo físico” y con “hacer sufrir a las personas”: “Una vez que el rito se inicia, normalmente se comienza a manifestar en la persona, que sufre de diferentes maneras, con violencia, cambios en el rostro, cambio de la voz... El demonio sólo quiere intimidar, pero básicamente hay que ignorarlo y decir ‘oye, yo soy el que da las órdenes aquí, amigo’”.

La razón de la posesión
La inteligencia angélica del demonio, dijo a ACI Prensa, también implica que ellos saben que Dios sólo permite sus actividades diabólicas para llevar la salvación a personas a través de un “sufrimiento expiatorio”.

“Estas personas sufrientes se están volviendo santos al ofrecer sus sacrificios”, que Dios entonces recibe y “bendice a gran parte de la Iglesia en todo el mundo”.

El sacerdote afirmó que “cuando le recuerdas eso al diablo, se pone furioso”, porque sabe que está perdiendo, y por lo tanto “quiere conseguir lo que pueda, mientras pueda. Si no puede ganar las almas de estas personas, quiere al menos hacer sus vidas miserables”.

Las respuestas del diablo
El presbítero estadounidense indicó que cuando habla con el demonio le hace una serie de preguntas, como cuál es su nombre: "Cuando usas su nombre en una orden, eso lo debilita”. Una vez que el demonio dice su nombre, el exorcista le ordena “salir”, y también le podría preguntar “cómo entró y cuándo va a salir": “Al responder a esto último es como si ellos hubieran sido entrenados para decir lo mismo, ‘nunca me voy a ir’, pero eventualmente lo harán”.

La clave es limitar el diálogo, dijo el aprendiz de exorcista. “No quieras hacerle preguntas sólo por curiosidad, eso no es saludable”, subrayó.

También es posible “decir cosas para humillar al demonio”, tales como invocar la presencia de santos, ángeles guardianes y, la más “temida” de todas, de la Virgen María. Es entonces que “puedes realmente ver un cambio en el comportamiento del demonio”.

El final viene a menudo cuando el diablo empieza a mostrar arranques de ira y violencia, cuando “es común que bote espuma por la boca”.

En caso de que se haya roto una maldición, la persona “comenzará a vomitar objetos que fueron usados en la maldición. El vómito cambia a verde, luego a rojo, y otra vez verde”.

Entonces, el exorcista sabe que está tocando el fondo: “Entonces está siendo realmente eficaz y ésas son buenas señales. No es algo placentero de ver, pero tú sabes que estás siendo efectivo”.

9 jun. 2012

Conversion de satanista a monja.

De pertenecer a una secta satánica a monja, tras intentar asesinar a la que hoy es su superiora

Description: Description: http://www.radiocatolicosemprendedores.com/media/users/8/420587/images/public/31719/chiara.jpg?v=1324059832474&width=100
LA INCREÍBLE VIDA DE MICHELA, DE «NUOVI ORIZZONTI»
Michela, en la actualidad religiosa de la Comunidad Nuovi Orizzonti, tiene una vida de película. Abandonada por su madre cuando era un bebé, atrapada por una peligrosa secta satánica, convencida de la necesidad de asesinar a una monja por indicación de la sacerdotisa, que a la vez era su psiquiatra... Cuenta su testimonio en ReL con una intensidad y pasión, que a más de uno le dejará pensativo.
Cuando se experimenta el amor de Dios, se aprende que no se puede guardar para uno mismo. Yo llevo diez años viviendo esta forma de amor. Llevando el amor a quienes no conocen el amor de Dios.
«Chiara, sácanos de este infierno»
La comunidad a la que pertenezco nació en 1984, fundada por Chiara Amirante, que comenzó a llevar la palabra de Dios a los puntos de muerte de la ciudad de Roma. Tantos jóvenes que no conocían la palabra de Dios le pedían: «Chiara, sácanos de este infierno».
No creía absolutamente nada en Dios
Yo llevo doce años en la comunidad. Tengo 40, pero cuando entré, no creía absolutamente nada en Dios. Creía que los sacerdotes y las religiosas se hacían sacerdotes y religiosas por falta de trabajo. Veía una Iglesia que solo daba reglas. Una Iglesia que prohibía todo.
Además, yo me hacía una pregunta: «Si es verdad que Dios es amor, ¿por qué en el mundo hay sufrimiento?». Me lo preguntaba porque con el sufrimiento tuve contacto apenas nací. Mi papá y mi mamá me abandonaron en un hospital recién nacida. Viví mis primeros seis años de vida en un orfanato. Dos meses después de que saliese de allí, el instituto fue clausurado por maltrato a menores. Yo había conocido todo menos el amor, y cuando un niño no conoce el amor, es difícil que de adulto sepa dar amor. Crecí rebelde. En la escuela era instrumento de santificación para los profesores.
El dinero era el dios de mi vida
A los 18 años ya eres mayor de edad en Italia, así que me fui de la casa en que vivía. Pude hacerlo porque tenía un trabajo, una ocupación. Yo era chef de cocina internacional, muy reconocida. Comencé a trabajar en Italia y el resto de Europa y el dinero empezó a ser el dios de mi vida. Cuanto más tenía, mas quería tener, pero a fin de mes no me quedaba nada.
Novios de usar y tirar
En lo referente a todo lo que pertenece al mundo de la afectividad, era un desastre. Tenía novios según la estación del año. Uno para el invierno, otro para el verano…. Y me decía: «Yo el corazón no lo meto en esto». Eran novios de usar y tirar, pero cada historia que pasaba, era una herida más que dejaba mi corazón muy lastimado.
Un novio católico-convencido
Finalmente me enamoré de una persona que todas las madres de familia soñarían para su propia hija. Era inteligente, bueno, perfecto. Pero tenía un pequeño defecto: era un chico católico, un católico convencido. Esto, para mí, solo suponía un defecto por una razón, porque cuando yo le preguntaba cuando nos íbamos a ir a la cama, él me respondía: «Después del matrimonio». Él empezó a hablarme de Dios, pero yo le dije: «Escucha Luca, las relaciones de tres no funcionan. Somos tú y yo. Punto. Dios debe quedar fuera». Él fingió seguirme la corriente.
¿Quieres casarte conmigo?
Cuando ya llevábamos dos años saliendo, vino sin avisar una noche a mi casa. Era la primera vez en ese tiempo que vino a mi casa, por lo que pensé: «Hoy lo hacemos». Pero él tenía otras razones muy diferentes en su cabeza y me dijo: «Escucha Michela, hablé con mi padre espiritual, porque tengo intención de casarme contigo». Yo me le quedé mirando un poco perpleja, pero por un solo motivo: no sabía qué era un padre espiritual. Yo le respondí: «Vamos al registro civil, pedimos una cita, estampamos nuestras firmas y ya estamos casados». Y me dijo: «No. Para mí es importante el sacramento del matrimonio. Nos dan la posibilidad de efectuar un matrimonio mixto donde tu declares ser no creyente, pero yo pueda casarme contigo dentro de la Iglesia». Entonces mi siguiente pregunta fue: «¿Y esto cuanto cuesta?». «Nada», respondió mi chico. Pensé que si no costaba nada y no perdía mi imagen de atea, podía aceptarlo. Sólo le puse una condición: «Organiza tú la boda».
Murió antes de la boda
Pusimos una fecha y él comenzó a organizar todo. Era bonito, porque de verdad que Luca era un chico fantástico. Pero nunca me llegué a casar con él. Falleció cuatro días antes de la fecha escogida.
Poco después de comenzar los preparativos, contrajo el VIH por culpa de una transfusión de sangre contaminada. Ahí entré en contacto con la primera verdad de mí vida. Porque yo, con el dinero, hasta ese día había comprado todo y a todos. Pero descubrí que había una cosa que no podía comprar: la vida de mi novio. Eso para mí fue una derrota. Luca partió para el paraíso cuatro días antes de nuestra boda y ahí se me derrumbó el mundo.
«Dios, empeñaré mi vida en destruirte»
Me enfadé con Dios por haberme quitado a mis padres. Me enfadé con Dios por haber sufrido tanta violencia desde pequeñita. Me enfadé con Dios por la muerte de Luca. La noche de su funeral, me marché a la playa y allí mismo hice un juramento: «Dios, si tú no existes, pasaré toda mi vida diciéndoselo a todo el mundo. Pero si existes de verdad, empeñaré mi vida en destruirte».
New Age y el Reiki
Ahí empezó mi guerra con Dios. Para buscar a Dios y saber si existía, me acerqué a varias filosofías. Todo lo que era la New Age y el Reiki. Pero ahí no encontré nada de la presencia de Dios. A todo esto, mi vida era triste y angustiosa. Hasta que un día me propusieron comenzar psicoterapia. Yo pensé que si había probado ya tantas cosas, podía probar eso también. Así que comencé a ir un día a la semana. Poco a poco me iba sintiendo mejor en la consulta de aquella doctora. Empecé a ir en vez de un día a la semana, dos días, luego tres, y acabé teniendo cuatro sesiones semanales con ella. La psicoterapia se convirtió en mi droga. Yo no lo sabía, pero no tenía la facultad de decidir nada de mí vida.
Una sacerdotisa satánica
Un tiempo después la doctora me dijo que tal vez necesitase sesiones de hipnosis: «Tenemos que entrar a lo más profundo de tus heridas». Le dije que sí. Desafortunadamente no estaba en grado de tomar ninguna decisión. No se lo que hicieron conmigo, pero el problema fue que esta doctora era en realidad una sacerdotisa de una de las sectas satánicas más importantes de Italia. Y yo entré a formar parte de ella, de la mano de mi doctora.
Dos años en la secta
Pasé ahí dos años de mi vida. Dos años que me llevaron a perder mi dignidad de mujer, mi dignidad de ser humano. Allí he visto muerte y violencia. Llegué a alcanzar la muerte del alma. Me convertí en una auténtica marioneta manejada por manos satánicas.
«Mata a Chiara»
La noche de Navidad de hace catorce años (1996), durante un rito, me dijeron que existía la posibilidad de ser la sacerdotisa de una secta, en una ciudad de Italia. En ese mundo solo importa el poder, el tener, por lo que yo acepté, pero para ser la sacerdotisa tenía que afrontar una prueba de filiación, de pertenencia. Me dijeron: «En Roma hay una joven, de nombre Chiara, que ha fundado hace poco tiempo una comunidad. Está muy protegida por la Iglesia y para nosotros es un obstáculo, porque acerca a muchos jóvenes a Dios. Si tú verdaderamente quieres pertenecer a nosotros y tener el poder, debes hacer una cosa: mata a Chiara». Y acepté.
Decidida al asesinato
La noche del 5 de enero partí hacia Roma. Me habían dado toda la información de donde encontrar a Chiara y yo me dirigí a su casa, a la sede de la comunidad. A las 20.00 horas llegué hasta la puerta y sin dudar, convencida de lo que iba hacer, toqué el timbre.
«Por fin has llegado a tu casa»
Lo que ocurrió entonces lo tengo que contar desde el testimonio de Chiara, quien no me conocía absolutamente de nada, como es obvio.
Chiara cuenta siempre que, en ese momento, en su corazón escuchó una voz, la voz de la Virgen María que le decía: «Abre tú la puerta, que es una hija mía que tiene una gran necesidad».
Chiara se levantó, caminó apresurada hasta la puerta a cuyo otro lado la esperaba yo, y cuando abrió la puerta hizo una sola cosa. Me abrazo y me dijo: «Bienvenida hija mía. Por fin has llegado a tu casa».
Con el cuchillo en la mano
Ese abrazo cambió mi vida. Fue un abrazo indeleble que llegó a mi corazón. Fue más allá de mi cuerpo, de mis brazos. Yo no pude reaccionar, no pude moverme, no pude hacer nada. Chiara me desarmó absolutamente con ese abrazo, con su mirada.
Me llevó dentro, a su pequeña habitación y comenzamos a hablar. Ella me preguntó cómo estaba, y yo sin decir ninguna palabra le entregué el arma con el que la iba a matar. Se lo conté y le dije: «Chiara, para mí ya no hay esperanza». Ella me respondió: «¡Sí, sí que hay esperanza, porque el amor ha vencido a la muerte! ¡Hay esperanza para ti porque hubo quien dio la vida por ti! ¡Y Jesús te ama!».
«Me matarán y te matarán a ti también»
Yo le contesté: «Chiara, yo les conozco. Sé como son. Tengo poco tiempo. Me matarán y te matarán a ti también». «No Michela –respondió Chiara muy firme-. No lo harán, porque María te quiso en esta casa». Y en aquella casa me quedé.
Sesión de exorcismos
Obviamente, la primera cosa por hacer era una buena confesión. Llamaron a un sacerdote, pero debido a las actividades en las que había estado involucrada no me pudieron dar la absolución. Hubo que escribir a la Santa Sede, a la Congregación para la Doctrina de la Fe, toda mi historia. Un cierto cardenal Ratzinger , respondió en pocos días: «Hoy la Iglesia está de fiesta porque un Hijo ha regresado a casa».
También tuve que pasar por varias sesiones de exorcismo. Obviemos los detalles.
Comunión y consagración
Con un permiso muy especial, la noche del 27 de enero, en la capilla de las hermanas de la Madre Teresa, en Roma, pude recibir la comunión, pude consagrar mi corazón al Corazón Inmaculado de María, y hacer los votos de pobreza, obediencia y castidad, más el cuarto voto propio de la comunidad de Chiara, que es el voto de ser y llevar la alegría de Cristo Resucitado.
Un nuevo camino
Ahí comenzó mi camino. Mi camino de sanación, un camino en el que nunca nadie antes pudo sanar mis heridas, y donde sí que las pudo sanar Jesús.
Pero pasado un tiempo, hubo una herida que no había podido sanar. Esa herida era la falta de una madre, porque a mí me faltaba una madre. Me faltaba en Navidad, cuando todas la madres telefonaban a las demás y yo no recibía una llamada. Me faltaba el día que celebraba mi cumpleaños... Esa ausencia de mi madre, cada vez que pasaba esto, reabría las viejas heridas y había que empezar de nuevo.
Un grito de dolor
Un buen día, a Chiara se le ocurrió enviarme a un centro de ayuda para la vida. Se me había encargado abrir una casa de acogida para madres solteras y jóvenes embarazadas con riesgo de someterse a un aborto por miedo o por dificultad. Allí las podríamos acoger. Pero al poco tiempo empecé a recoger un grito de dolor. Era el grito de dolor de aquellas mujeres que habían abortado y que me decían: «¿Sabes? Hoy tendría un hijo de ocho años, pero lo llevé a matar».
Aprendí a no juzgar
Por las noches llegaba a casa y me ponía delante de Jesús, en el sagrario, y le entregaba todo ese dolor que llevaba de las mujeres. Una de esas noches, empecé a escuchar en mi corazón: «Michela, si hoy existes tú, es porque tu madre dijo sí a la vida». Os tengo que decir que cuando se experimenta la misericordia de Dios, la primera cosa que se aprende es a no juzgar. Y yo no tenía ningún derecho de juzgar a mi madre. Porque si una madre llega a abandonar a un hijo es porque hay un gran dolor.
A la busqueda de la madre
En ese momento comenzó a despertar en mi interior la necesidad de buscar a mi madre, no para juzgarla ni regañarla, sino para darle las gracias por mi vida.
La ley italiana permite obtener información del propio origen y después de las investigaciones pertinentes localicé a mi madre. Comenzamos a telefonearnos, y un día me sugirió conocernos personalmente. La fecha concertada fue el 2 de Junio de 2004. Esa misma mañana partí hacia la ciudad donde ella vivía para encontrarme con ella, como habíamos quedado.
«Sal de mi vida»
Yo iba sola y en ese viaje había dos partes dentro de mí. Una parte era esa parte humana que se sentía entusiasmada por poder decirle por fin a alguien «mamá». Pero había otra parte más racional que me decía: «Michela, no sabes qué puedes encontrar allá». Mi error fue que en aquella duda venció la parte más humana. Pero el hombre propone y Dios dispone, porque pocos minutos después de encontrarnos, con una mirada que yo no le deseo ni a mi peor enemigo, mi madre me dijo: «Tú para mí no has existido nunca, no has existido hasta ahora, no existes hoy. Sal de mi vida». Yo no sé que siente una madre cuando un hijo dice no a su amor, pero les puedo decir lo que siente un hijo cuando una madre le dice no a su amor…
«¿Qué le hecho de malo a Jesús?»
Fue un gran dolor. Regresé a Roma, cogí a Chiara y sujetándola contra un muro le dije: «¿Pero yo qué le hecho de malo a Jesús? Trabajo para Él, ¿por qué no me puede ayudar?».
A mí pregunta de por qué Jesús me trata así, Chiara me contestó: «¿Sabes, Michela? Santa Teresa de Ávila le preguntó lo mismo a Jesús, y Jesús le dijo que así trataba Él a sus amigos». Ya sabéis lo que Santa Teresa le respondió a Jesús: «Ahora entiendo por qué tienes tan pocos».
Unas vacaciones para reflexionar
Era una situación dolorosa, de la que era difícil salir, por lo que entonces Chiara me propuso unos días de vacaciones. Yo pensé: «Estupendo, me iré a la playa y tomaré el sol», pero Chiara ya había pensado en todo: «Hay un lugar al que puedes ir. Es un pueblo en Bosnia que se llama Medjugorje. Cógete unas vacaciones y vete allí». Yo le dije a Chiara: «A Medjugorje yo no voy, Chiara. Mejor me pagas las vacaciones en Croacia, que está muy cerca y tiene un mar estupendo. Ya cuando esté allí, un día me acerco a Medjugorje. Pero yo no me voy a meter entre las colinas, las piedras y el calor. Eso no son vacaciones». Chiara me respondió: «Te recuerdo que hiciste un voto de pobreza y otro de obediencia. Elige por cual de los dos quieres ir a Medjugorje». Así que elegí el de la obediencia, y voluntariamente vine a Medjugorje.
Medjugorje
Llegué a Medjugorje ¡Me daban una pena los peregrinos! Porque yo pensaba que yo estaba allí porque me habían obligado, pero no entendía por qué ellos no iban al mar, pudiendo hacerlo.
En fin, los primeros diez días fueron un desastre. Yo no quise saber nada de peregrinos, ni del fenómeno de Medjugorje, ni de nada.
Una vidente y la aparición
El día decimoprimero, estaba tras la explanada, cerca de la carpa verde. Estaba tumbada en mi toalla, tomando el sol. En serio, pasaba de todo. Y ahí tirada me vio Marija, una de las videntes. No nos conocíamos de nada, pero a ella le llamó la atención, no sé si verme tumbada tomando el sol, o mi toalla verde chillona.
Se acercó a mí y me dijo: «Hola, ¿qué haces?». «Estoy esperando a que comience la Misa». Entonces Marija, sin más, con toda la naturalidad, me dijo: «Vente mañana conmigo a una aparición».
¡Imagínate! Era ridículo. Tanto que me dio la risa y le contesté: «Mira, va a ser mejor que la Virgen María venga a mí, porque yo de aquí no me muevo». Marija me miró un poco sorprendida, en silencio. Al cabo de unos segundos, cuando se me quitó la sonrisa de la cara, me dijo: «Tú vente mañana».
Unos días aburridos
En Medjugorje, si no vives el fenómeno, tampoco es que haya mucho que hacer. Mis primeros diez días allí fueron tan aburridos, que por muy absurdo que pareciese, asistir a una aparición suponía algo distinto en medio de aquel aburrimiento, así que el día siguiente aparecí a la hora que me había dicho Marija en el Oasis de la Paz, donde iba a vivir su aparición. Al llegar allí, aquello estaba lleno de gente.
Yo llegué a las seis y cuarto de la tarde y allí había gente que llevaba más de tres horas, con todo el calor. Yo pensé: «Qué tontería llegar tan temprano, si de toda formas a la Virgen solo la ve la vidente, pero bueno».
Al cabo de unos minutos llegó Marija. Me vio en el jardín, me cogió de la mano y me llevó dentro de la capilla con ella, delante del todo, a su lado. Me llevó hasta allí a rastras y de un empujón me puso de rodillas. Todo el mundo rezaba y yo pensaba: «Qué buenos todos estos peregrinos, mira cómo rezan», pero mi corazón estaba muy cerrado y no quería participar con ellos.
Recuerdo el momento en que comenzó la aparición. Todo el mundo se quedó en silencio y Marija se quedó mirando extasiada hacia arriba.
En medio de la aparición
En ese momento pensé: «Cualquiera desearía estar aquí a su lado, ¿cómo es posible que a mí no afecte?». La miré a Marija y vi que, sin emitir ningún sonido, movía sus labios, ¿y saben cual fue mi pensamiento en ese momento?: «Pero ella, con la Virgen, ¿habla en croata o en italiano?». Os prometo que lo pensé, de verdad, incluso quince días después de aquello se lo pregunté a ella. Me dijo que hablaban en croata.
¿Un trasplante del corazón?
Bromas a parte, en cierto momento de la aparición ocurrió algo. Y se lo cuenta la persona más racional que existe. Empecé a sentir un calor en el cuerpo. Era un calor que llegaba hasta la punta de mis dedos, hasta mis pies. Era un calor maravilloso. Sentí como si algo me abrazara, me rodeara y me cubriese entera, y entonces ocurrió lo más increíble, y es que sentí como si me hiciesen un transplante de corazón. Digo trasplante porque sentí como si algo se metía en mi pecho y me arrancara una piedra de dentro. Era un corazón herido, enfermo, y sentí como si me colocasen un corazón nuevo ahí dentro, en su lugar. Subrayo la palabra transplante, porque no fue un corazón curado, sino un corazón nuevo, que me llenaba de paz el alma, la mente y el cuerpo.
«Algo bellísimo»
Al acabar la aparición yo no entendía nada de lo que estaba sintiendo, pero era bellísimo. Empecé a darme cuenta de que tenía que marcharme y comencé a repetirme a mí misma que en realidad no pasaba nada, para ver si me calmaba, pero qué va, cada vez que lo decía mejor lo sentía.
Entonces Marija se levantó e hizo lo que hace siempre. Explicó a todos lo sucedido: «He presentado a la Virgen María todas vuestras intenciones de oración. La Virgen María ha orado por ustedes y les ha bendecido». A todo esto yo seguía de rodillas a su lado. Entonces ella, delante de todos me miró y dijo: «La Virgen María ha hecho suyo el dolor de tu corazón. A partir de hoy solo ella será tu madre».
«La Virgen te vió»
Salí de la capilla. Marija no sabía nada de mi historia. Cuando ella salió yo estaba en el jardín, desconcertada. Me cogió de nuevo por el brazo y, sin estar yo todavía muy convencida de lo que suponía que había pasado, le pregunté: «Marija, tu estabas ahí, ¿me viste durante la aparición?», y ella me respondió: «No, yo no te vi. Pero la Virgen sí».
«María me coge de la mano»
Desde aquel día hasta hoy he sentido a María en mi vida. La he sentido de una manera muy concreta. He descubierto que cada vez que tengo el rosario en las manos, es María quien me coge de la mano.
Modelo de santidad
Aquella tarde aprendí otra cosa. Era cierto que hasta ese día había trabajado para Dios, pero María quería que yo trabajase con Dios. Y otra cosa bellísima fue que si yo quería ser santa, debía tomar a la Virgen María como modelo de santidad. Os aseguro que eso, para un carácter como el mío, no es nada fácil. No es fácil vivir la obediencia. No es fácil vivir la humildad. No es fácil vivir el silencio de María. El silencio de María bajo la cruz. Pensad que María estaba bajo la cruz.
Un dolor transformado en amor
Aquella fue una experiencia bellísima, porque descubrí que el dolor puede ser transformado en amor por la humanidad.
"Os digo que si aquella tarde del entierro de Luca dije que Dios no existía, después de doce años puedo deciros que Dios sí que existe.
Ocho años de silencio
Durante ocho años he vivido en silencio. Durante ocho años he estado escondida. Pero hace dos años, en un capítulo general de la familia salesiana, Chiara y algunos otros me pidieron que contara mi historia. Al principio tuve miedo. Pero cuando aprendes que la vida no te pertenece a ti, que la vida es un regalo, el miedo puede ser canjeado. Yo hice este pacto con Jesús: «Jesús, si mi vida, mi historia, sirve a un solo joven a encontrar tu misericordia, yo daré mi vida por esto».
No tener miedo del sufrimiento
Queridos jóvenes, no tengáis miedo del sufrimiento. El sufrimiento existe, sí. El mundo nos dice que no existe, nos enseña cómo cubrirlo, cómo barnizarlo con capas de cosas sin importancia. Pero Jesús nos enseña a vivirlo con Él. Lo que tiene a Jesús clavado en la cruz no son los clavos, sino el amor especial que tiene por cada uno de nosotros. Por eso os ruego, por favor, que como decía san Francisco de Asís, no permitáis que el Amor de los amores no sea amado. ¡Llevemos el amor de Dios a todas partes! Podemos hacerlo, Jesús nos ha enseñado cómo. Somos pequeños, pero seamoslo como decía la madre Teresa de Calcuta: como las gotas del mar, que hacen un océano.
Dios nos ama hasta morir
Queridos jóvenes, estáis todos callados. Hay un gran silencio, pero como decía san Pedro, yo no tengo oro ni plata. ¡Lo que yo tengo me llega de la Providencia! Mirad, ni si quiera este rosario que llevo en el bolsillo es mío. Me lo han dado. Queridos jóvenes, yo no tengo nada, y a diferencia de san Pedro yo no hago milagros. Pero os puedo decir una cosa: ¡Que hay un Dios que ha dado su vida! ¡Que hay un Dios que nos ama hasta morir! ¡Que debemos experimentar la alegría de Cristo resucitado!
Los satanistas creen más que nosotros
Mirad ese pedazo de pan. Ese pedazo de pan que nosotros adoramos, ese pedazo de pan blanco con el que nos nutrimos… ahí está realmente el cuerpo de Jesús. Y esto os lo digo con un gran dolor, porque los satanistas creen más que nosotros que ahí está el cuerpo de Jesús. Nosotros tenemos que empezar a creer. Tenemos que empezar a vivir a Jesús. Mirad san Pablo. Él decía: «No soy yo quien vive, es Jesús quien vive en mí» .
Utiliza el sufrimiento, pero no huyas de él
Os lo repito, no huyáis del sufrimiento, utilizarlo. Levádselo a Jesús y ese sufrimiento se transformará en amor.
Me despido con una frase de Edith Stein . Cuando Edith Stein se convirtió, le preguntaron por qué se había convertido al catolicismo, y ella respondió: «Yo busqué el amor. Y encontré a Jesús».

Practicas que alejan de Dios...







Ya, si leemos la bíblia, en el Deuteronomio 18,9-13 se dice:


9 Cuando entre en la tierra que el Señor, tu Dios, te dará, no aprendas a practicar las abominaciones que cometen esas naciones.
10 Que no haya entre ustedes nadie que inmole en el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, la astrología, la magia o la hechicería.
11 Tampoco hará ningún encantador, ni consultor de espectros o de espíritus, ni evocador de muertos.
12 Porque todo el que practica estas cosas es abominable al Señor, tu Dios, y por causa de estas abominaciones. él desposeerá a esos pueblos delante de ti.
13 Tú serás irreprochable en tu trato con el Señor, tu Dios.

Cuantas practicas prohibidas se siguen practicando hoy dia, abriendo la puerta al demonio; espiritismo, ouija, brujeria, hechiceria, agoreros, adivinos... y cuando alguien se acerca al demonio, no le extrañe que tenga problemas...

Bien... ahí va el artículo de hoy;


Hermana María Blanca Lacambra SV
«El ocultismo, el esoterismo, la Nueva Era o la santería alejan de Dios», denuncia una religiosa
Se incrementan estas prácticas que debilitan a la persona y sus convicciones.
 Días atrás, mientras celebraba su 85 cumpleaños, el papa Benedicto XVI aseguró que “el mal quiere dominar en el mundo y es necesario luchar contra el mal”.

A fin de conocer más sobre el exorcismo, las posesiones diábolicas y la acción “encubierta” del diablo en el mundo, hablamos con la hermana María Blanca Lacambra, religiosa española de las Siervas de la Verdad, quien fue llamada por el arzobispo de San Juan en Puerto Rico para que apoye al sacerdote exorcista de dicha archidiócesis, con la oración y el ayuno…

- Vemos que se habla mucho hoy sobre el exorcismo y la demonología, e incluso usted ha venido hasta Roma para participar en un curso al respecto, ¿no?
- Yo estoy interesada en este tema porque participo del grupo del ministerio de liberación y exorcismo de la archidiócesis de San Juan en Puerto Rico. Hemos venido casi todos los miembros del grupo a un curso en Roma, porque consideramos que mientras más aprendamos, más podremos luchar contra las fuerzas del maligno. El curso nos está abriendo los ojos y veo que estamos en consonancia con lo que están diciendo, lo que me da mucha alegría. Nosotros ayudamos con la oración y el ayuno a nuestro exorcista, el padre Ricardo, pero el que realmente trabaja es él como exorcista.

- Esto no se ve implementado en todas las diócesis del mundo…
- Considero que tendría que haber este ministerio en todas las diócesis porque hay muchas personas que están aplastadas por este mal espiritual, y no hay personas idóneas y preparadas para ayudarlas. Hago aquí hago una exhortación a los señores obispos, para que abran los ojos y vean el deterioro espiritual de muchos que se consideran católicos, pero que están embaucados por un fanatismo religioso y esotérico que los conduce a muchas cosas indeseables... Cristo debe reinar en nuestros corazones, en nuestros pueblos y en el mundo entero, y esto se hará cuando hagamos todo lo posible por erradicar la fuerza del maligno.

- ¿Cuales son la señales evidentes de una posesión?
- Hay muchas señales parecidas a las de los enfermos mentales. Hay psiquiatras a quienes les mandamos personas, porque vemos que están en depresión, tienen alucinaciones ó presentan otros síntomas raros. Pero cuando estos profesionales muy dignos por supuesto, ven que no es de su especialidad, nos los mandan a nosotros y se los presentamos al padre Ricardo. Hay que trabajar mucho con las personas aquejadas de este mal pero las experiencias con Dios, la asiduidad en la vida sacramental y la devoción a María nuestra Madre, son factores que se tienen muy en cuenta en cuanto a la liberación de las personas.

- ¿Qué otras evidencias se pueden distinguir?
- Es curioso ver cómo personas que quieren estar cerca de Dios, y recibir los sacramentos, sienten unas fuerzas internas negativas tan grandes que les impiden hacerlo, y en el momento más inoportuno aparece la señal del demonio en él o en ella. Hay mucha contaminación a nuestro alrededor; el ocultismo es uno de los factores más importantes y no nos damos cuenta que los horóscopos, y sobre todo la Nueva Era, el espiritismo y la santería, están debilitando a la persona de tal forma que la está separando de la Verdad.

- Pareciera que el diablo está muy activo en el mundo...
- Muy activo, más de lo que creemos.

8 jun. 2012

Libro; asi se vence al demonio.







Sectas satanicas en Italia

Padre Gabrielle Amorth, exorcista de Roma      

Alarma en Italia por sus 8.000 sectas satánicas y más de 600.000 adeptos
Solo en Sicilia hay 20 sacerdotes designados oficialmente como exorcistas para combatir al diablo.
















En Italia se vive un auténtico «boom» de sectas, un fenómeno sin parangón con el resto de los países occidentales. Este país está considerado como uno de los más supersticiosos. Pero a menudo se da una «confusión entre fe y superstición, y se convierte en un punto débil para muchas personas, lo que es aprovechado por gurús, magos y charlatanes», según manifiesta a ABC el profesor Giovanni Panunzio, creador del Teléfono Antiplagio para luchar contra todo tipo de sectas y santones, que crecen en Italia como hongos.

Solamente las sectas satánicas llegan a 8.000, con más de 600.000 adeptos, cifras a las que hay que añadir «miles de nuevos cultos y formas de religiosidad ligadas a figuras carismáticas». La denuncia la hizo la revista oficial de la Policía italiana, «Poliziamoderna». «El fenómeno está cada vez más extendido», nos señala Giovanni Panunzio.

Lombardia y Piamonte, en el norte de Italia, Lazio en el centro, y Sicilia en el sur son las regiones donde el satanismo está más extendido, pero abunda en toda Italia. Solamente en la diócesis siciliana de Monreal se han robado hostias y objetos sagrados en cuatro iglesias en los últimos tres meses, que después son utilizados durante ceremonias y misas negras.

Sicilia, paraíso del diablo
Hay quien ha definido a Sicilia como el paraíso del diablo y la tierra de los exorcistas, teniendo en cuenta la extraordinaria concentración de curas exorcistas. La isla tiene, en efecto, el número más alto de sacerdotes oficialmente designados por los obispos para combatir el demonio: unos 100 exorcistas hay en toda Italia, 20 de ellos se encuentran en Sicilia.

El profesor Tullio Di Fiori, estudioso del fenómeno en Sicilia, comenta que las sectas del diablo aumentan y son más difíciles de controlarlas, porque son muy cerradas y, además, la tecnología ha complicado las cosas: «Los jefes de las sectas utilizan internet para organizar las ceremonias, creando blogs donde hablan mediante códigos con los adeptos y después los desactivan. Las sectas –añade- no son muy distintas de la Cosa Nostra, a la hora de la captación de miembros. Antes del rito de iniciación, el jefe se asegura que podrá fiarse de él. La mafia no tolera a los arrepentidos, y el mismo discurso vale para los gurús de las sectas». Según el criminólogo, Alfonso Terrana, «el joven que entra en una secta vive a menudo una situación familiar problemática. Para muchos, adorar al diablo es una forma de rebelarse contra el sistema».

El negocio de magos y santones
Al margen del fenómeno de las sectas, cada año unos 13 millones de italianos, es decir, unas 35.000 personas al día, acuden a magos, santones y curanderos. Se trata de un negocio que mueve más de 6.000 millones de euros. Según el profesor Giovanni Panunzio, que estudia desde hace muchos años el fenómeno de lo oculto, las motivaciones que empujan a los ciudadanos a acudir a esos operadores de lo oculto son las siguientes: Sentimentales (52%), económicas (24 %), de salud (13 %), judiciales (6%) y petición de protección (5%). Esos operadores suelen cometer una serie de delitos: Engaño, ejercicio abusivo de la profesión médica, extorsión y violación de la «privacidad».

Sobre las causas del aumento, en los últimos tiempos, de los adictos a las sectas, el profesor Panunzio manifiesta a ABC: «Hay una crisis de valores y de relaciones humanas, con aumento de la soledad. Con la crisis económica, los santones, gurús, jefes de sectas y todo tipo de charlatanes prometen a sus víctimas resolver sus problemas. Internet ha ayudado mucho a extender el fenómeno». La edad media de las víctimas, según el profesor Giovanni Panunzio, es de 42 años. Las mujeres son mayoría (51 %), hombres (38 %) y adolescentes (11%). El fundador del Teléfono Antiplagio, nos explica algunos de los peligros más habituales que corren las víctimas: «El lavado de cerebro de los magos y jefes de sectas tiende en general a lograr dos objetivos: subyugar a la mujer, sobre la que, con la excusa de ayudarle, se ejerce abuso sexual; y explotar económicamente a las víctimas. Algunas terminan completamente arruinadas».

14 may. 2012

No existe la magia buena.

Salvador Hernández, 15 años de experiencia en su
ministerio
«No existe la magia buena», dice el exorcista oficial
 de la diócesis de Cartagena-Murcia
Hechizos, ataduras, conjuros para conseguir cosas,
 amuletos, adivinación... todo eso abre las puertas
al demonio, dice. 




El padre Salvador Hernández Ramón es el exorcista 
oficial de la diócesis de Cartagena-Murcia: cuatro 
obispos consecutivos han confiado en él para esa 
función. Ha decidido hablar de su lucha contra demonios, 
maleficios y oscuridades en el reciente libro del periodista
 José María Zavala «Así se vence al demonio» (LibrosLibres).
 Lo hace por la misma razón que su maestro, el exorcista 
oficial de la diócesis de Roma, el padre Gabriel Amorth, que 
en 1990 publicó su libro «Habla un exorcista»: para 
evangelizar, ayudar a la gente oprimida por el Maligno,
 prevenir contra las prácticas de riesgo (brujería, «new age»,
 adivinación, amuletos...) y animar a una vida de sacramentos
 y cercanía con Dios.

- ¿Cómo ha llegado usted a servir a la Iglesia como 

exorcista?
- Hace 27 años que trabajo en pastoral de prisiones y visito 

cárceles. Desde el principio me encontré allí con chicos que 
habían jugado con espiritismo, ouijas o habían realizado 
pactos satánicos. Me decían que no podían cambiar, que 
todo les iba mal porque pertenecían al demonio, que estaban 
enganchados, etc...

- ¿Enganchados como drogadictos?
- Llevo años trabajando con drogadictos. Fundé una asociacion 

para que se desenganchen. Muchos no admiten su problema: 
te dicen "bah, sólo soy porrero [fumador de hachís] de fin de 
semana", o "no estoy enganchado, yo controlo". Pero no 
controlan, ni el que se dedica a la droga ni el que se dedica a 
la magia.

- ¿Hay magia blanca? ¿Hay magia sin intervención 

demoníaca?
- No existe la magia buena, no hay magia blanca; todo es 

magia negra. Toda la magia consiste en que actúen demonios. 
Cuando actúan hechizos o maleficios, siempre hay detrás un brujo. Un brujo es una persona que busca poder y está dispuesta a hacer daño. Pacta con un demonio, pero el demonio siempre acaba dominando al brujo. Algunos magos, cuando ven que ´ya no controlan´ y que se acerca su destrucción, acuden a mí, me piden ayuda. Para liberarles son necesarios muchos años de exorcismo y un cambio de vida, una vida cristiana fuerte.

- ¿Cuánta Nueva Era es realmente diabólica, con presencia demoníaca?
- Muchas ofertas de la Nueva Era, como el reiki, consisten en que alguien te impone las manos. ¿Qué garantías tienen de esa persona? Puede ser un brujo camuflado. He tratado muchos que vienen del reiki, de recibir esa imposición de manos, de abrirse a guías, a entes, ¡es como el espiritismo, es abrir una puerta a los espíritus malignos! También puede darse en pseudo-meditaciones trascendentales. La Conferencia Episcopal de EEUU ya explicó que el Reiki y otras técnicas de Nueva Era no son eficaces segun comundidad cientifica, no tienen rigor... Pertenecen al mundo de la supersticion. Pero yo he visto varios casos de demonios introducidos por reiki o por invocaciones.

- En el libro "Así se vence al demonio" no se mencionan fenómenos de liberación de lo maligno ligados a la Renovacion Carismática Católica, como la oración de liberación o la oración en lenguas (en griego, glosolalia). El padre Rufus Pereira, de la Asociación Internacional de Exorcistas, cuenta que su primer caso lo solucionó orando en lenguas al estilo carismático, no con un exorcismo... ¿qué validez le otorga a esto?
- No niego que haya dones y carismas que ayuden a la liberación. Eso depende sólo del Espíritu Santo. Pero creo que el ritual de nuestra madre, la Iglesia, da mayor eficacia a la liberación a corto, medio y largo plazo.

- ¿Y qué validez tiene una oración de liberación o una orden a un demonio, para que se vaya, por parte de un cristiano protestante o un pastor evangélico, etc...? Conozco exorcistas que lo valoran y otros que no.
- "Si tienes fe como un granito de mostaza"... La fe en Cristo, Dios y Hombre, invocarle a Él y su salvación, es eficaz, aunque seas protestante. Pero la eficacia de la Iglesia y de su ritual es mayor. Además, los sacramentos, la comunión, la confesión, obran por su propia gracia y son poderosos.

- ¿Y si una persona oprimida por el demonio le dice: "bueno, padre, ya no le necesito más, yo ya rezo por mi cuenta y voy a misa de vez en cuando, no necesito sus exorcismos"?
- A medias tintas, no hay eficacia. Una profesora de Nueva Era que acudía a mí para los exorcismos no quería asumir una vida cristiana plena. Le dije: "teléfono rojo con Dios no lo tiene nadie". Hay que pasar por los sacramentos, la oración... Lo otro es Nueva Era y engaño. Cuando uno es liberado y baja la guardia se expone a que vuelva el demonio. No funciona eso de ser inconstante, o llevarse agua y sal exorcizada y "ya me arreglo yo". No, hace falta conversión y sacramentos. Hay gente liberada del maligno que recayó luego por ir a macrobotellones o sitios de desenfreno, por romper su vida de fe.

- ¿Tiene sentido que un exorcista interrogue a un demonio? Me refiero a cuando lo tiene "atado", muy debilitado...
- San Juan al demonio le llama padre de la mentira. De veinte cosas que te diga, la mayoría son falsas. Cuando está ya muy debilitado y agotado quizá te anuncie el día en que saldrá finalmente, y luego puede que sea cierto. Pero por lo general yo no les creo nunca. Jesús no parlamentaba con ellos, los expulsaba. Es inútil tratar de sacarle información a un demonio sobre temas dogmáticos, exégesis, etc... Una pérdida de tiempo. Todos ellos buscan dirigir a la persona a su destrucción.

- ¿Qué síntomas indican una presencia demoníaca en una persona?
- Todos tienen aversión contra lo sagrado, cruces, imágenes santas, Biblia... Luego hay otros signos, distintos según la persona: fuerza descomunal, dilatacion de pupilas, cosas antinaturales, hablar lenguas desconocidas, etc...

- ¿Qué es lo que lleva a sufrir esta presencia diabólica?
- Hoy hay menos "defensas" porque hay más increencia y hedonismo y se da la espalda a Dios. Volvemos a una época pre-cristiana, como en el Imperio Romano. Ese vacío lo ocupan falsos sucedáneos: la Nueva Era, las sectas, el satanismo...

- Hay quien alarga la lista y añade de todo: el alcohol, la droga, el rock...
- El desenfreno es malo siempre. El rock que puede llevar a lo demoníaco es el satánico. No todo el rock es malo. Yo de chaval estuve en un grupo de rock "bueno", con 14 años. Nos llamábamos "The Buitres", jaja. Y luego en otro que se llamaba "The Surfing". Y voy a decir algo que poca gente sabe: resulta que Benedicto XVI es un gran experto en rock satanista. Parece mentira, pero es algo que él ha estudiado.

- ¿Y cómo se combate la acción maligna, diabólica?
- Todo eso se combate con oración, sacramentos, una buena confesión (los pecados mayores primero), rezando el Rosario, meditando la Palabra de Dios, con la devoción al Arcángel San Miguel... La invocación a San Pío de Pietrelcina y Juan Pablo II molesta mucho a los demonios, porque son dos grandes santos...Veo también que hoy en las casas cristianas faltan imágenes cristianas. Y que es importante bautizar a los niños cuanto antes... ¡Alguna enfermera o doctor, quizá de una secta satanista, podría hacerles un maleficio antes de su bautizo! En un caso que cuento en el libro el demonio nos dijo: "yo llegué antes", es decir, consagraron al demonio a ese niño antes de que le bautizaran.

- Este tema de los brujos es complejo... ¿Cómo averiguar quién hace maleficios, cómo demostrarlo? África tiene un problema con miles de personas estigmatizadas como supuestos brujos, cuando se trata sólo de niños o ancianos, cabezas de turco... Pero en República Centroafricana, por ejemplo, se mantiene un "crimen por causar daño mediante brujería", heredado del Código de la época colonial francesa...
- Por supuesto que hay una pléyade de charlatanes de feria, buscones y aprovechados, que no tienen base satánica real y son falsos magos, estafadores que sacan el dinero a los ignorantes. Pero si se comprueba realmente que alguien es un sacerdote satánico, con eficacia real y repetida para causar el mal, con pruebas y testigos ¿no debería haber alguna penalización para alguien así? Está por legislar. Nosotros, los exorcistas, oramos desde la misericordia y pedimos la conversión de todos.

- ¿Cómo se forma un exorcista del s.XXI?
- La enseñanza teórica que dan en los cursos del Regina Apostolurum, en Roma, están bien: leyes, temas de sectas, psicología... Van a ellos exorcistas y gente que trabaja en temas relacionados con sectas o satanismo. Yo estuve en uno. Pero además, como dicen en el "talego", "me busqué" la vida. Hice amistad con el padre Gabriel Amorth, el exorcista de la diócesis de Roma. Había leído su libro en Planeta Testimonio. Él aprendió de su maestro, el padre pasionista Candido Amantini. Y estuve con él un año, aprendiendo en Roma. Mis cuatro obispos vieron la necesidad de especialización; de ahí mi experiencia con Amorth. Es bueno especializarse, tener la teoría y acumular casos.

- ¿Y qué aprendió?
- Bueno, los dos hemos visto que el ritual antiguo, el de 1614, sintetizado por Pablo V, es más eficaz que la nueva revisión, la moderna. Los liturgistas que la hicieron no consultaron a los exorcistas: tiene salmos más bonitos, pero es descafeinado, suave. Yo usaba antes el ritual moderno, de los años 90, pero hoy veo más eficaz el de 1614.

- ¿Tiene que ver con el latín?
- No sé si tiene algo que ver el latín. Lo que está claro es que tiene más "mandatos", más órdenes de expulsión, es más contundente.

- ¿Cuántos exorcistas hay en España?
- Una estadística en el libro dice que hay 18 diócesis con exorcista oficial; es una tercera parte de las del país. Los que trabajamos en este campo nos consultamos unos a otros, compartimos experiencias, etc... El padre Lorenzo Alzina, de Mallorca, que lleva en esto desde 1976, me consulta casos, me envía algunos... También hablamos con el padre Juan José Gallego, de Barcelona; el padre Enrique, aquí en Madrid... "Tengo tal caso, ¿como lo trabajas tú?" Por ejemplo, casos que se quedan atrancados. Pero el ritual necesita frecuencia, hay gente que le cuesta viajar cada semana a otra región para recibir los exorcismos. Debería haber más sacerdotes dedicados a este ministerio.

- ¿Cómo evita el exorcista caer en el divismo? En varios países hay casos de exorcistas, igual que en otros servicios que llaman la atención de la gente, llevados por la fama hacia la desobediencia, ¿cómo se prevé esto?
- Nuestra referencia siempre ha de ser Cristo y su humildad. La humildad es el antídoto contra todos los engaños del demonio. "Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón", dice el Señor. Además, los exorcistas no liberamos a nadie, no tenemos mérito: el que libera es el Señor.

- En el libro cuenta usted muchos casos y además, y es más asombroso aún, hablan personas que han sufrido en carne propia o en su familia casos muy asombrosos... ¿No le da miedo la notoriedad?
- No quiero autobombo. Cuando acabe la promoción del libro, a la que me comprometí, me vuelvo a lo mío, mi parroquia, mis casos, mis presos. Sólo lo hago porque Juan Pablo II pidió que los exorcistas estuviésemos también en los areópagos modernos. "No flowers for me", si se me permite el inglés macarrónico. Se trata sólo de ayudar a la gente. Después de ver las orejas al demonio, nunca mejor dicho, muchos pasan de la increencia o el ateismo práctico, de una vida de comodidades, a una vida de oración, fe y dos o tres rosarios al día...




Escuela de exorcistas

2 abr. 2012

Ayudar a quien lo pida


Jesús, es el camino, la verdad y la vida.

Dios padre ofreció a su hijo amado, su predilecto, a una muerte de cruz, como sacrificio por todos nosotros, como testimonio de la inutilidad del odio, como testimonio del amor sobre todas las cosas, como testimonio de resurrección en todo, de sanación en todo, de recuperación en todo.

Solo hay una condición, aceptar a Dios, aceptarle y seguirle, fielmente, perseverantemente, esforzadamente, solo esto, nuestra voluntad libre, y nuestra aceptación, solo esto, tan pequeño, pero tan grande a la vez, pues la grandeza del amor de Dios, es la felicidad perpetua, el cielo, que ya puede estar en nuestro corazon, y que es el destino de nuestra alma, por Cristo que hace nuevas todas las cosas.

Si queremos.

Hay una cuestión, que a veces nos encontramos, alguien nos viene a pedir ayuda por cuestiones demoníacas, pero no es la persona afectada, es una madre, un padre, un familiar, un amigo, pero la persona afectada no quiere saber nada, no quiere ser ayudada, se ha mal acostumbrado, o es cobarde y esto lo acepta antes que sanarse, o simplemente le da igual.

Ante esto, hay que aceptar la decisión de la persona, y dejarle hacer con su vida lo que quiere, eso si, si podemos, le informamos del camino de su liberación, pues la liberacion es real, y cuando una persona decide seguir a Dios, el demonio ya tiene la batalla perdida de antemano.

Pero si una persona decide no ser ayudada, hay que aceptarlo y respetarlo, y aconsejar a su/s familiares que oren por esa persona, pues recibirá gracias, y si un dia acepta una de ellas, puede ser el hilo que le acerque de nuevo a Dios.

Pero dejarle ir, a nadie se le puede forzar contra su voluntad.

Informar, aconsejar, pero nunca forzar, aunque a los familiares les duela ver este error.

Es el libre albedrío de cada uno de nosotros.